Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Una oportunidad caída del cielo · de

Una oportunidad caída del cielo — capítulo 12

UNA OPORTUNIDAD CAIDA DEL CIELO

Capitulo 12. Amigos

-¡JADE!-grito Harry mientras se acercaba corriendo.

Había vuelto el calor. Se arrodillo a mi lado Respiraba entrecortadamente. Hermione y Ron se acercaron, Draco seguía inconsciente. En sus caras había terror.

-No esta muerta, Harry, respira. Debemos llevarla a la enfermería, a que la vea la señora Pomfrey.

-¡No!, ante el profesor Dumbledore.

-Harry, pero ¿y Voldemort?-dijo Ron con un escalofrío.

Miraron en los alrededores del bosque, había huido.

-Voy llevándola, tu ve explicándole todo a Malfoy, ¿vale Hermione?, ¿vale Ron?

-Si, confía en nosotros.

-Está bien. Me voy.

Me cogió en brazos y salió corriendo. Ron y Hermione le vieron alejarse. Hermione dijo “enervate” y Draco abrió los ojos azulados.

-¿Qué?...

-Mira Malfoy, no tenemos tiempo, así que hazme caso de lo que te digo. Lord Voldemort te ha tenido bajo su dominio con la maldición imperius. A causa de ello has intentado acercarte a Jade y lo has conseguido. Porque así la pondrías en peligro y Harry iría a buscarla y el podría matarle.

-Pero, ¿qué dices?-Draco estaba sorprendido.

-Malfoy, es la verdad-le espetó Ron.

-¿Dónde esta Jade?-Malfoy les fulminó con la mirada.

-Ya te lo dije, Harry la ha llevado al castillo para que la vea Dumbledore.

-¡Pues no perdamos tiempo!, ¡¡vamos!!- y se levanto mirándolos.

-Si-respondieron.

Salieron corriendo por el bosque. Draco iba en cabeza, luego Ron y por último Hermione. Tuvieron que pararse varias veces para ayudar a Hermione que se quedaba enganchada en las ramas y cuando Ron tropezó con una raíz.

Harry me llevaba en brazos corriendo. Respiraba entrecortadamente a causa del esfuerzo de llegar rápido. Decía cosas como “por favor Jade, no te mueras”, “otra vez no, no me hagas esto”. Estaba muy preocupado. Llegó por fin a las puertas del castillo. Entro corriendo por los pasillos llamando al profesor Dumbledore. Todos los alumnos se quedaban asustados. Por fin le vio. Se acercó a el diciendo incoherencias debido al nerviosismo.

-Harry, tranquilízate y vamos a llevar a Jade a mi despacho.

-Está bien.

Entraron en el despacho. Fawkes se acercó volando majestuosamente. Dumbledore hizo un movimiento de varita y apareció una pequeña cama donde me tumbaron. Harry le explicó todo a Dumbledore.

-Otra vez la buena suerte de tenerte a tu lado, Harry, porque gracias a que la salvaste de esos dementores, esta viva, pero grave.

-¿Que la pasa?

-Los dementores no la han quitado el alma, pero han estado a punto. Por lo que su conciencia esta dañada. En otras palabras, esta encerrada en si misma.

-Cuando entre en su mente para ayudarla a recordar me encontré con una representación de su conciencia.

-Pues ella es la que debe estar herida.

-¿Y que hago?

-Lo mismo que hiciste, entrar en su mente y buscarla. Esa representación que dices tendrá el ánimo muy bajo, tendrás que ayudarla a salir de ese vacío que han dejado los dementores en su mente.

-Entendido.

Harry se acercó a mí y juntó su frente con la mía. De pronto.

-¡Harry!-dijo Hermione.

-Ya estamos aquí amigo.-le dijo Ron

-Potter, espera.-dijo Draco-yo también quiero ayudar.

-No hace falta, Malfoy-le espetó Harry.

-Yo creo que es buena idea-dijo Dumbledore-unios para ayudarla, será mejor.

Harry y Draco se miraron durante un rato. Tendrían que unirse y trabajar juntos para poder salvarme. Los ojos azules de Draco y los verdes de Harry parecían que se transmitían por telepatía los pensamientos. Aceptaron moviendo la cabeza y Draco se acercó a mí. En un segundo estaban dentro de mi mente otra vez.

-Es por aquí-le indicó Harry y echaron a correr.

-¿Por qué lo sabes?

-Porque hace poco estuve aquí.

-Vale ya se, me lo contaron todo Granger y Weasley.

-Entonces vamos.

Siguieron pasando por el pasillo de puertas, las cuales se abrían. Draco se quedo parado. Se había abierto la puerta en la que se besaba con Jade. Harry se quedó a su lado observando. A Draco se le subió el rubor a las mejillas.

-No me acuerdo de eso-dijo.

-Estabas bajo la maldición imperius, por eso no recuerdas nada.

Draco agacho la cabeza de la vergüenza. Siguieron corriendo. Ya llevaban un rato y Harry se preocupó.

-Debería haber parecido ya la conciencia de Jade. Que raro.

-Bueno, si esta herida, debe de estar en algún lado, busquemos bien.

Al fondo, vieron una figura agachada en un rincón. Harry supo enseguida quien era y echo a correr. Draco le siguió. Al acercarse vieron la conciencia de Jade, y no era tan brillante como antes, estaba apagada acurrucada, agarrandose las piernas con los brazos, en un rincón. Harry se acercó y se arrodilló. La tocó.

-¿Quién eres?

-Soy yo, Harry, he venido a buscarte.

-¿Buscarme? ¿Por qué? No quiero irme- y agacho la cabeza entre las piernas.

-Jade, soy yo Draco.

La conciencia de Jade levantó la cabeza y le miro con los ojos vacíos de expresión, pero que parecían llenos de lágrimas. Draco se agacho y la abrazó. Ella pareció reaccionar un poco. Miro a Harry y este la sonrió.

-Draco estaba preocupado por ti, al igual que yo, por eso, hemos venido.

-Por favor, tú eres fuerte, no nos hagas esto...

La conciencia de Jade comenzó a brillar lentamente. Las muestras de afecto de los dos chicos la estaban devolviendo a la normalidad, ya no tenía que pensar en esos recuerdos amargos que la ahogaban.