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Historia 156326 — capítulo 10
Cuando Ginny llegó a la cocina, Blaise ya estaba allí... ¿Cómo había llegado tan rápido? Él la sonreía, seductor, sentado en una de las banquetas, con un tazón de cereales entre las manos. -¿Qué, pelirroja?- preguntó él, burlón, mientras ella se sentaba en la encimera, con los ojos cerrados y la mano en la cabeza. -Resaca, idiota. Cierra el pico- gruñó, sacando una pastilla de su bolsillo y tomándosela velozmente. -¿Eres hermana de esos tres pelirrojos? -¿No es evidente?- suspiró, mirándole con sus hermosos orbes avellanas. -Y... -¿Quieres dejar de preguntar? La resaca me está matando- suspiró, poniendo la cabeza en sus piernas, tratando de que el dolor de cabeza mitigara-. ¿Cómo aguantas tan bien? -Práctica- rió, revolviéndose el pelo con una sonrisita. -Enséñame- le pidió, mientras sus ojos se ruborizaban levemente al fijarse en el escultural pecho del descamisado moreno. Su larga melena de color azabache caía en varias rastas hasta la mitad de su espalda, y podía ver las cicatrices en los marcados pectorales de él. Su risotada la sobresaltó, sacándola de sus pensamientos. -¿Qué quieres que te enseñe? ¿A beber?- ella rodó los ojos, bajando de su lugar y suspirando. -¿Sabes lo que te digo? Me voy a dormir- masculló, caminando hacia las escaleras, pero él la tomó del brazo, rodeando su cintura con los brazos-. Suéltame. -Cuando quieras. -¿Qué? -Te enseñaré a beber cuando quieras- y la soltó tras besarla en la frente, antes de liberarla. No sabía ni comprendía lo que esa cría había hecho, pero en cuanto le miró a los ojos algo palpitó con fuerza en su interior. Su corazón se aceleró, víctima de su delicioso olor... ... Luna caminaba por la casa desde que el sol había salido. Era la única que se mantenía sobria, así que no era anormal que despertara la primera de todos, pero ese día el sol brillaba cálidamente en el horizonte, instándola a verlo salir. Estaba sentada junto al ventanal de las escaleras, mirando el amanecer con una sonrisa soñadora. Un chico la observaba desde la parte más alta de las escaleras, con los ojos llenos de curiosidad. -¿Eres Luna, verdad?- ella dio un pequeño saltito, pero le dedicó su soñadora sonrisa antes de asentir en respuesta- ¿Qué haces ahí sola? -Miro el sol... Hoy está hermoso- contestó, volviendo su mirada de nuevo hacia él. -¿Puedo... mirar el sol contigo?- ella rió, asintiendo con emoción y palmeando un lugar a su lado. Cuando él ocupó el sitio contiguo al suyo, la observó más a ella que al amanecer. Sus cabellos de plata adquirían un hermoso brillo gracias a la luz solar, pero no dejaban de asemejarse al color de la luna, y sus ojos celestes brillaban más de lo que nunca había visto brillar ningunos otros. Ella era, simplemente, el ser más hermoso que había visto en su vida. -Tu nombre es Theo, ¿verdad?- le miró fijamente a los ojos, y él asintió, un tanto ruborizado... ¿Cómo podía una cría de quince años ausar en él lo que ninguna otra había logrado?- Encantada de conocerte. ... Hermione se sentó en la encimera, contemplando el jardín con rostro cansado. Las fiestas, todo cuanto había vivido hasta ahora, no eran más que una mentira para ella, una manera de encajar... Puede que ahora todos la apreciaran, pero era por el mero hecho de que aparentaba ser algo que no era. Y el desprecio de todos le aterraba. No estaba hecha para ser odiada y quedarse sola, y eso sus amigos lo sabían y la seguían el royo siempre, con miedo de abandonarla... Porque la última vez que lo hicieron... Un ruido en las escaleras y Draco caído en el suelo la hicieron saltar en el sitio. No se rió, sino que continuó absorta en su mundo. Y el rubio se dio cuenta al entrar a la cocina y no oír ni tan siquiera un comentario irónico. Nada. -¿Qué sucede, castañita?- preguntó, burlón, pero algo en sus ojos le hizo cayar- ¿Qué sucede, hermanita? -Nada...- se levantó, pero él se lo impidió. La sentó de nuevo y la abrazó, rodeando su delicada cintura con dulzura, situándose prácticamente entre sus piernas. -Sea lo que sea, no tienes por qué contármelo si no quieres... Solo te pido que, si necesitas algo, me lo digas... Llorar, cualquier cosa. Y yo estaré ahí para lo que quieras. Te lo prometo. -¿Qué está pasando aquí?
Espero que os guste!!!!! =D Muchísimas gracias por seguirme hasta ahora. Espero teneros conmigo mucho tiempo más. Besotes, abrazos y hasta pronto!!! Dejad comentarios, por favor.