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Historia 148975 — capítulo 8
Capitulo 8 Cuando Lyra despertó a la mañana siguiente era pasado el medio día. Ella se levanto de forma perezosa y se arreglo. Cuando termino bajo a la cocina, donde su madre estaba limpiando un poco. —Buenos Días—dijo Lyra tomando una manzana del frutero. No tenia mucha hambre como para comerse algo más. —Buenos días dormilona—dijo su madre con burla—¿Dormiste bien?—Más o menos—respondió Lyra—Yo tampoco dormí muy bien—admitió su madre.Lyra hizo una mueca y su madre suspiro. Ambas compartían la extraña manía de no poder dormir si estaban en un lugar desconocido. La joven semidiosa paso sus ojos por toda la cocina, y asomó la cabeza por la sala de estar. Todo estaba tranquilo y había demasiado silencio. —¿Donde esta John?—pregunto Lyra.—Trabajando—respondió su madre—¿Tan pronto?—pregunto Lyra—Apenas llegamos ayer...—Lo se—suspiro su madre con tristeza—Me hubiera gustado recorrer los alrededores un rato con él, pero en su trabajo lo necesitaban ya. Lyra asintió. —¿Y las gemelas?—preguntó. —Están con Kevin—respondió su madre—El hijo de la vecina de al lado. —Oh—murmuró ella Hubo un silencio que solo era roto por el sonido de la madre de Lyra limpiando la cocina. —Iré a ver televisión o algo así—dijo Lyra tranquilamente. —Muy bien cariño—respondió su madre sin prestarle mucha atención. Lyra salió de la cocina y entro a la sala de estar. Una pequeña sala con dos sillones, una pequeña mesa en medio y un televisor. Ella se sentó en un sillón, se puso cómoda y encendió la televisión. Estuvo un rato cambiando de canales, buscando que ver, pero no encontró nada. Además todo era en italiano, un lenguaje que ella no comprendía. Lyra suspiró. Ella entró a la habitación junto a la suya y la de las gemelas, la habitación era como un estudio de un artista. Ella se sentó en el borde de la ventana, observando y disfrutando de los rayos del sol que entraban por la ventana. Ella notó luego de unos minutos que los rayos del sol chocaban otra de las ventanas de cristal, creando un pequeño arco iris en el suelo. Ella se levanto tan rápido que se mareo un poco, y cuando se estabilizo busco desesperadamente un dracma en sus bolsillos, y como no había ninguno en ellos salió corriendo hacia su habitación, donde busco en su mochila y por fin encontró varios dracmas. Ella volvió a la habitación anterior y se acerco al pequeño arco iris que había en el suelo. Ella levanto el dracma por encima de su cabeza y murmuró: *Oh Iris, diosa del arco iris, por favor acepte mi oferta.**Molly Brook, hija de Apollo.**Campamento Mestizo,*Long Island, New York. Ella lanzo el dracma al arco iris, y este se desvaneció, por unos segundos nada paso, pero luego una imagen empezó a crearse frente a Lyra. Ella pudo ver con una sonrisa a su mejor amiga luchando con un hijo de Ares. —¡MOLLY!—exclamó Lyra emocionadaMolly se vio confusa por unos segundos, pero luego se volteo hacia el mensaje iris y sonrió de oreja a oreja. —¡LYRA!¡Oh mis dioses!—exclamó Molly—Luego continuamos Spencer—le dijo al hijo de Ares, el cual rodó los ojos y se alejó de allí y Molly se volteo hacia el mensaje Iris—¡Me alegra verte!¿¡Como estas?!¿¡Como es Italia!?¿Como esta tu mamá?¿Me extrañas?¿Has visto mucho...?-¡Molly, Molly, Molls, cálmate!—rió Lyra—También me alegra verte. Estoy bien, Italia es muy bonita, no he visto mucho. Mi mamá esta bien, y solo ha pasado un día pero ya te extraño. Molly rodó los ojos antes las respuestas de su amiga. —Cuéntame más—pidió Molly con un puchero. Lyra rodó los ojos pero se dispuso a contarle sobre su primer día en Italia.—El viaje en avión fue demasiado largo. ,Pero cuando llegamos a donde viviríamos quede más que sorprendida! Molly, ¡la casa es enorme! Y hermosa, tiene un aspecto antiguo/moderno muy bonito, y tiene un jardín hermoso y hay una cascada en un bosque detrás de la casa...—¿Tienen vecinos?—preguntó Molly —Si—respondió Lyra—Dos o tres, pero solo conozco a uno de ellos. —¿Y como son?—Bueno, esta el Señor y la Señora Ferrinni se ven muy amables, y tienen dos hijos. Un chico de la edad de las gemelas, pero a ese no lo conozco muy bien, y una chica de mi edad. —¿Como es la chica?—Extraña—admitió Lyra—Muy extraña, pero se ve buena persona...Hubo un silencio prolongado, en el que Molly y Lyra se miraron con una sonrisa pequeña. —Te extraño mucho—dijo Molly—Y Will también...—Oh dioses—suspiro Lyra—Extraño con horror a Will, Molly.Molly la miro con pena.—Él también te extraña ¿sabes?—dijo Molly—Anoche se la paso toda la noche mirando una foto tuya, y hoy ni siquiera salió a entrenar. Se la pasó todo el día en la enfermería curando a algunos enfermos. Lyra no supo que decir, y antes que ella se diera cuenta había estallado en lagrimas y sollozaba mientras le decía a Molly que lo extrañaba mucho y que le dolía más que nada haberlo dejado a él...—Oh Lyra—suspiro Molly mirándola con pena—Habla con él, tal vez puedan arreglarse o algo así...—Eso no es posible Molly—dijo entre sollozos Lyra—Él...él...él esta por allá en New York y yo...yo estoy a miles de kilómetros de distancia, nunca funcionaría lo nuestro... Lyra sollozo un poco más y Molly la miro con pena.—Me tengo que ir—mintió Lyra, no le gustaba que la vieran llorar—Hablamos luego Molly...—Adiós—dijo Molly con pena Lyra paso su mano por el mensaje iris, causando que la conexión se rompiera. Ella sollozó enterrando su cabeza en sus rodillas.Los últimos rayos de sol brillaban tenuemente contra Lyra, la cual sollozaba y se abrazaba a si misma, pensando en Will...Lyra pudo sentir el calor de los ultimos rayos de sol brillando sobre ella, pero no le presto atención, pero ella se sobresalto cuando sintió unos brazos abrazándola donde antes había sentido los rayos del sol. En ese momento ella necesitaba un abrazo, pero no había nadie antes allí, por lo que ella se asusto bastante. Ella se volteo con su espada en alto, lista para atacar.—¡Hey, Hey, Hey!—dijo Apollo—Tranquila dulzura, soy de los chicos buenos...Lyra bajo su espada, e intentó que Apollo no viera sus lagrimas, pero él no lo permitió. —¿Qué tienes?¿Estás bien?—Déjame sola Apollo—pidió Lyra—Por favor, solo déjame sola...Ella se dio la vuelta, pero Apollo no se movió. Le partía su inmortal corazón verla tan triste y llorando. Apollo de una manera u otra supo que ella no le hablaría sobre que le sucedía, aun ella no confiaba en el suficiente para hablarle de sus problemas o cosas así, por lo que él simplemente la abrazo por la espalda, dándole todo el conforte que le podía ofrecer. Ella se quedo tiesa unos segundos, pero Apollo le transmitía tanto conforte y calma que ella sucumbió ante sus intentos de intentar no llorar, se volteo y le devolvió el abrazo a Apollo. Ella enterró su cabeza en el cuello de él, sollozando y mojando su camisa de sus lagrimas, pero eso a el no le importaba. Él estaba más que feliz en este momento, ¡Estaba abrazándola! ¡Otra vez!...pero también estaba un poco preocupado por sus lagrimas. Él se dijo a si mismo que si era un mortal el que la había echo llorar él mismo se encargaría de matarlo. Lyra dejo de sollozar luego de unos minutos. Pero no dejo de abrazar a Apollo, era demasiado cómodo estar en sus brazos. Ella se sentía protegida en ellos, y el aroma varonil de Apollo la estaba dejando un poco mareada...olía tan delicioso. —¿Te encuentras mejor?—preguntó él con dulzura Ella asintió—¿Quieres hablar de ello?Ella negó con la cabeza y Apollo asintió.—¿Segura?Ella asintió.—Bien, tranquila...con calma pequeña...—Apollo la guió hacia el sillón más cercano, donde la deposito con delicadeza. Ella levanto la vista hacia él, y él le dio una sonrisa tierna. Llevo sus manos a las mejillas de la chica y limpio el rastro de lagrimas. Ella le dio una sonrisa un poco avergonzada. —¿Mejor?—preguntó ApolloLyra sonrió un poco —Yep. Apollo se movió un poco incomodo. Y decidió actuar como si nada hubiera pasado, como si ella no hubiera estado llorando hace menos de dos minutos.—Lindo estudio—murmuró él—¿Pintas?Lyra se echo a reír —No—dijo—Pinto horrible.Apollo sonrió divertido —Yo soy bastante bueno—dijo él Lyra rodó los ojos—Eres el dios de las artes—dijo ella—Es obvio que eres bueno en todo eso...Apollo le dirigió una sonrisa enorme y ella sonrió tímidamente. Justo como la noche anterior la voz de la madre de Lyra interrumpió a Apollo de decir algo. —¡Lyra!Lyra se levanto del sillón y saco la cabeza por la puerta —¡¿Que?!—grito Lyra —¡Voy a ir a donde Francesca a buscar a las gemelas!¡Vuelvo más tarde!—¡Okay!—grito Lyra—¡¿Quieres venir!?—¡No!—¡Okay! Lyra cerró la puerta otra vez y volvió a sentarse en el sillón. Apollo la miraba con una ceja alzada. —¿Qué?—preguntó Lyra con una sonrisa curiosaApollo rodó los ojos.—¿Te costaba en algo bajar las escaleras y hablar como la gente normal?—¿Te molesto en algo que yo hiciera eso?—preguntó Lyra groseramente y con un ruedo de ojos.Apollo presionó sus labios en una línea fina. Él no estaba molesto, claro que no, en realidad le divertía que le contestara así, pero ella debía aprender a respetar a los dioses, algunos de ellos son temperamentales.—Debes tener más respeto, Lyra—dijo él—A mi no me molesta que hables así, pero a otros dioses les podría molestar...—Perdón—se disculpo Lyra lentamente, levantándose y haciendo una reverencia corta. Apollo le dio un guiño de ojos amable. —Acompáñame abajo—dijo Lyra y Apollo sonrió pícaramente—Tengo hambre. Los dos salieron de estudio de dibujo y bajaron las escaleras hasta la cocina. Al entrar Lyra notó que su madre aun no hacia la cena, por lo que simplemente tomo un paquete de oreos y se sentó sobre la mesa. Apollo la miraba con diversión. Ella tomó una galleta y le ofreció a Apollo. Él alzo una ceja, pero al final tomo una y se sentó junto a ella sobre la mesa. Ella pensó si alguien los viera a ellos dos juntos. Ella, una semidiosa y él, un dios comiendo galletas y charlando sentados sobre una mesa...Ella nunca se imagino a si misma comiendo oreos con un dios en su cocina. —¿Tu madre no te regaña si te sientas sobre la mesa?—preguntó él—Hera nos regaña por todo. —Si, me regaña, pero no esta aquí en este momento...y Hera no es tu madre—dijo confusa Lyra—Por qué habría de regañarte por algo...—Ella no es mi madre, pero actúa "maternal" con todos los que se le pasan por enfrente—rodó los ojos Apollo—Tu mamá es Leto ¿cierto?—preguntó Lyra mientras levaba una oreo a su boca. Apollo asintió.—Me encantan estas galletas—dijo él tomando otra—Hacia años que no comía una de ellas...Lyra lo miro falsamente ofendida—¿Como puedes no comerlas por años?—dijo con dramatismo—Son las mejores.Apollo sonrió divertido. —Soy un hombre ocupado—se encogió de hombros. Lyra le dio una sonrisa.—Me agradas—admitió ella—Eres un dios cool.Apollo le dio una sonrisa hermosa.—Lo se—dijo arrogantemente y Lyra rodó los ojos.Hubo un corto silencio solo roto por el sonido de Lyra y Apollo comiendo oreos. —Tengo una pregunta—dijo Apollo luego de unos segundos—¿Habías conocido a algún dios antes de mi?—Al Sr. D—dijo ella con una risa divertida. Apollo resoplo con burla. —Además de él.—Mmmmm....no—dijo ella—Creo que no. Apollo la miro de reojo antes de preguntar lo siguiente. —¿Quién es tu dios favorito?—Mi padre, obviamente—dijo Lyra con una sonrisa.Apollo sonrió.—Él no cuenta—dijo. —Solo te conozco a ti y a Dionisio—dijo ella—No tengo mucho de donde escoger...Apollo la miro falsamente ofendido. —Okay, Okay...bueno...si tengo que elegir entre el Sr. D y tu...creo que tu—dijo ellaApollo rodó los ojos y Lyra le dio una sonrisa de medio lado que a Apollo le recordó a las de Hermes. La puerta de la entrada se abrió y por ella entraron Ambar y las gemelas. Las gemelas corrieron escaleras arriba y Lyra miro a Apollo. Él le dio un guiño de ojos. —Nos vemos más tarde.Ella cerro los ojos rápidamente, y él se desapareció de allí. Lyra abrió los ojos cuando estuvo segura que ya no había peligro de ser desintegrada y en ese mismo momento su madre entro a la cocina. —Lyra—suspiro su madre—¿Cuántas veces te he dicho que no te sientes allí?Ella rodó los ojos y se bajo de la mesa.