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¡¿Qué Dumbledore tiene qué?! — capítulo 8
En el despacho de su tío, Sindy caminaba de un lado al otro mordiéndose las uñas por los nervios que tenía. Harry y Ron hacía rato que se habían ido y no tenía noticias de ellos. No es que esperara a que le mandaran una carta por medio de una lechuza desde la cámara diciendo: "Sindy: estoy luchando contra un Basilisco de más de diez metros de largo. PD: casi muero. Con cariño, Harry." Pero ya deberían haber vuelto.
-¡Sindy!-dijo su tío sorprendido al entrar por la puerta.
-¡ah!-ella se sobresaltó, no lo había oído llegar.
-¿Qué haces aquí? ¿Necesitabas hablar conmigo de algo?
-¿eh? No no… es solo que…
-¿Qué Sindy? ¿Qué pasa? Te noto algo preocupada… como nerviosa.
-naa ¿tú crees?-le preguntó a su tío de una manera sarcástica. ¡ERA OVIO QUE ESTABA PREOCUPADA!
-bueno dime: ¿Qué paso?
-es que Harry y Ron todavía no han vuelto y estoy empezando a preocu…
-¿A dónde fueron?-la interrumpió su tío frunciendo el entrecejo incrédulo.
-a la…-se puso seria y abrió ambos ojos como platos. ¡Cierto! ¡Su tío no se había enterado de nada… y no debía hacerlo!
-Sindy…
-¿qué? ¿Yo qué?-se hizo la distraída: quería desviarse del tema.
-¿A dónde fueron?
-¿quiénes?-frunció el ceño fingiendo no comprender de qué le hablaba.
-¡Harry y Ron!
-ah… ellos. Si si… veras-empezó a caminar alrededor de su tío mientras hacía ademanes de explicación con las manos, hasta quedar de espaldas a la puerta-cuando ellos se fueron yo intente que no, pero me dijeron que si, entonces yo les dije voy y ellos me dijeron no y yo les dije si... y bueno una cosa llevo a la otra y entonces…-se dio la vuelta lo más rápido que le permitieron sus piernas, abrió la puerta precipitadamente y salió corriendo de allí. Sabía que lo más probable era que su tío no la persiguiera porque… bueno… ya estaba muy viejo como para correr.
Bajó la escalera de caracol con una velocidad que ella no creía poder alcanzar y casi se cae al tropezar con la túnica un par de veces. Llego al final de la escalera y corrió hasta llegar a su habitación, pero esta vez estaba decidida a no discutir con Sir Cadogan.
-déjame… entrar…-dijo agitada a mas no poder.
-¡mi lady!-dijo el caballero alarmado-¿Qué le ha pasado?
-no voy a contestar a ninguna de tus preguntas hasta que me dejes entrar.
-pero…
-¡me discutes, preguntas, cuestionas o criticas algo más y te cambio por otro cuadro! ¿De acuerdo?
-si si mi lady...-al fin le cedió el paso-entre.
-gracias
Ya dentro de su sala se sentó en el sillón más cercano que tenía, apoyo los codos en sus rodillas y con las manos sostuvo su mentón. Pero esa posición no le duro demasiado porque sus ojos se llenaron de lágrimas, se tapó la cara con ambas manos y comenzó a llorar. ¿Y si a Harry le pasaba algo? ¿Y si no volvían? ¿Lockhart los habría traicionado? ¿Quién le aseguraba que iban a ganar la batalla contra tan monstruosa, letal y terrible criatura?
Esas preguntas y muchas más cruzaban su mente en ese momento. Después de llorar un rato se quedó dormida y soñó lo peor:
*ella caminaba por un pasillo oscuro, y de repente empieza a escuchar el siseo de una serpiente, y a cada paso que daba ese aterrador sonido se hacía más intenso. Sin previo aviso, se oye que alguien grita un fuerte y desesperado ¡NO! Sindy creyó reconocer esa vos, pero no quería creerle a su subconsciente. Corrió y corrió como nunca antes, con una desesperación y una angustia que le invadían cada centímetro del cuerpo. Llegó y vio un cuerpo tirado en el piso, boca abajo. Sin embargo, justo cuando estaba por posar su mano sobre el hombro de aquel muchacho, vio unos anteojos redondos tirados a unos centímetros de donde ella se encontraba. Sabía quién era el dueño de ellos, pero no quiso creerlo. Con mucha fuerza de voluntad que sacó de quien sabe dónde, tomo el hombro del muchacho de pelo negro y despeinado y dio vuelta el inerte cuerpo.
Si: era Harry. Sindy entro en pánico; él estaba muerto por haber visto al Basilisco a los ojos, por eso no había ni una gota de sangre en el piso.
A pesar de que sabía que no reaccionaría y de que ya no podía hacer nada por él, lo tomó por ambos hombros y lo empezó a zamarrear. "¡HARRY! ¡HARRY! ¡DESPIESPIERTA POR FAVOR! ¡DESPIERTA! ¡HARRY!" gritaba mientras tanto… comenzando a llorar.
Nada.
Abrazó el cuerpo y siguió llorando desconsoladamente. Después de unos minutos que le parecieron eternos levanto la mirada, sobresaltada por unos golpes suaves y por la voz de Harry llamándola: ¿Sindy? ¿Sindy estás ahí?
Ella no podía hablar por la angustia, causante de un enorme nudo en su garganta. No sabía de donde provenía esa voz posterior a los golpes. Intento hablar y no pudo. Estaba desesperada*
Despertó sobresaltada y tomó una buena bocanada de aire. Le hacía falta.
A los pocos segundo y ya algo más consciente de lo que estaba pasando "fuera del mundo de los sueños", se percató de que los golpes fueron dados a la puerta por Harry, quien la seguía llamando. Luego de salir del shock, cayó en la cuenta de que todo había sido un sueño… bah, más que un sueño, ¡la peor de las pesadillas! Corrió hacia la puerta, le gritó a Sir Cadogan que le abra y por primera vez este no discutió. Al abrir la puerta vio a Harry parado, con las ropas todas rasgadas y con bastante sangre, que le manchaba tanto la túnica como las manos y la cara.
Él le sonrió. A ella la invadió una inmensa emoción. Corrió y prácticamente se tiro sobre el para abrazarlo tan fuerte como pudo. Empezó a llorar, pero esta vez era una mezcla de preocupación y felicidad.
Él se sorprendió por el repentino acto de cariño, pero luego sonrió y también la abrazo muy fuerte.
-creí que…-dijo entre sollozos-estabas…
-no…-la tranquilizo-aquí estoy-cerró los ojos por un momento… un perfecto momento.
-si lo se…-ella paro de llorar y sonrió-es que…-se separó un poco de él para mirarlo a los ojos-soñé algo horrible y… ¡ay fue tan real Harry!-se quebró y volvió a abrazarlo.
-fue solo un sueño, tranquila.
-no Harry… fue una pesadilla. Y de hecho-volvió a separarse y mirarlo a los ojos-la peor de todas.
Ya un poco más calmados, se sonrieron el uno al otro. Ella con las manos en sus hombros y él con las suyas un poco más arriba de su cintura. Ninguno se daba cuenta de ello.
Ya hacía varias horas que el Expreso de Hogwarts había salido de la estación con ellos a bordo. Harry, Ron y Hermione estaban en un compartimento, hablando de todo lo ocurrido en el año, cuando escucharon el grito de una chica que al parecer iba corriendo hacia allí.
-¡aaahhhhhhh no!-Sindy reía mientras corría-¡aléjense de mí! ¡Jajajajaja!-pasó por el compartimento de los tres amigos, que la vieron pasar corriendo como un rayo, perseguida por las hermanas Parvati y Padma Patil. Al parecer se habían hecho muy buenas amigas.
Parecían niñas de primaria jugando a la mancha, pero a Harry no le parecía infantil y mucho menos patético, sino que le resultaba encantador y tierno ese comportamiento de niñita que a veces Sindy ni se molestaba en esconder. De hecho… esa era una de las cosas que le atraían de ella.
Tropezaron unas con otras cuando el tren paró. Sindy había quedado debajo de las hermanas Patil, que reían. Ella, fingiendo ahogarse, pedía ayuda. Las hermanas se quitaron de encima y la ayudaron a pararse, la tres se miraron y rieron a más no poder.
Harry salió de su compartimento, ya con su valija en una mano y la jaula con Hedwig en la otra. Las miro… bah… miro a Sindy, y al verla sonreír no pudo evitar hacer lo mismo. Le encantaba su sonrisa, la hacía más linda de lo que ya era.
Las tres amigas habían agarrado sus cosas del compartimento más cercano a la puerta y bajaron del tren. Harry se apresuró a bajar, quería despedirse. Ron y Hermione lo siguieron por detrás. Cuando bajaron Harry comenzó a buscar a Sindy desesperadamente con la vista. Había una multitud de gente así que no fue muy fácil encontrarla.
Finalmente la vio despidiéndose se sus amigas, así que corrió hacia ella antes de que alguien más se le acercara y arruinar lo que Harry quería que fuese una despedida… especial.
-¡Sindy!-ella volteo y abrió los ojos sorprendida. Ambos esbozaron una sonrisa al verse.
Después de esquivar a varias personas, llego junto a la ella.
-¡Harry! Justo te estaba buscando. Quería despedirme.
-si…-se puso algo nervioso y el color y temperatura de sus mejillas aumento-yo también.
-no puedo creer que ya haya pasado todo un año.
-yo tampoco… sobretodo con todo lo que paso.
-si… escucha Harry… no sé si te lo dije antes pero… fuiste muy valiente a enfrentarte al Basilisco y salvar a Ginny.
-ah…-se puso aún más rojo-gracias
-de verdad… no muchos chicos de doce años hubiesen arriesgado la vida por la hermanita de su mejor amigo.
-si hubieses sido tú en lugar de Ginny también hubiese arriesgado mi vida para salvarte.
Ahora ella se sonrojo… y bastante.
-gracias-respondió bajando la mirada.
Él la beso en la mejilla y le susurró al oído un dulce "de nada".
Ella levanto la vista y sus miradas se cruzaron. Se sonrieron nuevamente y se abrazaron con fuerza.
-voy a extrañarte-le dijo él al oído. No le importaba que hubiese muchas personas alrededor, porque para Harry, ellos estaban solos.
-yo también… y mucho-le susurro ella.
Se separaron, se miraron a los ojos y acto seguido se despidieron.
-adiós Sindy.
-adiós Harry.
hola lectores!! bueno espero les haya gustado el final de este año...
planeo hacer que el capitulo 9 sea mas corto pero que cuente un poco de las vacaciones de cada uno, y que en el 10 ya empiecen a cursar el 3º año...
Porfiis dejen sus comentarios y díganme que les parece la idea o si tienen una mejor ;)
PD: esta historia se hará mas romántica e intrigante al pasar los años escolares, y planeo llegar al séptimo año... donde ocurrirán cosas que les aseguro... ni se imaginan ;)
muchas gracias por leer y por comentar!! besooos :3