← Cazadores de Sombras: El heredero de sangre. (Simon e Isabelle fanfic) · de
Cazadores de Sombras: El heredero de sangre. (Simon e Isabelle fanfic) — capítulo 12
Capítulo 11: La Corte.
Cuando los últimos colores del día Descienden ardiendo allá lejos, Sobre aquella ruina, frío y perplejo, El grillo salta de piedra en piedra; Dispersándose sobre el oscurecido verdor, Ejércitos de hadas se acercan, perfectos, Batiendo sus alas como insectos, Y ejecutan una danza extraña alrededor: Mientras el gran oro de la pálida luna Tiñe de blanco la diminuta tertulia.
The Ruin, Walter de la Mare (1873-1956)
Simon había tenido un sueño muy extraño. Había soñado que estaba rodeado de bebés lloricas con sus bocas cubiertas de sangre y cubierto con runas en todo su cuerpo e incluyendo en sus caras, eran demasiados y todos gateaban hacia él. A continuación los bebés se colgaban de sus piernas y brazos clamando su nombre con voz demoniaca, Simon no podría hacer nada, ni siquiera gritar en auxilio.
—¿Estás bien? — La voz de Clary lo sacó de sus cavilaciones horrorosas, él se incorporó mirando a su mejor amiga que estaba sentada a la orilla de su cama con su cabello rojo tomando en un moño y le observaba con sus resplandecientes ojos verdes.
—Cla…Clary — Simon apenas pudo hablar y ya tenía demasiadas preguntas que hacerle.
—Alec nos dio el aviso sobre el ataque y nos vinimos para acá. — Dijo Clary dándole vuelta a su estela entre sus delgados dedos — Ahora nos estamos quedando en la mansión Herondale.
—¿mansión Herondale? ¿Esto es Idris?
—Isabelle me dijo que te desmayaste en medio del Gard, te habías descompuesto aunque Alec pensó que podría ser tu falta de sangre. Simon tienes que alimentarte.
Pero Simon no estaba seguro si su desmayo en medio de Idris fue por su falta de apetito.
—Y sí, estamos en Idris. — Dijo Clary.
—Me alegra saber que estás bien, estaba preocupado por ti. — Dijo él — Un grupo de demonios destruyo el hogar dónde se ocultaban en Buenos Aires, y sólo Sia y su hermano pequeño sobrevivieron, temí por ustedes.
—Estamos bien — Susurró Clary — Sólo que Jace ahora está más eufórico e impulsivo que antes, Alec intenta controlarlo cada vez que puede. Mi mamá ha estado pendiente de ti desde que te desmayaste y Luke está convocando una reunión en el Consejo.
—Wow.
—Sí, wow.
—¿Y los niños? ¿Los chicos…esos Blackthorn y…?
—De ellos sólo sé que estaban en medio de un ritual parabatai de dos hermanos cuando llegaron ustedes, al menos eso dijo Jia. Ven, vamos al Salón Principal tendremos una reunión sobre estos ataques y Luke insiste que en necesitaran un ejército de cazadores de sombras y proteger las guardas
—¿No intentarás meterte en eso, verdad?
—No — Rio Clary — Estando embarazada se me imposibilita el pelear y Jace no va a dejarme ni siquiera que asume mi nariz hacia sus armas. No iré a pelear, no esta vez. Pero defenderé a mi familia y a mis amigos.
Simon sonrió, al menos su amistad con Clary era una de las pocas cosas que estaban bien en su pequeño mundo.
—Sia — Dijo Simon — La pequeña chica Carstairs y su hermano pequeño ¿Tessa Gray sabe de ellos?
—Jace los invitó quedarse en la mansión Herondale — Dijo Clary levantándose de su silla y dejando ver su enorme panza de embarazo a través de su vestido — Jace y Tessa son familia de algún modo, aunque ella está intentando hablar con su hija que se la pasa encerrada en su habitación desde el ataque.
—Oh, qué mal.
—Pero Tessa es fuerte, la apoyamos y la queremos mucho. Estar sin su marido, sola y con dos hijos que ya quedaron traumados de por vida es complicado. Pero mi mamá está ahí para hacerle compañía.
Simon puso sus pies en el suelo y se afirmó de la mesita de noche que estaba al lado de su cama, necesitaba sentirse que estaba en territorio firme y que no fuera un simple sueño para caer en otro más. Se levantó y se sintió bastante mareado, Clary lo sostuvo.
—Estoy bien, Fray. — Dijo él soltándose de su agarre y caminando por la habitación hacia la puerta — Sólo tuve pesadillas.
—¿Cómo era tu pesadilla?
—Rodeada de bebés asesinos.
Clary rio
—Como en el sueño de Shrek III
—¿Qué?
—Él soñó con muchos bebés cuando su esposa, la princesa Fiona le dijo que estaba embarazada.
—¿Por qué relacionamos mi pesadilla con tus recuerdos de niña con las películas de Shrek?
—No lo sé, dijiste que soñaste con bebés y muchos bebés.
—Ya basta, estoy mareado.
—Es por el embarazo de Izzy, ¿verdad?
Simon se quedó mirando a Clary con una cara de espanto y horror
—¿Iz…Izzy… ella…
—Vamos amigo que Jace, Alec e Izzy están en el salón de la casa Lightwood, será mejor que los vayamos a ver, nos esperan.
—Pero tú dijiste que Isabelle
—No me meto en tus asuntos matrimoniales
—Pero Clary…
Y la muchacha tomó a su amigo del brazo y lo sacó de la habitación.
—No puedo creerlo. — Alec se paseaba de un lado a otro con los brazos cruzados y el ceño fruncido
—¡Basta ya! No es para tanto. — Dijo Isabelle mientras se comía un pequeño cupcake hecho por Jocelyn, y miraba como su hermano exageraba cada movimiento.
—¡Es que sigo sin poder creerlo! — El ojiazul se dio vuelta para mirarla fijamente a los ojos — Estoy preocupado por todo lo que pasa en Idris, y sobre mis amigos, y sobre ti, pero ahora debo estar mucho más preocupado por ti y porque ahora los demonios vendrán a matarte a ti porque estás…
—Alec.
—Embarazada.
Isabelle apretó los puños, el tono en que su hermano se refería a su estado era como si tuviera una clase de "demonio enloquecido comiéndote las entrañas, hay que sacarlo. AHORA". Eso la enfurecía demasiado, había pasado por tantas cosas en su vida como cazadora de sombras que no quería reproches ni de su madre ni de Alec.
—¿Tuviste sexo con Simon? — La pregunta la había hecho el rubio cazador de sombras, amigo suyo. En ese momento había conseguido la video juego de Simon que hurtó de su departamento de Brooklyn después que se casara con Izzy, Jace no quería admitirlo pero amaba los video juegos, tanto que incluso Clary les hizo unas runas extrañas que hicieron que ese aparato mundano funcionara. Simon estaba histérico cuando su preciado tesoro se había convertido en juguete nefilim.
Jace Herondale, rubio natural y pato - fóbico empedernido, preguntaba algo que demasiado obvio. Isabelle rodó los ojos, si estaba embarazada era evidente que había tenido sexo con Simon, pero para no adentrar en detalles de cómo, cuándo y dónde fue, contestó algo simple.
—Es mi esposo, Jace
—¿Pero no que los vampiros están muertos? Quiero decir, es imposible que haya podido fecun-
—Ya cállate. Ni yo sé cómo pasó. — protestó Isabelle.
—No sabía que el diurno tenía esa parte viva aún. Supongo que toda la sangre que bebió se le va a ese punto a la hora del sex-
Jace no pudo decir nada más, porque Isabelle enfurecida y sonrojada le tiro unos cuantos cojines que le hicieron derramar los doritos y los nachos que estaba comiendo mientras jugaba en la Xbox.
Se puso a reclamar apenas pudo y Alec sólo le rogó que recogiera semejante desastre.
—¡Tú mejor que nadie sabe cómo se hacen los bebés, Jace! — Gritó Isabelle tomando su látigo a punto de usarlo como arma asesina contra él — ¡Mira cómo has dejado a la pobre Clary!
Maryse Lightwood, aun vestida de negro había entrado
—¿Por qué hablan de Clary? — Preguntó Maryse cruzándose de brazos y mirando a sus dos hijos biológicos y a su hijo adoptivo. — ¿Está todo bien?
—Sí, mamá. — Dijo Alec — Hablábamos del embarazo de Clary y que Jace se burlaba ahora de que Isabelle está también encinta.
—¿Qué? ¿Isabelle qué?
Alec miró a Jace, y Jace le devolvió la mirada a Alec. Luego ambos dirigieron sus ojos hacia Isabelle, estaba en una encrucijada, debía decirle la verdad con cautela.
—Mamá. — Susurró ella un tanto asustada, Isabelle no le temía a nada, pero la mirada severa de su madre le intimidaba en cierto modo. — Estoy embarazada. Simon y yo vamos a ser padres.
La señora Lightwood la miró con el ceño fruncido intentando entender, luego oyó la noticia sonrió y abrazo con los ojos llenos de lágrimas a Isabelle, susurrando lo feliz que estaba por todo.
—Es injusto — Reclamó Jace al ver como Maryse Lightwood abrazaba muy emocionada su hija, tras saber la noticia — ¡A mí me regañaste cuando supiste que iba a ser padre!
—Tú ni siquiera te has casado y no fuiste un adulto responsable
—Jamás he sido un adulto responsable.
Maryse rodó los ojos, omitiendo su comentario. Detrás de todo ese escándalo venía Clary al lado de Simon quien parecía recién desenterrado de una tumba zombi. Maryse al verlo, se acercó a él
—¿Por qué todo esto?
—¿Cómo no sabes que vas a ser padre?
—¿De verdad? — Preguntó Clary en un chillido animado
—¿Era real? — Preguntó Simon más desconcertado que nunca y luego se rascó la cabeza — Creí que fue un sueño extraño.
—Ven acá vampiro — Dijo Jace levantándose del sofá y rodeándole el hombro con su brazo — Tú y yo formaremos el club de "padres primerizos y desprevenidos"
Simon le miró con extrañeza, todo lo que estaba sucediendo le parecía nuevo y aterrador.
—Jace — gruñó Clary
—¿Qué? Aún no asimilo que voy a tener un hijo.
—Nuestro hijo va a nacer en un par de semanas y tú aún no te sientes preparado ¡Oh, por favor!
—Pueden dejarme hablar con Simon — Dijo Isabelle — Es mi esposo, así que debemos hablar esto como personas adultas que somos. — luego lo miró a él — Intenta no desmayarte esta vez.
—¿Sabes… que es? Quiero decir… su sexo.
—Aún no. Pero no es eso, tenemos una misión que cumplir y tú y yo, con Alec y Jace tenemos que ir.
—Estás embarazada
—Embarazada, no enferma Simon. Sigo siendo una cazadora de sombras.
Simon se molestó.
—Mira, no estoy preparado para esto. Me pilló por sorpresa esta noticia y me preocupa mucho, me preocupas tú Isabelle. El mundo está desplomándose allá afuera y sé que eres una excelente cazadora de sombras, incluso la mejor que he conocido pero aun así corres el riesgo de ser atacada. ¿No oíste lo que dijo Tessa sobre tu familia?
—Sí, sí. Los demonios vienen, pero no soy de las personas que se andan ocultando.
—Entiendes que ahora, estando embarazada irán por ti. — Los ojos de Simon brillaron como un cristal, que a ella le dio la impresión de que se quebrarían en cualquier instante.— Como intentaron hacerlo con Clary, ningún lugar en el mundo es seguro. No quiero perderte…
—No vas a perderme, sé defenderme.
—Iz…
No pudo decir nada más, su esposa se dio la vuelta y se detuvo al lado de su madre, mientras está hablaba de lo que había pasado en el Gard junto a Jia y los Blackthorn. Jace seguía jugando y Clary comía frutillas de una fuentecita. Alec en medio de la conversación decidió abandonar todo.
—¿A dónde vas? — Preguntó Maryse cruzándose de brazos mirando a su hijo mayor incorporarse para abandonar la magistral casa de los Lightwood en Alicante
—Iré a casa de Magnus — Dijo Alec poniéndose su chaqueta de cuero, y en frente de la puerta para salir —
—¿Llevas protección, Alec? — Dijo Jace mientras dejaba un rato su video juego y levantaba una ceja rubia exigiendo una contestación.
Maryse quedó boquiabierta mientras Clary soltaba una risita, Simon se atragantaba con un poco de agua e Isabelle miraba a su hermano esperando una respuesta. Alec estaba sonrojado hasta las orejas.
—Si llevo condones, Jace — Gruñó abriendo la puerta — Gracias por recordármelo
—En realidad yo me refería a que llevarás cuchillos serafines o unas adamas ya que hay mucho demonio dando vuelta. — Dijo sonriendo con picardía — Pero ahora que lo mencionas, no quiero que te mueras por pegarte la viruela demoníaca.
Alec se mordió la mandíbula y apretó los labios con fuerzas, había caído en una broma de Jace otra vez, y en frente de su familia y amigos, había quedado al descubierto en un bochornoso e incómodo momento. Alec deseó que se lo tragará la tierra. No se dignó a mirar a nadie y salió.
Maryse miró a Jace con furia y este intentó excusarse.
—Hablaremos de esto luego. — Dijo Maryse — Ahora tenemos una misión que cumplir, Tessa y Magnus han estado hablando con Kaelie Whitewillow y llegaron al acuerdo de que las hadas de la corte Seelie podrían saber sobre el paradero de Jem Carstairs. Tessa nos pidió ayuda a nosotros así que irás tú Jace, con Simon, Alec, Magnus e Izzy junto a Tessa y Luke Garroway.
—¿Por qué yo no puedo ir? — Reclamó Clary — El hecho de que esté embarazada no significa…
—Sospechamos que la Reina Seelie ha regresado a su trono y si se entera que la hermana de Jonathan Morgenstern está esperando un hijo, te aseguró que hará lo que sea, por arrancártelo del vientre. Los demonios están trabajando con cazadores de sombras oscuros para la cacería de las nuevas generaciones de nefilims, y tu madre exigió que no te involucrarás en esto, Clary.
—Es por tu bien — Afirmó Jace — Eres importante para nosotros, lo eres más para mí.
Clary cerró los ojos recibiendo el casto beso que Jace le daba en su frente, parecía que el mundo se detenía en aquel instante obviando la oscuridad y destrucción que se avecinaba. Era como la gran batalla en el Edom, todo volvía a ser igual sólo que esta vez, Clary no podría ser la heroína.
—Entiendo — Dijo Clary — Pero al menos déjenme ayudar.
—Lo harás, tienes que entregarle algo tuyo a Tessa Carstairs. — Dijo Maryse — Las hadas no deben sospechar que no estarás en la misión por tu embarazo, así que Tessa cambiará a tu forma.
—¿Qué?
—Tessa es una bruja cambia - formas. Maravillosa, para ser honesto. Para cambiar a tu forma necesita un objeto personal que uses Clary, sólo así podrá hacer creer a la Reina Seelie que tú estás entre nosotros. — Dijo Jace apagando la consola de videojuegos robada y caminando hacia su propia habitación para prepararse.
—Ella será yo.
—Sólo hasta que encontremos la información necesaria. — Dijo el rubio ajustando los cuchillos y las estelas — Cuando sepamos sobre Jem Carstairs, nos iremos de ahí.
—Escalofriante — comentó Simon, sintiendo como se podría venir ese suceso. — Tessa es una especie de "Mystique"
Jace e Isabelle lo miraron anonadados, a veces Simon era demasiado mundanos para sus asuntos, y sólo Clary entendía sus códigos frikis.
—Algo así. — Dijo Clary a su amigo vampiro — Sólo que no es una mutante de piel azul escamosa, de pelo rojo y ojos amarillos.
—¿Hablas de la mutante villana de los X-Men? — Preguntó Isabelle — ¡Por el ángel, Simon! Tessa no es eso, necesita más concentración.
—Bueno, era para hacer más fácil la aclaración. Aunque me imagino a nosotros en esa misión como la "Patrulla X", o como "Los Vengadores", creo que somos más como los vengadores, pido ser el "Capitán América". Isabelle puede ser la "viuda negra", Alec es "Ojo de Halcón" y Magnus es "Iron- man", Clary podría ser la "Bruja Escarlata" y Jace es… aun dudo que pueda ser un vengador, quizás sea entre "Thor" o "Hulk".
—Gracias a Raziel que no sé nada de esas palabras extrañas que dices. A veces eres demasiado lejano para nuestra especie. Sin ofender.
—Tranquilo "Hulk" — Rio Simon — Mis códigos mundanos está superior a los conocimientos que puede aguantar tu cerebro oxigenado.
Maryse les quedó mirando hastiada de tantos comentarios inentendibles, les hizo callar con ese tono autoritario y severo que sacaba en sus momentos de reproches. Simon, Isabelle y Jace, decidieron por su parte alistarse para reunirse con Alec, Magnus y Tessa.
—¿Sigues preocupado? — Preguntó Izzy una vez vestida con su traje de batalla
—Siempre estaré preocupado por ti.
—A la mierda, todo— Dijo Isabelle — Bésame.
Se inclinó sobre él, rozó su nariz con la suya y toco sus labios con sus dedos. Simon extrañaba el contacto de los labios carnosos de Isabelle con los suyos, así que le tomó la cabeza con cuidado para acercarla a él y la besó apasionadamente, como en mucho tiempo no lo había hecho.
Isabelle rodeó el cuello de Simon con sus brazos mientras le besaba, mientras enrollaba sus piernas en su cintura y pegaba su cuerpo más a él, le deseaba más que a nada en este mundo y si de ella dependiera tendría sexo con él antes de ir a la misión.
Simon besó ligeramente su cuello y acarició su cintura, luego volvió nuevamente hacia su rostro fundiéndose en la boca de ella con dientes, labios e incluso lengua. No sabía dónde todo esto iba a terminar ante de la misión, pero no le importaba. Isabelle era su mujer y la amaba por eso.
✾✾✾✾✾✾✾
Alec Lightwood retrocedió su camino hacia el portal para el departamento de Magnus y volvió a la Casa de los Lightwood en Alicante, había olvidado algo relevante y de pensarlo le temblaban las manos y le sonrojaba sus mejillas. Al llegar, se encontró con la persona que menos quería ver en ese momento.
—¿Se te quedaron los condones? — Preguntó Jace — En mi armario tengo una caja llena de ellos, pero no tomes los extra-largos, esos son míos.
Alec estaba furioso y sonrojado. Humillado abrió el armario de Jace y tomó unas tres bolsitas de preservativos que guardó en su bolsillo. Odiaba tener que compartir sus experiencias sexuales con Jace, aunque claramente era a Magnus a quienes se le escapaban esas experiencias que Jace usaba para burlarse de él, para romper la tensión en momentos de crisis.
—¿Sacaste los que tienen vibrador? ¿O… los de colores?
—¡YA CÁLLATE! ¡Jace, déjame en paz! - gruñó el cazador de sombras y cerró la puerta de su habitación con un portazo, mientras Jace se lanzaba a la cama muerto de la risa, desahogándose como nunca antes lo había hecho.
✾✾✾✾✾✾✾
—¿Cómo es eso qué escapó? — La voz alterada de Magnus
—No está Magnus. — Dijo Tessa ya transformada en una Clary delgada y menuda. — La fui a ver a su habitación y no estaba. Dejó tirada varias de sus cosas y sus ropas, escapó.
—Maldita sea, esa chiquilla va a traernos problemas ahora. Primero Jem, ahora ella.
—Es mi hija, Magnus. — Declaró Tessa — Y le avisé a los Blackthorn, tan sólo espero que esté con ellos mientras tanto. La noche anterior discutimos muy feo y… ella no quiso hablarme. Pienso que me odia.
—No digas eso.
Simon había sujetado bien su daga kindjal, mientras sus oídos escuchaban toda la conversación de Magnus y Tessa. La hija de Tessa, había dejado la mansión Herondale donde se quedaba con su madre, junto a Jace, Clary, Jocelyn y Luke. La chica, según lo que oía había peleado con Tessa por no hacer mucho por averiguar dónde estaba su padre que había sido secuestrado y luego decidió irse de la casa. De tanto escuchar Simon se sintió mareado, la joven Sia le recordaba un poco a Clary, y algo le decía que la chica Carstairs había creado un plan de rescate sola.
Como Clary lo había hecho sola para ir a buscar a Jocelyn.
—Bien, una vez que sepamos la información necesaria de la Reina Seelie haremos una patrulla para buscar a Sia — Dijo Jace
—No es necesario — Dijo Tessa aun convertida en Clary — Los Blackthorn la están buscando.
—Bien. Luego de esto iremos por ella. — dijo Magnus sacando algo de sus bolsillo de sus traje victoriano— No debe andar muy lejos — Sacó unos antifaces antiguos y se los entregó a cada uno — Úsenlos, ocultará su identidad durante la fiesta.
—¿Es una fiesta?
—Olvidé anunciar ese detalle — Dijo Magnus — Ahora pónganse esas mascarillas, deben parecer submundos cualquieras.
—No sé me hará difícil — Dijo Simon.
—Vestido así me recuerdas a Lord Montgomery — Dijo Isabelle con una sonrisa al verlo con unos pantalones bombachos y una camiseta blanca.
—Oh, tú y yo conocemos muy bien a Lord Montgomery— Dijo Simon guiñándole un ojo.
—¿Quién es Lord Montgomery? — Preguntó Jace confundido.
Simon e Isabelle se sonrieron en conjunto y le ignoraron, se tomaron de las manos una vez puestos los antifaces y entraron seguidos por el nuevo guía de las hadas.
—Tessa — Susurró Magnus — Tienes que averiguar sobre tu marido, nosotros hacemos lo mismo. Si hay algún problema, Alec me dará el santo y seña.
—¿Santo y seña?
—Un código, Alec me dará el aviso con la mano si hay problemas.
—Está bien.
La música había comenzado a sonar, Simon la había reconocido era la banda sonora de la película "Moulin Rouge" y la canción era una versión en tango de una canción del grupo británico "The Police".
Simon jamás imaginó que a las hadas les gustaba bailar con canciones mundanas de película. "El tango de Roxanne" sonaba de fondo en medio de las paredes debajo del que sería el Central Park, el chico descubrió que era un hada macho de la corte quien cantaba como un tenor la canción, mientras la Reina Seelie, demacrada y endurecida en su trono miraba el baile que le dedicaban.
Un muchacho hada se acercó a Tessa invitándola a bailar, Jace se alertó, a veces él olvidaba quien estaba a su lado era su ancestro y no Clary. Simon sostuvo a Jace para que Tessa fuese a la pista, por lo visto, el muchacho era un nuevo alto cargo de la corte, como un nuevo Meliorn, y cualquier información servía.
Durante un rato de bailes, y de los intentos de Tessa por sacarle información a su acompañante siendo Clary Fairchild, y de los titubeos del chico hada y de sus halagos de encontrarla hermosa, se sentía hastiada. Sólo quería encontrar a Jem y a su hija.
*"Sólo sé querida mía que el heredero de su sangre se elevará de nuevo"*le había dicho en medio del baile "Gobernará el mundo y hará de las hadas una de las criaturas más poderosas, todo rey necesita un heredero, y como la anterior estrella de la mañana ha desaparecido ha llegado otra a su remplazo, y todo nuevo rey va a necesitar a su reina. Dicen que está buscando a la suya"
Tessa no tenía idea de que quería decir eso, se mordió y oprimió todos sussentimientos de furia y culpa, la escena del baile le recordaba cuando se convirtió en Lady Camille Belcourt para ir a buscar a su hermano, por allá hace más de cien años, en la Mansión Lightwood en Chiswick y vio a Benedict Lightwood rodeado de mujeres demonios, y ella bailaba con Magnus, y luego terminó al lado de Will en el balcón, bajo la luz de las estrellas besándose como en un sueño sin fin.
Un ruido la sacó de sus cavilaciones, una chica de la caza salvaje de cabello castaño y de antifaz, observaba la situación, detrás de ella un muchacho había dejado en el piso a dos de sus miembros, y ambos se dieron cuenta de la presencia de Magnus Bane. Y la Reina de la Corte Seelie, también. No iba a pasar nada bueno.
—Hay impostores aquí — Dijo la Reina Seelie levantándose de su trono, la música había dado un tono de suspenso, Isabelle ya estaba a punto de lanzar un cuchillo, Simon la sostuvo pegada a él para que no diera sospecha.
Una flecha voló cerca del rostro de Simon e Isabelle tan fugaz que casi ni se dieron cuenta, cuando se giraron a mirar si era posiblemente Alec se llevaron una sorpresa, no era él. Un hada de la caza salvaje había disparado dándole en el hombro a la Reina Seelie, y la sangre comenzaba a manchar su precioso vestido.
—¡Traidor! ¡Tenemos un traidor! — Dijo el chico que bailaba junto a Tessa — ¡Arréstenle y maténla!
—¡Espera no… — Exclamaba Tessa, sosteniéndole la mano al chico y atrayéndole hacia ella. Una chica inocente de la cacería salvaje les estaba defendiendo, temió por Mark Blackthorn. Cualquier error que ellos como cazadores de sombras cometiesen y la corte arremetería contra él.
A la primera flecha le siguió una segunda y una tercera, las hadas comenzaron a armar un escándalo, Alec sacó su carcaj y se quitó su antifaz, Jace hizo lo mismo y sacó su cuchillo serafín. Simon no quería soltar a Isabelle, porque lo que se venía se pondría feo.
Tessa vio como otro miembro de la caza salvaje intentaba atacar la chica que había lanzado la flecha, querían matarla con unas armas de adamantio. Tessa quiso gritar y correr hacia ella, pero la chica tenía una carta bajo la manga, un muchacho de cabello negro y ojos grises salió en su defensa, estaba vestido como la caza salvaje, había perdido el antifaz y bajo sus ropas se veían algunas runas de cazadores de sombras, el chico era un cazador de sombras.
Era Tiberius Blackthorn.
—No ataquen — Gritó Tessa — Déjalo ir.
El chico hada que estaba con ella la empujo contra el piso, perdiendo el anillo Morgenstern que llevaba en el cuello, volviendo a su auténtica forma, volviendo a ser Tessa Gray.
—Eres una impostora — Gritó el alto miembro de la corte Seelie.
—¡Jace! ¡Alec! — Gritó Magnus. — Hay que ir por Tessa, ahora. Debemos irnos.
Los parabatai comenzaron la batalla contra las hadas, entre lanzadas de cuchillos y golpes por doquier. Magnus hacía uso de su poder para quitar a las hadas de su camino y capturar a la Reina Seelie.
Isabelle y Simon se pusieron en defensa y fueron los primero en correr desde el centro de la pista hacia el trono de la Reina.
—¡Esto es inaceptable! — Gritó la reina Seelie encolerizada — ¡Mátenlos a todos!¡Excepto a la bruja, déjenmela a mí! La mataré con mis propias manos.
Otra flecha voló clavándose en la palma de la mano de la reina de las hadas, haciendo que esta se enfureciera mucho más, un miembro de la corte estuvo a punto de capturar a la traidora pero alcanzó a escapar. Tessa quedó boquiabierta, la chica había literalmente desaparecido dejando tras ella una ligera nube de humo color de plata. Y ¡Bam! Apareció otra vez al lado del muchacho encadenado que estaba al lado de la Reina Seelie, se le había caído el antifaz y llevaba un cuchillo en su mano aparte del carcaj y las flechas de la cacería salvaje que la traidora llevaba. Tessa sabía muy bien lo que era, un bastón largo de metal y que terminaba en su mango con un dragón de jade, era el bastón de Jem.
Y quien lo llevaba era su hija.
—Sia — susurró aterrada viendo como el peligro de parte de unas hadas furiosas se avecinaba, quería ir tras ella pero el seguidor de la reina Seelie la tenía capturada. Jace Herondale dio un triple salto mortal desde un mini balcón de donde estaba batallando clavando su cuchillo en el pecho del nuevo Merliorn. Tessa había sido liberada.
—Jace, mi hija…. Está ahí, Tiberius y mi hija están ahí.
—No es momento. — Dijo Jace tomando a Tessa y llevándola a un lado seguro contra Magnus quien estaba liberando una cantidad de energía enorme.
Simon daba golpes y patadas, mientras Isabelle usaba su látigo dorado a diestra y siniestra contra las hadas, Alec con arco y flecha había divisado a Mark Blackthorn preparado para atacarlos a ellos. A veces olvidaba que las lealtades del joven Mark eran extrañas.
—¡Magnus! — Gritó Isabelle cuando su látigo estaba lo suficientemente gastado por seguir peleando, Simon la tomó de la cintura y ella dio una patada en el estómago al hada que estaba detrás de su marido, hacían un buen equipo, pero en ese momento necesitaban refuerzos.
Magnus Bane estaba gastando demasiada energía intentando esquivar a sus enemigos, él se había dado cuenta de la presencia de Sia Carstairs y estaba haciendo todo lo posible por prestarle tanto atención a su rescate como al rescate de Jem.
Pero la chica estaba haciendo todo más difícil, para empezar accidentalmente cortó las cadenas del prisionero de la Reina (que no se sabe si es algo bueno o malo) desatando la furia de todo el mundo. En segundo lugar, aparecía y desaparecía a diestra y siniestra generando choques colectivos entre quienes querían capturarla, Magnus jamás entendió como Sia pudo beneficiarse de sus poderes, ya que ni siquiera era capaz de hacer levitaciones. Tiberius Blackthorn por su parte estaba a punto de ser asesinado por su propio hermano en medio de la batalla, mientras Magnus Bane liberaba más de su poder generando que la tierra se sacudiera y que las cosas flotaran y chocaran contra el suelo, Simon e Isabelle corrían y batallaban como podían, Jace y Alec intentaban capturar a las hadas necesarias para tomar la información para rescatar a Jem, mientras Tessa en su forma normal llamaba a su hija y esta no la escuchaba.
Magnus se estaba agotando (no era la primera vez que invocaba una gran cantidad de energía para salvar nefilims), el mundo se estaba viniendo abajo y no sabía que podía pasar. Durante un segundo, sintió que algo dentro de él estallara y provocara un caos, flamas azules salieron de sus manos y comenzaron a rodear todo el lugar, su poder se expandía como efecto de una bomba nuclear, se sentía asustado ¿qué estaba sucediendo?
Isabelle gritaba y Simon insistía en que todo debía terminar, la tierra temblaba y todo era de un color azul intenso con aroma azufre, la Reina Seelie estaba montada en cólera, mandó a soltar a su ejército para matar a los cazadores de sombras.
Explotó, la ira y desesperación contenida le hizo liberar todo su poder sin saber lo que le sucedía. Cayó al suelo rendido y alcanzó a divisar que Sia Carstairs forcejeaba con un miembro de la caza salvaje y que el joven Tiberius Blackthorn se defendía lanzando cuchillos, que Alec corría hacia él gritando su nombre desesperado, y que Sia tomaba la mano de Ty y desaparecían de la nada y que alguien, se metió entre medio para desaparecer con ellos.
Las cosas habían salido de mal en peor, la niña había huido, Jem seguía capturado y probablemente muerto, Isabelle embarazada iba a colapsar y Jace, Simon y Alec serían prisioneros de las hadas junto él.
Magnus cayó sin fuerzas, mareado, perdiendo el conocimiento sin saber si volvería a despertar.
✾✾✾✾✾✾✾
Sia había caído boca abajo directo contra la tierra, le dolía el cuerpo y veía como algunas piedrecitas caían a su alrededor. Apoyo su frente en el piso rocoso y suspiró. Pensó en Magnus Bane y en el desastre que había hecho, luego pensó que le diría a su madre que la vio en medio del reino de las hadas haciendo escándalo. Estaba en problemas.
Pensó de inmediato en Ty. Ty, su mejor amigo que en ningún momento quiso dejarla sola y le siguió el rastrillo hasta el Central Park a pesar de haberle regañado por no haberle dicho que se hiso parabatai de Livvy, Ty que en estos momentos no sabía dónde estaba y que probablemente por su culpa termine muerto.
Levantó su frente y respiró con dificultad, le dolían las palmas de las manos y sus rodillas, había aterrizado mal. Cuando intentó incorporarse sintió el filo de una espada justo en la parte baja de su cabeza clavando su cuello, no podría voltearse. Y luego una voz habló, apenas podía reconocerla, era la voz del muchacho rubio que accidentalmente liberó para atacar a la Reina Seelie. "Maldita sea" pensó.
—No te muevas. Si lo haces estarás muerta —