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Sobreviviendo al Apocalipsis II — capítulo 7
Cuando Daryl y yo regresamos el me mando directamente a dormir. Después de todo todavía estaba oscuro y el noto que yo me moría por dormir.Entre en la caravana sin renegar y me acosté de nuevo donde Daniel, quien seguía dormido, o al menos eso creía, ya que su cabello negro e increíblemente liso le tapaba los ojos. Me acosté a su lado, en busca de su calor, cuando sentí su mano enrollarse en mi cintura, envolviéndome.-No vuelvas a irte de esa manera-Dijo Daniel con voz grave y ronca. Me mordí los labios y me lastime. Demonios. -Tampoco te muerdas los labios-Susurro. Yo fruncí ligeramente el ceño y levante ligeramente su cabello para ver sus ojos.-¿Cómo puedes saber eso si tienes los ojos cerrados?-Pregunte en un susurro.-Porque te conozco.-Sí, desde hace más o menos dos semanas.-Eres bastante predecible-Contesto. Pude adivinar que estaba cansado, al igual que yo. -Ya duérmete.Me acurruque más cerca de él y el me recibió con los brazos abiertos, enterrando su rostro en mi pelo y yo en su cuello. Solamente los cerré y cuando los volví a abrir ya era de día.Daniel y yo seguíamos en la misma posición, lo cual empezaba a resultar ligeramente doloroso. Levante la vista y me encontré con los ojos azules de Daniel observándome, apreté los labios. Esperaba tal vez una discusión o algo así por haberme ido sin avisar a plena noche, pero el no dijo nada, simplemente se limitó a besarme de manera suave pero duradera. Yo respondí a su beso inmediatamente, cerrando los ojos y enredando los dedos en su pelo, disfrutándolo lentamente. Torcí el gesto cuando él se separó de mí.-Tenemos público-Dijo en voz baja mientras se reía. Y tenía razón, en la caravana, cerca de nosotros había más personas. -Tienes razón.Ambos nos levantamos y nos apresuramos para ponernos en acción, cada uno con su diferente tarea para el día.Yo me ocupe de despertar a Jacklyn y vestirla con ropa limpia, también de ordenar todo lo que pudiéramos necesitar de camino a aquella granja de la cual nos habían hablado, donde la vida de Carl pendía de un fino hilo. -Lissie, ¿A dónde iremos ahora?-Pregunto mi hermana mientras la amarraba a su nueva silla de seguridad en el asiento trasero del auto que Daniel había encontrado.-A una granja que esta por aquí cerca-Conteste.-Pero, ¿Por qué? ¿Dónde están Carl y Sophia?-Pregunto mientras me veía a los ojos. Yo le devolví la mirada, sus hermosos ojos grises brillaban con curiosidad pero a la vez había otra cosa. Preocupación. Que un bebe de dos años se preocupara de ese manera no era normal, pero Jacklyn comenzaba a acostumbrarse a este mundo apocalíptico. Ella sabía perfectamente que cualquiera de nosotros, en cualquier día o en cualquier momento, moriríamos comidos por cadáveres vivientes o por hambre. Que mi hermana se preocupara por ese tipo de cosas era lo último que de verdad quería. Nos miramos a los ojos por unos segundos antes de que yo encontrara una respuesta válida a sus preguntas que ella pudiera escuchar sin asustarse.-Iremos a esa granja porque nos invitaron a ir allí.-¿Como una fiesta de te?-Pregunto Jacklyn, sonriendo. Yo le sonrió de regreso.-Exacto, algo así como una fiesta de te pero para los adultos.-Sonreí. Ahora venía la parte más complicada -Sophia esta…ella está en el bosque y Carl está en la granja. Ambos probablemente muertos pero tú no te preocupes, pensé pero me quede en silencio y le sonreí. Afortunadamente Jacklyn parecía complacida con mi respuesta. Me introduje en el asiento del copiloto justo cuando Daniel cerró la puerta del lado del piloto. Era algo infantil y nostálgico a la vez, pero en mi interior me sentí emocionada por sentarme donde antes se sentaba mi mama ya que siempre quise sentarme en ese lugar. -¿Sabes cómo llegar?-Le pregunte a Daniel mientras encendía el auto.-Sí, lo sé. Glenn y Daryl me dijeron como llegar. Al parecer, según lo que me dijeron, no es muy complicado.Observe como el auto avanzaba y Daniel seguía a la caravana. Me quede en silencio por un rato.-¿Te pasa algo?-Pregunto Daniel, alternando miradas hacia mí y el camino.-No, solo lo normal. Me preocupan Rick y los demás, sobretodo Sophia. Pero también…-Dije mientras veo a Jacklyn, que veía el camino con bastante atención. Daniel capta de inmediato y suspira.-A mí también, no creas. No pude dormir anoche-Dijo Daniel mientras se restregaba los ojos y se hacía su pelo de lado. Agarre su mano y el la sostuvo con fuerza; un gesto que me recordaba a mis padres cuando platicaban de sus problemas y se me escapa una ligera risa.-Mis padres se tomaban de las manos mientras hablaban de los problemas de la familia-Volteo a ver a Daniel -¿Cuantos años se supone que tenemos? -Según yo, tengo dieciséis pero parezco de treinta y cinco. Tú tienes catorce y pareces de…treinta y dos-Rió Daniel. Yo me rió también. - ¿Sabes? Yo nunca pensé que terminaría con alguien dos años menor que yo, me siento un pedófilo.Ambos nos reímos. Daniel me ve y acaricia mi mejilla.-No has dormido-Acuso. -No, no lo he hecho-Dije. -No puedo dormir. Iba a contestarme, pero se contiene cuando vemos la granja enfrente de nosotros. El edificio principal es una casa de dos pisos que se ve bastante grande de color blanco y un bonito porche. Se ve como la típica casa de granjeros. Hay otra construcción, un granero de madera que tiene casi el mismo largo que la casa. Logro vislumbrar un establo y un enorme campo, también un buzón con el nombre de la familia: Greene.Daniel detiene el auto y ambos nos bajamos al mismo tiempo que lo hicieron los de la caravana y los otros autos. Daniel se dirigió al asiento trasero para sacar a Jacklyn, quien estaba bastante callada, y se puso de rodillas frente a ella para decirle algo que no logre escuchar pero que Jacklyn asintió. Daniel tomo su manita y caminaron hacia mí junto con los demás. Al pasar junto a mí, acaricie la cabeza de Jacklyn y le sonreí.Cuando nos acercamos, puse más atención a las personas que nos recibieron, entre ellas estaban Rick, Lori y Shane. El principal era un hombre ya bastante mayor de piel blanca y el poco pelo que tenía era completamente blanco como la nieve. Un chico adolescente que lleva un sombrero y un chaleco café de cuero. También habían tres mujeres; una era una adolescente de ojos grandes e inocentes de pelo rubio, otra era una mujer joven de pelo bastante corto color chocolate y la última era una mujer adulta también de pelo rubio idéntica a la primera. Estas personas se veían bastante confiables. -¿Como esta?-Pregunto Dale refiriéndose a Carl.-Sobrevivirá-Contesto Lori con una sonrisa -Gracias a Hershel y los suyos. Y a Shane. Sin él, lo habríamos perdidoMi vista se dirige hacia el hombre….así que el seria Hershel. Aquel hombre que creo que se llama Hershel da un paso y se presenta.-Mi nombre es Hershel y esta es Patricia, mis hijas Maggie y Beth, también Jimmy. Dale y Rick nos presentó a todos pero cuando mencionaron a Jacklyn la alcé en brazos instintivamente, como si me preparara para correr. Tuve que recordarme a mí misma que estas personas no lastimarían jamas a mi hermana, que ellos había curado a Carl y les debíamos bastante por haberlo hecho.Pero lo cierto es que ya no sabia en que confiar.