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Te necesito, Granger... — capítulo 32

He respondido a los comentarios del capitulo anterior :)

No se por que creías que había terminado la historia.

No ha terminado aun.

Probablemente nunca lo haga...

[Por la autora]

32

Sintiendo

Pansy Parkinson despertó de la misma manera; con una mueca en la cara, y el pelo revuelto de haber dado tantas vueltas en la cama. Se levantaba todos los días a la misma hora y aun así no se acostumbraba a estar despierta tan temprano. Con un suave bostezo se dirigió así, sin medio vestir, al baño de chicas. Con una mirada echó a las demás estudiantes del baño y se desnudó sin pensarlo. Una ducha corta y rápida y enseguida a arreglarse. Se secó el pelo con uno de esos artilugios muggles que le agarró "prestado" a Millicent - era bastante efectivo, probablemente se lo quedaría - y se lo alisó con su peine Especial Alisado de Edición Limitada de Madame Surie.

Un poco de rímel para sus cortas pestañas y sombra de ojos. Mantuvo su piel igual de blanca que siempre, le encantaba el contraste que daba su oscuro cabello con su blanquecina piel. Se vistió con su ordinario uniforme de slytherin, no sin antes darle el toque maravilloso de subir su falda un par de centímetros. Las piernas estaban para enseñarse y ¿por que no?, le gustaba recordarle a la gente lo buena que estaba. Sobretodo a Granger...

Junto con ese pensamiento algo se removió dentro del estómago. Hoy era el día. El día, en que tenía que cumplir su apuesta. Sin perder el estilo y la elegancia que corría por sus venas de slytherin subió las escaleras hasta el Gran Comedor. Al principio nadie denotó que su camino se desviaba del habitual. Pansy Parkinson no se dirigía a su mesa de siempre, con sus "amigos" de siempre a desayunar lo de siempre. No, esta vez, se dirigía a la mesa de Gryffindor. Sin mediar palabra se sentó en una esquina de la larga mesa y guardó silencio esperando a que la maldita comida apareciera.

Primero fueron los de primer año, que se dieron cuenta de este hecho. Eran todos nuevos y no entendían mucho las normas del colegio, así que se limitaron a seguir hablando entre ellos pero sin dejar de mirarla a ella. Después, los de segundo curso, quienes se enteraron de boca de los de primero. Y antes de darse cuenta, se encontraba con que todos los estudiantes del colegio Hogwarts de Magia y Hechicería la miraban a ella. Gryffindor la miraban mal. Slytherin aun peor. Y las restantes casas, solo se quedaban confusos desde su puesto.

Que pase rápido, ya...

La comida apareció y ella enseguida se empezó a servir. Cuanto antes comiera antes se podría ir.

-¡Eh, tu!- chilló de repente uno de tercero.-Quita zarposas manos de slytherin de nuestra comida.

Pansy se detuvo, en mitad de su movimiento; dejo los cubiertos en la mesa y levantó a mirada hacia su atacante. No era mas que un payaso y rencoroso niñato de tercero.

-Haré lo que me de la gana, estupido mocoso.

-En tu mesa si, esta es la de Gryffindor. Asi que ya puedes largarte.-dijo de repente uno de cuarto que daba la casualidad que se sentaba a dos asientos de ella.

-Yo, haré lo que me apetezca en la mesa que me apetezca; como prefecta que soy.-Pansy saboreó su puesto de prefecta mientras se ponia en pie. ¿Que mas daba que lo viera alguien mas? Medio comedor estaba observando lo que pasaba entre ellos, ya no habia nadie mas que se pudiera enterar.

-Parkinson.-menos ella. Esa voz, ese olor...

Pansy cerró los ojos. ¿Por que a ella?

-¿Que quieres?-respondió volteándose bruscamente. ¿Quería verla? Pues aquí estaba. Delante suya, a dos pasos y medio una de la otra. Sabia que la había estado buscando esos ultimos dias porque no habían parado de llegar niños de primero preguntando por Pansy Parkinson de parte de Hermione Granger*. Si quería verla tendría que suplicar*, pensó con gracia los primeros días. Le habia costado mil demonios no asistir al comedor y comer en su habitación sin levantar sospechas. Por suerte para ella, siempre había sido buena actriz y un catarro es muy fácil de disimular con magia y artilugios Weasley.

-Te agradecería, c-como prefecta de Gryffindor...

-¿Que?- le cortó al instante, le gustaba interrumpir a la gente sobretodo porque no se lo solian esperar y acababan olvidando por completo lo que querían decirle. Además, disfrutaba intimidar a Granger y con su tono y su cara de enfado lo estaba consiguiendo. Mientras Hermione se recuperaba de la brusquedad de la slytherin Pansy aprovechó para observarla. Esos dias encerrada en su habitación habían sido también un infierno para ella. Millicent, la pesada, se la había pasado recordando le que le quedaba menos de una semana para terminar de conquistar a Granger. (Enviada por Astoria claramente y solo con el fin de fastidiarle.) Pero lo que mas le habia molestado, era no haber...podido verla a ella. ¿Por que? Se preguntaba cada maldita noche antes de acostarse. Ni siquiera se había atrevido a responder pero hoy las cosas acabarían.

Hoy era el ultimo dia y en el cual había decidido empezar a cumplir su promesa a Astoria, por mucho que le doliera el orgullo. Pero si todo iba bn; acabaría recompensada.

-...que vuelvas a tu...mesa.-Hermione intentó mantener el tipo, pero no lo consiguió. Ver a la slytherin ahi, de pie y con sus esos ojos oscuros como el cielo nocturno le hacían temblar. Era mejor que un desmaius o un avada, Pansy Parkinson no necesitaba de ninguna varita para desarmarla. Y ahora mismo...asi era como se sentía ella.

-No voy a hacerlo. Prefiero sentarme en esta mesa hoy. Y estar con esta panda de idiotas. No hay ninguna norma que me lo impida.

Pansy sabia que se arriesgaba decirles idiotas a las personas que estaban mas cerca de su comida, pero quería recordar les lo que eran ellos para ella. Un par de mocosos idiotas.

-Te ordeno que te vayas.-la voz de Hermione intento sonar severa.

-¿O sino...?-Pansy esperó a una continuación de su amenaza, pero Hermione no dijo nada. ¿Por que? ¿Y ahora por que no le grita y le dice de todo, como hizo la ultima vez?-¿Que te pasa, Granger? ¿Te mordió el gato la lengua? ¿O te la has comido tu?

Dejó escapar esa sonrisa burlona que tanto le gustaba soltar cuando se le ocurría una buena.

Y entonces, fue cuando él llego.

-¡Te ha dicho que te largues!-Harry Potter, mas conocido como el chico que derrotó al Señor Tenebroso, avanzó hasta ellas. Unos metros mas atrás vio a Ronald Weasley, quien, sin saber que hacer, dio media vuelta y se fue.

No se hablan. Pensó Pansy por dentro.

Bien...

Y aquí acababa su juego. Ya había llamado demasiado la atención. No se rendía, solo quería captar su atención. La miró por ultima vez con mucho pesar y encaminó sus pasos hacia fuera del comedor.

Y lo había conseguido, descubrió la slytherin días después.

Última hora por fin. La mañana se había hecho larga para muchos alumnos. Para una Gryffindor en cambio, se había hecho muy corto. 7 horas de clases, cuatro de las cuales había compartido con slytherin. Poder ver a Parkinson le había distraído durante su hora de Pociones, su hora de Runas, de Historia de la Magia y también en su clase de DCAO. ¿Por que? ¿Por que le ponía terriblemente nerviosa verla a ella, una slytherin que no había hecho mas que arruinar su vida? Y encima, ella la había ignorado todo ese tiempo. Fingía no verla, no escucharla y desde luego no escuchar las bromas que hacían los demás slytherin de ella. Si al menos se riera. Pero no. Ni una sola sonrisa maliciosa o de complicidad con sus compañeros. Solo cuando se trataba de Neville, de Ron o incluso de Luna. Todo lo referente a ella, lo ignoraba.

Y de eso se había dado cuentas días atrás. Después de montar ese escándalo en el Gran Comedor. Hermione aun se seguía preguntando la verdadera razón de que lo hiciera. Ya que volvió a repetir el numerito al mediodía, con la cena y el desayuno del dia después. En todas los gryffindors la miraron mal. En todas alguien acabó diciéndole algo. Pero al final nadie volvió a montar el escándalo de la primera vez. Pasaban los días y la gente se iba acostumbrando de ver a la slytherin sentada allí. En un rincón de la mesa, sola y callada. Sirviéndose la comida con la cabeza alta pero sin protestar por los insultos que escupían algunos alumnos de quinto o cuarto.

Rumores habían llegado a su oído de que cumplía un castigo de un profesor por no asistir a clase. Lo veía poco razonable admitió la castaña, ¿que profesor impondría semejante tontería? Luego se decía también que se había enfadado con los de slytherin y que por eso no quería sentarse mas con ellos. Eso si lo vio mas adecuado a la situación ya que de todas la veces que había conseguido llegar a tiempo para encontrarla comiendo en la mesa, veía a los de Slytherin reírse sin miramientos y gritando cosas para humillarla aun mas.

Parecían divertirse con la situación. Lo cual le llevo a creer aun mas la tercera teoría; y era que Pansy Parkinson había hecho una apuesta con Astoria Grengrass y había perdido. Aunque al principio no se lo creyó, ya que salía de boca de Lavender Brown, después de escucharlo repetidamente por boca de otros gryffindor, Ravenclaw y Hufflepuff en la siguiente semana, comenzó a creérselo. Pansy era igual de testaruda y orgullosa que una marmota, la creía capaz de cometer la estupidez de apostar algo muy grande para demostrar que tenia razón. Pero al mismo tiempo la creía mas madura y sabía que no era muy de juntarse con las Grengrass.

No, seguramente era una tontería. O solo intentaba provocar le a ella. Quizás incluso llamar su atención. ¿Para que llamarlo si ya lo tiene?

Y lo sabía, Pansy Parkinson sabía que ella, la estaba buscando,

Mas de tres veces había intentado hablar con ella, cara a cara. La primera, después de clase de Runas, muy pocos alumnos asistían a esta clase. Así que después de la campana fue muy fácil que la clase se quedara vacía. Justo cuando Parkinson cruzaba la puerta, Hermione la había llamado cuatro veces, las cuatro que ignoró.

La segunda vez en mitad de un pasillo. También había ignorado que la escuchaba.

Y la tercera, en esa si le respondió. Hermione la había esperado a que saliera del Gran Comedor. Cuando la abordó con un; Tenemos que hablar. Pansy le contesto con un; Déjame en paz.

¿Por que la trataba de esa manera tan despectiva? Sabia que se merecía parte de ese desprecio, pero se le hacia impensable que pudiera hacerle tanto daño la ignorancia de la slytherin.

Mas de una vez se ha burlado de ti, se ha reído de ti o te ha agredido físicamente. También te ha lanzado pociones encima para que hicieras el ridículo y seguramente sea la culpable de que se te pegaran todos eso chicles en las zuelas de los zapatos en segundo.¿Por que esto importaba mas?

¿Por que le dolía más?

Porque siento algo por ella...

Como un suspiro, eso fue lo que salió de su cuerpo. La respuesta que la había estado torturando durante esas ultimas semanas, la que le aterrorizaba que saliera. Estaba ahí, en su cabeza. Lo había pensado, solo eso... y aun así bastaba.

Sentía

algo

por

ella

Esas palabras se quedarían grabadas en su mente para siempre. No solo sentía algo, sino que se preocupaba, pensaba en ella dia y noche tambien, se le encogía el pecho con cada recuerdo, mirada o suspiro de la slytherin.

¿POR QUE?

Tal vez, le quería...

-No, por Merlin, no.-gritó desesperada. De un saltó se levantó de su asiento indignada.

¿Estaba sufriendo por ella y encima la quería?

Hermione, no pienses en eso.

-Señorita Granger... ¿se encuentra bien?-preguntó de repente una figura a pocos metros de ella. La gryffindor levantó la vista del pupitre y se percató de que todos los ojos que la miraban a...ella. El profesor sustituto de Defensa había parado su explicación al oir su grito; por un momento había creído que alguien había lanzado un hechizo, pero al ver a Granger, de pie y mirando a la nada con una expresión de furia, empezó a creer que se trataba de su explicación.

¿Y ahora que hacía? Haz algo Hermione, haz algo.

Quiso responder, pero no pudo. Porque la oscura mirada de la serpiente provocadora de su

desvarío la observaba, en primera fila. Hasta ella se había girado a verla. ¿Tanto había hecho hecho el ridículo?

-¿Hay algo con lo que no esté de acuerdo?-insistió el profesor nervioso por su respuesta.

-Ah...no, profesor. Lo siento.

Se volvió a sentar con los puños bien apretados. ¿Y ahora que iba a hacer? Aceptar ese sentimiento y rendirse. Como había hecho siempre. Estaba claro que lo que sea que había pensado Parkinson que podría pasar entre ellas, no sería.

Caminó fuera del aula en cuanto sonó la campana que daba por terminada aquella clase. Con paso lento y desanimado. El pecho le ardía, era una sensación odiosa que le acompañaba día si y dia también y ese dolor se incrementaba cuando pensaba en la serpiente.

Buscó en su refugio mas seguro una mesa alejada de los alumnos de primero que no paraban de hablar entre ellos. Y se sentó sin intención de levantarse en muchas horas. Se puso cómoda, y esparció sin miramientos todos sus libros sobre la mesa, así nadie se sentaba con ella. Mojó pluma en tinta y empezó a escribir sobre el duro pergamino. El suave roce de la punta de la pluma contra el papel la reconfortaba. Al menos eso no le dañaba, por mucho que apretara la pluma en el pergamino, no había forma de que le doliera de ninguna manera.

Vale, si 3 MESES sin publicar .

Eso es descuidar la historia un poco, pero antes de matarme, os quiero poner en situacion:

Ultimo curso. Preparándome para: Universidad y Selectividad.

Con mudanza de por medio a otro pueblo. Llegando a mi casa cada dia a las 4 de la tarde, a lo mejor comiendo a las 4 y media o 5. Y con dias en los que me tengo que pasar estudiando a tope. Muchas semanas incluso he pasado de hacer planes para ver a mis amigos.

Y dos meses sin Internet.

Evidentemente, no tuve mucho tiempo para escribir ni inspiración.

Hoy me ha vuelto en un repentino momento en el que me dedicaba a leer el primer libro de Pequeñas Mentirosas (si tiene libro). La manera de como Sara Sheppard contaba la historia de Emily, de como se enamora poco a poco de Maya y etc, me inspiró y me recordó a cierta leona y serpiente que deben estar juntas.

Dadle las gracias a esta maravillosa autora de que me volviera la inspiración.

Mientras escribia, me he estado preguntando, si algunas de vosotras leeis la historia solo por tener como tema fundamental el mundo de Harry Potter o si alguna viene interesada por la historia chica x chica.

Bien, ninguna me ha preguntado realmente como se me ocurrio la historia. Ni por que me lancé a escribir un fanfic poco famoso en el mundo de Potterfics, de tematica homosexual cuando siempre me habia dedicado a escribir y leer Dramiones.

Eso me ha gustado mucho, porque se nota que la mayoría tratáis la homosexualidad como algo normal (que lo es) pero al mismo tiempo me ha preocupado. Y me ha llevado a preguntarme si os daba igual la historia de amor siempre y cuando este bien escrita. No quiero que me malinterpreis. Pero esta historia va dirigida sobretodo al publico homosexual - eso no quiere decir que porque seas hetero no debas leerlo, yo aun mas contenta me quedo de que te guste!! - que ve muy poca referencia en el mundo de los libros/peliculas, al menos decentemente.

Sin interpretar estereotipos ni ser el blanco de burlas o parodias.

Centrarme unicamente en el amor que sienten estas dos chicas.

Pero de un modo divertido y bastante picaron ;)

De aquí, a mi pregunta, ¿alguna de la que me lee, es lesbiana, bisexual o trangenero)

¿Se ha cuestionado alguien su sexualidad a causa de esta historia?

¿Cuantos años teneis? ¿Alguna ya leia este tipo de fanfics o Pansymione antes?

Y si alguien se ha aficionado a este tipo de fics ahora.

Si a alguien le parece demasiado personal alguna de las preguntas (lo siento, no era mi intencion y no estas obligado a responder)

o si quiere decirme algo en privado, puede enviarme un email:

[email protected]

La verdad, me gustaria saber mas sobre mis lectores,

Por cierto, he hecho el capitulo mas largo. Y he empezado el siguiente.

Que paséis un buen fin de semana y un gran curso en vuestra escuela/instituto/universidad o donde sea.

SI alguien tiene alguna pregunta, puede hacermela, responderé encantada.

:)

E.C.B