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Equipo Imposible — capítulo 6
Hana se sentía mucho mejor tras haber lanzado al estúpido gato lejos de su vida. Los Jas sí existían y eso ya tenía mucho más sentido. Ahora ya podía entrenarse tranquila. Regresó a casa después de clase, con mucha más confianza que antes. Lo primero que hizo fue montar un sistema para que no entrasen gatos en la casa, incluso si fuese de otra dimensión. Buscó en el garaje todo tipo de materiales; cables, pantallas, botones... Decidió que lo mejor sería proteger la casa por las vallas, así que instaló un alambrado eléctrico por encima y por debajo de los setos, y supuso que con 5000 voltios tendría bastante. La Gata lo iba a tener difícil si quería volver a molestarla. ¿Qué podría hacer?, se dijo Hana. Solo era una gata estúpida parlante. Anotó las horas de los entrenamientos, y sacó su diario de la caja fuerte. Todo lo que había ocurrido ese día debía de ser documentado. Pensó la manera más sincera de redactar la mañana, ya que había sido su momento más importante. Igual debería hacer un ejercicio de control de fuerza. Guardó de nuevo el diario en la caja fuerte, y la cerró. Cogió su monedero e hizo cuentas. Necesitaba ir al gimnasio. Miillanie había dicho que fuese allí; debían entrenar. - Mamá, volveré sobre las ocho, puntual para cenar -avisó Hana. - Está bien -le dijo la señora Verontelli.- Puntual. - Claro, mamá, yo siempre soy puntual, si no hay imprevistos. Hana salió de casa, y según caminaba hacia el gimnasio, pensaba buenas tácticas de entrenamiento y estrategias de batalla.