← Cazadores de Sombras: El heredero de sangre. (Simon e Isabelle fanfic) · de
Cazadores de Sombras: El heredero de sangre. (Simon e Isabelle fanfic) — capítulo 13
Capítulo 12: La cofradía híbrida.
"Todo cruzamiento de razas provoca tarde o temprano la decadencia del producto híbrido, mientras el elemento superior del cruzamiento sobreviva en puridad racial. Cuando se ha bastardeado hasta el último vestigio de la unidad racial superior, es cuando desaparece para el producto híbrido el peligro de extinción*"*
Adolf Hitler, Mein Kampf.
Tiberius había caído de espaldas sobre un montón de hojas secas que le sirvieron de colchón protector para evitar que su columna se quebrara, aun así tenía un dolor latente en todo su cuerpo y respiraba con dificultad, giró su cabeza pensando que se encontraría con la cara de Sia, su mejor amiga que sin saber cómo diablos consiguió trasladarlos hacia otro lugar. Según él, Sia era una criatura maravillosa, no era ni bruja ni cazadora de sombras pero él estaba más que seguro que conseguiría grandes cosas y ahora lo veía en sus poderes, ella podía tele - transportarse dejando un leve rastrillo de humo que no dejaba respirar.
Sia no estaba a su lado, y él empezó a preocuparse, en vez de su encuentro visualizó el bastón de jade del padre de Sia, que ella había tomado después del ataque que vivió en Buenos Aires. Tiberius tomó el bastón entre sus manos y se levantó, preguntándose qué le pudo haber pasado a su amiga y sintiendo una leve culpabilidad por no haber estado con ella cuando le necesitaba, Sia había sido atacada, casi matan a su hermano pequeño y su padre fue secuestrado, de pasó llegó a Idris sin conocer bien el lugar y topándose con el mismo Tiberius siendo parabatai de Livvy, y este no le había dicho nada, ni siquiera una nota de invitación a la ceremonia.
Cuando quiso hablar con ella, ella se había encerrado en su habitación y le gritaba desde la puerta, mientras Ty desde el otro lado escuchaba como el llanto de su amiga se mezclaba con los berrinches de su hermano pequeño hambriento.
Ahora poniéndose de pie y sosteniendo el arma entre sus manos pudo ver lo que estaba pasando.
"Al menos déjame mirarte el rostro" había escuchado la voz de Sia y el apresuró sus pasos, ella estaba viva "Para mirar a la cara a quien quiere matarme"
Eso no sonaba bien, el corazón de Tiberius se hiso pequeño en ese instante sus miedos comenzaron a salir a medida que se acercaba, alguien iba a matar a su mejor amiga y él debía defenderla a como dé lugar, aunque no fuese su parabatai él siempre estaría ahí para ella y daría su propia vida aunque fuese necesario.
Y ahí estaba, Sia Carstairs tendida en el suelo con la nariz tocando la tierra y sus manos buscando unas piedras para defenderse, detrás de ella había un muchacho con una espada apuntándole en el cuello, amenazándola a morir. El muy malagradecido fue liberado de las garras de la Reina Seelie y ahora quiere matar a quien le salvó el culo, hijo de puta, pensaba Ty.
—No la toques — dijo Ty exhalando aire con furia, sosteniendo el bastón de Jade justo en la espalda del agresor — Si le atraviesas el cuello, yo te mataré.
Eso le dio a Sia la ventaja de darse vuelta cuando el muchacho había bajado la guardia y había puesto la espada en otro lado, la chica le dio una patada en la espalda a su contrincante y este quiso herirla con su espada. Sia desapareció al segundo ahogándolo con una leve nube de humo y apareciendo al lado de Ty quitándole el bastón de jade de su padre, mientras Ty buscaba el carcaj que tenía para lanzar flechas.
—Tienes suerte de tu parabatai este para salvarte el pellejo — dijo el chico moviendo su espada para clavarla en la costilla de la chica, pero ella alcanzó a detenerle con su bastón desenfundado.
—Él no es mi parabatai — dijo cada palabra como si fuesen cuchillos en su corazón. ¿Por qué Tiberius no era su parabatai? Porque él había escogido a su hermana por sobre ella.
El muchacho dio el primer ataque y ella le frenó, eran un enfrentamiento de espadas muy al estilo medieval y Ty estaba esperando el momento para lanzar la flecha directo en la cabeza del enemigo.
Sia había quedado acorralada en el suelo y apuntó su bastón hacia el muslo del muchacho mientras este le apuntaba con su espada en su frente y se reía de ella por la mala experiencia en batalla.
—Demasiado débil para ser una cazadora de sombras — Dijo el chico.
—Demasiado idiota para ser un cazador de sombras — Dijo Sia tirando al muchacho de su alcance y tomando el bastón de jade.
—No soy un cazador de sombras — Dijo el chico rubio tomando a Sia y acorralándola en un muro, mientras empujaba a Ty lejos de su vista. Sia en acto seguido, le dio una patada en el estómago-
—¡Basta! — Gritó Ty tomando el arco cargando con dos flechas — Le lastimas y te mato.
De inmediato, el chico rubio se alejó de Sia unos pasos. La chica había tomado el bastón para propinarle una estaca, pero el chico la detuvo evitando la estocada con un palo que encontró por ahí.
—No eres capaz — siseó el muchacho
—¿Me estás diciendo que soy débil? — Dijo Sia enojada intentando hacer otro movimiento para enterrar su cuerpo.
—No, eres demasiado buena para mancharte las manos con sangre de alguien como yo. — El chico le miró con sus profundos ojos azules cristalinos y se alejó unos pasos de ella — Y eres demasiado noble como para dejarme morir sin defenderme,¿no es verdad?
—Tienes razón, te mataría en medio de una batalla, así que toma un arma.
—No me matarás.
—¿Cómo sabes que ella no lo hará? — Preguntó Ty aun con las flechas cargadas
—Porque yo voy a ayudarles y darles protección. ¿Huyen de los oscuros? — luego sonrió — Lo supuse, además ellos y la Clave están interesados en rastrear a personas como tú. — Dijo apuntando a Sia con su largo dedo.
—¿Cómo yo?
—Híbridos, como tú — repitió el chico.
—¿Qué quieren de ella? — Preguntó Ty enojado — Y no le digas así, porque es una cazadora de sombras, ella tiene la sangre del ángel en sus venas.
—Pero no en su totalidad — Dijo el chico. — Un cazador de sombras común y corriente no puede tele-transportarse como lo acabas de hacer — le dijo a Sia inspeccionándola en todas sus formas — Y tampoco evoca semejante cantidad de energía demoníaca al hacerlo.
—¿Cómo sabes de mí y de lo que puedo hacer? — preguntó la chica sin dejar de bajar su arma.
—Porqué te vi hacerlo, y porque puedo presentir a cada uno de nosotros cuando están cerca. Porque eres como yo.
Sia se detuvo y bajó el bastón, no quería atacarlo, no realmente. Quizás en un momento de desconfianza y terror hubiese terminado por matarle, pero aquel muchacho alto, rubio y guapo (porque sí, era guapo) que estaba enfrente de sus ojos le estaba ofreciendo una extraña ayuda, y porque por lo que observaba era tan diferente y tan complicado de encajar como ella lo era. El chico no tenía marcas de cazadores de sombras, no era un cazador de sombras, sin embargo peleaba como uno y lucía como uno. Y estaba capturado en terreno de hadas, quizás… fuese como Mark Blackthorn, quizás fuese…
—Uno de tus padres es submundo,¿no es así?
—Muy astuta.
—¿Qué eres?
—Híbrido. Mitad cazador de sombras, mitad submundo.
—¿Qué submundo?
—Mitad hada.
"Como Mark y Helen", pensó Ty al mirar al chico, sin embargo no lucía como sus hermanos, lucía como alguien más impotente e inmune.
—Soy como tú — le dijo el chico hibrido a Sia — Tus poderes son especiales, temidos por los demonios, por los submundos y por la misma clave, no soportamos las runas y nos excluyen a donde vayamos. Tus poderes son cómo los míos…
—¿Qué puedes hacer? — cuestionó Sia esperando una demostración descomunal.
El muchacho le dedicó una cándida sonrisa y con sorna le mostró las marcas que tenía en sus brazos, eran líneas negras y delicadas que trazaban de sus brazos a sus clavículas y a su cuello, se quitó la camiseta que llevaba, dejando ver un rastro de cicatrices y un tonificado, pulcro y blanco abdomen que hizo que Sia sintiera la sangre correr a mil por todo su cuerpo. El chico le dio la espalda y seguían esos trazados extraños por su espalda completa como si fueran tatuajes, para de pronto, desprenderse y sacudirse hacia afuera convertidas en dos enormes alas, transparentes y esas líneas dándole formas rusticas como de insectos, se veían fuertes y firmes, como las de un insecto.
Sia estaba impresionada.
—¿Y vuelas?
—¿Para qué tendría alas si no pudiera volar? — El chico hizo batir las alas provocando un ligero viento que botó a Sia al suelo, mientras este chico se elevaba unos centímetros del suelo volando a su alrededor y luego aterrizo, colocando sus alas en su lugar de tatuajes extraños. — Por cierto, soy Theo.
—Soy Sia. — Dijo la muchacha levantándose con una sonrisa, y tendiéndole la mano en confianza, Ty miraba todo esto con muy malos ojos, no le gustaba el nuevo muchacho.
—Gracias, te debo una. — Dijo Theo tomándole la mano a Sia con cortesía y de paso le depositó un leve beso en sus nudillos heridos — Me salvaste la vida, nadie había hecho algo bueno por mí antes.
Ty miraba como las mejillas de Sia se colocaban rojas carmesí y le sonría a su nuevo compañero que hace unas pocas horas estuvo por cortarle la garganta. El ver como el estado de ánimo de su amiga cambiaba con sólo unas lindas palabras de Theo, le hervía la sangre queriendo tirar al chico por el barranco.
Theo después de todo se colocó la camiseta y tomó una espada que andaba trayendo consigo y la guardó, se quedó mirando a Ty por unos segundos.
—¿Y tú quién eres? Si no eres su parabatai.
Cuando Ty iba a responder Sia le interrumpió.
—Es mi mejor amigo, se llama Ty, bueno… se llama Tiberius Blackthorn.
—Sólo mis amigos me dicen Ty. — argumentó este sin darle mucha importancia.
—Quizás deba decirte sólo Tiberius
—Confórmate con eso. ¿Cuál es tu apellido?
—No me gusta usarlo, es muy de… "cazador de sombras"
—Eres mitad cazador de sombras — dijo Ty — Debes sentirte orgulloso de eso.
—No todos tienen ese patriotismo, y menos cuando los mismos cazadores de sombras te miran con desprecio porque eres débil para soportar sus runas, ellos jamás entenderán lo que es ser diferente.
—Sólo di tu apellido Theo — Dijo Sia — No importa si es o no es un cazador de sombras, lo que importa es que con eso te diferenciaremos de otra persona que lleve tu mismo nombre. Yo soy una Carstairs, pero no soy una cazadora de sombras completamente.
Theo se quedó mirando a la chica con una fijación extraña, según Tiberius, tanto que podía leer sus labios susurrando el apellido familiar de su amiga "Carstairs"
—¿Carstairs? — Preguntó Theo — Vaya, eso es muy peculiar.
—¿Por qué?
—No hay muchos Carstairs en el mundo, eran una familia de nefilims muy antigua. Me han dicho que están al borde la extinción…
Sia guardó silencio, era verdad. Sólo quedaban tan pocos de su familia en este mundo, ahora sin Emma y sin su padre (sin saber si estaba vivo o no) y un hermano pequeño débil, la familia Carstairs llegaría al borde de su fin.
—Pero son muy nobles. — Dijo Theo — Como mi familia… — titubeó — Pero ya no estoy muy ligado a ella, no me considero uno de ellos…soy… soy Theodore Nightshade. Y los Nightshade estamos casi tan extintos como los Carstairs.
✾✾✾✾✾✾✾
Ya era demasiado tarde, el reloj marcaba exactamente las ocho y media de la tarde en Alicante, y el salón principal de Idris estaba rodeado de representantes de cazadores de sombras del mundo. Jia Penhallow discutía con la familia Rosales, directores del Instituto de Guadalajara.
Clary estaba sentada al lado de Julian Blackthorn, el muchacho no dejaba de mirar hacia todos lados, muy nervioso, no era fácil para él sabiendo que su hermano menor pudo haber huido a su inminente muerte al lado de Sia, la hija de Tessa Gray. Clary estaba preocupada, tenía un la presentimiento y no quería dejarse llevar por ello.
Ella sabía que Isabelle, Simon, Magnus, Alec, Jace, Tessa y Luke habían ido al reino de las hadas para buscar noticias de Jem. Maryse y Jocelyn le avisaron a Jia, y esta convocó una reunión para hablar con las hadas.
¿Por qué tardaban tanto? ¿Había ido algo mal?
Clary sabía que no debían fiarse de las hadas y menos teniendo a la Reina Seelie dentro de s grupo, descontando a Kaelie, pero a veces ni siquiera en Kaelie podía confiar. Los cazadores de sombras ya estaban alerta de la demora, se suponía que sabrían sobre Jem Carstairs pronto y volverían, el plan era tocar el tema de la alianza de las hadas con los oscurecidos sobrevivientes a la gran guerra junto a los demonios y sobre las familias que estaban en peligro, pero aun así no sucedía nada. Clary Fairchild estaba muy nerviosa y estando embarazada las cosas se ponían peor, llegaba a sentir las patadas en su vientre y deseó a Raziel que por favor la hora del parto no fuese en ese momento, porque no sería capaz de soportarlo, no sin Jace.
Respiró profundo y al hacerlo se alertó al ver como los demás cazadores de sombras se inquietaban al sentir la tierra sacudirse bajo sus pies, estaba temblando fuertemente como nunca en Idris y en el medio del salón justo en frente de Jia un portal rosáceo se esparcía como una nebula venenosa, y dentro de ella aparecían dos cuerpos humanos que fueron lanzados contra el suelo. A Clary le saltó el corazón en su pecho, casi podría distinguir quien era uno de ellos…
Era Isabelle Lightwood, y a su lado había caído otra cazadora de sombras. Izzy, se levantó casi tan aterrada como su acompañante y miró a Clary con culpabilidad, el ambiente se puso tenso. Los demás cazadores de sombras comenzaron a decir que el plan se había ido a la punta del cerro, Maryse se acercó a Isabelle y ésta asustada la abrazó entre sollozos, Clary quiso hablar con ella pero su madre le detuvo tomándola de la mano.
¿Qué ha pasado? Era lo que muchos preguntaban. Incluso Clary que tenía la esperanza de que en otro portal llegaran los demás, sobre todos Jace y Simon. Estaba tan asustada como Isabelle.
—Solicitamos que alguien hable y diga que pasó en La Corte de las Hadas — sugirió uno de los asistentes.
—Tú — dijo Jia señalando a la chica nueva — Debes decirnos toda la verdad, usarás la espada mortal en tus manos y nos relatarás todo lo que has visto, sin mentir.
Danielle le miró con ojos llorosos, jamás había tenido en sus manos esa espada y sabía, por viejos cuentos que no era muy amigable con los cazadores de sombras. Miró a Isabelle que hablaba con dos mujeres pelirrojas en medio de sollozos desesperados y se abrazaban.
—Izzy… ¿cómo es qué… cómo pasó? ¿Qué pasó con los demás? ¿Tessa, Luke, Alec, Jace, Simon? ¿Dónde están?
—Lo siento… estábamos ahí y… una chica de la caza salvaje quiso matar a la Reina, eran dos… Tessa dijo que era su hija y Tiberius Blackthorn, luego Magnus liberó energía para salvarnos a todos y todo salió mal.
—No puede ser. — Dijo Clary cubriendo sus labios con sus manos a punto de llorar — ¿Y, Jace? ¿Simon? ¿Alec?
—La puta esa de la Reina Seelie, junto con alguien de la corte y Mark Blackthorn… le dijo… a Mark… que me matarán…sólo para vengarse por lo que hizo la hija de Tessa, Simon se interpuso… y le dijo… me mataran de todos modos… y llegó… Da…Dani y… salió herida… Mag-Magnus — Isabelle casi ni podía respirar, Jocelyn la comprendía pues el embarazo la ponía muy sensible — Magnus, liberó energía… expulsó sus poderes otra vez y…sólo consiguió que la Reina se enojara más, tomó a Dani y a mí y nos lanzó hacia un pozo sin fondo y dimos a parar a la casa de Malcolm Fade… él nos hizo el portal para venir. Al mismo tiempo en que nos sacaban, Magnus hizo un portal oscuro, no sé cómo y se llevó al resto del grupo junto a Luke que venía a rescatarnos… se fueron Clary… Jocelyn — La miró llorando sin desconsuelo — Perdóname, no pude hacer nada, no pude defenderles… yo… yo…
—Tranquila Isabelle — Dijo Jocelyn abrazándola — Encontraremos un modo de traerlos de vuelta, somos cazadores de sombras. Tu madre hablará con Jia y le dirá a la chica que vino contigo a que nos diga toda la verdad. Tranquila, volverán…
—Estoy asustada — Dijo Isabelle desapegándose de Jocelyn y mirando a Clary — Pude ver el portal hacia donde Magnus se dirigía, Clary… Clary, creo que fueron a Edom.
✾✾✾✾✾✾✾
Cuando Sia conoció a Theo, le pareció que era una criatura inofensiva que debía ser rescata de los brazos del mal, luego de haber huido de la corte de la Reina Seelie y cuando reconoció su voz amenazándole de muerte pensó que se había equivocado tontamente y que de paso debería matarle.
Ahora se había vuelto a equivocar. Mirando las pulcras facciones de Theodore Nightshade podía notar las maravillas que ocasionaban las hadas al mezclarse con los cazadores de sombras, sus ojos azules cristalinos brillantes destacaban por su pálida piel mientras sus orejas puntiagudas se hacían atrás cuando sonreía y para que hablar de la espalda tonificada que tenía llena de líneas tatuadas a través de su camiseta que era lo que más le distraía en toda la caminata por el bosque hacia el lugar que el mismo Theo les había prometido que sería el refugio indicado para criaturas como ella.
"Creí que era una de las pocas criaturas que eran mitad nefilims en el mundo, siempre pensé que no podía ser la única en el mundo." Había dicho mientras caminaban luego de haber desaparecido del Gran Cañón hacia un bosque en la parte más fría de Washington.
"No estás sola" le había dicho Theo con una sonrisa "De vez en cuando cada cierto tiempo aparece un híbrido en el mundo, estamos dispersos pero el lugar a donde les llevo es dónde estamos todos refugiados. Vivimos como un pueblito a parte de los nefilims y los submundos" Y luego Sia se mostraba agradecida por su hospitalidad.
Ty sin embargo estaba más que aburrido, desde que siguió a Sia no pudo hablar con ella a solas sobre lo que estaba pasando entre ellos, temía sentirla tan lejana y temía perderla. Cada día él estaba haciendo algo por hacer crecer su amistad, pero al parecer solo la estaba alejando y ahora cuando llega Theo Nightshade mostrando sus habilidades mestizas para impresionar a su mejor amiga hace que él mismo sienta celos de ser sólo un cazador de sombras normal.
Miraba el suelo durante la caminata, escuchando como Theo le contaba sus historias de él y sus amigos a Sia, la chica Carstairs estaba muy interesada ¿Desde cuándo? Mark y Helen, son mitad hadas al igual que Theo, y Sia jamás ha mostrado interés en saber sobre cómo eran sus vidas.
Quizás era por Mark y Helen eran más cazadores de sombras que híbridos descendientes de las hadas, no como Theo, que estaba más orgullos de portar la sangre de un submundo que el de los guerreros de Raziel.
Cruzando un lago y pasando por el páramo cubierto de flores silvestres, en medio del bosque, debajo de un enorme roble, Theo tomó una de sus raíces levantándolas e indicando a sus nuevos compañeros a que le siguieran, Sia fue la primera en bajar a su lado.
Habían unas escaleras en forma de caracol que daban a un piso de madera, al fondo estaba todo cubierto de hamacas y camarotes, muebles tallados a mano y adornos fabricados con cosas naturales, el lugar… para Sia era maravilloso.
—Bienvenida a la cofradía hibrida, Sia Carstairs — dijo Theo susurrándole cerca de su oído cuando ambos lograron entrar, ella estaba sonrojada y se alejó unos centímetros de él cuando sintió a Ty bajar a su encuentro, su mejor amigo quedó tan anonadado como ella.
—Gra…gracias — dijo la chica entrando cuidadosamente al lugar, era una madriguera bien oculta debajo de los árboles en sus raíces, de un bosque, podría decirse que exactamente en un lugar alejado de Idris. — Es un lugar muy acogedor.
—Será tu hogar y el de tu amigo hasta que decidamos partir a buscar a tu padre.
Sia acarició levemente su brazo, y dudó por unos segundos. "¿Sería buena idea traerlo con nosotros?"
Con la caminata, desde sorprendentemente el Gran Cañón, donde ella les había hecho aterrizar luego de huir de la Corte de la Reina Seelie, había ganado una ligera confianza con Theo, que les hizo contarle acerca del ataque sucedido en su refugio en Buenos Aires y de cómo ella misma decidió ir a su rescate con el dato de que las hadas sabrían su paradero.
Ella le preguntó también, que hacía él con las hadas siendo su prisionero, y Theo le dijo que estaba en busca de su madre (una hada de la corte) que le había dejado cuando pequeño, y cuando las hadas supieron que era mitad cazador de sombras decidieron arrestarlo por considerarlo peligroso. Durante la semana le obligaron formar parte de la "cacería salvaje", pero jamás les juró lealtades. Ty se preguntaba si su hermano Mark pudo haber tenido la oportunidad de decir que "no" al igual que Theo Nightshade.
En el camino, Theo juró vengarse de las hadas y de la clave por discriminarlo, mientras Ty argumentaba a favor y Sia les interrumpía diciendo que sólo estaban ahí para buscar a su padre, los tres averiguarían dónde estaba James Carstairs, le liberarían, volverían a casa, mientras que Theo encontraría a su madre y vivirían lejos.
"Quería encontrar a mi madre para ir a vivir con ella" había dicho Theo durante el camino "La encontré. Pero las hadas de la corte le dijeron a la Reina que yo era hijo de una de las suyas con un cazador de sombras y quisieron matarme. Los cazadores de sombras cuando me vieron siendo un niño quisieron hacerme lo mismo, me buscaban una cura y querían cortarme las alas. Desde entonces que vivo huyendo" dijo con amargura y Sia sintió dolor y rabia por él. "Las hadas solo consiguieron mantenerme prisionero, y ahí supe que ellas eran cómplices de ciertos ataques con los nefilims oscurecidos, y de varios secuestros"
Sia se había sentido interesada, Theo quizás, podría saber dónde se habían llevado a su padre. "Puedo llevarte hasta ahí" le dijo "Pero necesitas entrenamiento, alimentos, y un refugio. No puedes enfrentarte así como así o morirás, yo estaré a tu lado. Seré tu compañero, tómalo como un favor por liberarme"
Y ella sólo había respondido agradecida.
—¿En qué piensas?
—Nada — Dijo Sia a Theo — Sólo quiero encontrar pronto a mi padre.
—Entiendo, pero antes necesitas comer y dormir, y conocer a quienes viven con nosotros.
—¿Cuántos son?
Al cabo de un rato Tiberius apareció detrás de Sia y se encontró con varios chicos y chicas sin runas, vestidos como mundanos, y con diversas marcas extrañas. A Sia le trajo le leve noción de que estos chicos eran como "los niños perdidos" del país de "Nunca jamás".
—¡Has llegado Theo! — Había dicho un chico negro, de cabello rizado, que portaba en su cinturón varios chakram — Creí que deberíamos ir a tu rescate, damisela.
—No seas idiota — río Theo — Trae a los demás, tenemos nuevos integrantes.
El chico negro que le habló le guiño un ojo y trajo a varios chicos y chicas, se reunieron y entonces miraban a Ty y sus runas, como si fuese un bicho raro.
—Bien — Habló Theo — Estuve prisionero con las hadas, y fue liberado… a cambio de mi liberación me traje a quienes me salvaron la vida, y se los debo. Por eso le daremos hospitalidad compañeros y sin reproches. Hay que seguir manteniendo nuestra ubicación ultra secreta. — Luego miró a Tiberius y a Sia. — Bien, ella es Sia Carstairs y este es Tiberius Blackthorn. Ambos me salvaron la vida, y juraron mantener su lealtad a nosotros hasta que se vayan, sé quedarán un momento en nuestro hogar sólo porque tienen una misión que cumplir.
—¿Qué misión? — Preguntó una chica de cabello morado largo que caía por sus hombros
—Estoy buscando a mi padre — dijo Sia — los demonios y los oscuros le capturaron.
—Theo — reprochó la misma chica — Ya hablamos sobre involucrarte en asuntos de cazadores de sombras
—Ya basta, Lorna. No son cazadores de sombras, bueno Tiberius si lo es, pero tampoco podría dejarlo tirado, es… el parabatai de Sia
—No lo es — dijo Sia
—Como sea, además nosotros somos mitad cazadores de sombras aunque no queramos. Pero olvida eso, Lorna. Ayudaremos a Sia y ella nos ayudará a nosotros, ella es encantadora y tiene poderes sorprendentes.
—¿Poderes? — preguntó un chico más atrás — ¿Qué clase de poderes?
—Se tele- transporta. — dijo Tiberius y Theo asintió con una sonrisa.
De inmediato se escuchaban los murmullos de los chicos híbridos en torno a Sia, "increíble, nadie puede hacer eso", o "es una de las nuestras", "de seguro que la Clave le teme por su don".
—¿Un don? — Cuestionó Sia
—Cada híbrido aparte de tener su raza, tiene dones que le caracterizan, Lorna Bellefleur, es mitad cazadora de sombras y nereida, ella tiene una voz muy dulce e hipnotizarte — luego señaló al chicho negro — Él es Raymond Pontmercy, es hijo de un hombre lobo pero adoptó el apellido de su familia nefilim, todos lo hacemos cuando queremos encajar, él… es muy fuerte y puede tener conciencia aun siendo hombre lobo.
Sia estaba maravillada, en su bienvenida conoció a la joven Lorna y a Raymond, y a otros chicos hijos de lobo, de hadas, de nereidas y de varias mezclas, como Steve Youngblood, Paris Midwinter, Connor Pyreslayer y Frances Crystalace. Incluso a los gemelos Clint y Natasha Adlerstairs, y a la niña de tres añitos llamada Zoey Flametower con su hermano mayor llamado Emerik, Todos ellos eranlos chicos perdidos de nunca jamás y Theo Nightshade, que era su líder (que a gritos les pidió que fueran todos a cenar porque le retumbaban las tripas del hambre) era como una versión extraña del héroe de cuentos del que Sia Carstairs confesó haber estado enamorada de pequeña, Theo le recordaba a Peter Pan. Durante la cena, Sia se sintió más feliz que nunca, la cofradía híbrida la recibió como si ella hubiese nacido para pertenecer ahí, era como la guarida de niños perdidos de "Nunca jamás" y ella se sentía, como Wendy.
Por primera vez encajaba en un lugar, y por primera vez era aceptada por ser diferente y no se sintió tan sola de ser la única criatura extraña en este mundo. "No estás sola", como le había dicho Theo.
Ty, al contrario se comenzaba a sentir solo y temía que jamás volvería a tener a Sia como su cercana amiga que era. Con la cabeza gacha y pensando en que su hermana Livvy le extrañaría terminó de comerse su plato de sopa.
✾✾✾✾✾✾✾
Habían vuelto a caer, Simon deseó escribir en una muralla gigante en todo Idris que dijera "No confiar en la hadas" unas cien veces para que cada nefilim que lo viera fuera advertido de semejantes arpías, no todas tenían la culpa, claro está. Pero la Reina Seelie hacía que todas fueran culpables.
Cayeron sobre un suelo rocoso, seco, y caliente. Simon podía recordarlo tanto como recordaba cómo era sentir su propia sangre corriendo por sus venas, el aire inundando sus pulmones y los latidos de su corazón retumbar en sus propios oídos, le recordaba, tanto que de pensar en donde estaba le daba escalofrío.
¿Qué había hecho Magnus? ¿Qué le estaba pasando? ¿Y por qué sus poderes no estaban funcionando correctamente? ¿Acaso la presencia de los infiernos le provocaba debilidad?
Simon ni siquiera quiso seguir imaginando. Lo único que no podía evitar eran los gritos de Isabelle y Danielle cuando las lanzaron hacia un foso sin fin, y él no pudo hacer nada- y en el intento de Magnus por vencer nuevamente las hadas terminaron ahí, en el lugar dónde Simon menos quería estar.
—Bienvenidos — La voz siseó. Un hombre de traje alto, y oscuro entre las sombras les acechaba.
Simon sintió su piel arder y sorprendentemente sus sentidos palpitar, era como la última vez que había ido a ese lugar, intentó no pensar en nada y oprimir sus recuerdos, pero sólo podía pensar en Isabelle, ella embarazada y lanzada quien sabe a dónde junto a Danielle Lightwood. No podía sacarse esa culpa de su cabeza y odiaba mucho más a la Reina Seelie por esto.
Él junto a Jace, Alec, Luke, Tessa y Magnus levantaron la vista, Simon oprimió la salida furiosa de sus colmillos, sólo Magnus dio unos pasos adelante, completamente desgastado y abatido.
—Tantos años sin vernos, hijo mío.
¡Hola, mis queridos seguidores! Sé que no suelo dejar notas en este fic pero esta vez lo haré, para quienes preguntaron por mi nombre debo decirles que me llamo Vania, tengo 18 años y soy de Chile. En fin, ahora quiero saber su opinión sobre este capítulo que me salió de improviso y sobre la introducción del nuevo personaje (Theo Nightshade) ¿Qué les pareció? ¿Les gustó? Por cierto, es sólo un capítulo introductorio para él, pero será tan importante en la trama como lo son el resto de los personajes.
Por supuesto no me olvidaré del Sizzy y del Malec, que ya se viene algo interesante… pronto.
¡Besos y abrazos, muchas gracias por todo!