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Historia 148975 — capítulo 18
Capitulo 18 El beso era tan maravilloso, ninguno de los dos había experimentado algo tan increíble como ese beso lo fue. Apollo nunca había besado a una chica como estaba besando a Lyra, con otras chicas los besos eran llenos de lujuria y pasión, pero con Lyra...el beso era tierno, suave, lento. A Apollo le gustó mucho ese beso, y quiso más besos así, le gustaba sentirse querido. Pero por otro lado, él estaba que estallaba de felicidad, estaba besando a su Daphne, oh, cuantas veces había soñado besar aquellos labios, y ahora lo estaba haciendo. Los delicados labios de la chica tenían un exquisito sabor a fresas, debido a su labial, y a Apollo le encantaba el sentimiento de que esos labios estaban hechos para él, cielos, incluso él podía sentir como encajaban a la perfección. Una pequeña voz en su cabeza, irritantemente parecida a la de Athenea, le decía que no debía jugar con Lyra, que ella no era Daphne, que no la usara de esa forma, que ella merecía más. Él hizo a un lado esa irritante voz, como siempre que hacia cuando Athenea hablaba. Lamentablemente, Lyra tenia que respirar, por lo que él rompió el beso. Ambos quedaron respirando con dificultad, la frente de él pegada a la de ella, sus alientos mezclándose. Ninguno de los dos abrió los ojos por varios segundos, Lyra nunca se había sentido tan bien al besar a alguien. Se sintió tan lindo el beso...había sido casi mágico. Ella sinceramente no podía negar más nada lo enamorada que estaba de Apollo, no después de ese maravilloso beso. No después de saber que él también sentía lo mismo por ella... Cuando Lyra abrió los ojos, los brillantes y hermosos ojos azules de Apollo la miraban con dulzura extrema, y una pizca de cariño que hizo que el corazón de Lyra quisiera estallar. Cuando Apollo abrió la boca para decir algo, fue interrumpido por una voz muy molesta. —¡Apollo!—llamaba la diosa—¡Apollo, pedazo de idiota, contesta el teléfono! La magia se apagó con esa voz, y Apollo sacó su celular y suspiró al ver quien era. Lyra alzó las cejas. —Mi hermana—explicó él—Hechizo mi celular...Lyra pudo notar la indecisión de Apollo en si contestar o no.—Mejor le contestó—dijo—Es probable que si no lo hago me asesine...—él contestó el teléfono inmediatamente—¡Arty, hermanita....! "Arty" debía de estar muy molesta, ya que Lyra podía escuchar sus gritos atravez del celular. —¡APOLLO!—ėl tuvo que retirar su oreja del celular para no quedar sordo—¡EN GRAN PARTE DE AMERICA ES DE NOCHE AUN! ¡MÁS TE VALE QUE TENGAS UNA BUENA EXPLICACIÓN PARA ELLO!—Arty...—empezó Apollo incomodo. —¡NO ME LLAMES ARTY!—exclamó furiosa la diosa—¡MÁS TE VALE QUE LEVANTES TU PEREZOSO TRASERO Y CONDUZCAS ESE AUTO DEL SOL POR DONDE DEBES! ¡LOS POBRES MORTALES ESTÁN ASUSTADOS PORQUE EL SOL DEBÍA DE HABER SALIDO HACE HORAS! ¡Y POBRE DE TI SI ME ENTERO QUE ESTAS DESCUIDANDO TU TRABAJO POR UNA CHICA! Apollo retiró el celular de su oreja y lo apagó. Él aclaró su garganta incomodo, y Lyra sonrió tosiendo de forma incomoda. —Mi gemela—dijo Apollo—Es una gran chica, pero si la haces enojar...Él se estremeció y Lyra soltó una risita, ella pensaba que a Artemis le hubiera gustado ver la reacción que tenia en su hermano. —Lamento haberte tomado tiempo de más—dijo Lyra apenada.—No, no, no—dijo rápidamente Apollo—No digas eso, no me quitaste tiempo, yo solo...he descuidado bastante mi trabajo, por otras razones. Lyra sabia que probablemente era una mentira, pero prefirió guardar silencio y darle una sonrisa tímida a Apollo. —Lyra, quería preguntarte algo—dijo Apollo. Otra vez fue interrumpido con el sonido de que había recibido un mensaje nuevo, él ojeo el celular. —Artemis, otra vez—suspiró Apollo—Será mejor que me vaya, sino Artemis me golpeara. Lyra asintió. —No lo olvides, Ly—dijo Apollo—Tenemos que hablar. Ella asintió, y él dio una vuelta para dirigirse hacia su auto, pero pareció cambiar de opinión, porque se volteo, agarró ambas mejillas de la chica y la besó. Lyra se sintió en las nubes, pero el sentimiento no duro tanto, Apollo tenia prisa, por lo que el beso fue muy corto, pero transmitía más que mil palabras. Lyra observó a Apollo partir hacia su auto y luego con un estallido de luz dorada desaparecer en el cielo. Ella suspiró, tenia sus mejillas muy sonrojadas y los ojos le brillaban, cuando entró a su casa su madre la miraba con preocupación, pero decidió no hablarle aun, no teniendo la mirada que Lyra tenia. Ella entró a su habitación y se lanzó a su cama, ella empezó a reír emocionada. ¡Él la había besado! ¡Apollo la había besado! Ella no podía dejar de reír y suspirar. Ella estaba tan metida en su propio mundo que no notó cuando las gemelas entraron a su habitación y se lanzaron hacia ella. —¡Apollo es genial!—suspiró Lucy—Es tan apuesto—suspiro Lily—Apollo es maravilloso—dijo Lyra con un suspiro de enamorada. Algo que las pequeñas Lily y Lucy notaron—Es increíble...—Se parece mucho a Will—dijo Lucy con el ceño fruncido. —Lo se—suspiró Lyra—Pero es mejor. Lucy y Lily se miraron, nunca habían escuchado a Lyra decir que algún chico era mejor que Will. —¡Si que le dio fuerte!—exclamó Lily con un suspiro. —¿Darle qué?—preguntó Lucy sin entender. —¡Serás bruta!—rodó los ojos Lily—Lyra se ha enamorado de ese chico. —¿Y?—preguntó Lucy—Eso es obvio, pero no entiendo...—¡Ah!—suspiró Lily—Eres caso perdido, olvídalo. Lyra estaba sumida en pensamientos, había sido tan romántico, a la luz de la luna llena, Apollo la había besado, en el hermoso jardín de su casa...
Apollo también estaba sumido en pensamientos, él estaba conduciendo por encima de toda América, demasiado perdido en pensamientos como para preocuparse por su viaje. Él no podía creerlo, había besado oficialmente a Lyra. Él ama a su gemela con locura, pero en esos momentos odiaba que ella lo había interrumpido cuando le iba a pedir a Lyra que fuera su novia...Woah, Apollo se rió, si alguien le hubiera dicho hace meses que le pediría a una chica ser oficialmente su novia, él se hubiera reído en su cara, alegando que él era un mujeriego, que nunca se comprometería con alguien así. Las madres de sus semidioses eran diferentes, a la mayoría el las amaba, pero nunca les pidió ser su novia. Él suspiró, ella era tan hermosa... Él esperaba que ella aceptara, si ella no aceptaba...él no sabría que hacer, había tenido suficiente con el rechazo de Daphne y Hestia. Las únicas dos mujeres que lo habían rechazado formalmente, Daphne por culpa de Eros y Hestia porque quería ser una diosa virgen. Sus otras historias trágicas de amor eran diferentes, habían sido asesinadas por otras diosas, y en el caso de algunas, por él mismo. Ningún amante de Apollo se salvaba de un destino cruel y trágico, ninguna chica y ningún chico amante de Apollo se salvaba de sufrir un destino trágico, y a eso él le preocupaba un poco, no quería que Lyra saliera lastimada... Lo que ninguno de los dos jóvenes enamorados sabia era que el día siguiente no seria tan especial como aquella noche, porque el día siguiente Lyra recibiría una visita que pondrá a prueba sus sentimientos por Apollo.