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Historia 148975 — capítulo 19

Capitulo 19  Lyra estaba más que feliz la mañana siguiente cuando despertó, había soñado con Apollo, y eso la había dejado de muy buen humor. No podía dejar de pensar en el beso, había sido tan especial para ella. Y sinceramente en estos momentos a ella no le importa que Apollo se haya enamorado de ella por su parecido con Daphne, ella estaba segura que él la quería por quien era, no por su parecido con Daphne.  —¿Lyra?—preguntó su madre entrando lentamente a su habitación. Lyra, la cual estaba arreglándose para llevar solicitudes de universidades al correo, se volteo y le sonrió a su madre. —Hola, mamá—dijo—¿Qué se te ofrece? —Quería...quería hablarte de Apollo—dijo Ambar. Lyra suspiró.—Se lo que quieres decirme, mamá—dijo—Así que hazlo rápido. —¿Es Apollo?—preguntó su madre—¿Ese Apollo, el hermano de Hermes, el dios del sol?¿Ese Apollo?—Sí—admitió Lyra. —Oh Lyra—gimió su madre—¡Te va a romper el corazón! —Lo se—admitió Lyra—Se que él y yo no tenemos futuro, él es un dios, yo soy una mortal. Pero estar con él me hace feliz mamá. Apollo me ha ayudado a olvidar a Will, cielos, Apollo incluso me ha echo olvidar mi vida en New York. Apollo a logrado que me guste aquí.  Su madre quedo en silencio.  —Te entiendo—admitió—Yo me sentí así con tu padre. Lyra la miró sorprendida. —Pero te ruego que tengas cuidado—dijo su mamá—No quiero que salgas lastimada otra vez. —Confió en Apollo—dijo Lyra con seguridad—Confió en él, y se que me quiere. —Todas nos sentimos así—dijo su madre—Los dioses tienen la forma perfecta de enamorarte, te hacen creer que te aman, y luego te dejan con la carga de un hijo mitad dios. —Apollo no es así—defendió Lyra, pero sabia que probablemente mentía—Bu-Bueno...al menos no es así conmigo. Hubo un silencio muy largo, y Lyra miró a su madre con curiosidad. —¿Papá te hizo eso?—susurró ella—Me refiero a...dejarte sin explicaciones ni nada.—Sí—dijo Ambar—Bueno, realmente él me había explicado que tenia que irse, pero me hubiera gustado que se hubiera despedido de mi. Simplemente se fue. —¿Puedes contarme otra vez vuestra historia?—preguntó Lyra con una sonrisa. No era la primera vez que le pedía a su madre escuchar esa historia, ella desde que era chiquita le preguntaba a su madre, y su madre siempre fue sincera con Lyra, siempre le decía que su padre había sido un hombre maravilloso y que las había dejado, pero cuando era chiquita nunca le dijo que era una semidiosa, eso haría más fuerte su aroma y atraería a más monstruos.  Su madre tomó una bocanada de aire antes de hablar. —Yo era joven e ingenua cuando lo conocí. Yo salía de una biblioteca, buscaba libros sobre la mitologia griega, para un trabajo de la universidad. En el camino había...este chico, un semidiós, creo. Ese chico estaba luchando con un...¿Perro del infierno? No se si así es que ustedes los llaman. Pero la cosa es que nadie a mi alrededor parecía notarlo, solo yo veía a ese joven luchando con aquel enorme perro. Yo grite asustada, y lo próximo que sentí fue a un muchacho, de mi misma edad tal vez, tomandome de la cintura y alejandome de todo aquel escándalo. Cuando el chico me soltó, y yo logre verlo bien...creí que era un ángel. Era totalmente hermoso, irradiaba poder y superioridad, pero lo que más me llamo la atencion fue su aspecto. Estaba vestido como un guerrero griego, con armadura y todo. Quede totalmente sorprendida, pero aun estaba muy asustada por lo que acababa de ver. Hermes me invitó un café para calmarme, y...bueno—la mamá de Lyra tosió incómodamente—Así empezó todo, empezamos a tener más citas y luego fui descubriendo lentamente que él era Hermes, el dios de los ladrones, mensajeros y eso... Lyra sonrió.  —Se enamoraron—adivinó.—Supongo—suspiró su madre—Yo estaba enamorada de él, pero no se si el llego alguna vez a enamorarse de mi.  Lyra guardo silencio, ella creía fervientemente que su padre también se había enamorado de su madre, pero después de todo eso era más esperanza que verdad, pero nadie sabe, tal vez solo Hermes sepa si se enamoró de Ambar. Los ojos de la mamá de Lyra brillaban con un brillo peculiar, y se veía muy perdida en pensamientos. Recordando aquellos maravillosos meses con Hermes. Ella había sido muy feliz con Hermes, los meses que estuvieron juntos fueron felices, o al menos ella lo fue. Hermes se había ido cuando Ambar tenia 6 meses de embarazo, por lo que prácticamente llego ver la "mitad" de su embarazo. —Como sea—tosió su madre—Eso es otra historia. Lo importante es tu relación con Apollo.—Él y yo...—dijo Lyra—Eh, no tenemos una relación como tal.—Él te esta cortejando—dijo su madre—Viene todas las noches a verte. Lyra se sintió total y completamente avergonzada. Un horrendo sonrojo cubrió todo su rostro y sus orejas. —¿Como sabes de eso?—preguntó. —No soy tonta Ly—dijo su madre con una sonrisa divertida—No te había dicho nada para no incomodarte, y para que John no se enterara y te regañara,  pero se que desde hace mucho te visita. ¿Un mes, dos?—Un mes—respondí rápidamente—El tiempo que llevamos aquí. Su madre asintió.—Confió en que serás prudente y no harás nada tonto—dijo seriamente—Eres muy joven para cargar con el peso de un hijo semidiós. Créeme, no es nada fácil tener un hijo mitad dios.Lyra se sonrojo aun más si es posible.—Mamá, por favor—dijo muy roja—Apollo y yo, no.Su madre sonrió ante la clara vergüenza de la chica. —Anda, ve—ordenó—Y pasa por el supermercado si puedes. Necesito unas cosas. Lyra asintió. 

Ya era pasada la tarde cuando Lyra regreso del supermercado y de llevar solicitudes a una que otra universidad. Gracias a los dioses la chica ya había aprendido a hablar italiano, italiano malo, pero al menos lo hablaba. Apollo le había estado dando unas lecciones, pero Lyra no se concentraba mucho en eso. La mayoría de las personas allí sabían hablar ingles, la otra mayoría...tendría que conformarse con su italiano malo.  En el mes que la chica llevaba allí, había conocido la mayoría del lugar, los sitios más hermosos se los había enseñado Apollo, los otros los había visto con su familia. Su padrastro las llevaba a las cuatro a pasear todos los fines de semana, a lugares históricos, a restaurantes muy buenos. Lyra ya estaba acostumbrada a aquella mágica, hermosa y antigua ciudad. Era increíble, todo era tan diferente a New York, allá los monstruos atacaban cada minuto, aquí...aquí no habían habido ataques de monstruos. Lyra no había sido atacada por un minstruo en ningún momento desde que llego allí, y eso le gustaba mucho. Era como si pudiera vivir una vida normal, lo que ella siempre había querido.  Ya ni siquiera extrañaba su vida en New York. Claro, extrañaba a sus hermanos favoritos—Travis y Connor—, extrañaba el Campamento, la cabaña 11, su mejor amiga Molly...y a Will, claro. Will Solange había sido su mejor amigo durante mucho tiempo antes de ser su novio. Los dos, Will y Lyra, habían llegado juntos al Campamento cuando niños. Ambos estudiaban en el mismo Colegio "para niños malos" en New York, y se habían echo amigos, hasta que un buen día un monstruo ataco en el almuerzo, en aquel colegio, y los dos amigos, Will y Lyra, tuvieron que escapar de allí sin saber muy bien que estaba sucediendo, solo entendían que un monstruo los atacaba, y que ellos eran los únicos que lo veían. Ellos llegaron primero con la mamá de Lyra, ya que la casa estaba muy cerca del colegio, y la madre de Lyra reconoció que Will era un mestizo, y los llevo a ambos inmediatamente al Campamento. Donde ambos fueron explicados e informados sobre los dioses. Ambos pasaron unos días en la Cabaña 11, hasta que se separaron cuando Will fue reclamado por Apollo, y Lyra permaneció en esa cabaña un tiempo, solo para descubrir unas semanas después que allí era donde pertenecía. Ella era una hija de Hermes.  Ellos, Will y Lyra, seguían siendo amigos, pero no se veían tanto. Lyra se había hecho amiga de dos de sus medios hermanos, de su misma edad. Los hermanos Stoll. Pero luego a Will se le asigno una misión, y Lyra lo acompaño en esa aventura....Dejémoslo en que Lyra y Will pasaron por mucho juntos. Y luego de largos años siendo amigos...Will se le declaró, y se hicieron novios. Y luego de cuatro años juntos, terminaron cuando Lyra se mudo a Italia.  Mientras Lyra se estacionaba en su casa, se bajaba y entraba las bolsas a la casa, no se percato de que cuatro figuras la miraban con una sonrisa emocionada mientras ella llevaba las bolsas a la cocina. Done su madre estaba sonriendo.  —Hola Mamá—saludó Lyra, un poco extrañada por la mirada cómplice de su madre. Su madre solo se dedico a sonreí, y Lyra pensó que se había vuelto loca. Pero cuando Lyra sintió unas manos en su cintura, lo primero que pensó fue en Apollo, pero no podía ser él. Apollo debía de estar conduciendo su auto del sol por el mundo. A menos que lo haya puesto en piloto automático...pero Lyra no lo creía.  Cuando ella se volteo, quedo congelada al ver a las cuatro figuras que hacia mucho tiempo que no veía. Una chica pelirroja de brillantes ojos azules, dos chicos totalmente idénticos, aunque no eran gemelos, de cabellera castaña y brillantes ojos azules. Y un chico de cabello rubio y ojos increíblemente azules y de sonrisa irresistible.  —No puede ser—susurró Lyra. —Hola hermanita—dijeron Travis y Connor—Mucho tiempo sin vernos. Lyra soltó un chillido emocionado y se lanzo a los brazos de sus medios hermanos favoritos. Mientas su mejor amiga Molly, y su ex-novio Will, la miraban con diversión, y esperaban su turno para abrazarla. En especial el chico rubio.