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50 Sombras de oscuridad — capítulo 6

Me removí lentamente para no despertar a Harry que dormía profundamente a mi lado. Después de una media hora me di cuenta de que no tenía sentido esperar más. Me levante, entre en el baño, me di una ducha y me volvía vestir con la ropa de ayer, saldré a comprar algo para ponerme para mí y para Harry, aunque él no desentonaba tanto como yo.

"He salido a comprar un par de cosas. Vuelvo en un par de horas

Te amo"

La deje en la mesilla de noche. Gracias a dios me había traído también la tarjeta de crédito y no solo la chequera. En la misma calle había varias tiendas, la mayoría muy caras, no me gustaba gastar mucho dinero en ropa y cosas banales, algo que herede de mi madre, pero no tengo ni la más mínima intención de seguir yendo con un vestido de gala de treinta mil dólares, lo sé es una contradicción, pero tengo mis momentos.

Entre en una boutique de Coco Channel  de donde compre tres pares de vaqueros y una chaqueta de cuero marrón claro, una americana y un bolso grande negro. Después fui a otra boutique cuyo nombre es ilegible y compre dos pares de botines y unas convers, tres camisetas, dos camisas y dos camisetas de manga larga y para Harry cuatro pares de camisas, dos pares de vaqueros y ropa interior para ambos, otros tres de mequilla de diferentes colores, tres americanas y una chaqueta de cuero negra, dos convers y otros dos pares de zapatos y un traje, él se arregla más que yo, básicamente porque no puede ir a la oficina con la ropa con la que se tira en el sofá para ver una peli.

Después de todas las compras, volví al hotel, Harry seguía profundamente dormido, me volví a dar una ducha y me puse un conjunto de lencería que compre, unos vaqueros, una camiseta de manga larga con rayas azules y blancas, unos botines del mismo color que la chaqueta de cuero, me hice una coleta alta, salí del baño y me senté en el sofá, busque en mi agenda del móvil hasta dar con el nombre de Carla Styles, prima de Harry, ella y yo nos conocimos la primera vez que vine a Canadá con él y con sus padres, la verdad es que nos llevamos muy bien desde el primer momento y necesitaba su ayuda  para lo que tenía en mente.

Después de dos toques una voz dulce respondió - Hola Grace ¿Qué tal va todo? -

Muy bien, te llamaba para decirte que Harry y yo estamos aquí en Vancouver, llegamos esta mañana y quería invitarte un café y preguntarse si podías ayudarme en algo que tengo en mente -

Claro ¿Estais en el hotel de la otra vez? -

Sí estamos ahí -

Estupendo yo  estos casi en frente del hotel ¿Nos vemos en cinco minutos en recepción? -

Claro, estoy deseando verte - colgué, me asegure de que Harry seguía dormido y después salí de la suite, baje en el ascensor hasta la recepción y divise una larga cabellera castaña como la de Harry, aunque mucho más larga, estaba sentada de espaldas a mí.

Me alegra muchísimo verte - Carla rápidamente se levantó, nos dimos un fuerte abrazo.

Yo también, no te imaginas cuánto. Ya pensaba que no volveríais a venir a verme

En mi defensa diré que no ha sido por falta de ganas - Carla se quedó mirando fijamente mis manos, yo también baje la mirada, está viendo el anillo.

¿Cuándo? - pregunto emocionada

Anoche, en Seattle, en la fiesta benéfica de mis abuelos, todo el mundo estaba ahí, fue un momento muy especial. Y es de eso mismo de lo que quiero hablarte, sabes que no tengo muy buena relación con toda mi familia y lo que esta cuidad representa para mí, para nosotros y quiero casarme aquí y cuanto antes, por eso quería que me ayudaras a encontrar un vestido de novia, una iglesia y preparar todo lo antes posible. Quiero pasar el resto de mi vida con Harry y cuanto antes mejor -

No sabes cómo me alegro por vosotros, mi primito te adora. Si quieres podemos ir ahora a mirar algún vestido, por aquí cerca hay unas tiendas de novia preciosas. Tal vez puedas encontrar algo -

Claro, dejo las bolsas en la habitación y vamos, vuelvo en cinco minutos - cogí las bolsas con la ropa y subí a la habitación, deje las cosas sobre la mesa y fui rápidamente a cambiarme a algo más cómodo.

Después de al menos cuatro horas buscando el vestido adecuado. Lo encontré. Me enamore de él, era simplemente perfecto y con el puesto me sentía una princesa, como nunca antes en mi vida, sabía que a Harry le encantaría. Al día siguiente podría recoger el vestido de la tienda,  Carla me hablo de una iglesia muy bonita y mañana iré a hablar con el cura.

Volví al hotel y pedí algo de comer a la habitación. Harry estaba sentado en el sofá mirando la televisión, se había cambiado de ropa.

¿Llevas mucho despierto? - le pregunto mientras me acerco a él.

No, unos quince minutos ¿Dónde has estado? -

Me he encontrado con Carla y hemos estado juntas -

¿Estás bien? - me pregunta mientras me siento sobre sus rodillas. Se perfectamente que se refiere a lo que pasó anoche con mis padres, pero no quiero hablar del tema - No quiero hablar de ellos - me acaricia la mejilla lentamente, cuando le miro a los ojos me olvido del todo lo que me rodea, nada me importa más que él. -¿Cuándo quieres que nos casemos? ¿Deberíamos poner fecha? - sonreí y le doy otro beso.

Esta semana - me mira expectante, creo que no se lo esperaba - Solo tú y yo, no quiero nada más, no necesito nada más que a ti - recalco - Solos tu y yo frente al altar -

¿No crees que es un poco precipitado?  Digo creí que querrías una boda por todo lo alto con toda tu familia -

No, no quiero nada de eso, ninguno de ellos se merece estar ahí, ese es un día que solo nos pertenece a ti y a mí, ninguno me importa -

Liz siempre has querido que Teddy te…

Tal vez antes sí, pero ahora lo único que quiero es olvidarme de ellos, de todos. Es lo que quiero, por favor no insistas más -

De acuerdo sabes que yo lo único que quiero es que tú seas feliz, lo demás carece de importancia - No voy a tener suficientes días para agradecerle a dios que lo haya puesto en mi camino, sin él no soy nada - ¿Y dónde quieres que nos casemos? -

Aquí en Vancouver, que mejor sitio que esta ciudad -

Tienes razón ¿Pero estás segura de que no quieres que venga ni siquiera tu hermano? - Asentí, me dio un beso en la frente - Tengo una sorpresa para ti. Cuando te dije que había ido a Washington  en realidad estaba aquí, mi verdadera intención era pedirte matrimonio aquí y no en la fiesta, pero en el último momento cambie de opinión, pero aun así tengo una sorpresa para ti. Esta noche arréglate -

¿Qué es? -

Una sorpresa que te va a encantar - nos volvimos a dar un beso

Eres muy cruel - susurro sobre sus labios.

No más de lo que tú lo eres conmigo. Tengo que ir a recoger un par de cosas, nos vemos en unas horas - se levantó del sofá, se puso la americana, volvió para darme otro beso y se fue.

Se me pasan las horas volando y ya son casi las siete de la tarde y Harry no aparece y tampoco me contesta el teléfono, me estoy preocupando. De pronto alguien llama a la puerta, miro por la mirilla y no hay nadie, abro la puerta enfadada y me encuentro de frente con Denisse, Adriana y Lucy, las tres están vestidas de gala y Denisse lleva un vestido en la mano.

¿Preparada para casarte y ser la Señora Styles? - Me pregunto Adriana son una gran sonrisa, no sabía cómo reaccionar, no me lo esperaba, seguramente estás sería la sorpresa. Me hice a un lado y entraron a la habitación, Lu saco el vestido de la funda, era que había escogido esa misma mañana con Carla.

¿Desde hace cuánto sabéis esto? - les pregunte.

Tal vez un mes o dos - respondió - Estamos aquí para ayudarte a prepararte. Tienes que estar lista en una hora y media, tenemos que darnos mucha prisa - Me senté en un silla y Lucy empezó a peinarme, mientras que Adriana me maquillaba, en una hora terminaron de prepararme, después con cuidado y ayuda de Denisse me puse el vestido, ya estaba lista y me moría de nervios, en menos de cuarenta minutos estaría de camino al altar para casarme con el amor de mi vida. Adriana me puso los zapatos y los pendientes, antes si quiere de que me hubiera dado cuenta entre charlas risas y lloros, paso media hora y alguien llamo a la puerta,  Denisse fue a abrir la puerta. Me gire lentamente y vi a mi hermano en el umbral de la puerta, llevaba un traje negro a medida, sin corbata,  en el bolsillo llevaba un pañuelo azul eléctrico, como el vestido de Denisse.

Me levante y lentamente nos acercamos, nos fundimos en un abrazo. Claro que quería a mi hermano conmigo en este día tan especial, lo adoraba.

Te quiero mucho pequeña, mucho - me susurro al oído.

Yo también Teddy, y siento mucho como me he comportado contigo estas semanas, tú no te lo mereces - me dio un beso en la frente y negó con la cabeza

Pareces una princesa de cuento - no pude evitar derramar un par de lágrimas.  Me agarré a su brazo con fuerza y salimos de la habitación del hotel seguidos de las chicas, en la puerta del hotel esta mi coche con Taylor apoyado en él. Nada más verlo corrí a abrazarle, todo era perfecto.

Estás preciosa Grace -

Gracias, gracias por formar parte de mi vida -  con ayuda de los dos entre en el coche, ya que el vestido era bastante grande. Tardamos unos quince minutos en llegar a la iglesia, era una iglesia gótica, pequeña, pero muy bonita, me agarre del brazo de mi hermano Theodore. Estoy muy nerviosa, es el día más feliz de mi vida, por fin voy a estar unida a Harry frente a dios y frente al mundo entero y nada en el mundo me hace más feliz.

Estaba de espaldas a nosotros, cuando nos paramos en el umbral de la iglesia, empezó a sonar la marcha nupcial, Harry se giró lentamente, estaba guapísimo, llevaba un traje negro, a cada paso que daba sentía que me temblaban las piernas y las mariposas que tenía en el estómago revoloteaban cada vez más rápido.

Al llegar a su lado Teddy me dio un beso en la frente y puso mi mano sobre la de Harry, ambos nos giramos para mirar al cura. La misa me pareció que iba a una velocidad inverosímil, porque de un momento a otro, el padre me pregunto.

¿Grace Elizabeth Grey aceptas como esposo a Harry Edward Styles Cox para amarlo y respetarlo todo los días de tu vida, en la riqueza, en la pobreza, en la salud y en la enfermedad hasta que la muerte os separe? - gire la cabeza para mirar a Harry.

Sí, acepto - lentamente le puse la alianza en el dedo anular.

 - ¿Harry Edward Styles Cox aceptas como esposa a Grace Elizabeth Grey para amarla y respetarla todo los días de tu vida, en la riqueza, en la pobreza, en la salud y en la enfermedad hasta que la muerte os separe? -

Sí, acepto - me puso la alianza sobre el anillo de compromiso

Por el poder que me ha sido concedido por la iglesia católica. Os declaro marido y mujer - nos fundimos en un casto y recatado beso, al cabo de unos segundos nos separamos y nos giramos hacia mi hermano y los demás, hasta entonces no me había dado cuanta que había un fotógrafo y un cámara que estaba grabando todo.

Uno a uno todos nos dieron un abrazo y nos felicitaron, estaba en una nube, no podía creerme que me acababa de casar, al fin estaba unida a Harry por todos los medios posibles y no había nada que me hiciera más feliz.

Al salir de la iglesia y para ir a donde se celebraría un pequeño banquete debíamos ir en coche, Harry y yo iremos en su Ferrari, que nos esperaba al pie de la iglesia, con ayuda de Denisse me subo en el coche y nos vamos.

Te amo - me dijo mientras me daba la mano y arrancaba.

Yo también a ti, eres mi vida entera -  me dio un beso en la mano, el trayecto se me hizo muy corto hasta al hotel. Entramos dentro, fuimos al jardín de atrás donde nos esperaba la recepcionista.

Buenas noches y mi más sincera enhorabuena, esperamos que disfruten la velada -

Muchas gracias, sin su ayuda no hubiera podido prepararlo todo tan rápido - la señora le guiño el ojo y se fue. Harry y yo nos sentamos a la cabeza de la mesa. Toda la gente que yo consideraba que debía estar a mi lado estaban, mi hermano Teddy, mi padrino, Gail,  Denisse, Adriana, Lucy y Elena, y los amigos de Harry, su hermana y sus padres.

Apoye la cabeza en su hombro y le escuchaba hablar.

¿Te encuentras bien? - me pregunta al cabo de un par de minutos. Me incorporo y le miro

Sí ¿Por qué no iba a estar bien? - le pregunto extrañada.

No has dicho casi nada desde que hemos llegado de la iglesia - sonrió

Porque me gusta escucharte hablar. No puedo ser más feliz, eres lo que más quiero en este mundo - le di un beso en la nariz - Te amo -