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Te amare de principio a fin. — capítulo 31
Hola chicos, ¿como están? lamento no haber escrito en tanto tiempo, pero no habia podido, espero que me perdonen y tratare de escribir lo más pronto posible, por favor comenten, espero que les guste.
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-Por favor Alexandro has que pare, por favor que no le haga nada, ¡POR FAVOR!-suplicaba Draco cada vez más desesperado al oír los gritos de la castaña siendo torturada por Bellatrix- por favor hazlo por ella.
-No puedo hacer nada, lo lamento- contesto Alexandro también desesperado.
-Entonces ayúdanos a salir, yo me enfrentare a ella…
-No puedo hacerlo, nos matara a todos.
-Por favor te lo suplico.
-Sé que me voy a arrepentir de esto.- dijo a la vez que conjuraba el hechizo para dejarlos libres.
-Gracias Alexandro, bien, Harry inmoviliza a los carroñeros, Ron, tu y yo lucharemos contra Bellatrix y en cualquier oportunidad que tengamos sacaremos a Hermione, cualquiera de los tres, nos apareceremos en la mansión…
-¿Y yo?- preguntó Alexandro al darse cuenta de que no estaba incluido en los planes.
-Tu vete ahora mismo a la mansión, si Bellatrix te ve no dudara en matarte.
Alexandro se desapareció de inmediato y empezaron los planes para los tres.
Harry inmovilizó a los carroñeros con un hechizo no verbal mientras Ron y Draco atacaron a Bellatrix, quien automáticamente soltó a Hermione y esta corrió a una de las esquinas de la habitación, justo cuando Harry se deshizo de los carroñeros aparecieron en la estancia Marc y Bethena, Marc se unió a la lucha contra Harry, sin embrago Bethena fue junto a Hermione y la protegió, tenía que ayudar y demostrarle a su esposo que nunca estuvo de acuerdo con él y Bellatrix, así que, con demasiado esfuerzo le lanzó un cruciatus a Marc al mismo tiempo que Harry le lanzaba un inmobilus, el azabache la miro extrañado pero fue a su lado listo para aparecerse en la mansión Malfoy. Ron desarmo a Bellatrix y corrió junto a los demás al mismo tiempo que Draco, y, justo en el momento que conjuraron el hechizo de desaparición Bellatrix lanzó una daga en su dirección y se desapareció junto con ellos.
Draco se quedó helado al ver la escena, la sangre no paraba de salir y nadie pudo hacer algo para ayudarla, la mujer se desplomo en el suelo, y en cuanto Alexandro se percató de lo que pasaba corrió a su lado, se arrodilló y comprendió que no podía hacer nada, que no había algo que pudiera salvarla, así que tomo su mano, aún caliente, la miro a los ojos y ella le sonrió aun sabiendo que moriría, se quedaron así unos segundos, nadie hablo, solo se limitaron a ver, pero al darse cuenta que empezaba a cerrar los ojos Alexandro empezó a gritar desesperadamente por ayuda, Hermione le tocó el hombro para tranquilizarlo, pero solo consiguió que gritara más.
-Alexandro, tranquilo, ven conmigo- comentó Narcissa tomándolo por los brazos aunque ella también tenía los ojos llorosos, Bethena había sido su amiga desde que eran niñas y nuca pensó en que alguna de ellas tuviera que morir ante los ojos de la otra.
-Por favor, no me separes de ella- suplicó Alexandro.
Con las ultimas fuerzas que le quedaban a la mujer dijo casi en un suspiro -te amo Alexandro- la mujer posiciono su mano en la mejilla de su hijo y él sujeto fuertemente antes de que Bethena cerrar los ojos.
Hermione se arrodillo a su lado y lo abrazó tan fuerte como pudo.
-Lo siento mucho Alexandro- dijo la castaña tratando de consolarlo. Él la abrazó fuertemente, llorando como nunca antes lo había hecho.
-¿Se puede?
-Hermione, vinieron, pensé que no iban a poder- la rubia hizo ademan de pararse, pero la castaña lo impidió. Camino hasta donde Eli estaba y se sentó en el sofá que estaba al lado de la cama.
-Esta preciosa- comentó cuando pudo ver a la más pequeña de los Weasley, el poco pelo que tenía era de un color rojo y las mejillas estaban ligeramente sonrosadas.
-¿Quieres cargarla?- la castaña afirmo con la cabeza y Eli le paso a la niña, poniendo demasiado cuidado en no lastimarla.
-No se va a romper- comentó Hermione con una sonrisa, viéndose a sí misma en Eli- yo pensaba lo mismo cuando nació Oriana.
-Aun no me acostumbro a su tamaño, es tan pequeña- contestó Eli con una sonrisa. La castaña también sonrió.
-¿Entonces ya sabes cómo le pondrás?
-Se llamara Noah-
-No es ninguno de los nombres que me habías dicho- observo la castaña.
-Lo sé, pero en cuanto los escuche me enamore de él, además suena mejor, ¿no? Noah Weasley Malfoy- contesto Eli con una enorme sonrisa.
-Claro- afirmó la castaña con una sonrisa.
-¿Qué paso abajo?
-Bethena…
-¿Qué paso?
-Acaba de morir- contesto la castaña con pesar.
Gracias por tomarse el tiempo de leer.
Por favor, COMENTEN, así me inspiro para escribir más.
Hasta pronto.
Besooos.