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Una Historia de Finnick Odair y Annie Cresta — capítulo 5
Annie corrió todo lo que pudo, sus piernas se debilitaban, llevaba ambas manos sobre sus orejas.
Las imágenes sobre lo que le paso en el capitolio, estaban regresando a su mente. Llego hasta la aldea de Vencedores, en donde se metió a su casa, no a la de Finnick.
Finnick había salido detrás de Annie después de que ella, saliera corriendo, había observado, algo que no sabía de Annie, cuando trataba de huir de alguien corría demasiado rápido.
Cuando la vio entrar a la aldea de vencedores se sentía un poco aliviado, pero ella no entro a su casa, entro a la de ella.
Cosa que le preocupo aun mas no conocían a ese hombre, el no, pero Annie sí. Ella debía conocerlo por su reacción.
Llego hasta la puerta de la casa, trato de abrirla pero estaba con seguro.
-¡Annie! -Grito Finnick desde afuera golpeando la puerta. -Annie. ¡ABREME! -Gritaba pero no había respuesta.
No le quedo de otra que forzarla.
-Annie. -La llamo Finnick. La sala estaba vacía.
La cocina sola, todo estaba muy silencioso en la planta baja. Subió a la planta de arriba, y en el cuarto de Annie se escuchaban los sollozos.
-Annie. -La llamo suavemente. Tocando la puerta.
-¡VETE! -La escucho gritar, mientras lloraba.
-Mi niña. -Suavemente dijo. -Ábreme por favor. -Suplicaba.
-¡NO! Tú me vendrás a hacer daño. No te basto una vez. -Grito.
Finnick empezó a entrar en cuenta que Annie estaba pensando en que era ese hombre, y estaba recayendo a su antiguo estado.
-Annie. Soy yo Finnick. No te voy a hacer ningún daño. Necesito que me abras.
La joven lentamente se fue acercando a la puerta, temiendo que la estuvieran engañando y que fuera de nuevo ese hombre. Abrió la puerta con temor, la mano le temblaba y cuando la abrió miro ahí a Finnick, con una lágrima.
Lo abrazo fuertemente y el correspondió.
-¿porque a mí? -chillo la chica.
-El te hizo daño -Pregunto Finnick, mientras la abrazaba.
Pero ella no respondió.
-Ven. -Tomo su mano. -Vamos a dormir. Vamos a mi casa.
-¡NO! -Soltó su mano y se metió al cuarto y cerro de nuevo puerta.
Finnick había decidido que era mejor, hablar con Haymitch, el era el que sabia y tal vez sabia quien era ese hombre, pero quería hablar con él a solas y no quería dejar tampoco a Annie sola.
Tomo el teléfono y marco el número.
El teléfono sonó varias veces hasta que contestaron.
-Diga. -Dijo la voz de una mujer.
-Señora Everdeen. -Saludo Finnick.
-Finnick. -Dijo la señora. -Un placer escucharte.
-El placer es mío. Seguramente se preguntara porque le llamo.
-Sí. ¿Necesitas algo?
-Sí. -contesto rápidamente. -Ya que usted está aquí en el distrito quería preguntarle, que si me haría el favor de cuidar a Annie.
-¿Le paso algo?
-No en absoluto. Solo que necesito hacer un viaje. Al distrito 12. Y no quiero dejar a Annie.
-¿Cuándo sales?
-Mañana.
-No es por meterme, pero es muy urgente.
-Sí.
-Me harías el favor de mandarle una carta a mi hija.
-Por supuesto.
-Perfecto. Entonces mañana por la mañana estaré en tu casa.
-Muchas gracias. -Agradeció. -No sabe cuánto se lo agradezco.
-De nada. - Estaba a punto de colgar…
-Oh espere. -dijo rápidamente.
-¿Qué sucede?
-Estoy en la casa de Annie.
Finnick se quedo dormido afuera del cuarto de Annie. Había llamado para comprar un boleto para el distrito 12. Pidiendo amablemente que no se dijera nada sobre dicha visita al distrito.
Por la mañana llego la mama de Katniss quien Finnick agradeció de nuevo. Y le pidió que si Annie preguntaba por él, estaría en un mandado que le habían mandado hacer.
Y después de algunas horas de viajar en tren llego al distrito 12, que poco a poco estaban reconstruyéndolo. No llevaba maletas ni nada, solo sería una visita rápida.
Llego a la aldea de vencedores y camino a la casa de Haymitch.
Toco un par de veces. Y nadie abrió. Toco de nuevo, y se escucho un ¡Ahí voy!, y la puerta ya no tardo en abrirse.
-Muchacho. -dijo sorprendido.
-Hola Haymitch. -Saludo. -¿Puedo entrar?
-Claro pasa. -se separo un poco para que entrara.
-¿Deseas algo de tomar? -pregunto Haymitch.
-No gracias.
Haymitch tomo una botella, mientras que Finnick estaba en la sala, Haymitch le señalo que se sentara lo cual hizo al instante.
-¿Qué haces aquí? -Pregunto una vez que se sentó.
-Bueno tú sabes lo que le hicieron a Annie en el distrito 13.
-Ya te lo dijo.
-No. ¿Qué le hicieron?
-Y porque el interés… -Hizo una pausa. -Si tu no me cuentas yo no te cuento. -dejo la botella en la mesita y se cruzo en brazos.
Finnick suspiro.
-Ayer estábamos en el muelle del distrito, entonces apareció una mujer con la que me tuve que revolcar. Y después apareció un hombre. -Finnick lo describió y Haymitch se sorprendió. -Y Annie se puso toda histérica, pero hizo lo que no hacia hace mucho se tapo las orejas, y corrió una gran velocidad.
-Se quien es el.
-¿Quién?
-Annie me pidió que no te lo dijera pero a como reacciono debo mantenerte informado.
-Entonces ¿Quién es? -Pregunto impaciente.
-El trato de abusar de Annie
::OO ¡Desgraciado! Ejejjee en los sig.… capi... sabrán mas. ¿Comenten?