La Princesa del Olimpo — capítulo 19
Nico y Percy me miraron.
-¿Quién crees que abrió las puertas?-pregunto Percy.
-Creo que fue Afrodita-dije.
-¿Afrodita?-pregunto Nico.
-Sí.
-Pero ¿Por qué?
-Porque…-empecé a hablar muy rápido-Me voy a casar con Ares pero en realidad amo a Apolo pero mis padres no lo aceptan y Afrodita es amante de Ares y ella me odia, aunque nos amistamos pero Ares me besó y creo que me ha vuelto a odiar.
-¿Qué? Por favor habla más lento-dijo Nico.
Suspire-ok.
-Habla-animo Percy-pero lento para entenderte.
-Ok-suspire-Me voy a casar con Ares.
Nico alzo las cejas muy sorprendido y Percy abrió los ojos como platos.
Abrió la boca pero alce una mano para que no dijera nada.
-Déjenme explicarles ¿Ok?
Asintieron.
-Mis padres me han comprometido con Ares y por eso Afrodita me odia. Recuerden que son amantes.
-Ok-dijo Percy-entonces ¿Ella quiere destruirte?
-Sí.
-Síguenos contando-dijo Nico.
-Le cuento mientras regresemos al Campamento.
-Ok-dijo Percy.
-Vamos-dijo Nico.
Los tres empezamos a caminar.
-Bueno como ya saben me voy a casar y Afrodita me odia. Wow, tantas cosas en solo cinco días.
-En cinco días pueden pasar muchas cosas-dijo Percy- Créeme.
Asentí.
-Como decía. Tengo que casarme con Ares pero en realidad amo a Apolo pero mis padres no lo aceptan. Afrodita y yo nos amistamos días después de decirme que me casaría con Ares pero él me besó y Afrodita me ha vuelto a odiar.
-Espera, espera…-dijo Percy-¿¡Te besaste con Ares?!
-Mi madre nos obligo.
-¿Por qué?-pregunto Nico.
-Porque nos vamos a casar- apoye mi cabeza en el hombro de Percy-Ayúdenme, no quiero casarme.
-¿Alguna idea de cómo ayudarte?-pregunto Percy y miro Nico y luego a mi-Nadie. Ninguna idea.
-¿Y si vamos al Olimpo y le pedimos ayuda a Apolo?-pregunte.
-Ah, tu novio-dijo Percy dándome un codazo juguetón.
Me sonroje.
-No entiendo. ¿No dices que te vas a casar con Ares pero eres novia de Apolo?-pregunto Nico.
-Si me casare con Ares pero estoy con Apolo.
Nico frunció el ceño.
-dioses, quien los entiende-dijo Percy con un tono divertido.
-¡Percy!-grito una chica.
-¿Esa es Annabeth, verdad?-pregunte.
-Sí.
Annabeth llego corriendo con Thalía.
-¿Por qué se demoraron tanto?-pregunto Thalía.
-Estábamos persiguiéndonos-dije poniendo mis brazos encima de los hombros de Percy y Nico.
-¿Por qué?-pregunto Annabeth.
-Porque fastidie a Nico-sonreí.
Ambas alzaron las cejas.
Nico rodo los ojos pero nadie además de mi se dio cuenta.
-Chicos yo me tengo que ir-dije-vamos Nico.
Tome su brazo y me lo lleve.
Pare unos tres metros atrás de las chicas. Gire mi cabeza.
-Percy ¿Vienes?
-Si-sonrió.
Le dio un beso en la mejilla a Annabeth y se despidió de Thalía con la mano.
Se dirigió a nosotros.
-Vamos.
Asentí.
-¿Cómo iremos al Olimpo?-pregunte.
-Tengo una idea-dijo Percy.
-¿Cuál es tu idea?-pregunto Nico.
-Síganme.
Nico y yo seguimos a Percy. Él nos guio hasta el Campamento y luego nos llevo a los establos.
Entramos y había varios pegasos, algunos eran blancos, otros eran cremas pero había uno de color negro.
Percy se volvió a nosotros
-¿Qué tal si vamos en pegasos?-pregunto con una sonrisa.
Nico negó con la cabeza- Los pegasos me temen.
-No. Claro que no.
-Vamos Nico-dije-Piensa que es una misión.
-No hay profecía-dijo entre dientes.
-Si la hay, yo tengo la mía, me la dijeron ayer.
Alzó las cejas-¿Y que decía?
-Te diré las dos primeras líneas.
Asintió.
- El amor y el engaño se unen.
Que poco a poco destruye.
-¿Entiendes alguna línea?-pregunto Percy.
-Creo que la primera.
-El amor es Afrodita ¿Verdad? Pero ¿el engaño?
-Sí, creo que es Afrodita y el engaño creo que es Enio.
-¿Enio? ¿Por qué Enio querría algo con Afrodita?
-Porque Afrodita es una Olímpica y también la amante de Ares-dijo Nico.
-Exacto. Afrodita y Enio me odian porque me casare con Ares, además Enio quiere ser una Olímpica y yo quizás vaya a ser una pero no se sabe aun.
-Déjenme entender-dijo Percy pasándose una mano por el cabello-Enio y Afrodita te odian porque te casas con Ares pero Enio también te odia porque tú tienes alguna posibilidad de pertenecer a los Olímpicos y ella no.
Chasquee la lengua- Chico listo.
Sonrió.
-Bueno, volviendo al tema de los pegasos-mire a Nico.
-No, no y no. Me niego.
Cinco minutos después…
-Me estas empezando a caer mal, Summer-dijo Nico sentado en el pegaso crema.
Rodé los ojos-Vamos Nico, será divertido.
-Tenemos que regresar antes de la hora de cenar-nos recordó Percy.
Él estaba sentado en el pegaso negro llamado Blackjack.
Yo iba sentada en un pegaso blanco.
-Vamos chicos-dije.
Acaricie a mi pegaso-Vamos al Olimpo.
Mi pegaso salió del establo, corrió y luego empezó a volar.
No sé como rayos no tuve miedo.
Percy y Nico venían detrás de mí.
Blackjack venía a la carrera.
-¿Una carrera, Summer?-pregunto Percy.
-Claro, Jackson.
Mire a Nico.
-¿Unas carreritas, di Angelo?-pregunte.
Suspiro-Esta bien.
Los tres pegasos volaron más rápido. Percy iba a la cabeza. Nico y yo estábamos compitiendo por quien sería el segundo a la cabeza.
Sobrevolamos Nueva York, hasta el Edificio Empire State.
Ahí estaba el Olimpo. Como siempre deslumbrando poder.
-Summer, desde aquí guíanos tu-dijo Percy.
-Vamos al templo de Apolo, de seguro está ahí.
Los tres nos dirigimos a su templo. Aterrizamos.
-Chicos, yo hablare con Apolo. Ustedes paseen a los pegasos.
-Pero… -empezó a decir Nico.
Lo vi tenso.
Maldición lo había olvidado.
-Chicos, ustedes pasearan con los pegasos, Nico ira con el mío y lo paseara por los parques. Percy ira con los otros dos y los paseara por los templos.
Nico pareció relajarse.
-Ok-dijo Percy-Nos vemos luego.
Él se fue con los dos otros pegasos y yo me quede con Nico.
-Gracias, otra vez.
-No hay de que-le di unas palmaditas en la espalda-Ahora ve a pasearlo.
Asintió y se fue.
Subí los escalones para llegar al templo.
Camine hacia la puerta, iba a tocar pero la puerta estaba entreabierta.
Entre en el templo y todo estaba desordenado, la mesa estaba en el suelo, el sillón parecía estar roto y los cuadros estaban caídos.
Camine por el templo hasta llegar a la habitación de Apolo.
Abrí la puerta.
Estaba echado en la cama y encima de él estaba Afrodita.
Ambos se estaban besando, estaban tapados con una manta pero no era necesario acercarme para saber lo que hacían. Estaban teniendo relaciones.
Quería golpear a ambos pero decidí huir.
No sabía cómo enfrentar esto. Estoy muy confusa.
Cuando Salí del templo empecé a llorar. No quería hacer una escena allí dentro.
Todas las cosas que él dijo dan vueltas en mi cabeza. "Te amo demasiado" -dijo, pero no fue real.
Camine por cualquier lado, quería perderme y olvidar todo pero mi corazón y mi mente no podían. Puedo tratar de fingir, puedo tratar de olvidar, pero acabaría volviéndome loca.
Las lágrimas caían por mis mejillas, un grito se ahogaba en mi interior y la voz de Hades sonaba en mi cabeza advirtiéndome:
"Apolo es un mujeriego y no quiero verte sufrir"