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Sobreviviendo al Apocalipsis II — capítulo 6
*"Sus manos yacían en mis piernas desnudas; una malvada y burlona sonrisa se extendía por sus facciones tan parecidas a las mías; mi garganta se encontraba seca. Gritar no había servido para nada y ahora sentía mi boca adolorida. También me dolían los brazos, la espalda baja, el coxis, las piernas y las mejillas. En pocas palabras, me ardía todo el cuerpo.**Sus manos, las manos de mi hermano mayor, habían marcado mi cuerpo frágil con golpes y mordidas; besos y asquerosas caricias. Lloraba en silencio, jadeando, sin intentar mover mi desnudo y magullado cuerpo, pero en mi mente yo gritaba desesperadamente. Aun escuchaba mis suplicas…"*Desperté de golpe a mitad de la noche, jadeando y sudando frio. Haber sido violada por mi propio hermano era un tabu para mí. Nadie lo sabía. Eso había pasado hace casi un año y aun no podía olvidarlo. Incluso podía sentir el dolor. Me sentía sucia desde entonces.Escuche sollozos cercanos, donde dormía Carol. Sentí mucha tristeza por ella, no sabía que decirle o como consolarla. Era una situación por la que nunca había pasado, no tenía ni idea de cómo se sentía ella. También pude escuchar a alguien levantarse. Vi de reojo a Daryl en la oscuridad, tomando su ballesta y saliendo de la caravana. Yo me levante con mucho cuidado, tratando de no despertar a Daniel y a Jacklyn, y tome mis dos cuchillos. Camine tratando de no hacer mucho ruido, pasando por un lado de Dayane y Rachel, quienes dormían en el comedor, en una posición bastante incomoda.-¿A dónde vas?-Dijo una voz femenina detrás de mí. Me gire y vi a Dayane con los ojos abiertos, mirándome.-Quiero salir.-Estamos a mitad de la noche-Me regaño. Me di cuenta, por su manera de hablarme, que no me guardaba resentimiento por haberle disparado a su hija. El silencio incomodo nos inundó por unos segundos. -Yo…-Dude -De veras siento haber lastimado a Rachel hace unos días-Dije en voz baja. Dayane suspiro. -Eso es algo del pasado, Annelisse. Solo no vuelvas a hacerlo-Replico con voz cansina. Yo asentí ligeramente y salí de la caravana. No tarde mucho en encontrarme a Daryl ya que no había avanzado mucho a través del bosque y podía ver la luz de su linterna. Antes de llegar a él, me tropecé con una raíz salida de un árbol ya que no veía absolutamente nada. Daryl me apunto con su linterna y con su ballesta, adoptando una postura lista para atacar; cuando me reconoció, su postura ofensiva se relajó.-Eres tú, mocosa-Reconoció Daryl. -¿Que estás haciendo aquí?-Tuve una pesadilla-Dije, caminando para acercarme a él¿ y caminar juntos.-¿Y vienes corriendo hasta mi como para qué?-No vine corriendo a ti. Quería salir y distraerme pero no puedo salir sola. No a menos que quiera terminar como un cadáver que se retuerce-Conteste, estremeciéndome. -¿Tu a que vienes?-Pregunte.-A buscar a esa niñita-Contesto con voz indiferente. Note que Daryl se había empeñado bastante en la búsqueda de Sophia, algo que nunca había esperado de él.-Realmente crees que encontraremos a Sophia?-Pregunte con voz desesperanzada. Mientras caminábamos, Daryl apunto la luz de su gran linterna en mi rostro para ver mi expresión.-Tienes la misma expresión que todos los demás. ¿Que carajos pasa con todos ustedes? Apenas empezamos a buscar.-¿De verdad?-Dije.-Hay montones de terrenos en Georgia. Ella podría estar en alguna granja. La gente se pierde y sobrevive, pasa todo el tiempo-Contesto. No ahora, me dieron ganas de contestarle.-Solo tiene doce-Conteste.-Joder, yo era más joven la primera vez que me perdí-Replico -Nueve días en el bosque, comiendo bayas, limpiando mi trasero con plantas venenosas.Yo me reí un poco.-¿Te encontraron?-Pregunte, curiosa. Me sentí feliz por un momento. Daryl me contaba algo de su pasado, algo suyo.-Mi viejo estaba de juerga con alguna camarera, Merle en alguna otra parte. Creyeron que me había ido-Contesto. Quise saber si estaba afligido por eso, pero no note ni una emoción en su voz. -Regrese solo-Continuo -Fui directo a la cocina y me prepare un sándwich. Me preguntaron dónde estaba. Mi culo me picaba, fue horrible.No pude evitar reírme. Sentí su mirada perpleja en mi rostro.-Lo siento….Lo siento, Daryl-Murmure, riendo -Es una historia horrible. -La diferencia es que Sophia tiene buena gente buscándola, eso es una ventaja.Con la luz de la linterna de Daryl iluminando el camino, vimos una tienda de campaña debajo de un árbol. Cuando nos acercamos, las hojas de los árboles se alborotaron y escuche un sonido raro en la oscuridad. Daryl apunto su linterna y su ballesta hacia arriba.-¿Que carajos…?-Murmuro.El fuerte olor fétido a cadáver seco inundo mi nariz y voltee hacia arriba. Colgado del cuello con una soga en el árbol, se encontraba un caminante que al parecer había sido hombre cuando humano. El cadáver gruñía y estiraba sus brazos hacia nosotros en un esfuerzo vano para tratar de alcanzarlos.Daryl se acercó al tronco del árbol y sacudió un poco de tierra para poder leer una nota pegada al arbol.-"Me mordieron, la fiebre ataco, el mundo se fue a la mierda"-Leyó Daryl y luego se acercó a mí -El pobre no sabía que solo tenía que volarse la cabeza y ahora termino como un cebo colgante. Yo sonreí. Volví mi vista al caminante y vi que sus piernas estaban destrozadas; probablemente a medio comer.-Es la primera vez que veo una nota suicida-Dije.-Hay una primera vez para todo-Murmuro Daryl. Seguí viendo al caminante, atenta, yo ni siquiera sabía la razón de observarlo.-Estas bien?-Me pregunta Daryl.-Si-Conteste -Es solo que el tipo me da lástima. Las personas que se suicidan siempre me han dado lastima-Dije en voz baja, recordando a Andrea -Sobre todo este; nunca había visto que alguien terminara como una fea piñata.Vi el asomo de una risa en Daryl.-Volvamos-Dijo y comenzó a caminar de regreso a la carretera.-Oye, espera-Dije sin moverme de mi lugar -¿No vas a matarlo?-¿Por qué? No está haciendo nada. No malgastare una flecha en él.-Por favor-Suplico, ni siquiera sabiendo la razón de mí suplica -Lo haría yo misma, pero las balas hacen mucho ruido y no puedo alcanzarle la cabeza para clavarle el cuchillo.Escuche a Daryl suspirar y se acercó un poco más, apunto su ballesta a la cabeza del caminante y disparo la flecha, esta atravesó el cráneo del caminante y sus característicos ruidos se apagaron.-¿Contenta?Yo asentí y el resoplo.-Algo tan sencillo y no lo puedes hacer-Dijo Daryl en voz baja.-Bueno, el caminante está colgado de un árbol de más de dos metros y yo mido 1.55.-Enana-Murmuro él. Yo sonrió en la oscuridad y regresamos en silencio. Sin ningún resultado en nuestra búsqueda.