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Una oportunidad caída del cielo — capítulo 11
UNA OPORTUNIDAD CAIDA DEL CIELO
Capitulo 11.El plan
Sabíamos que lo que teníamos que hacer era simular que yo no sabía nada, ya que Draco querría volver a actuar. Y así podríamos atraparle y quitarle la maldición. Pero era peligroso. Nuestro plan era que cuando viniese a verme le entretendría y así ellos aparecerían y le echarían el hechizo desmaius para reducirle. Todo iba sobre ruedas. Draco apareció.
-Hola Jade-dijo seductoramente.
-Hola-estaba nerviosa.
-¿Qué tal estas hoy?
-Bueno...
-¡Desmaius!-dijo Draco.
El hechizo me dio justo en medio del pecho y caí desmayada en la cama.
-¿De verdad pensabas que no lo sabía?, que ilusa, vuestro plan ha salido mal-dijo y se empezó a reír.
Me echo sobre su hombro y mi cuerpo caía inerte. Salió de la enfermería y comenzó el camino hacia el Bosque Oscuro. Mientras, Harry, Ron y Hermione estaban siendo retrasados por el profesor Snape. Cuando por fin se libraron de el y llegaron a la enfermería, vieron con horror que yo ya no estaba. Se imaginaron que Draco debía haber estado aquí y que me había hecho algo. Salieron corriendo.
-¿A dónde vamos?-preguntó Hermione.
-Al bosque, seguro que la ha llevado allí.-dijo Harry.
Después de andar bastante, Draco llegó donde la última vez. Me dejó en el suelo y se arrodilló.
-Muy bien Draco, como siempre-dijo Lord Voldemort con una voz fría.
-Sí, mi señor.
-Ahora solo hay que esperar a que vengan a por ella.
Draco levantó la cabeza, sonreía maliciosamente. Bajó la vista y me miró. La sonrisa se borró de sus labios.
Harry, Ron y Hermione llevaban un buen rato corriendo. Respiraban entrecortadamente a causa del esfuerzo. Decidieron sacar las varitas para estar preparados. El bosque era muy peligroso. Harry sabía que debían estar cerca, porque lo recordaba de mi recuerdo. De repente, Hermione se paró en seco y señalo a un punto delante de ellos. Ron vio que era yo, que estaba tumbada en el suelo y salió corriendo para socorrerme pero alguien dijo desde un lugar cercano y oscuro del bosque “petrificus totalus” y Ron cayó al suelo con un ruido sordo, teniendo juntas la piernas y los brazos. En ese momento apareció Draco con la varita preparada e hizo una reverencia. En seguida Harry comprendió que quería batirse en duelo con él. Harry hizo una seña a Hermione de que cuidara de mí y de Ron, pero cuando se fue a mover, otra voz dijo “locomortor mortis”. Así que yo estaba tumbada en el suelo entre medias de Draco y de Harry, Ron estaba detrás de Harry petrificado y Hermione a su lado paralizada. Lord Voldemort seguro estaba detrás de Draco, escondido, para ayudarle. Harry devolvió la reverencia. El duelo había empezado. Hábilmente Harry dijo “expelliarmus” y la varita de Draco salió disparada, pero por alguna extraña razón volvió a sus manos y exclamo “senpersortia”. Una gran serpiente apareció ante Harry. Supo que tenía que hacer, habló en lengua parsel y me cogió cuidadosamente y luego a Hermione y a Ron y nos puso a un lado, ya que era un lugar más seguro. La serpiente se desvaneció y Draco miraba a Harry con cara de satisfacción. Harry grito “tarantallegra” y Draco empezó a bailar enérgicamente, pero no duró mucho y devolvió el golpe con el hechizo “rictusempra”. Harry se agachó a tiempo y dijo “expeliarmus”. Esta vez Draco salió disparado también. Una voz fría habló. Era Lord Voldemort.
-No vales para nada, Malfoy- e hizo una mueca de desprecio.
Draco yacía boca arriba en el suelo.
-Ya has hecho suficiente, crucio-gritó Voldemort.
Draco empezó a retorcerse y a gritar de dolor. ¿Le estaba echando otra de las maldiciones imperdonables a pesar de que le había ayudado, aunque fuera en contra de su voluntad?
-¡Basta!-suplicaba Draco.
-¡Déjale!- dijo Harry.
-Incedio-grito Hermione.
Había conseguido arrastrándose, acercase un poco más. Voldemort tuvo que parar y Draco cayó inconsciente en el suelo.
-Mobilicorpus-dijo Ron y atrajo a Draco hasta donde estábamos.
-Enervate- exclamó Hermione y me desperté.
Estaba totalmente desorientada. Vi a Draco a mi lado, desvanecido y me asusté. También vi a Hermione y a Ron con varios cortes en la cara y cuerpo y a Harry, de pie apuntando con la varita a Voldemort.
-Jade, ¿estas bien?, lo siento, no pudimos llegar a tiempo por culpa del profesor Snape-dijo Ron.
-Estoy bien, pero ¿y vosotros?
-Estamos bien, Harry acaba de batirse en duelo con Draco.
Le miré con los ojos desorbitados. No lo habría matado, ¿verdad? Harry que entendió mi expresión negó con la cabeza. Que alivio sentía. Pero el miedo me volvió a atrapar. Un frió penetrante nos envolvía y todo estaba oscuro alrededor. Los perdí de vista y me asuste. ¿Qué pasaba? Me sentía muy triste, tenía ganas de llorar. Todo lo que había pasado me estaba consumiendo. Todo eran recuerdos amargos. Me quería morir. De pronto alguien gritó “EXPECTO PATRONUM” y la luz empezó a volver. También el frió desaparecía. Estaba tumbada en el suelo, cubierta de sudor frió. Una masa negra se acercaba lentamente a mí. Una manos con pústulas salieron de debajo de la capa y se hecho la capucha para atrás. El dementor me echaba su aliento frió y su estertor de muerte se acercaba a mi. ¡Iba a darme el beso! Intenté moverme, pero me tenía cogida por las muñecas. Estaba muy cerca.
-Expecto patronum... ¡Expecto patronum!...¡EXPECTO PATRONUM!-gritó Harry.
El dementor huyó perseguido por la figura de un ciervo plateado. Me sentía morir. Los oía llamarme. Pero no podía abrir los ojos. “Harry...Ron...Hermione...Draco...ayudadme...por favor...”, pensé. Todo se volvía oscuro a mí alrededor.