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12 Dioses del Olimpo — capítulo 6

Cap. 6 Más caliente e intenso

Han llamado a mis padres… Veronica viene en camino, me van a llevar a casa. Mi padre se fue de viaje. Pero por lo que se él está al tanto de todo. Estoy sentada en la camilla. Me acaban de dar algo para las nauseas.  Zeus está en la pequeña sala de espera. "Antes todo era tan fácil como respirar"

-¿Cómo estás?-mi madre entra y le sonrió de lado.

-Me siento mejor-le miento. Estoy de cualquier manera menos mejor. Físicamente sí, pero estoy devastada con la promesa que le hice a Ares. No puedo contarle a nadie o Zeus me violara y lo peor es que tendría que besarlo cada tres días para evitar que a mis parientes les ocurra peor.

-Vamos a casa…-intuye. No puedo romper esa promesa. No podría jamás. Es demasiado. Aguanto las ganas de llorar.

-Me hospedo en el hotel-protesto levemente, mientras salimos a la pequeña sala de estar.

-¿Te quieres quedar allí?-pregunta. "Es lo que quiero, quiero estar sola"

-Si-le digo-Voy a  conduc…-Zeus me interrumpe

-No claro que no-dice y frunzo el seño.-Yo la llevo-ahora le habla a mi madre. Ella le sonríe y confía en él.

Verónica llena los papeles para sacarnos a ambos y salimos al aparcamiento. Ella besa mi frente y me pide que la llame después de que descanse, le digo que si, ahora mismo no le negaría cualquier cosa, excepto mantenerme cerca de ella. Mientras Zeus conduce me recuesto y miro la calle. El se detiene en el paseo y me mira. "Se fuerte Tylor" me digo a mi misma.

-De acuerdo… ¿Qué te ocurrió?-pregunta. Yo volteo a verlo con el seño fruncido "no le digas" me digo a mi misma.

-Nada-mi voz corta y agarrotada se escucha delatora. Él arruga el rostro con confusión y desagrado. "Más cosas que saco de él" Bajo el rostro hacia mis manos.-Solo llévame al hotel-le pido. Subo mi rostro para verlo y él cierra los ojos.

-Has cambiado-dice con miedo "¿miedo, de qué?" Trago saliva, jamás lo vi así, arrugo mi frente. Abre los ojos decidido y profundizo mi seño -¿Hice algo mal?-pregunta. Mis cejas se estiran con impresión. "Conocerte fue un error, pero la que acepto a enseñarte fui yo." Que se vaya a la mierda, yo no voy a arruinarme. Lo ayudare, pero tengo que alejarlo de todos mis seres queridos.

-Si-contesto entre los labios-Por eso debemos irnos-le digo. Él frunce el seño.-Te ayudare a buscar a los demás… pero necesito mi vida de antes-le digo "No quiero que se sienta mal, has que se sienta bien" Ares vuelve a mí y me paralizo. Su voz es de burla, de divierte.- Quizás… después de que los encuentres podamos salir juntos-miro mis manos para ocultar las ganas, inmensas, que tengo de llorar. El levanta mi mentón y sonríe levemente. "Lo hizo" Pero en sus ojos aun hay confusión e incomprensión. Muerdo mi labio levemente. -¿Retomas el camino? necesito descansar-sugiero. El asiente y retoma el camino.

Cuando llegamos le pido que me dé un tiempo a solas.  Me encierro en la habitación. Enciendo la televisión a todo volumen. Enciendo el grifo del baño y el secador. Estoy segura de que el no escucha por encima de todo esto. Me echo a llorar  en el suelo del baño. Lloro hasta que mis pulmones se desgarran, hasta que me deshidrato. Hasta que me duele el pecho de tanto intentar respirar profundo. Hasta que me rindo…

"La risa hermosa de una mujer me hace despertar. Me levanto. Tengo un vestido blanco, muy hermoso. Estoy sobre la hierba más verde y hermosa que jamás haya visto. Se escucha el riachuelo de un pequeño rio y las aves de bosque más sano. Me siento en mi lugar. El sol brilla y resplandece.

-Taylor-dice una mujer atrás de mí. Me giro y veo una hermosa mujer, de cabellos dorados. La he visto antes. Tiene un gran parecido a alguien.

-Disculpa… me tiene ventaja-digo confundida

-Soy Isabella… la madre de Zeus-dice y parpadeo cinco veces por segundo.

-¿He muerto?-pregunto con pánico. Ella sonríe y niega. Se acerca a mí y me ofrece sus blancas y limpias manos. Me ayuda a ponerme de pie.

-No-contesta-Estas dormida-dice con una sonrisa bonita.

-Ohhh-es lo único que digo. Miro a mi alrededor. Ella comienza a caminar y la sigo.

-¿Dónde estoy?-pregunto

-Donde quieres estar-dice y vuelvo a parpadear repetitivamente.-Es el lugar divino donde muchos quieren estar. Es la paz que buscas. Pocos la encuentras-termina de informar.

-¿Pero creí que habías…-me callo, soy imposible de decir la palabra.

-Muerta-dice simplemente. Asiento con timidez-si… soy un ángel. Tu ángel-dice y frunzo el seño.-No creías en los ángeles ¿cierto?-ríe levemente. Una risa juvenil y revive la risa de Zeus. Suspiro.-Veo que Ares ha hecho muchas maldades-dice y tenso mi mandíbula con preocupación.

-Ya lo han regañado. Ha anulado la ultima parte de la promesa… podrás hablar con Zeus-dice y detengo mi respiración.

-¿El sabe lo que eres?-pregunto. Ella niega frunciendo los labios.

-No, pero no espero que lo sepa. Tendría esperanzas y así no es-dice.

Caminamos más lejos y nos encontramos en un prado con caballos.

-¿Por qué llegue aquí?-pregunto mirando el suelo, mientras caminamos descalzas en la hierba verde.

-Porque necesitas algo que yo solo puedo darte-dice y frunzo el seño.

-¿Qué cosa?-pregunto

-La brújula para encontrar a los demás y el collar para ver lo subreal-dice y frunzo el seño "quizás es mala"

-¿Cómo puedo confiar en ti?-pregunto relamiendo mis labios y mirándola.

-Puedo citar algo que le dijiste el primer día a mi hijo… algo que lo hizo tomar la decisión de que lo ayudaras. Solo estaban tú y él en la sala. Era tarde, al siguiente día había clases.-dice y asiento para que continúe-esa noche, antes de que se fuera. Lo que le dijiste lo hizo tomar esa decisión y me invocaste. Dijiste: Pero hasta la persona más fuerte siempre pierde.

Cuando busco en mi memoria lo encuentro. Me detengo y ella igual.

-¿Cómo te invoque?-pregunto

-En realidad entre tu y Zeus lo hicieron. Tu diste el primer paso al querer saber sobre el y el lo acepto. La culpa de que todo esto suceda es…

-Mía-digo con un jadeo. Miro el suelo.

-Por eso me necesitas, necesitas a alguien que te proteja y te ayude. Podrás invocarme siempre que digas mi nombre dos veces corridas tocando esto-dice mientras me pone una cadena muy bonita en el cuello. Un corazón con un dije del color de mis ojos kunzita.- Y aquí…-dice y saca de las telas de su traje un reloj de bolsillo, color plata pura.-Solo tu podrás ver  las direcciones, los demás verán las hora. El collar te ayuda en muchos aspectos. NO te lo quites. Te protege-dice con una sonrisa maternal

-"Tylor"-una alarmada voz suena en todos lado. Isabella mira al cielo y sonríe.

-Es Zeus… es hora de que despiertes-me dice y me abraza-Gracias por ayudar  mi hijo.

-¿Volver aquí?-pregunto

-Si encuentras el camino-dice y asiento. Ella besa mi frente y me duermo.

Abro los ojos tomando un respiro. Evaluó la situación y siento que estoy en los brazos de Zeus. Lo miro y veo la alarma en sus ojos.

-Dios… estas bien-dice y me abraza-¿Por qué lo hiciste?-pregunta y aun atónita y acepto su abrazo eventualmente. EL grifo, la secadora y el televisor están pagados.

-Zeus… debemos hablar-le digo y el asiente Se separa y lo miro a los ojos.

-Si-dice

-Ares me visito hoy-digo y el frunce el seño, antes de que hablara continúe-me amenazo, con mis amigos y familiares. Dijo que si no te acompañaba iba a violar y matar a cada una de mis amigas y madre, y que si… no te besaba cada tres día haría que mis amigos, hermanos y padre mataran y violaran a las ya mencionadas-explico resumidamente.

-Ese maldito..-murmura pero le pongo un dedo en los labios.

-Me llevo al pasado. Vi a afrodita y vi lo que te hicieron-le digo. El cierra los ojos y tensa su mandíbula.

-Lo siento. Si pudiese revocarlo. No pensé que esto pasaría-dice y tomo su rostro entre mis manos.

-Voy a ayudarte. Evitemos que le hagan daño a mi familia.-le pido

-Lo siento tanto, dice y se acerca a mí y yo me alejo.

-Sé lo que te hacen, no voy a permitir que ocurra, a menos que pasen tres días-le digo. Sus labios tiemblan y asiente-Es muy fuerte la tentación-me doy cuenta. El asiente con los labios entreabiertos y tragando visiblemente.-yo a hablare con mis hermanos… ellos me ayudaran a cubrir mi desaparición-le digo

-Si-dice y mira el suelo con los ojos muy abiertos.

-Zeus-llamo su atención-no quiero que nadie resulte herido. Quiero que sufras lo menos posible-le digo el asiente y cierra los ojos.

-Voy a llamar a Zac-le digo poniéndome de pie el me aguanta y yo frunzo el seño.-Que mas te dijo Ares-pide.

-Dijo que si te decía te daría la tentación de violarme… pero Isa… mi ángel dijo que esa parte fue anulada, p[por castigo hacia Ares-digo tratando de ocultar el error de la madre de él.

-¿Quién te dio ese collar?-pregunta mirándolo

-Mi ángel-digo y me mira a los ojos. "Lo sabe" me digo a mi misma-Voy a llamar a Zac-le digo y asiente. Me paro y voy al teléfono de la habitación.

Al tercer timbre contesta.

-¿Estás bien? Mamá nos conto todo-dice y alzo las cejas

-Zac, necesito irme por un tiempo-le digo

-¿Qué?-dice-Taylor, eso es ir muy lejos-me dice y yo me siento en la cama.

-Zac,  por favor, te lo pido… ayúdame-le digo

-Eso es llegar demasiado lejos-me reprende. Muerdo mi labio-Papá ni siquiera está en casa… vuelve acá… ¿Por qué te irías?-dice… no encuentro una salida. "Piensa, piensa…" ¿que justifica que te vayas con Zeus?  Pongo el teléfono en mi frente tratando de pensar…. El foco se enciende y veo la salida más peligrosa que jamás pensé.

-Zac… estoy embarazada-le digo con un hilo de voz, el suelta un jadeo. La mentira me queda bien, ya que estoy asustada de que les pase algo y suena como si tuviese miedo del embarazo-No voy a regresar hasta que esté lista. Lo siento tanto…-sollozo y cuelgo. Aprieto mis manos una contra la otras. Quizás ni salga viva de todo este revolú. Ares querrá vengarse de  su castigo. Me estoy saliendo con la mía y la voy a cobrar tarde o temprano. El teléfono suena y lo desconecto.

-No tenias que decirles eso-dice Zeus sentándose a mi lado… Suspiro y me recuesto de su hombre

-Sí que lo tenía que hacer.-le digo y entonces muerdo mi labio.-No me dejarían ir si no hubiese algo impactante-le digo. Entonces mi celular suena. Lo tomo y veo que dice Gregorio en la pantalla. Cuelgo y me paro.-Ayúdame a empacar. Sacaremos efectivo y viajaremos al primer lugar que se nos ocurra.-le digo. EL toma mi muñeca.

-¿Ella está bien?-pregunta por mi ángel

-Esta perfecta, no la busques-le aseguro. El asiente con dolor.

Ya en la estación de trenes miro la brújula y me da unas coordenadas. Busco la información en mi celular y nos lleva a Nebraska. Veo la pizarra de viajes y veo que el tren esta a treinta minutos por salir.  Tomo el brazo de Zeus que trataba de descifrar a donde ir. El me mira confundido pero me sigue. Llego a la boletería.

-Dos boletos para Nebraska-le digo. Le entregamos los pasaportes y el dinero. La muchacha entra la información y nos da los boletos con nuestras cosas. He elegido primera clase. No me apetece ir en un sillón. 

-¿Nebraska?-pregunta

-Una corazonada-digo y vamos a la estación correcta. Miro el boleto y noto que Zeus me mira

-Tratemos de no mentirnos… por favor-pide… asiento

-Mi ángel me dio un brújula, para encontrar a los dioses-le digo-El asiente.

Cuando estamos en el tren nos indican cual es nuestro vagón. Es una habitación, con un baño y una cama. También tiene asientos acojinados. Bueno, no malgaste el dinero. Me da un panfleto con las paradas y las cosas que hay en servicio. Zeus deja nuestras mochilas en el suelo.

-¿Qué encontraremos en Atlanta?-le pregunto

-Por primera vez no se qué contestarte porque no siento que tenga el control-dice y reímos ambos. Su risa me hace callar. Nos estamos en el sillón acojinado.-¿Qué?-pregunta

-Nada… enserio… ¿no tienes una idea de cómo son?-pregunto

-Si… deberían ser como los originales. SI fuese afrodita, encontraríamos una chica muy glamurosa y tipo Cupido-dice y entiendo-De hecho es una de las extraviadas.-dice y asiento.

-¿Qué pasa en el Olimpo? ¿Por qué necesitan cambiar de generaciones?-pregunto

-Bueno. Nuestro Dios…-dice y frunzo el seño-Si, tenemos a Dios, ustedes los humanos lo conocen como el padre de Jesus, el nos creo… no somos superiores a él… y para que nadie estuviese mucho en el poder creo generaciones.-dice y me sorprendo.

-Wao-digo y el asiente-¿Me parezco a Fania?-le pregunto recordando lo que Are me enseño. El se impresiona y se tensa. Miro mis manos.

-No… eres todo lo opuesto a ella-dice y entonces asiento levemente si poder verlo.

 El vuelve a levantar mi rostro.

-Hey… lo digo enserio, eres muy diferente a Fania. Físicamente te pareces, como si fueses su hija, pero nada más.-dice y miro sus ojos. Su vista se ha ido a algo más allá de aquí. Suspira y comienza a hablar-Ben, el padre de Fania, estaba casado con la hija segunda de Atenea. El quería que Fania, su hija segunda se casara con un hijo de afrodita. Pero Fania le encantaba retar a su padre y me enamoro. Ella era la mejor engañando a los demás, egoísta, volátil,  caprichosa, vengativa y muy, muy, vanidosa-dice y alza una ceja-creyó que podría contra su padre. Pero él me congelo y cuando me descongelaron, a ella la habían matado después de haber tenido tres hijos, con el hijo de afrodita. Nunca se supo que paso con ellos, los hijos. Dicen que los enviaron a la tierra, pero no pude saber mucho ya que me enviaron a la tierra.-termina y entonces enfoca la vista a mí.

El tren se mueve y entonces suelto el aire. No sabía que lo retenía. No me parezco a ella. Ufff.

-Es mejor que descanses. Es tarde-me dice y asiento. Voy al baño a cambiarme y me pongo una camisa de manga larga y mis pantalones largos de algodón. Cuando salgo lo veo arreglando el sillón para acostarse.

-¿Qué haces?-pregunto mientras retiro las frisas blancas de la cama

-Preparando mi cama-dice y frunzo el seño

-No vas a dormir ahí... apuesto a  que no cabes-le digo con una ceja alzada.-La cama es amplia y estoy segura de que no vas a tocarme-digo y corro las cortinas de las dos ventanas del vagón. Apago la luz y me acuesto en el lado derecho de la cama.-Si no te acuestas vas a dormir en el pasillo del tren-le amenazo. El se ríe y  siento como se mete  a la cama, no sé que mas hizo pero la cama se removió un poco más de lo normal. Sonrió y cierro los ojos.

Parpadeo varias veces. Atreves de las cortinas entra un poco de luz. Me volteo y me encuentro con la espalda de Zeus. Pongo mi mano en mi boca. Aguanto el gemido. La cicatriz del latigazo está cruzando su espalda. Una lágrima rebota de mi ojo. Su espalda es ancha, musculosa y sin una sola mancha. Solo esa cicatriz que recuerda que lo bese y el acepto. Limpio mi lágrima y por puro reflejo alargo mis dedos y toco su cicatriz. La piel maltratada, bajo mis húmedos dedos. La cicatriz desaparece y Zeus se remueve. Quizás es algo que yo no deba ver, por eso desaparece. El se voltea con los ojos cerrados. Miro su rostro, esta relajado. Su cuerpo de la cintura para arriba esta desnuda. Es muy apuesto.  "Es martes Tylor" me recuerda Ares. El estomago se me revuelca.  Me salgo de la cama y voy al baño. Lavó mi boca y cepillo mi cabello. Cuando salgo Zeus aun duerme. Me pongo mis sandalias y salgo del vagón.

Traigo desayuno y cuando entro no está en la cama. Me acerco al baño y lo veo tratando de ver su espalda. Trago saliva y toco dos veces la puerta/ El me mira y sonríe. Frunzo el seño, porque sigue tomándome por sorpresa.

-He traído para desayunar-le digo

-Mi cicatriz a sanado-dice contento. Asiento "hoy aparecerá otra" eso es como un tetera caliente bajando por mi garganta.  Me siento en el mueble y tomo panecillos con leche.-¿Que te ocurre?-pregunta sentándose en la parte baja de la cama con un emparedado.

-Hoy tendré que besarte y aparecerá otra de esas-digo y el frunce el ceño

-Tú no puedes verlas-dice extrañado

-Sí que puedo, el collar me lo permite-le digo… el me mira con ganas de querer distraerme y se le ocurre algo. La diversión baila en sus ojos y la comisura de su labio se levanta un poco.

-Alguien estaba observando mucho-dice, alzo mis cejas y me pasmo. Se ríe de mí y yo solo cambio la mirada y tomo el panfleto. La primera parada es Alabama.

-Cuando el tren se detenga en Alabama iremos a buscar cosas para cambiar nuestra apariencia. Mi padre podría encontrarme debajo de cualquier roca-digo mirando el folleto. Entonces el folleto se pega a la pared del vagón con algo pinchado. Veo un palillo de dientes y me giro a Zeus con los ojos abiertos.

-No me ignores-me pide y niego. Quito el palillo y tomo el folleto.

-No te ignoro, te oí-le digo y dejo el palillo sobre el mueble con el folleto.-Creo que pintare mi cabello… quizás lo corte también.

-A. ¿me estabas mirando dormir? B. no te cortes el pelo-dice con tono divertido. Es confuso cuando esta juguetón.

-A. Si B. entonces me lo pinto solamente-sigo su juego desconcertada.

-A. ¿Por qué? B. de acuerdo C. que cambio debo hacerme yo-dice y rio levemente

-A. Porque vi tu cicatriz cuando voltee esta mañana B. de acuerdo C. ¿rizarías tu cabello y lo pintarías de otro color… más claro?-digo con una sonrisa de suficiencia comienza a agradarme esta situación.

-A. ¿Segura? Creo que mientes. La cicatrz no estaba ya B. ¿Qué tan rizo y que tan claro?-dice y sonríe.

-A. Juro que cuando estaba despierta aun estaba la cicatriz B. No lo sé, tu eliges y yo puedo cambiarlo-digo con tono normal.

-A. Bueno entonces yo estoy mal, pero sentí que alguien me tocaba esta mañana B. de acuerdo-dice

-A. Si que estas mal B. problema resuelto. C. ya me canse del juego-digo un poco incomoda. "Sabe que lo toque"

-A. estas nerviosa, ¿Por qué? Si tú dices la verdad B. bien C, yo aun no me canso.

-A. No estoy nerviosa B. Ya cánsate

-A. no me engañas, he tenido una buena maestra B. Jamás

-¡AARGGGG!-me quejo-si bueno quizás roce la cicatriz… ya contento-dije y abrazo mis rodillas mientras miro por la ventana.

-Que juvenil-se burla

-Que anciano-digo frustrada

-Cierto-dice con una sonrisa-Respeta a tus mayores-me susurra al oído. Me estremesco y giro lentamente mi cabeza.

-Los viejos no me agradan-lo molesto el sonríe

-Que bien porque sigo teniendo 19-dice y se acerca peligrosamente a mis labios. "Le van a  dar un latigazo quemado" recita eso en mi cabeza y despego nuestros alientos. Ares me esta matando.-¿Qué sucede?-pregunta

-Ares no me deja tranquila-le digo

-¿Qué dices? ¿Te habla directamente?-pregunta… frunzo el seño

-Lo hace-le aseguro. El se echa para atrás con su rostro serio y enojado. Me deshago de mis rodillas y me siento derecha.

-Ven-extiende su mano hacia mi-Vamos al Olimpo.-me dice y asiento. Tomo su mano y siento un aire frio y limpio viajando a nuestro alrededor.

En el Olimpo, la mayoría de las cosas es de oro. Las mujeres son cortejadas y los hombres son caballeros, claro que hay excepciones. Subimos hasta una gran casa y él me dice que espere en la entrada.

-Hola, tú debes ser Tylor-dice un hombre. Le sonrió amablemente-Soy Eros-se inclina levemente y besa la parte posterior de mi mano.

-Mucho gusto Eros-saludo levemente impresionada por la caballerosidad. El sonríe y recuerdo todo lo que leí sobre el hijo de afrodita y ares. dios de la sexualidad y el amor….

-¿Qué le trae a tal dama por aquí?-pregunta haciéndome seña de andar con el "no creo que me meta en problemas en un lugar tan culto"

-Zeus está hablando… creo que con el rey de los dioses-digo. Eros sonríe levemente

-Quejándose de mi padre… no lo culpo-dice y sonrió "me cae bien.

Hablamos un rato mientras paseábamos por el jardín y surco el tema.

-Te pareces mucho a una dama que vi hace más de 50 años-dice

-Fania-le digo mirando las flortes que danzan en las plantas verdes.

-Sabes de ella-dice con lastima.

-Si-asiento

-Pero eres tan distinta a la vez-dice y le sonrió.-Ya se… ven-dice y vamos  un estante. Donde hay un muro que tiene un libro de bronce.-Es nuestro archivo de fallecido-explica.-FANIA-dice y aparece toda su información. Cuando veo la foto de ella, veo mi exacto reflejo excepto por el largo del cabello, ella lo tenía por los hombros. Tenso mi mandíbula y se me ocurre preguntarle algo.

-¿Estan los padres de Zeus aquí?-pregunto y el asiente

-Isabella y Nathan-dice y veo la foto de ellos.

-Eros…-dice un hombre y nos volteamos. El libro se cierra.

-Ben… ella es Tylor-dice y entonces recuerdo el nombre, dicho de los labios de Zeus "el padre de Fania.

-Lo lamento ya debo irme-digo y entonces Eros me toma por el brazo.

-No vas a ningún lado. Zeus te dejo desprotegida y ahora vamos a aprovecharte.

-Dejadme ir-les pido muy seria. Eros aprieta su agarre y entonces no lo aguanto más. Pongo mi mano en su pecho y una luz sale de ella. Haciéndolo caer y retorcerse. Me echo hacia atrás y me impresiono. Corro en dirección a Zeus y me lo encuentro de camino. El esta contento y cuando me ve cambia su semblante.

-¿Qué ocurre?-pregunta

-Nada… ¿nos vamos?-pregunto con urgencia. El asiente y nos transporta de vuelta al tren.

-¿Qué paso?-pregunta

-No es nada… me encontré con Ben y me asuste solo por saber su historia entre ustedes.-le miento con facilidad.

-De acuerdo-dice él y sonríe-logre negociar con Ares. Me latigara una vez cada tres días.-dice y frunzo el seño

-Eso es lo mismo-digo

-Pero no importa cuántas veces me beses o yo lo haga-asegura y toma mi rostro entre sus manos. Yo pongo las mías sobre las de él y trato de apartarlas.

-¿Estás seguro?-prepregunto

-Mas que seguro-dice y dejo de luchar y uno nuestros labios. El beso es lago, atrayente y fuerte. Puedo sentir la frescura de su boca en la mía. Siento como la temperatura sube con el beso y entreabro los labios para respirar un poco… pero el segundo siguiente es más intenso, el beso es mas caliente…

Xoxo Orion

PD:Dice para mayor de 15...a unque estoy segura quye cada persona que entra a cada fanfic tiene una mente habierta