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Sobreviviendo al Apocalipsis II — capítulo 19

-En todo el tiempo que estuviste ahí, ¿cuantas veces comiste y que fue?-Me pregunto Hershel. Tenia un cuaderno y un lápiz en las manos. En la habitación solo estaban el y Dale. Este ultimo sostenía mi mano entre las suyas. Habían pasado dos días desde que me sacaron del granero y ya me sentía mejor. Era Dale quien se encontraba conmigo ya que Rachel no lo había usado para crear pesadillas en mi mente. Tuve ataques de pánico con comentarios tan simples o con ver objetos; eso sucedió cuando Patricia me trajo un frasco de alcohol para curar mis heridas, cuando mencionaron a Rachel lo suficientemente cerca como para que yo lo escuchara o cuando despertaba de una pesadilla. En mis ataques irracionales, solía atacar al primero que tuviera enfrente. Lastime a Daniel, a Andrea y a Rick varias veces. No me habían dejado ver a Jacklyn por la misma razón. Pensé la respuesta a la pregunta de Hershel y lo mire. -Comía una vez al día. Me dio de comer solo dos días de esos cinco. Y...eran sobras o algo así, sabían horrible. Creo que una de ellas fue puré de papa y con huesos de pollo revueltos.Hershel me miro sorprendido. -¿Eso cuando lo comiste? -El día anterior a que me encontraran-Conteste. Hershel y Dale mi miraron con incredulidad.-Eso fue la cena del día siguiente a que desaparecieras. Me sorprende que no tengas una severa infección estomacal. Asentí.  No era totalmente cierto. Lo poco que me dieron de comer lo vomitaba así que ahora me encontraba mucho mas delgada que nunca. -¿Estas bien, cariño?-Pregunto Dale. Volví a asentir. -No estoy loca, Dale-Comente. -Eso lo se-Sonrió amablemente. Hubo un rato de silencio mientras Hershel apuntaba en sus notas sobre todo lo referente a mi. -¿No puedo ver a mi hermana aun?-Pregunte. -No es muy seguro en este momento. Todavía no puedes ponerte bien de pie-Respondió Hershel. Ya, entiendo. "No puedes verla porque aun eres inestable emocionalmente y tienes serios problemas". Pasaron dos idas mas y ahora podía caminar e incluso correr un poco. Carol, Maggie y Patricia me cuidaban, se aseguraban que comiera correctamente. Supe que Beth entro en estado catatonico y hable con ella cuando me lo dijeron y trate de hacerla sentir mejor, aunque ella no me contesto, ni siquiera me miro.  Lo de Glenn y Maggie se iba solidificando poco a poco y me alegraba verdaderamente por ellos. Rachel no había vuelto aun de quien sabe donde, nadie sabia nada de ella y Dayane estaba destrozada. Me pidió disculpas en nombre de su hija, que nunca creyó que algo así pudiera suceder, me percate que se culpaba como madre y yo fingí perdonarla por lo que hizo. Nunca lo haría, de todos modos, pero quería hacerla sentir mejor.    Mis heridas no estaban aun completamente sanadas pero ya no necesitaba vendas y había quedado una horrible cicatriz hipotrofica alrededor de mi cuello y mis muñecas que aun no siquiera era de ese feo color rosado. Al menos las vendas se habían acabado. Jacklyn se reunió conmigo cuando comencé a caminar. Estaba tan contenta de verme que no me soltó en todo el día y me hizo un dibujo que guarde entre mi ropa. A veces tenia momentos en los que pensaba cosas raras y revivía todo de nuevo, pero trataba de concentrarme en las tareas que me ponían a hacer para distraerme: lavar los platos, alimentar a las gallinas, limpiar la casa y ayudar en la cocina. Cosas simples de una vida norma que echaba mucho de menos. La noche anterior había dormido en mi tienda de nuevo y se sentía bien regresar después de tanto que había pasado. Se sintió como si nada hubiera sucedido. Daniel solía envolverme entre sus brazos y susurrarme un "buenas noches" en el oído. Me dormía profundamente después de eso. El sabia que había algo mas en mi, un temor que nadie sospechaba y se limitaba solo a besarme en la mejilla y abrazarme. El ultimo ataque fue el peor. Mi hermana y yo estábamos sentadas a los pies del arbol del campamento. Jacklyn quería cepillarme el cabello y yo la deje con temor a que me lo cortara o algo así, pero se dedico a pasar el cepillo por mis puntas mientras tarareaba una canción  que ella invento. Mientras cantaba, me pregunto: -Lissie, ¿que son estas cosas feas de aquí?-Pregunto y toco mi cuello.-Se llaman cicatrices, son marcas de accidentes.-Respondí. -¿Y estas de aquí también son zicatices? -¿Cuales?-Estas-Jacklyn toco mi espalda. -Lissie, mira, esta parece la "j" como mi nombre. Me quede estática. Tal vez era la imaginación de mi hermana, que veía cosas en las cosas, pero sabia que se estaba refiriendo a otra cosa. -¿Una "j", cielo?-Si, y una "a"-Respondió, tocándome. No me pude mover. Sospechaba algo que no quería saber pero de lo cual tenia que enterarme.  -Jacklyn, quiero que te quedes aquí sentada dibujando hasta que regrese, ¿esta bien?-¿A donde vas? -Voy a revisar algo en la casa, no te vayas. Si ves a Dale, dile que te de jugo de manzana. Tienes mi permiso.Ella sonrió y yo fingí una sonrisa de vuelta. No me gustaba dejarla sola, me parecía muy irresponsable, pero esto de verdad lo necesitaba. Mi respiración estaba acelerada, horriblemente irregular. Entre a la casa Greene y me dirigí a la habitación en la que me hicieron reposar durante días. Me encontré a Maggie en el camino.-Oh, Annelisse, ¿sucede algo?-Creo que olvide algo de mi hermana en el cuarto, iré a buscarlo-Mentí.-Esta bien-Sonrió. Entre a la habitación y cerré la puerta. Vi el tocador y di un suspiro. Sabia que vería algo horrible, que probablemente me afectaría de verdad. Estaba comenzando el otoño y traía una blusa de manga larga café que estaba un poco percudida, me la quite y levante mi camiseta. Vi mi abdomen en el espejo del tocador y vi la cicatriz de apuñalada que aun me dolía bastante. Tenia el ceño fruncido y observe la cicatriz que estaría allí para siempre hasta que me acostumbre a verla. Me di media vuelta y gire mi cabeza para contemplar mi espalda. Apreté los labios para no gritar.En mi espalda había cicatrices por toda su superficie que claramente decían palabras agresivas, insultos a mi persona, tales como "jodida zorra", "puta" "bastarda". Las contemple con sumo horror y mis labios se separaron. Solté un grito agudo bastante alto. Ella iba a pagármelas, ella iba a sufrir como yo lo hice. No iba a quedarme así de brazos cruzados por marcarme de por vida, yo no pensaba dejarla ir sin haberla lastimado gravemente antes. Aunque yo no solo quería lastimarla. Rachel iba a morir. Escuche pasos corriendo hacia mi y abrieron la puerta con fuerza. Se trataba de Maggie y Patricia.-¿Que pasa?-Exclamaron y yo me gire hacia ellas, ya con mi blusa acomodada. -¡Voy a matarla! ¡La matare por lo que hizo!-Grite.-Annelisse...-Maggie extendió sus brazos hacia mi, pero yo la empuje y salí. -¡No!¡Déjame en paz!No sentía nada mas que una feroz furia vengativa. Para mi, en ese momento, no existía nada mas que eso. Veía rojo y buscaba algo con lo que herir seriamente. Me estaban siguiendo y corrí a la cocina y tome el cuchillo para carne, comencé mi camino hacia fuera de la casa.-¡Annelisse, detente! ¡Ponte a pensar bien las cosas!-Grito Patricia. Caminaba con rapidez hacia ningún lugar, solo dirigiéndome al lejano bosque fuera de las bardas de la granja Greene. Vi a los demás reaccionar ante mi y T-Dog comenzó a caminar hacia mi dirección.-¡Ni se te ocurra!-Grite y apunte el cuchillo hacia el. -No lo hagas, niña-Dijo.-¿O que? Ella lo hizo conmigo, ¿porque no puedo yo?  -Tu no eres así.Eso me detuvo un poco, pero no dude, en absoluto. Lo mire con la fiereza que sentía. -Ella mi cambio.-Fue lo único que respondí. Camine mas metros y Shane se puso justo delante de mi. De reojo vi a Carol sosteniendo a mi hermana y escuche el llanto de esta por verme de esta manera. Sorpresiva y culposamente, no me afecto en absoluto.-Hey, cálmate.La actitud de todos ellos me hartaba, me estaba comenzaron a exasperar y sentía que apuñalaría a alguien para que me dejaran en paz.-¡No voy a quedarme de brazos cruzados!-Grite -¡La voy a matar!Shane no se movió.-Quítate de mi camino-Dije pero ni se inmuto. -Quítate-de-mi-camino-Gruñí entre dientes. Forcejee con Shane y vi que lo estaba sacando de sus casillas, justo igual que a mi. -¡No vas a pararme, Shane! ¡No lo harás! ¡Tu no tienes poder sobre mi! -¡Ya para! -¡Annelisse!Esa fue la voz de Daniel que corría hacia mi. Shane me soltó y reanude mi carrera hacia la búsqueda de Rachel, ignorando a mi novio. Tenia que encontrarla, iba a encontrarla y luego a matarla, descuartizarla si era posible y quemar sus restos. -Annelisse, ¿que estas haciendo?-Reclamando mi deuda-Exclame. Daniel corrió hacia mi y me abrazo por la espalda, enrollando sus brazos alrededor de los mío se inmovilizandome. El impacto de su cuerpo con el mio me hizo doblar las rodillas y caer en el suelo.-¡Déjame ir!-Grite y forcejee con el, vi como le hacia una señal a los demás de que se alejaran. Si, eso era lo mejor ahora. Trato de quitarme el cuchillo y gano una rajada en la palma de la mano que brotaba un poco de sangre que ensuciaba mis brazos y mi ropa. -Tienes que calmarte, lo hablaremos mas tarde.-¡No!-Apreté los labios y salieron lagrimas por mis mejillas. -Me marco de por vida, Daniel, voy a hacerla pagar.-No es la manera. -¡Tu lo dijiste! ¡Tu no dejarías que volviera a hacerme daño!-Y no lo haré, pero tienes que calmarte primero. Grite sin decir nada y salieron lagrimas de las comisuras de mis ojos. -Me arruino, Daniel-Murmure con voz ahogada. -Lo que hizo...no tiene nombre. Me esta lastimando desde lejos-Susurre. -Rachel marco insultos en mi espalda, no tengo lugar que no haya sido marcado por ella.Daniel me apretó un poco mas y no dijo nada.-Ella me violo, Daniel, me violo. Justo como mi hermano...David...solo que aun peor. -Anne...-Susurro Daniel, petrificado, sorprendido.-Querías saberlo, ¿no? Eso fue lo que hizo. ¡Me violo! Ahí fue cuando me rompí, mi furia se disipo y llore con fuerza por primera vez después de mi rescate.