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Una oportunidad caída del cielo — capítulo 8
UNA OPORTUNIDAD CAIDA DEL CIELO
Capitulo 9.Confianza
Al día siguiente me desperté por la luz que entraba por la ventana. Parecía que me acababa de acostar, tenía sueño. Me intenté dar la vuelta, pero alguien irrumpió el silencio del alba.
-Jade, he venido a verte antes que nadie, para que me digas que has pensado y darte algún consejo en tu elección.-el profesor Dunbledore hablaba en susurros.
-Pues...creo que sí..., me gustaría que fuera usted quien buscase ese recuerdo.
-Jade...lo siento. No puedo ser yo. Mi deber es estar a vuestro lado, por si ocurre algo. Personalmente creía que elegirías a Harry, pero gracias de todos modos.
-Sí, bueno, pensé en el. ¿Qué hago profesor?...
-Creo que es la mejor elección.
-Está bien, creo que tiene razón, además, él se ofreció.
-Muy bien, no perdamos tiempo, ¡Podéis pasar!-se dirigió volviéndose hacía la puerta.
Harry, Ron y Hermione entraron. También parecía que habían pasado mala noche. Se acercaron lentamente.
-Muy bien, Jade ha decidido que hacer.-me miró esperando que lo contase yo.
-He decidido que lo haré, es por el bien de todos y la persona que entrara en mi mente serás tu...Harry.
-Lo haré-dijo decidido y sentí un vuelco en el estomago.
-Bueno, os explicare el procedimiento.-comenzó el profesor Dumbledore- En este frasquito hay una poción del sueño muy fuerte. Jade la tomaras, para dejar libre tu conciencia y subconsciente. Harry entonces tú también la tomaras. Los dos quedareis profundamente dormidos. Pero Harry, te haré un hechizo para que puedas penetrar en su mente y despertar cuando lo hayas conseguido.
-De acuerdo-respondió Harry.
Colocaron una cama al lado de la de Jade, en la cual se tumbaría Harry.
-La misión de vosotros dos es que tenéis que estar pendientes de Jade y de Harry.-dijo dirigiéndose a Ron y a Hermione- Cualquier cosa anormal debéis comunicármela. Yo estaré conectado mentalmente con Harry para ayudarle en su tarea. –Me puso en las manos el frasquito azul que contenía la pócima.-Bebe...
Los miré a todos. Parecía que estaba indecisa, pero en realidad estaba mirándolos por ultima vez, por si ocurría lo peor, poder recordarlos. A mi lado Harry me tomó la mano. Me estaba dando fuerzas. Entonces bebí un sorbo del contenido del pequeño cristal. Inmediatamente el cuerpo me pesaba. Los párpados se me cerraban si que pudiese evitarlo. Caí con la cabeza torcida, hacia el lado de Harry, en un profundo sueño. Harry se tomó también el brebaje. Hizo lo mismo.
Harry ya se encontraba dentro de mi mente. Podía oír a Dumbledore.
-Debes encontrar ese recuerdo dentro de esas puertas. Ten cuidado, estará bien escondido.
-Voy-y Harry hechó a andar.
Pronto se encontró con un pasillo larguísimo. A los lados se abrían puertas en las que en su interior, como si fuese un cine, mis recuerdos pasaban ante sus ojos. En una de las puertas vio a una niña pequeña llorar llamando a su madre. En otra a la misma niña, pero mas mayor, muy enferma en el hospital. Siguió caminado. Había muchas puertas y muchos recuerdos.
-Creo que debo andar más, porque los recuerdos que hay aquí son muy antiguos.-le dijo Harry al profesor Dumbledore.
-Hazlo-le contestó.
Muchas mas puertas se abrían a su alrededor. Vio como estuve apoyada en la ventana el día antes de venir a Hogwarts, como le conocí, varias clases, pero Harry se detuvo en una de las puertas. Se quedó mirando el recuerdo con cara de tristeza. Era el recuerdo de cuando me había besado con Draco.
-Profesor-dijo Hermione nerviosamente-parece que ha Jade la pasa algo.
Dumbledor se acercó a mí. Estaba tumbada sudando mucho. Me había subido mucho la temperatura.
-Parece que la duele-exclamo Hermione-¿sabe si es doloroso lo que estamos haciendo?
-Seguramente si, pero no podemos hacer nada. Únicamente esperar que Harry se de prisa.
Harry a mi lado parecía que estaba haciendo un gran esfuerzo. No dejaba de agitarse.
-Harry, ¿qué tal?-preguntó Dumbledore.
-Sigo buscando- y dio la espalda a esa puerta.
-Debes darte prisa.
-Si.
Empezó a correr. Quería encontrar con todas sus fuerzas aquel escurridizo recuerdo. Después de un rato de correr mirando a todos lados, llegó a una puerta extraña. Era diferente. Tuvo un presentimiento y se acercó a ella.
-Profesor Dumbledore, creo que la he encontrado.
-Bien, Harry, ¿como es la puerta?
-Pues es diferente y esta cerrada.
-Debes abrirla, rápido.
-Voy.
Cuando agarró el pomo de la puerta hubo una fuerza que le hizo salir despedido hacia atrás. Una figura transparente (parecido a un fantasma) apareció delante de él y se quedó mirando a Harry suspendida en el aire. Habló con una voz profunda.
-¿Qué?...pero ¿que pasa?...
-Fuera de aquí, intruso.
-No soy un intruso.-contestó Harry.
-¿Quién eres?-dijo la figura nacarada.
-Soy Harry Potter, ¿quién eres tu?
En ese momento la figura se acercó a Harry y vio que era yo, pero parecía que no poseía sentimientos, mis ojos estaban vacíos de vida y de expresión alguna.
-Yo soy el subconsciente de Jade. No puedo permitir que estés aquí y veas sus recuerdos. Son íntimos.
-Estoy aquí porque me lo ha pedido ella. Necesito ver que recuerdo hay detrás de esa puerta, por favor.
-¿Por qué te lo ha pedido?
-Porque confía en mí y deseo salvarla-Harry estaba desesperado.
La figura de mi subconsciente brilló por unos instantes en lo que Harry creyó ser transparente también.
-He visto en tu interior, ¿de verdad amas a Jade?
-Si, de verdad...
-Entonces puedes pasar- y la figura se esfumó.
Ya estaba delante de la puerta, solo tenía que abrirla y todo se abría acabado.