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Historia 153438 — capítulo 7
Liam estaba tan callado que hasta Louis, que era flexible, ya se estaba frustrando. ¿Por qué ahora todos sus amigos están tan callados e introvertidos? Levantó los hombros y las manos en signo de protesta a sí mismo y Liam se le quedó viendo, <<Está hablando solo de nuevo>> pensó él. Acostumbraba a hacerlo cuando estaba molesto o confundido; en su caso, las dos.
-¿Estás bien, Tommo?
-Ah, ahora te dignas en hablar -dijo sarcásticamente.
-Ehh… supongo que sí -estaban caminando, en invierno. El ojiazul de fundió mucho más en su chaqueta de peluche y sus guantes naranjas. Mientras Liam se apresuraba en apretar un poco más su gorro y su abrigo.
-¿Qué te pasa? -clamó Louis soltando un escalofrío.
-¿Qué me pasa de qué?
-Pff, por favor, estás más callado que Niall en una iglesia -soltó un bufido-, ¿estás bien?
-¿Recuerdas muy bien la cara de Cielo? -Louis soltó un gruñido ahogado.
-¿En serio, Liam? ¿Ahora también te quedó gustando Cielo? Acepto que es linda, Dios, está…
-Cállate -cortó él frustrado-. ¿Recuerdas cuando me acompañaste al factor X a los catorce?
-También habían chicas lindas ahí.
Ninguno de los dos había notado que ya estaban prácticamente en el cine, seguían hablando como si estuvieran a kilómetros, y, sin verlo, pasaron frente a las salas de cine y siguieron hasta cambiar de barrio. Involuntariamente se sentaron en unas sillas de un parque, las sillas estaban tan frías que soltaron un escalofrío al mismo tiempo. Estaban llenas de nieve y caían pequeñas bolas de nieve de los árboles que cubrían la silla.
-Ubícate, Lou -cortó de nuevo-, sí, habían chicas lindas… ¡En fin! Cielo estuvo conmigo. Participó conmigo. Y, créeme, nuestra relación no era una del las mejores. -Louis se le quedó mirando estupefacto. ¿Por qué Liam no le había hablado de Cielo?
-Entonces, ¿resulta que Cielo también canta? ¿Aparte de ser linda, canta? Venga, ¿por qué es la novia de Zayn y no la mía?
-¡Cállate, Louis! -Gritó-. ¿Qué no entiendes? Esa chica y yo somos capaces de… Dios, de todo. Peleábamos mucho. Somos como enemigos mortales.
-¿Como tú y las cucharas? Empiezo a pensar que tienes muchos enemigos. Y el chico malo es Zayn, ¿verdad? -Louis, de por sí, estaba un poco distraído. Los últimos días había estado abstraído en sí mismo y decía casi siempre lo primero que se le venía a la cabeza.
Tenía las manos adentro de los bolsillos de su grande y abrigado abrigo, mientras divisaba los niños patinar en una pista de hielo, junto con sus padres o hermanos, y deseó desesperadamente poder estar con alguna de sus hermanas. Pero no, tenía que estar en Londres para terminar su estudio y ensayar para entrar al concurso.
Entró en una cafetería y sintió una oleada de calor apoderarse de su cuerpo. Soltó una sonrisa pícara mientras se acercaba a la caja de pago.
-Señorita, por favor… -estaba cabizbajo, viéndose las botas. Y cuando alzó la cabeza su boca formó una "O" mayúscula, involuntariamente. Al frente suyo había una chica de ojos cafés, su cabello era castaño oscuro y su tez medio clara. Sus mejillas estaban pintadas de rosa, tal vez por el frío, pensó él; y vestía el delantal con el nombre de la cafetería estampado en él. Su bufanda era color naranja y tenía dibujada una zanahoria en su mano izquierda, con la que manejaba un pequeño micrófono con el que decía las órdenes-… Tú…
-Tú… -musitó ella. También estaba con la misma expresión de estupefacción. ¿Era ese Louis Tomlinson?-. ¡¿Louis?! -exclamó.
*-¡¿Winter?! -Sí, era su amiga-. ¡Winter! ¡Winter Wells!*Mierda , eres tú -la chica salió de la caja mientras casi toda la gente la miraba reclamándole, pero a ella sólo le importaba abrazar a tu amigo zanahorio. Louis ya tenía un poco de color en sus mejillas, recordar a su amiga de pequeña, mientras jugaban con barro, era como si lo hubieran bañado con caritas felices.
-¡Tommo! -se acercó y le dio un abrazo, tan fuerte que hasta Louis se sorprendió de que hubiera sacado tanta fuerza en… los últimos dos años-. ¡No puedo creer que eres tú! ¡Louis Tomlinson! -tomó su rostro en sus manos llenas de harina y besó sus dos mejillas con un toque de elegancia y pulcritud.
-Te extrañé, Win, ¿dónde has estado?
Ella se quedó vacilando callado por un momento, su sonrisa se había esfumado de su tierno rostro. Y lo único que emanaba era suspenso.
-Tuve que irme de casa, Lou, pero ahora estoy bien, con un trabajo… ¿Y tú? Te fuiste sin saludar.
Louis recordó cuando tuvo que irse de la ciudad. Claro, Mara tenía problemas con sus padres. Y tuvieron que escapar, sin tiempo de empacar mucho ni de despedirse. Ni siquiera pudo ver a Winter ese día.
-Lo siento, también tuve que irme de casa. Mara y yo ahora vivimos en otro lugar.
-¡Mara! -exclamó divertida y sonriendo-. Adoro a tu hermanita, ¿cómo está?
-Ehhhhh… viva. -rio, pero a Winter no se le hizo ninguna gracia, quería demasiado a Winter, como su confidente.
-Bien, entonces, tenemos que rejuvenecer nuestra amistad, Lou. Ahora -dijo, mientras disimuladamente su quitaba su delantal y se limpiaba sus sonrojadas mejillas con harina- vamos a salir, en completo silencio. Como cuando robábamos pan de los vecinos, ¿recuerdas?
Louis quedó estupefacto. ¡Aún recordaba sus travesuras! Winter tiró el delantal hacia atrás sin darle importancia donde callera. Lamentablemente cayó en la cabeza de una señora que empezó a exclamar cosas como una loca. Se levantó gritando cosas sin sentido. Y, sin preámbulos, salieron corriendo de la panadería. Cuando llegaron a una fuente del parque, con nieve sobre ellos, empezaron a reír como locos. Louis se sonrojó cuando vio el familiar brillo de los ojos castaños de Winter.
-Eso fue divertido, tenemos que admitirlo.
Louis rió.
-Serás despedida.
-Baa, ayer me pagaron. Tengo suficiente. No importa -se acercó a él y lo volvió a abrazar con los brazos sobre sus hombros-. Además, creo que vale más la pena estar contigo, Tommo.
Sonrió como idiota con las mejillas sonrojadas mientras volvía al mundo real.
-¡LOUIS! -volvió a gritar Liam ya molesto.
El castaño de ojos azules no sabía que no le estaba poniendo atención a Liam. No tenía nada de malo pensar en la chica con la que había salido más de tres veces en la semana, ¿verdad? Naa…
-Ehhh… este, ¿en qué ibas? -titubeó él sonriéndole, con la esperanza de que no se molestara tanto.
-Es imposible hablar contigo. ¿Te pasa algo? ¿Me escondes algo? Yo te revelé mi relación con Cielo. Es un asco. Ahora, dime por qué estás así.
-Sólo estoy distraído, cálmate -musitó sonrojándose-. ¿Me perdonas? -abrió los brazos con la intención de que él se lanzara hacia él.
No fue así.
-¿Por qué?
Louis vaciló.
-Porque… ¿me quieres? -mostró los dientes. Liam sonrió y se lanzó a sus brazos.
-Maldito bastardo -y siguió abrazándolo hasta que se acordaron de que tenían que ver una película. Maldijeron por lo bajo y corrieron hasta las salas de cine.
Cielo, Mara y Niall se habían quedado sentados en el piso fuera del gimnasio acerca de cosas sin mucha importancia. Se conocieron un poco mejor hasta que Cielo, riendo aún por un chiste que había hecho Mara, preguntó:
-¿Y, Niall, por qué eres estudiante de intercambio? -Niall dejó de comer de su sándwich (el tercero de los últimos diez minutos) y se sonrojó hasta las orejas. Miró de un lado a otro pensando que encontraría una salida y, finalmente, se rindió.
-Pues… tenía buenas notas y me ofrecieron la beca, como estudiante de intercambio en London -musitó mirando su sándwich de jamón. A Mara se le revolvió el estómago de asco. Era vegetariana.
-¿En serio? -dijo Mara sobresaltada. Sus notas eran perturbadoramente buenas, y nunca le habían ofrecido una beca. Y Cielo tenía la misma expresión, sus notas eran demasiado buenas como para ser reconocidas.
-Bueno, no -Niall se sonrojó mucho. Sus notas no eran tan… decentes. Era indisciplinado. Mucho. Y no tenía muy buena fama en su escuela anterior.
-¿Entonces? -preguntó Cielo con los ojos sobre él. Como si se lo quisiera comer con la mirada. Mara estaba un poco más abstraída en sí, en el celeste de los ojos de Niall.
-Pues… no quiero hablar de eso.
-¿Por qué? -chilló Mara, con un puchero.
-¡Somos amigos! -gritó Cielo.
Niall la fulminó con la mirada.
-¡Te acabo de conocer!
-¡¿Y?!
Se sonrojó mucho más y se rindió. Soltó un suspiró forzado y fuerte mientras tomaba otro bocado de su sándwich.
-Bien, bien, ¿quieren saber la verdad? -las dos chicas abrieron los ojos como platos y asintieron con la cabeza lentamente.
El chico de ojos celestes y cabello castaño tomó en brazos la mochila y salió corriendo del pasillo. Estaba oscuro y eran como las once de la noche; las luces estaban apagadas y las cámaras de vigilancia, también. Lo que le dio cierta ventaja. Cualquiera que lo hubiera visto ahí con ese pasamontañas y toda la ropa de negro hubiera pensado que era un delincuente. Pero no, era un estudiante al que le gustaba dibujar graffitis en los casilleros. A las once de la noche.
Tomó el wockie tockie en su mano derecha mientras con la otra se colgaba la mochila en el hombro izquierdo.
-El pasillo del director está listo, cambio -corrió afuera de la escuela, trepando uno de los muros y cayó como un gato sobre el césped de las afueras de la construcción. El aparato vibró e hizo un sonido así como correr una silla en el carbón.
-El pasillo de los laboratorios está listo, cambio -susurró su amigo.
-El pasillo del gimnasio está listo, cambio -una chica peliroja a la que habían pedido ayuda susurró.
-El patio está listo, señores -gritó su amiga, Katie, alegre.
-¡Te faltó decir cambio! Cambio -gritó su amigo Bob.
-Bueno, chicos, nos vemos mañana en el patio, ya saben, cállense respecto a esto, cambio -dijo Niall sonriendo.
La chica peliroja, Laureen, terminó la conversación:
-Claro, Niall -y así se desconectó.
Al siguiente día…
Se encontraban en la oficina del director, a unos metros de los graffitis que había dibujado Niall. Era bastante bueno, tenía una mano de artista muy particular, una cosa, era que siempre la empleaba en pintar cosas que no debía.
-¿Y… Señor Horan, de nuevo? ¿No se cansa de ser castigado?
-No, señor -contestó.
-Y estos son sus cómplices, ¿eh? Haber… Laureen, Robert.
-Bob -corrigió el chico.
-Y Katie -la chica se sonrojó.
-Bien, ustedes tres -señaló a los cómplices de Niall, y se miraron entre sí-. Fuera, ya saben cuál es su castigo. Y lo sabían: limpiar lo que hicieron. Los chicos salieron como flechas de la oficina en busca de los materiales para su tarea-. Respecto a usted, señor Horan. Creo que tengo una mejor tarea para usted… -lo miró por encima de las gafas, posadas en la mitad de su nariz.
-Ajá -musitó sin ponerle tanta importancia.
-¿Tiene amigos en London?
-No.
-Mejor.
-¿Por qué?
-Haré un intercambio.
-Felicidades.
-Con usted.
-¿Perdón?
-Sí, recibiremos a un chico con mejores notas y mejor comportamiento que usted. Se llama Phoebe. Phoebe Tomlinson. Y es mucho mejor estudiante que usted. Hoy mismo llamaré y será bienvenido en una escuela para chicos como usted. Ricos y complicados -Niall se le quedó viendo sin saber qué decir-. Puede irse. Pensándolo bien… Lárguese.
-Wow, Mara, tu novio es un chico malo -dijo Cielo boquiabierta.
-Primero -apuntó Mara-, Niall no es mi novio. -Niall volteó a verla confundido. La había besado hace media hora. ¡Eran novios!- Y segundo, ¡¿En serio eres un chico malo?! -exclamó con una sonrisa mientras lo mataba con la mirada. Sus ojos estaban abiertos como platos.
-Lo era.
-¡Pero lo llegaste a ser! Dios, eres un chico malo. Qué excitante -dijo Cielo, mirándose las manos.
Niall frunció el ceño con la boca abierta. En serio que Cielo era extrovertida. Y directa, muy directa. Mara se limitaba a reír mirando como las mejillas de Niall se pintaban cada vez más de un rojo escarlata más intenso.
<<¿Yo, excitante? -pensó-. Ni en sueños>>
-Espera… ¿Phoebe Tomlinson, dijiste? -preguntó Mara. Ahora la que fruncía el ceño era ella.
-Sí, ¿por qué?
-Porque… mi hermanastra… tiene buenas notas, y se fue de intercambio. ¡Hace unos días! -gritó emocionada-. ¡Tú eres el que remplazó a mi hermanastra! Ahora entiendo todo -se miró las manos cabizbaja mientras Niall no dejaba de fruncir el ceño. Cielo lo notó.
-Tranquilo, ni siquiera yo sabía que tenía hermanastras. Es muy cerrada a veces.
Mara se quedó pensando.
-Y así mismo, tenía derecho a saber todo de Phoebe. Igual que ella de mí -dijo Niall. Pensando en la confianza que Cielo le tenía.
Entonces la de ojos negros cayó en cuenta. Si Phoebe sabía todo de Niall, y Niall sabía todo de Phoebe. Entonces… su hermanastra le hubiera podido haber contado a Louis sobre Niall, su reputación, lo que hacía…
-Yo también te amo -le devolvió el abrazo-. Por cierto, hermanita…. Eh… cuidado con Niall. No quiero que salgas herida.
Mara se limitó a fruncir el ceño, confundida.
-Sólo sé cuidadosa, ¿vale? -le volvió a dar un beso en la mejilla y se fue arrastrado de la mano de Liam.
Claro, Niall fue malo en unos tiempos. Y sus hermanos temían a que lo volviera a ser. Y con ella. O sus sentimientos.
¡Hola, mis lectoras! bueno, sé que tal vez estuve un poco desaparecida. ¿O no? Es que no sé. Estoy en vacaciones y es como una costumbre no saber qué día es :D :D ¿No les pasa?
¿Vieron eso de 1D Day? ¡Yo no! No sabía dónde lo daban y yo como: >.< ¡shit!
Bueno, mis queridas, espero que les haya gustado el cap. ¡ADOTO A WINTER! ¿Ustedes no? Es hermosa :333 como raro yo ligada de mis personajes xD
¡NO a las lectoras fantasma! ¡Quiero saber qué les parece mis historia! blah blah blah :D
Ahora, sin más preámbulos, me despido :D
¡Un abrazote para tod@s!
-Liz ˜.˜