La Princesa del Olimpo — capítulo 17
-Hola Nico-dijo Hades.
-Padre ¿Qué haces aquí?-pregunto Nico.
-Solo viene a visitar.
-Oí que estuvo aquí antes de ayer-dijo Percy.
-Así es, vine a visitar a alguien-dijo mirándome.
-¿Cómo te estás llevando con Ares?-me pregunto.
-Bien ¿Cómo vas con Perséfone?
Hizo una mueca de disgusto-Bien.
-¿Te pelaste con Ares?-pregunto Percy.
-Algo así.
"Aun no les has dicho nada ¿Cierto?"-hablo Hades en mi mente.
"No"-respondí en su mente.
Estuve practicando con Ares mientras veníamos al Campamento, al parecer los dioses pueden meterse en tu cabeza.
-¿Vamos a entrenar?-Pregunte a los campistas.
-Sí, vamos-dijo Nico.
Todos fuimos a la Arena. Absolutamente todos. Si, si me refiero a Hades. Él nos siguió.
Cuando llegamos, Thalía saco su espada, Percy destapo su bolígrafo y se convirtió en una espada. Genial.
Annabeth saco su cuchillo y Nico saco una espada con la hoja negra, era similar a la de su padre.
-¿Tu espada?-pregunto Nico.
Justo en ese momento mi brazalete empezó a brillar.
Parpadee varias veces ya que la luz era segadora. Cuando mire en vez de un brazalete tenía una espada en la mano.
La espada tenía un mango azul y la hoja era de plata celestial, en ella estaban talladas flamas de fuego.
-Linda espada-dijo Thalía-¿Qué podrá hacer mi anillo?
De pronto me vino un pensamiento y supe cómo se usa el anillo.
-Gira el zafiro.
-¿Qué?
-Gira el zafiro, así funcionara.
Hizo lo que le dije y su anillo se convirtió en una espada. La espada tenía el mango de oro y la hoja era de plata celestial.
-Linda espada-dije.
-Gracias-dijo admirando la espada.
-Veo que de seguro es un regalo de Zeus para sus hijas mortales-dijo Hades haciendo comillas en "mortales".
-Voy a golpearte-murmure.
Al parecer ningún campista me escucho. Eso es bueno.
Thalía dejo su vieja espada y se puso en guardia con la nueva.
-Thalía, tú y Annabeth pelearan. ¿De acuerdo?-dijo Percy.
Ambas asintieron y chocaron sus manos.
-Summer, Nico y yo pelearemos-anuncio.
-No creo que sea buena idea-dijo Hades y añadió rápidamente hacia Percy y Nico-Le harían daño.
Hades estaba unos metros detrás de mí y yo me había puesto furiosa.
Me gire rápidamente, alce mi espada y en un abrir y cerrar de ojos, la punta de mi espada estaba en su cuello.
-¿Qué dijiste?-pregunte con un tono que incluso hizo estremecerme un poco.
-Baja la espada Summer, bájala-dijo con un tono tranquilo.
-No quiero-dije lento y amenazadoramente.
-Está bien.
Hades saco su espada de su cinturón.
-Peleemos
-De acuerdo-dije poniéndome en guardia.
-Yo creo que es una mala idea Summer-dijo Percy-No debes de enfrentarte a un dios. Es peligroso.
Mire hacia Annabeth y Thalía, ambas se habían alejado bastante y están practicando. Ninguna nota la conversación entre nosotros.
-Es cierto. Es peligroso, pero para un semidiós.
-Hades-gruñí.
-No entiendo nada-dijo Percy.
-Yo si-dijo Nico y luego se puso delante de mi-Es cierto ¿verdad?
-No sé de que hablas-mentí.
Él rodo los ojos-Me refiero a Armina. La nueva diosa-susurro.
No dije nada.
Murmuro algo apenas audible-Eres tú.
"No le digas a nadie"-hable en su mente.
La sorpresa se asomo en sus ojos y luego asintió.
Nico puso atrás de mí. Mire a Hades y sonreía triunfante.
Camine hacia él y tome su brazo. Lo jale hasta estar lo bastante lejos para que nadie nos escuche.
Cuando lo solté me cruce de brazos.
-Me obligaste a decirle-dije molesta.
-Nico es listo. Él tenía dudas y tu solo se lo confirmaste.
-¿Cómo es posible que tenga dudas? ¡Yo no lo conocía y nunca nos hemos visto!
-Tú no lo viste a él pero él si te vio a ti.
-¿Cómo?
-Ayer. Cuando te fuiste al Olimpo con el Oráculo. Él te vio teletrasportandote. Al principio pensó que Dionisio te llevo pero él le pregunto a Hécate y ella le dijo que había una nueva diosa pero que aun no la conocía. Le dijo que había nacido siendo mortal y le dijo tu nombre. Cuando la hija de Atenea pregunto quién era Armina y les dijiste que eras tú, simplemente saco conclusiones. Ahora se lo has confirmado y lo sabe.
-¿Se lo dirá a alguien?
-No lo creo. No tiene muchos amigos.
Por el rabillo del ojo vi una sombra con la forma de Nico, se movía a gran velocidad.
-Puedo verte-dije con firmeza.
-¿Qué?-pregunto Hades.
-Tu hijo. Puedo verlo pero se oculta.
-¿Vez su sombra?
-Sí.
-Nadie a parte de mi podía verla y eso que solo eran pocas veces.
Lo mire confundida. Él me miro de arriba abajo.
-Un nuevo poder-murmuro.
-¿Qué?
-Eres la diosa de las sombras.
Enarque una ceja.
-¿Sabes? Mejor ve a practicar-dijo y luego murmuro para sí mismo-Odio consultar a Atenea.
Se volteo y camino hasta confundirse con la maleza del bosque.
Corrí de regreso a la Arena.
-¿Qué paso ahí?-pregunto Nico parándose del suelo.
Al parece regreso rápido de las sombras.
-Nada. Ahora si peleemos.
-De acuerdo-dijo Percy.
-Espera-dije.
Había recordado algo.
-¿Estás seguro que quieres enfrentarte a mi?-pregunte.
-Percy, ten cuidado con lo que contestas-advirtió Nico.
-¿Por qué, si solo estamos practicando entre amigos?-preguntó.
Nico y yo cruzamos una mirada. Leí su mente.
-No lo harás-dije.
-No sino es necesario.
Vi algo en sus ojos cuando miro a Percy. Conozco esa mirada y sé lo que significa.
-Nico peleemos nosotros dos-dije.
-¿Y yo?-preguntó Percy.
-Pelearas con…-mire a Nico y el negó con la cabeza-pelearas con Annabeth o Thalía.
-Pero…
-Créeme. Aunque no lo pienses yo te estoy…-vacile-¿Ayudando?
Iba decir: Yo te estoy protegiendo.
Enarco una ceja dudando de mi respuesta.
-Percy. Hay cosas que no te puedo decir ahora pero confía en mí. Por favor. Cuando vea que puedo decirte, te lo diré. Lo prometo.
-Las cosas que no me puedes decir ¿Son peligrosas?
-Algo así.
-Te creo.
-Gracias.
Me dio un abrazo.
Percy se fue hacia Annabeth y me dejo con Nico.
-Gracias…creo.
-No hay de que, Nico.
Abrió la boca y luego la cerró.
-¿Algo que decir?-pregunto.
-¿Cuántos años tienes?
-16 ¿y tú?
-14.
-¿Y Percy?
-Va a cumplir 18.
Asentí.
-Hay que practicar.
Ambos empezamos a chocar las espadas.
Peleamos a diestra y siniestra. Golpee otra vez y se cayó su espada.
Él trato de recogerla pero fui más rápida y la tome.
Mi espada estaba en la parte de atrás de su cuello y su la punta de su espada estaba en su garganta.
-wow-susurró impresionado.
-Soy una diosa bélica.
-¿Qué?-pregunto alguien.
Baje ambas espadas y me gire hacia la voz.
-Percy…