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Juro Solemnemente que... Somos Merodeadoras — capítulo 10

Pov Abie

Acababa de pasar una noche en Hogwarts, todo era muy diferente desde que me fui de casa y llegué a Hogwarts, unos extraños ruidos que parecían sollozos provenían del baño, no le di importancia, supuse que sería alguna chica mayor que yo a la que le había dejado el novio.

Esa noche tuve un extraño sueño que no tenía sentido, yo era más pequeña de lo habitual tanto que una pluma  era un poco más alta que yo. Tenía que ir evitando las suelas pegajosa llenas de grageas de todos los sabores de los zapatos de otros chicos de Hogwarts que por alguna razón esos chicos eran de tamaño normal y justamente yo era diminuta, bueno, pues yo no sé cómo pero acabé escalando un inodoro y no olía precisamente a rosas la verdad, bueno que yo estaba apreciando el paisaje lleno se suciedad que era el baño y de repente el váter donde yo me encontraba me absorbió y me tragó, hasta que mi hermana Diane que también tenía un tamaño normal fue con un desatascador al baño por casualidad y se puso a desatascar el váter en el que precisamente me encontraba yo.

Ella de  vez en cuando paraba y se comía un bollo y yo seguía nadando,  hasta que llegó con una especie de bicho que absorbía cosas muggle al baño y esa cosa me tragó y luego en vez de aspirar comenzó a expulsar aire y yo salí disparada y aterricé en el campo de Quidditch donde no se cómo me convertí en una bludger y me puse a pegar a la gente hasta que hice que se suspendiera el partido por que dejé a uno en coma.

A la mañana siguiente fui a buscar a Dy para contarle mi estúpido sueño, era una idiotez. Bueno que fui a buscar a mi hermana y me encontré con un pelotón de gente que no me dejaba pasar.

Ya sé que soy de Ravenclaw y tengo que buscar soluciones sensatas y todo eso pero es que era por la mañana… lo que hice fue empujar a un niño, no te voy a mentir, estaba obeso el pobre, que fue arroyando a las personas que estaban delante, todos los mayores que estaban en la escalera me miraban algo incrédulos mientras que el niño gordo seguía haciendo la croqueta y bajando escaleras. Hasta que paró justo a los pies de Dy, ella sacó la varita y se puso a verificar si estaba muerto o no pinchándole. Yo bajé con mi hermana y las dos no fuimos caminando hasta el comedor para desayunar.

Tras contar las historias que nos habían sucedido el primer día las dos nos fuimos a clases. Mi primera clase era historia de la magia, tras esa clase me tocaba Defensa contra las artes oscuras, llegué de las últimas personas, me gustó como estaba distribuida la clase, ni una mesa y ni un solo libro, ya sé que soy de Ravenclaw y todo eso y que me encanta estudiar pero no estoy que no cago por leer un libro ¿sabes?

Bueno al llegar el profesor nos colocó en dos filas una de Gryffindor y una de Ravenclaw. Sacaban a dos de cada fila para realizar el encantamiento "Riddikulo" el profesor pensó que comon teníamos mucho nivel podríamos aprender este encantamiento, miré a la derecha  y vi a mi compañero, era un chico de pelo castaño que me miraba de vez en cuando y yo a él, la verdad es que no sé que me pasaba pero ese chico me parecía bastante guapo. Al llegar a nosotros el profesor soltó a mi boggart primero era mi hermana no se que tenia eso que ver pero no paraba de señalar con la mano a su brazo. Al fijarme pude ver una marca, que me era bastante familiar, de repente mi corazón se congeló, era la marca de los mortífagos.

Cuando era pequeña tuve un encuentro con uno de ellos, estaba en el parque con mi hermana, las dos jugábamos y reíamos, de vez en cuando yo me fijaba en un arbusto que me llamaba la atención, pensaba que eran alucinaciones mías pero no, el arbusto se movía y el viento estaba calmado, mi hermana se fue un momento a la fuente y aunque no resulte creíble en ese espacio de tiempo no sucedió nada extraño o fuera de lo normal, un niño que estaba con nosotras me empujó en me tiró al barro y siguió tirándome bolas de dicha sustancia, mi ira llegó hasta tal punto que hice que uno de los columpios se rompiera por arte de magia y, en ese mismo instante un hombre se levantó de detrás del arbusto y fue hacia mí, el niño al que acababa de mencionar, comenzó a tirarle bolas de barro al hombre este que ya estaba irritado giró con una velocidad anormal hacia donde se encontraba el chico y un destello verde de su varita salió despedido hacia el niño, este cayó, derrumbándose en el suelo, esa era una época en la que los mortífagos raptaban a los jóvenes niños con un futuro en la magia y los mataban, bueno el hombre  se dirigió hacia mí y yo llena de pánico corrí por mi vida, seguí corriendo y encontré a mi hermana entretenida con un hormiguero, yo, la agarré del brazo y esta siguió corriendo algo sorprendida detrás de mí, el hombre ya no estaba, en su lugar estaba una gran nube negra que se dirigía a toda velocidad hacia nosostras, pero nos dio tiempo a llegar a casa y escondernos, el hombre me miró, sus ojos grises y fríos se quedaron en mi mente para siempre.

En la clase de artes oscuras tal era mi miedo que me quedé paralizada, la varíta se resbaló entre mis dedos, mi hermana me apuntaba con la suya y de ella comenzaba a salir otro destello de ese color verde, hasta que el chico que tenía a mi lado se puso delante de mí con los brazos extendidos intentando protegerme y dijo:

-¡Riddikulo!

La marca tenebrosa de mi hermana se convirtió en un pájaro que cobró vida dejándole el brazo limpio, este pájaro voló por encima de la cabeza de Diane en círculos hasta que un excremento de este calló sobre la cabeza de mi hermana, eso hizo que se me pasaba el terror que había en mi e incluso pudo hacer que riera. El chico me miró con una sonrisa en su rostro, yo se la devolví agradecida por lo que había hecho y, los dos nos fuimos al final de las dos filas este me preguntó cuando nos encontrábamos en el final:

-¿Estás bien?- dijo con un tono preocupado.

-Si… Me he quedado paralizada- dije yo.

-Debía ser muy horrible para ti, verte convertida en mortífaga…- me respondió el chico

-No era yo era mi hermana, Diane… Es que somos gemelas… - dije con una media sonrisa.

El chico viendo que no quería hablar más sobre el asusto cambió de tema.

-Bueno y… ¿Cómo te llamas?- dijo con una sonrisa en su rostro el chico.

-Abie, Abie Lawrence- Le aclaré yo devolviéndole la sonrisa- Pero tú no me has dicho cómo te llamas.

-Encantado Abie, yo me llamo Remus, Remus Lupin- dijo él clavándome esos ojos de un color avellana precioso que me tenían hipnotizada, yo tardé algo en responder por sus hermosos ojos.

-Encantada Remus- dije con una sonrisa de oreja a oreja- espero que nos veamos pronto y… Gracias por lo de ahora… lo del Boggart… - continué y le miré con una clara expresión de gratitud en los ojos.

**-No me des las gracias-dijo algo sonrojado

  • Otras personas tienen miedo a arañas, serpientes… - y entre dientes dijo- o lobos… Pero tú te preocupas por tu hermana Diane y eso es admirable.**

En ese momento me ruboricé. Al terminar la clase le dije a Remus:

-Bueno, gracias de nuevo, espero que nos veamos pronto y que tengamos tiempo para charlar más tranquilamente.

-No te preocupes, que nos veremos pronto, tenemos muchas clases de defensa contra las artes oscuras por delante- me contestó sonriendo- ¡Hasta pronto!

-¡Hasta pronto! - conteste yo.

Acto seguido los dos continuamos por caminos opuestos. Yo pensaba que era un chico encantador y, cada vez que hablaba con él me sentía diferente.

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HOLAAAAAAA!

Esperamos que os guste este capítulo, sentimos no haber actualizado estos últimos días porque nos habíamos tomado unas mini vacaciones, ahora que es verano tenemos más tiempo para escribir.

A mi personalmente me gusta mucho este capítulo y espero que os guste tanto como a mí (By). Yo prefiero el anterior por supuesto pero este está genial (Dy)

Muchos besos****ByandDy