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Te necesito, Granger... — capítulo 31
31
Adiós
Hermione Granger respiraba con el corazón destrozado. Las lagrimas siguieron cayendo después de que su amigo Harry se fuera. Había tenido que insistir demasiado para que éste la dejara sola. Tuvo que recurrir a la excusa de que Ron, su amigo, debía estar como una fiera y que seguramente necesitara a su mejor amigo al lado. Pero en realidad, la razón por la que le había pedido que se fuera, era porque necesitaba estar sola; solo así podría sacarlo. Todo lo que llevaba en el pecho, guardado desde hacía unas semanas, ese dolor, esa culpa...esa tristeza. Por mentir, por engañar a su novio y su mejor amigo, por hacer cosas que sabía que le harían daño a Ron, a Harry, a Ginny, a ella... Y ahora ya estaba, ya lo había dicho, ya había confesado.
Ahora podía llorar y sufrir las consecuencias y sin tener que mentir ni engañar a nadie.
Lo peor ya había pasado...
Inspiró y aguantó el llanto durante unos minutos, lo justo para poder calmarse. Las manos le seguían temblando, pero no importaba. Ya no importaba nada. Se limpió la cara con la manga de su blusa. Y trató de no llorar aunque no pudo impedir que se le escapara alguna lágrima.
Soltó aire por la boca creyendo que así se calmaría mejor, pero no consiguió el efecto deseado. Se pasó una mano por la cabeza, le ardía. Y le dolía. Esa noche no le costaría nada dormirse.
Caminó hasta la puerta dispuesta a marcharse, y justo al llegar al pasillo una figura se interpuso. La agarró del brazo y la volvió a meter dentro. Antes de poder darse cuenta ya se encontraba apoyada y al mismo tiempo arrinconada junto a la puerta del aula cerrada.
Cuando abrió los ojos, Hermione vio a Pansy Parkinson a dos escasos centímetros de ella. A punto de besarle.
Pansy Parkinson sabía que el aprecio que sentía Hermione Granger por ella en ese mismo instante...era escaso. Aunque aun no tenía muy claro el por qué, algo le decía que Hermione Granger hoy no estaba para coqueteos. Sabía que ella y el idiota de Weasley habían discutido sin embargo no había caído en la idea de que ella había sido la causa de ello. Aunque si se había dado cuenta, de que esa discusión había resultado de gran impacto en la gryffindor.
No había mas que verla, rechistó la slytherin mientras observaba la cara dolida de la gryffindor. ¿Por que diablos tenía que importarle tanto ese estúpido Weasley?
-¿Se puede saber que estas haciendo?-replicó Granger disgustada, el tono de voz y la forma en decirlo hicieron que Pansy se replanteara dejarla sola.-¡Suéltame!-gritó la castaña, safándose de su agarre.
Vaya, hoy esta salvaje...
Pensó con gracia la slytherin.
-¿Que pasa, Granger? ¿Has sacado las garras?-se burló con una mueca. Sabía que no era el momento de hacer bromas y probablemente, tampoco debía estar con ella. Pero le dio igual, porque era eso o quedarse en su cama pensando en ese cuerpo maldito que no le dejaba pensar en nada mas.
-Vete a la mierda.
Pansy se echó atrás. Eso, de alguna forma, había dolido. No sus palabras, sino su manera de decirlo y su mirada. Dios, esa mirada la había matado. Con el ceño fruncido y un enfado notorio en los ojos, Hermione Granger se hizo a un lado para marcharse.
¿Vas a dejarla ir? Preguntó una voz odiosa en su cabeza. Ni hablar...
Antes de que Hermione pudiera tocar el pomo de la puerta, Pansy agarró rudamente la cadera de la chica y la obligó a volverse.
-Aquí estoy, junto a la mierda, Granger. Como querías. ¿Ahora me dejarás hablar?
Hermione se mantuvo en silencio, observando como lentamente Parkinson se iba acercando cada vez mas a su rostro. Las manos de la slytherin seguían en su cintura, era consciente de ello. Justo donde los dedos de Pansy apretaban era donde Hermione sentía esas cosquillas tan curiosas que solo ella sabía provocar.
Hermione tragó saliva y Pansy aprovechó para acercar aun mas sus barbillas.
-¿O prefieres que deje de hablar?-el aliento de Pansy chocó contra la boca de Hermione. Dios, estaba tan cerca... Intentando esquivar un posible beso retrocedió su cuerpo pero acabó encontrándose con la puerta en la Pansy la tenía arrinconada. Maldita... pensó con furia la castaña.
Estaba apunto de rechistar, cuando sus ojos se desviaron para mirar como Parkinson relamía sus propios labios y sin siquiera pensarlo, repitió el movimiento. ¡¡Maldita sea Hermione, concéntrate!!
-Quiero me dejes Pansy.-hizo todo lo posible para no volver a mirar esos labios carnosos. Pero como siempre, sus ojos volvían a desviarse a la boca de la skytherin. Pansy se relamió los labios al comprobar que la castaña no podía apartar la mirada de su lengua. Dios, esta chica era increíble.
-¿Por que? No veo que estés sufriendo por estar en mis manos.-acompañó a esa excusa con un ligero apretón en su cintura y cuando Hermione bajó la vista a sus manos, aprovechó para pegarse aun mas a ella. Ahora si que la tenía cerca. Con solo mover un centímetro su cara tendría la boca de Granger pegada a la suya, esperó a que fuera la gryffindor quien levantara la cabeza primero y entonces, aprovechó para hacerlo. Ni siquiera empezó con un beso simple, sino que directamente sacó su lengua y con ayuda de sus labios beso y acarició el labio inferior de la castaña.
*No, otra vez no...*pensó Hermione cerrando los ojos mientras el placer se hacía inevitable. ¿Po-or que a...m-mi? Por Merlin, ni siquiera la dejaba pensar con claridad.
-Para...-murmuró la gryffindor sobre su boca. Pansy solo aumentó mas la pasión en ese beso y dio permiso para que sus manos se movieran libremente por la espalda de Granger. Llegó hasta sus senos y los acarició con rabia y desesperación. Su respiración...joder, la podía sentir entrecortada.
Las manos de Hermione ni siquiera de habían movido del sitio. Con los brazos bien pegados a sus costados (salvo cuando Pansy tenía que pasar por debajo para llegar a otra zona de su bendito cuerpo) y los puños cerrados, clavándose las uñas en la carne e intentando no caer en la tentación de tocarla también.
-Pansy...-suspiró Hermione cuando la serpiente se decidió por bajar a su cuello. Oh dios, que bien sonaba su nombre cuando ella lo gemía pensó la slytherin mientras se excitaba por eso.-Por favor, detente...
Hermione abrió los ojos mientras pronunciaba esas últimas palabras. Y la verdad, como un balde de agua fría, le vino encima. Solo hacía una hora que había "terminado" con Ron y ya estaba restregándose con Parkinson de nuevo. Joder, ¿que te está pasando Hermione? Dile que pare, tu no quieres esto...¿verdad? Maldita sea Hermione, tu no eras así...ni siquiera puedes respetar a Ron y dejar de juntarte con ella...La rabia creció dentro de ella misma, ¿por que se estaba comportando de esa manera?
-¡Parkinson, para!-la voz de Hermione hizo que Pansy se replanteara si seguir insistiendo o acatar su orden. Se acaba de pelear con Weasley, seguramente no sea el mejor momento para follartela, Pansy.
Con un crujido de dientes, la slytherin acató. Se separó, solo unos pocos centímetros y dejó de besar ese cuello que la volvía loca.
-¿Que te pasa ahora, te ha bajado la regla?-sonrió de lado, solo quería liberar tensiones y que la castaña se riera un poco, pero no consiguió el resultado esperado. Ni siquiera lo hubiera adivinado si se lo hubiera replanteado. Porque lo que pasó a continuación no se lo esperaba ninguna de las dos.
Con un sencillo movimiento, la mano de Hermione se abrió y llegó junto a su cara. El impacto del golpe dolió, pero Pansy no estaba segura de si era por el golpe en sí o por la sorpresa. Ninguna de las dos se movió al menos durante un minuto o dos. Todo se quedó en una tensión peligrosa. Aprovechando que Parkinson aun no había reaccionado por la sorpresa Hermione se apartó de ella, deshaciéndose de las manos de la serpiente y el abrazo del cual le había tenido atrapada durante lo que ella fue una eternidad. Una vez lejos, pudo respirar tranquila, y pensó...¿Hermione que has hecho?
-Yo...-buscó mil maneras de disculparse y de demostrar su arrepentimiento por lo que acababa de hacer. Pero no las encontró. Sus ojos se movieron con rapidez desde el suelo hasta la figura de la slytherin. La cual, por maldita razón, había decidido no moverse. Se había quedado tan quieta que por un momento creyó que le había dado demasiado fuerte y la había dejado alguna lesión.
-Parkinson, no...-otra vez su apellido, Pansy sonrió con una mueca. Nunca cambiaría. Ella nunca sentiría nada por ella, por una...mujer. Pero...¿por que eso le dolía?
-Vale, lo he pillado.-murmuró de repente la serpiente. Ni siquiera se molestó en levantar la vista del suelo, apretó los puños con rabia e intentó aguantarse las lagrimas.-No quieres nada. Como quieras. No seguiré insistiendo.
-Yo...no quería..
-Lo sé, no querías nada conmigo. Ahora lo entiendo. Disculpa si te he ofendido.-¿Y ahora por que se disculpaba? Ella era una slytherin, una princesa, la mujer mas deseada del castillo tanto por hombres como por chicas (porque ahí, mujeres no había). Y aun así lo hizo, se disculpó mientras lo sentía en el alma (ahora resultaba que tenía...). Tragó saliva antes de volver a abrir la boca y decir unas últimas palabras.-Adiós, Granger.
¡¡Holaaaaa!!!
Como regalo de fin de año quería dejaros este capítulo.
Creáis o no me ha costado lo mío hacerlo y publicarlo ni os cuento.
(Me quedé sin internet :(
Y pues, ahora que tengo lo subo para todas vosotras (y vosotros, por si hay algún chico)
Espero que lo hayáis disfrutado, y si habéis sufrido como yo por ese "final" os pido perdón.
Intentaré tener un capítulo mas emocionante y agradable para todos vosotros muy pronto.
Lo cual me recuerda a algo, no sé si habréis notado que este capitulo es mas largo que los anteriores. Pues bien.
Como he visto que normalmente tardo mucho en publicaros, he pensado que para compensar los harías mas largos. Así los disfrutáis aun mas :D
Gracias por vuestra atención y por leerlo.
Si veis algo que no os gusta decídmelo; acepto sugerencias, críticas, amenazas... De todo :)
Que paséis una BUENAS FIESTAS!!!
E.C.B.