La Princesa del Olimpo — capítulo 18
Percy estaba parado delante de mí con los brazos cruzados.
-Percy ¿Qué oíste?-pregunte.
-Lo de soy una diosa bélica-dijo.
No sonaba molesto pero si había algo en su voz.
-¿No estás molesto?- pregunte.
-No, era tu secreto-sonrió-Entiendo de que hallas querida ocultar todo eso.
Suspire-Gracias.
-Tranquila-puso un brazo encima de mis hombros-Ahora hay que decirle a Thalía y Annabeth.
-No. Todavía no.
-¿Por qué?
-Porque ella nació siendo mortal-dijo Nico poniéndose a mi costado- por lo que sé, no quieres que te traten diferente.
-¿¡Tienes que saberlo todo?!
-No-murmuró avergonzado.
-Bueno. Si es por eso pero también hay otra cosa-hice una mueca al final.
Los tres estábamos caminando hacia cualquier lado.
-¿Qué es la otra cosa?-pregunto Nico.
-Mis padres y el resto de los dioses.
-A ver. Tu padre es Zeus pero ¿Tu madre?-dijo Percy-Conociendo la fama de Zeus dudo que sea Hera.
Unos truenos retumbaron como si estuvieran ofendidos.
-¡Oye!-grite al cielo-¡No te pongas así!
-¿A quién le gritas?-pregunto Nico.
Otro trueno retumbo como si estuviera molesto.
-¡Hey, sabes que es verdad!-grite.
-Summer ¿A quién le gritas?-pregunto Percy.
-Ella le esta gritando a su padre-contesto Nico.
Otro trueno retumbo.
-Perdón-dijo Nico- Ella esta regañando a su padre.
-Exacto-dije- Eso es lo que hago.
Mire el cielo-O ya no.
-Bien-dijo Percy-Ahora que dejaste de regañar a tu padre dinos quien es tu madre.
-Mi madre es Hera.
-¿¡La diosa loca?!-dijo Percy.
-¡Oye! … Espera, no puedo negar eso.
Un trueno retumbo.
-¡Lo siento mamá! ¡Sabes que es verdad!
-Vaya. Nunca creí que alguien le dijera loca a Hera y viviera para contarlo-dijo Nico.
-Tranquilos chico-dije- Mamá nunca les haría daño, son mis amigos ahora.
Percy sonrió y Nico hizo una mueca que quería hacer una sonrisa.
-Ay, vamos Nico, sonríe-dije acercándome a él.
-Summer-dijo retrocediendo-quédate donde estas.
-Nico, recuerda que eres mi guapo y sexy amigo.
Enarco una ceja-Estas loca.
-Gracias-sonreí-Ahora corre.
Corrí hacia él y empezó a correr. Lo perseguía por todos lados.
-Percy-Grite.
-¿Qué?-grito.
-Ayúdame a atraparlo-grite.
-No le hagas caso a la loca-grito Nico.
-Voy a alcanzarte-grite corriendo más rápido.
Por el rabillo del ojo, vi a Percy corriendo hacia nosotros. Gracias a Nico, los tres nos introducimos en el bosque.
Percy estaba corriendo a mi costado.
-¿No tienes poderes para atraparlo?-pregunto Percy gritando.
-Tratare-grite.
-No llegaras muy lejos di Angelo-grito Percy y corrió más rápido.
"Concéntrate"-pensé-"Usa algún poder"
Cerré mis ojos y seguía corriendo.
Sentí un aire helado en mi nuca. Abrí mis ojos.
Estaba en un lugar, mundo, no sé donde pero era oscuro y tétrico. Además este lugar no era normal. A menos que haya en algún lugar de la tierra que el cielo es de rojo oscuro y los arboles y la tierra y el resto de cosas sean de color negro.
El cielo era de color rojo y lo que estaba en la tierra era negro, incluso el mar era negro.
Deje de correr. Me acerque al mar y vi que no era agua.
Eran almas. Más bien las sombras de las almas.
Retrocedí y tropecé con una roca y me caí.
-Cuidado, niña-dijo alguien.
-¡Ahhhh!-grite.
Me levante rápidamente.
En donde caí estaba la sombra de un hombre.
-Eres una diosa-dijo-disculpe mi actitud, Mi Señora.
-Tranquilo. ¿Qué es este lugar?
-Este es el mundo de las sombras.
-¿El mundo de las sombras?
-Sí, todas las sombras están aquí, incluso la de los dioses y de los mortales.
Alce las cejas-¿Cómo puedo regresar a casa?
La sombra se encogió de hombros-No lo sé. Pregúntele a la otra diosa que esta por aquí.
Fruncí el ceño-¿Hay otra diosa aquí?
-Si.
-¿Cómo se llamaba?
-No lo sé, pero esa diosa era extremadamente hermosa.
-De acuerdo-dije lentamente-Buscare una salida. Adios.
-Hasta luego Mi Señora.
Asentí.
Mire entre los bosques y vi unas sombras correr. Ambas eran de chicos.
Corrí hasta estar más cerca de ellas. Reconocí las formas.
Nico y Percy.
-Nico-Llame.
La sombra de Nico volteo hacia mí pero luego me ignoro.
-Rayos-golpee el suelo con mi pie.
Unos truenos sonaron pero se escucharon como si estuviera bajo el agua. Qué raro.
Desee estar al lado de Nico. Corrí hacia su sombra.
En un abrir y cerrar, estaba a su lado.
-¡Nico!-grite.
Me lance hacia él y ambos caímos al piso.
-Estás loca-dijo Nico sonriendo.
-Lo siento-sonreí.
Él me miraba divertido.
-¿Qué hacen chicos?-pregunto Percy apareciendo a nuestro lado.
-Nada-dije.
Me pare rápido y me sacudí la tierra.
Nico se paro y dejo de sonreír.
-¿Qué tal una carrera regreso al campamento?-pregunto Percy.
-No-Nico y yo dijimos al unisonó.
-Bien. Ahora una larga caminata de regreso al Campamento.
-Vamos-dije.
-Espera-dijo Nico.
-¿Qué?-pregunto Percy.
-Summer ¿Tú me llamaste?
-No.
-No me refiero desde aquí. Me refiero al Mundo de las Sombras.
-Sí. Creí que no me habías oído.
-¿El Mundo de las Sombras?-pregunto Percy.
-En ese mundo solo entra Hades, Hécate y por lo que veo ahora tú.
Alce las cejas.
-¿Y qué tiene de importancia? Ya Salí de ahí.
-Tiene mucha importancia. Ese mundo está prohibido.
-¿Por qué está prohibido?-pregunto Percy.
-Por que los dioses menores abusaron del poder de las sombras.
-¿El poder de las Sombras?-preguntamos al unisonó Percy y yo.
-Es un poder muy antiguo y peligroso. Enio, la diosa de la guerra abuso de él. Trato de obligar a Ares a convertirla en una Olímpica, él no acepto y se divorciaron por eso. Pero ahora que has podido entrar significa que las puertas se han abierto.
-O alguien las forzó a abrirse-dijo Percy.
-Pero quien. ¿Tienes alguna idea Summer?
-No.
-Esto es muy raro-dijo Nico apoyándose en un árbol-Solo los Olímpicos pueden abrirlas.
-¿Solo ellos?-pregunte.
-Sí, pero ¿por qué querrían abrirlas?
-Tal vez para utilizar su poder-dijo Percy.
-O tal vez para vengarse de alguien.
En ese momento entendí una línea de la profecía. "El amor y el engaño se unen"
-Creo que se quien abrió las puertas-dije.