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¡¿Qué Dumbledore tiene qué?! — capítulo 18
-¡Sindy! ¡Harry! ¿Dónde están?
Ambos se separaron de golpe y después de mirar hacia el lugar de donde provenía la voz, se miraron mutuamente con semblantes sorprendidos y preocupados.
-¡chicos!-seguía gritando Roxy y al final terminó de subir la escalera, los vio y corrió hacia ellos-¡hey! ¡Sindy! Nuestro tío me mandó a buscarte, quiere que vayas ya mismo al Gran Salón…-se detuvo de repente-¡ah! Lo siento… ¿interrumpí algo?
-no… Harry y yo solo estábamos…-lo miró.
-hablando-terminó él mirando a Roxy.
-¡sí! ¡Eso! Hablábamos… nada más-sonrío nerviosa, mirando alternadamente a Harry y a su hermana.
-bien-dijo ésta algo confundida-entonces ¡vamos! ¡Están a punto de decir quien salió elegido para el torneo!
-si si, ya vamos, tú… adelántate-dijo Sindy.
-de acuerdo pero vengan ¡ya!
-¡ya entendimos, Roxy! ¡Ahora vamos!
Su hermana dio media vuelta y se fue casi corriendo hacia el Gran Salón.
-bueno… vamos-le dijo con una voz algo apagada a Harry y empezó a caminar. Él se quedó quieto por un segundo, pero reaccionó y la alcanzó para poder hablarle, sin dejar de caminar.
-Sindy… lamento haberte…
-no te disculpes. No me molestó.
-¡¿ves?! ¡Yo sabía que ibas a reaccionas así! ¡Pero no puedes enojarte conmigo por…!-dejó de hablar-espera… ¿qué?-se sentía confundido y asombrado.
-no me molestó el beso, Harry-dijo ella con una sonrisa divertida y mirándolo por primera vez desde que habían empezado a caminar-de hecho… me gusto-miró al piso para ocultar el tono rojizo que empezaba a aparecer en sus mejillas.
-¿en serio?-él también sonrió-¡qué bueno! La verdad… te bese arriesgándome a que me pegaras o algo parecido…
-oh si, podría haberlo hecho tranquilamente. Pero… ¿qué te digo?-suspiro con las comisuras de los labios, levantadas-tienes talento para convencer a las chicas.
-¿Por qué no admites que es porque te gusto y ya?-preguntó divertido.
-jamás voy admitir que me gustas.
-amm… si sabes que acabas de hacerlo ¿no?
Sindy lo miró seria dándose cuenta de su error.
-te odio. O al menos eso quisiera.
-extrañamente eso es lo más romántico que me has dicho desde que nos conocimos.
-naa ¿tú crees?
-bueno… podrías directamente decirme que te gusto y mi opinión sería otra.
-¿y si mejor te lo demuestro?-lo detuvo justo en frente de la puerta del Gran Salón que estaba cerrada, le tomó la cara con ambas manos y lo calló con un beso; aunque no duró mucho.
Harry se quedó perplejo.
-Ahh… yo…-dijo algo nervioso y en shock.
-no digas nada. Solo entremos antes de que nos maten.
Y Sindy abrió la puerta del Gran Salón intentando que no se escuchara. Harry entro tras de ella y cerró la puerta.
Todos estaban comiendo. Sindy corrió hasta la mesa de los profesores y se sentó entre Dumbledore y Roxy.
-¿Dónde estaban tú y Harry?
-¿Qué? ¿Harry? Ah… no se tío, yo venía de mi habitación y me lo encontré justo en la puerta-mintió Sindy.
-espero que me estés diciendo la verdad, Sindy-su tío la miró.
-¿Por qué iba a mentirte?
-hay innumerables razones por las que lo harías…-dijo para sí mientras se levantaba, con voz baja aunque su sobrina lo escuchó.
Rodeó la mesa de los profesores y caminó hasta quedar frente a todos los presentes y de espaldas al Cáliz de Fuego.
-muy bien-dijo cuándo todos terminaron de comer-todos los que quisieron y pudieron, depositaron su nombre en el Cáliz, y ahora él decidirá. No considero innecesario recordarles que una vez elegidos, no hay marcha atrás.
Después de sacar los tres papeles con los nombres de Victor Krum, Fleur Delacour y Cedric Diggory, Dumbledore quedó perplejo al ver que otro pedazo de pergamino salió del Cáliz, y más impresionado aun cuando leyó el nombre en éste.
-¡Harry Potter!-dijo fuerte y claro, pero confundió todavía.
-¡¿QUE QUÉ?!-Sindy se levantó y camino furiosa hasta su tío-¿o sea que él sí puede participar pero yo no?
-Sindy, no tengo idea que pasó, pero no te entrometas.
-oh claro que lo haré-susurró cruzándose de brazos y viendo como Harry avanzaba hasta Dumbledore para que éste le diera el papel y se fuera con los otros tres elegidos a la habitación detrás de la mesa de los profesores.
Sin embargo, después de tener el papel en sus manos, Harry recibió una fuerte cachetada. Se recuperó del repentino golpe y miro para ver quién le había pegado. No podía haber sido Dumbledore, y la otra única persona cerca de ellos era…
-¡Sindy!-gritó su tío-¿qué crees que haces?-pero ella lo ignoró
-¿Cómo pudiste?-le preguntó furiosa a Harry, con los ojos llorosos, mientras éste se frotaba la mejilla izquierda y la miraba desconcertado.
Ya bastante sorpresivo y malo había sido ser elegido por el Cáliz… ¿y ahora eso?
Sindy había atravesado el hueco del retrato de Sir Cadogan y se había encerrado en su habitación. Sus hermanas lograron pasar por el retrato pero no llegaron antes de que Sindy cerrara la puerta, así que quedaron en lo que sería la "Sala Común", pues era prácticamente igual a la de Gryffindor, solo que mucho más pequeña y acogedora: algunos sillones, una pequeña ventana y una chimenea que mantenía el lugar cálido.
-¡Sindy! ¡Ábrenos, por favor!
-¡no! ¡Váyanse! ¡Déjenme sola!
-Sindy… escucha, no tienes que enojarte con él.
-Roxy tiene razón, hermana. Probablemente le tendieron una trampa y él no sabía nada de esto.
-exacto. Seguro fue así.
De repente se abrió la puerta y apareció la "mayor" de las Olson.
-¿Cómo pueden estar tan seguras? ¿Eh? ¿Cómo saben que él no le pidió a alguien mayor de diecisiete para que pusiera su nombre en el Cáliz? ¿Cómo están seguras de que no utilizó alguna poción o hechizo para burlas la línea de la edad?
-Sindy… ¿Cómo crees? Harry no sería capaz de hacer una cosa así-dijo Roxy.
-¿Cómo lo sabes?-se cruzó de brazos.
-porque lo conozco bien, y tu más aún.
-creía conocerlo, pero ahora…-miro al suelo decepcionada y suspiró un poco-no estoy tan segura.
-¡Sindy!-se escuchó la voz de Harry desde el otro lado del retrato. Parecía agitado-¡Sindy, por favor! ¡Déjame explicarte!
-¿Qué creen que hacen?-les pregunto a sus dos hermanas que iban hacia el retrato.
-vamos a dejarlo entrar y nos iremos. Ambos se deben una charla.
-¡no chicas! ¡Yo no quiero…!
-no te lo preguntamos, Sindy-Roxy se puso firme-¿acaso no quieres que te dé explicaciones?-siguió al ver que su hermana no hablaba-yo creo que él es el único que puede aclararte las cosas y decirte qué pasó realmente.
-¿y si me miente?-Sindy ahora parecía más angustiada que enojada.
-depende de ti si quieres creerle o no, hermana. Pero todo el mundo se merece que escuchen su versión de la historia-se lo dijo calmada pero firme, igual que Dumbledore lo hacía. En ocasiones Roxy le hacía recordar mucho a él.
Las hermanas salieron a través del retrato.
-yo que tú pensaría las cosas cinco veces antes de decírselas…-le susurró Roxy a Harry-no está de muy buen humor que digamos.
Finalmente Harry entró y vio a Sindy apoyada sobre el marco de la puerta. El retrato se cerró tras él y quedaron solo ellos dos.
Ella, muy seria, le mantenía la mirada. Parecía que ni un incendio podía hacer que le quitara los ojos de encima. Harry podía sentir su odio. Estaba completamente quieta, y lo miraba tan fijo que parecía que en cualquier momento le saltaría a la yugular.