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¡¿Qué Dumbledore tiene qué?! — capítulo 17

-¡no puedo creer que hoy sea la selección y yo no haya podido meter mi nombre en el Cáliz!

-Sindy, es mejor-la tranquilizaba su hermana-piénsalo así:… no vas a morir.

-Mandy tiene razón-dijo Roxy-es un torneo muy peligroso… y además no tenemos la edad.

-es cierto-agregó la menor-la verdad… si hubieses puesto tu nombre en el Cáliz y te hubiesen elegido yo me pondría muy triste.

-¿por qué?-preguntó Sindy extrañada.

-porque no quiero que te pase nada malo.

-pienso igual, hermanita-acotó Roxy.

-¡ay las quiero tanto chicas!-y como estaba en el medio, Sindy rodeó con un brazo a cada una y ellas la abrazaron igual.

-¡nosotras también!-dijeron al unísono.

Les faltaba poco para llegar al Gran Salón, cuando de repente se cruzaron con Harry y Ron.

-¡Sindy!-dijo Harry.

-¡ah! hola chicos-contestó ella-¿todo bien?

-si… bueno la verdad, te estaba buscando.

-¿a mí? ¿Para qué?

-es que… quería preguntarte algo-y Harry miró a Ron para que se fuera.

-bien, en ese caso…-Roxy Y Mandy rieron y le dieron un codazo a Sindy-los dejamos a solas.

-¡vamos Ron!-dijeron las hermanas.

-ah… p-pero yo…

-ay solo cállate y camina-ninguna de las dos paraba de reír. Le dieron unos pequeños empujones en la espalda al pelirrojo para que se diera la vuelta y avanzara.

-nos vemos allá, chicos-les dijo Ron a Harry y Sindy.

-claro-contesto el ojiverde.

Se quedaron solos, parados en el pasillo.

-y bien… ¿Qué querías decirme, Harry?

-tu… dime que no pusiste tu nombre en el Cáliz de Fuego.

-no-dijo frustrada-no pude.

-ay-suspiró el muchacho-¡qué suerte!

-¿por qué lo dices?

-es que tal vez te elegía… y eso sería terrible.

-¿por qué todo el mundo se pone feliz de que el Cáliz no pueda elegirme?-se molestó un poco.

-porque nadie quiere que te pase nada malo… incluyéndome-ella lo miró a los ojos esperando que dijera algo más.

-no sé qué haría si te pasara algo, Sindy.

-que tierno-sonrió.

-no pensaste lo mismo cuando te quise besar después de… ah no se-pensó sarcásticamente-¡haberte salvado la vida!

-te lo agradecí.

-para serte sincero… yo esperaba más que un simple "gracias".

-¿ah sí?-sonrió divertida-claro, que tonta… seguro creíste que al salvarme la vida me olvidaría de lo que te dije el año pasado y quedaría perdidamente enamorada de ti ¿no?

-mmm… más o menos-admitió.

-¡ay!-dijo fingiendo arrepentimiento y preocupación-lamento haberte decepcionado.

-bueno… nada te impide remediar el error ahora.

-o sea… ¿esperas que te bese aquí?

-sí.

-¿ahora?-arqueó las cejas.

-sí.

-¿en la mitad del pasillo?-seguía sin dar crédito a lo que acababa de escuchar.

-¿Qué no fui lo suficientemente claro?-levantó una ceja.

-ah no…-espesó a caminar para pasar por al lado de él, en dirección al Gran Salón-ni creas que…

-¿y por qué no?-se movió hacia el costado para impedirle el paso.

-porque no-se movió hacia el otro lado.

-esa no es respuesta-volvió a ponerse en frente de ella. Para él era un juego no dejarla pasar.

-ya… déjame pasar…-intentaba esquivarlo pero él se interponía.

-no hasta que me beses-y ella se detuvo en seco.

-¿disculpa? Seguro entendí mal. Creí escucharte decir que…

-no te dejare pasar hasta que me beses; escuchaste bien.

-¿y tú desde cuando te pones tan autoritario conmigo?-se puso las manos en la cintura.

-desde…-parecía inseguro pero se animó a decirlo-… desde ahora.

-ya Harry, deja de jugar y vamos al Gran Salón-intentó esquivarlo como por quinta vez, pero él volvió a impedírselo.

-¿de verdad te parece que estoy jugando?

Ella lo miró fijo arqueando las cejas. No parecía el mismo chico algo tímido que había conocido en segundo.

-Sindy…-volvió a hablar-en realidad me gustas, y la verdad no entiendo porque no dejas que me acerque a ti… como algo más que un amigo.

-amm… no lo sé…-se puso un dedo en la barbilla in fingió pensar-tal vez por… ¡Dumbledore! ¿Te suena ese nombre?

-según sé, tú no eres precisamente del tipo de chicas que obseden a todo lo que un mayor les diga.

-esto no pasa por ahí… es obedecer a mi tío o dejar de estudiar aquí e irme a vivir para siempre con mis tíos muggles. ¿De verdad quiere que eso pase? Porque yo no.

-Sindy… de verdad entiendo que tengas miedo de eso… y sinceramente a mí tampoco me gusta la idea de no verte nunca más; no creo que Dumbledore me reciba con los brazos abiertos si eso pasa… pero tal vez él vea que eres feliz y nos deje estar juntos… ¿no crees que al menos hay que darnos una oportunidad?

-¿darnos?

-a nosotros.

-ese es tú problema, Harry. ¿Que no lo entiendes? No hay un "nosotros".

Él se quedó paralizado.

-estás tú por un lado-dijo señalándolo-y yo por el otro-se señaló a sí misma.

-no entiendo por qué no te animas a ignorar a tu mente y por una vez hacer lo que sentís.

-no voy a desafiarlo Harry-fue lo único que dijo.

-al menos contéstame algo… ¿te gusto?

-Harry… ya lo hablamos, no es…

-¿te gusto sí o no?

Ella lo miro y después de unos segundos contestó.

-desde segundo año.

-¿y entonces?

-y entonces… ¿Qué?

-podemos hacer que funcione sin que tu tío se entere.

-ambos sabemos que tarde o temprano lo hará.

-bien… entonces solo besémonos ahora que él no está aquí.

-¿y luego qué?

-no te insisto más con que estemos juntos.

-¡ay por favor! esa ni tú te la crees-dijo entornando los ojos.

-está bien, no. Pero…

-pero nada, Harry. No le demos más vueltas al asunto. Sigamos pasando tiempo juntos, riéndonos, divirtiéndonos… pero como amigos.

-¿sabes? contigo llegué a odiar esa palabra.

Ella rió levemente.

-así me gusta verte; con esas sonrisas que te hacen ver más linda de lo que eres… si eso es posible-y la muchacha enrojeció.

-la verdad que no entiendo cómo lo haces-añadió el ojiverde-es decir: te gusto y aunque yo te insista te niegas a besarme.

-es algo que se llama "fuerza de voluntad", ¿la conoces?

-claro, es una de las tantas cosas que no tengo.

-lo noté.

-¿soy tan obvio?-se hizo el gracioso.

-la verdad… sí-sonrió divertida-bueno… ya hay que ir al Gran Salón, se nos va a hacer tarde-y empezó a caminar, le pasó por al lado... pero, sin decir nada, Harry se dio vuelta, la tomó de la cintura y la pegó a su cuerpo.

Sus caras estaban tan cerca que era difícil resistirse. Ella empezó a acercarse con la intención de besarlo...

Él hizo lo mismo. Podían sentir la respiración el uno del otro. Sus bocas estaban tan cerca que cuando Sindy habló, sus labios rosaron levemente los de él.

-Harry… yo…-le susurró con voz casi muda.

-shh… no hables-le dijo él con una voz tan suave y dulce que a Sindy se le aflojaron un poco las piernas.

Se besaron.

Él la abrazó por la cintura y ella deslizó su mano por las mejillas del muchacho hasta que llegó a la nuca y un poco más arriba se aferró del pelo castaño de Harry, dejándose llevar por lo que sentía por él.

Parecía que no había nada en el mundo que los separara e interrumpiera ese momento tan romántico y perfecto… pero como todos saben, en Hogwarts pasan cosas inesperadas en todo momento y lugar.