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Una oportunidad caída del cielo — capítulo 6
UNA OPORTUNIDAD CAIDA DEL CIELO
Capitulo 7. El engaño
El día del baile de Navidad amaneció lluvioso. Pero eso no impedía que los alumnos estuvieran contentos por la fiesta. Aunque yo me sintiera muy triste por lo que sucedió el día anterior. Fuera en la sala común estaban Hermione, Ron y Harry. Una punzada en el estomago me hizo detenerme. ¿Cómo iba a mirar a Harry a la cara? Que situación tan embarazosa. Al acercarme me saludaron alegremente, aunque Harry disimuló muy mal su estado de ánimo. Debería estar contento, iba a ir con su querida Cho Chang al baile. ¿Por qué le afectaba de esa manera lo que vio? A recordarlo me ruboricé. ¿Cómo actuar delante de Draco?, Que vergüenza cuando le volviese a ver.
Se hizo de noche y llegó la hora de prepararse. Hermione y yo subimos a la habitación a arreglarnos. Los chicos hicieron lo mismo. Al cabo de unas horas salimos de la habitación. Por lo que se veía los chicos llevaban un buen rato jugando al ajedrez mágico.
-¿Por qué tardáis tanto las chicas en arreglaros?-dijo Ron arrugando el entrecejo.
Hermione solo le miró. Ron pensó que estaba preciosa y otra vez su pelo hizo juego con su cara. Salimos y empezamos a andar hacia el gran comedor. Cuando llegamos allí estaba Cho Chang esperando a Harry. Este se fue a reunir con ella. Entonces vi que alguien me hacia señas con la manos. Era Draco. Me acerqué a el. Yo observaba por el rabillo del ojo como Harry nos miraba. No pude evitar que Draco volviera a besarme. Todo me daba vueltas, era un torbellino de sensaciones lo que sentía. ¡Que mal me estaba portando!, pero no podía negarme a que me besara, ejercía una atracción muy fuerte sobre mi, aunque en el fondo de mi alma amara a Harry. Pero debía aprender a guardar mis sentimientos hacía él, porque no eran correspondidos.
No me lo pasé muy bien, a pesar de los intentos de Draco por divertirme. En el fondo me molestaba que Harry estuviese con Cho. Entonces la vi que se intentaba acercar mucho a él, ¿¡Iba a besarlo!? No podía presenciar esa escena y salí corriendo. Me daba igual a donde ir, pero lejos de allí. Salí a los terrenos del castillo. Llovía bastante, así que me fui a refugiar a la entrada del Bosque Prohibido. A causa de la lluvia, no se veían mis lágrimas resbalar por mis mejillas. Me paré en seco. ¿Por qué me pasaba esto? De repente alguien me tocó la espalda.
-¡Draco!-me asusté.
-¿Qué te pasa?
-Nada...
-Esta lloviendo, entremos en el Bosque Oscuro.
-¿Qué?...-ocurría como en mi sueño.
-Venga-Draco me agarró y me empujo hasta adentrarnos un poco.
-Oye, me da miedo entrar aquí, vayámonos.
Draco no contestaba, miraba a todos lados como si buscase algo y cada vez me apretaba más fuerte el brazo cuando intentaba soltarme. De pronto se paró en seco. Alguien había en una zona oscura del bosque. Volví a sentir el mismo terror que cuando vi el lago. Me empujo hacia delante y caí al suelo de rodillas. ¿Qué le pasaba a Draco? ¿Qué estaba ocurriendo? ¿Quién era aquella persona? Pensé: “igual que en mi sueño”. Mientras yo me hacia estas preguntas la persona que estaba entre las sombras habló con una voz fría.
-Así que esta es Jade, muy bien hecho Draco.
-Si mi señor-dijo Draco mientras se inclinaba en una reverencia.
-¿Qué quiere de mi?-le contesté enfadada.
-A ti...-dijo maliciosamente la voz.
-¿Qué dice?, ¿Quien es usted?
-Soy Lord Voldemort y te necesito por que tú eres el punto débil de Harry Potter. Gracias a ti, le destruiré.
-Draco, ¿cómo has podido hacerme esto?- me sentía humillada.
-No te molestes, esta bajo la maldición imperius.-aclaró Lord Voldemort.
-¿Le has estado controlando para traerme aquí?-la ira me estaba quemando dentro de mi cuerpo.
-Si, ha sido un buen plan y tú como una ilusa has caído, a pesar de que Potter te avisase.
-Harry...
-Bueno, basta de charla, ahora te toca a ti...IMPERIUS...
Todo a mí alrededor se volvió negro, pero me sentía muy feliz. Una voz dentro de mi cabeza me hablaba: “levántate”. Lo hice, me parecía que la voz tenía razón, y que sería todo más fácil si la hacía caso, que no volvería a tener problemas y no me tendría que preocupar de nada. “Ve al castillo”. Empecé a andar, “Busca a Harry Potter”...Cuando iba cerca del lago Harry apareció ante mi, me había seguido.
-Jade... ¿Qué te pasa?-estaba extrañado.
Las palabras salían de mi boca, sin que yo las pensase.
-Nada.
-¿Por qué te has ido del baile?, ¿Por mi?
¿Pero como me hacía esas preguntas?, a él que le importaba, ¡estaba con Cho Chang! Me giré lentamente y empecé a andar hacía el lago. Me estaba dando cuenta de que no me gustaba que mi cuerpo actuase solo. Harry me seguía de cerca. Cuando llegue a la orilla sentí unas irresistibles ganas de lanzarme al agua. “Lánzate al agua”, estaba de acuerdo la voz. Poco a poco me fui subiendo a la barandilla y me puse de espaldas al agua, mirando a Harry con los ojos vacíos de expresión. Empecé a inclinarme hacia atrás...
-¡NO!-grito Harry corriendo hacia mí, mientras extendía la mano para intentar cogerme.
Mientras caía empecé a ser consciente de lo que estaba pasando. La voz de la cabeza había desaparecido. Caí al agua con un sonido mudo. Empecé a hundirme. La túnica del colegio se me enrollaba en las manos y en los pies y me dificultaba nadar hacía la superficie. Además el agua estaba tan sumamente fría que mi cuerpo empezaba a entumecerse. No podía nadar. Me estaba ahogando. Cerré los ojos, era el fin...Imágenes de mi vida empezaron a pasar por mi mente, se quedó una de Harry. De pronto alguien se hundió en el agua y empezó a nadar hacía mi. Me agarró con fuerza y tiró de mi hacía la superficie. Salimos y pude volver a respirar. Estaba congelada, no podía moverme. Con habilidad me sacó a la orilla. Los dos temblábamos de pies a cabezas. Harry me miraba con mucha preocupación.
-¿Estas bien?-me preguntó mientas me intentaba calentar un poco.
-Harry...-me desmayé.
Harry me llevó hacia el colegio donde me ingresaron en la enfermería. No sabían lo que había ocurrido, nada más que me había caído al lago y Harry me había salvado y pronto todos los alumnos pensaban que era un héroe. Draco miraba la escena con asco. El plan había salido mal, tendrían que volverlo a intentar. Una sonrisa maliciosa afloró de sus labios. Muy pronto...