Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← 3º Generación: Primer año. · de

3º Generación: Primer año. — capítulo 12

Capítulo 11

Un traidor en Hogwarts.

                       Albus jamás había estado en las bodegas de Hogwarts, pero se comenta que la sala común de Hufflepuff está oculta en el interior de unos barriles. James al parecer conocía todo al respecto del castillo, incluso de algunos pasillos que los propios profesores desconocían, aunque era normal si era el poseedor del Mapa del Merodeador. James sabía a la perfección donde tirar a las bodegas sin ser visto, y era por el Gran Comedor. Cuando los dos hermanos entraron apresurados, aprovecharon de que no había nadie para continuar el paso. James se encaminó hacia el fondo, cerca de la mesa del profesorado, había una gigantesca puerta que llevaba a un piso inferior del castillo, al mismo nivel de las mazmorras, pero con más luminosidad. Accedieron por la puerta y bajaron unas escaleras, a la par que bajaban, podían apreciar el dulce aroma de pasteles que provenía de las cocinas, ya que estaba a pocos pasos de las bodegas. Al fin, tras bajar todas las escaleras, llegaron a una gran sala que tenía aspecto de almacén, y todo estaba repleto de barriles de madera, estanterías con comida y algún armario donde había más comida. Las cocinas estaban en un lateral, y la entrada a la sala común de Hufflepuff estaba algo visible entre los barriles. Albus quiso acercarse, pero cuando dio un paso más, una voz se manifestó en toda la bodega alertando de la intrusión de un Slytherin. James le echó hacia atrás.

Es la sala común de Hufflepuff… su retrato es un chivato. No te acerques mucho

Pues sí que te conoces este lugar - vaciló -

Cuando el profesor Longbottom te quiere castigar, el mejor sitio es esconderse entre los barriles durante horas… - le contó - He oído algo… vente -

James le cogió de la túnica por el cuello, y se lo llevó detrás de unos barriles que estaban apilados ordenadamente cerca de las cocinas. Desde el Gran Comedor, aparecieron varios elfos domésticos con platos y vasos que llevaban en sus manos, y detrás el profesor Slughorn picoteando de los platos que se llevaban las criaturas. James comenzó a reírse al ver a un Slughorn muerto de hambre, pero Albus le miró de reojo a su hermano, ya que su risa era contagiosa y se lo iba a pegar. Cuando Slughorn desapareció con los elfos, Albus comenzó a reírse a la par que James.

Menudo jefe de la casa… - comentó James -

¡PRO PROFE PRO! ¡PRO PROFE PRO! - Cantó una voz  en mitad de las bodegas - ¡PRO PROFESOR GORDINFLÓN, QUE SIEMPRE TIENE HAMBREEEE! -

¡Peeves! - saltó James cuando le reconoció -

En medio de las bodegas, James alzaba la varita firmemente contra Peeves, que llevaba en las manos varios merengues. Albus salió después acobardado, y Peeves le miró furioso.

¡POTTER LADRÓN, DEVUÉLVEME EL BROCHE!

  • Gritó - ¡DÁMELO! -

¡QUIETO! -

James se puso en medio de los dos.

Peeves, ¿por qué quieres el broche? - preguntó James sin más reparo -

¡ESE SUCIO PO POTTER ME LO ROBÓ!, ¡DEBO DÁRSELO ANTES DE QUE ME HAGA PURE DE PATATAS! -

¡Te lo daremos! - Mintió James - Pero dime, ¿a quién debes dárselo? -

A la persona que se lo robé - comentó con algo de miedo -

Albus dio un paso al frente y bajó la mano de James.

¿Es la misma persona que hizo desaparecer a los fantasmas? - Peeves no contestó, y Albus supuso que tenía miedo de pronunciar su nombre - ¿Quién? -

Si lo digo, me encerrará… ¡ME ENCERRARÁ EN LA TORRE! -

Peeves comenzó a rebotar por todos los lados y atravesó las paredes hasta desaparecer. De nuevo se había escapado.

Una torre… - balbuceó Albus - Esa torre del emblema… el mismo del retrato de La Camarilla… entonces… -

¿De qué hablas Albus?... - inquirió -

La torre de ese retrato que encontró Rose, ¡ESTÁ EN HOGWARTS! -

¿Esa torre que me habéis contado? - Albus asintió - Pero no recuerdo que haya una torre de esas descripciones en Hogwarts, no en mi Mapa… -

Porque debe estar oculto - pronunció Albus - ¡James, ya sé dónde está la torre!

Albus salió corriendo de las bodegas y James le siguió por detrás. Debía reunirse de inmediato con Stefan, porque él y sus visiones era quizás la clave para resolver el misterio que se cierne sobre el castillo y sus habitantes.

Entretanto, Rose se encontraba recostada en la sala común de Gryffindor pensando en la decisión de Albus. Le parecía peligroso ir con James y Fred esa noche, y que lo más lógico sería explicarle todo a la directora McGonagall, desde el broche hasta la sala secreta de la Sección Prohibida, pero también era cierto que no la creerían jamás. Por tanto no tenía otro remedio que lanzarse a la piscina junto a su primo y ver qué ocurría esta noche. Quedaba casi seis horas para la medianoche, y Rose ya tenía todo listo en una mochila. Guardó en ella el retrato de La Camarilla y un pequeño saquito de cuero que contenía unas canicas mágicas, invención propia de la pelirroja que la persona que tenga la canica en su mano y la lance a sus pies, se evaporaría y sería llevado al vestíbulo del castillo. Se le ocurrió esa brillante idea por si las cosas se torcían, y cómo aprendió algunos encantamientos que su madre practicaba experimentalmente para el Ministerio de Magia, Rose lo puso en práctica con esas canicas. ''Espero que esta noche no tengamos que usarlas…''-. En ese momento, el retrato de la dama gorda se abrió, y Rose se incorporó pensando que era James y Fred, pero era Neville Longbottom, que estaba acompañado de Victoire y el otro chico prefecto de la casa.

¡Por favor, que todos los alumnos se presenten en la Torre de inmediato! -

Rose se levantó y después un grupo de chicos y chicas de Gryffindor descendieron de los dormitorios extrañados por la presencia de Neville y los prefectos.

Los prefectos comenzarán a inspeccionar habitación por habitación. Dejen sus cosas y vayan al Gran Comedor por favor -

¿Pero qué ocurre? - preguntó un chico de tercero -

Nada que le incumba, señorito Tucker -

Todos los Gryffindors salieron de la sala común y fueron derechos al Gran Comedor. Rose no pudo quedarse para hablar con Victoire y saber qué estaba pasando, pero algo no marchaba bien en Hogwarts. Rose siguió a todos sus compañeros en aquel mar de Gryffindors que descendían cuestionándose por las escaleras. Mientras bajaban, los Ravenclaw aparecieron con las mismas caras que ellos. Lucy avanzó rápidamente por las escaleras cuando vio a Rose frente a ella, y la agarró de la mano llevándola sin ninguna explicación en el quinto piso.

¡Lucy! -

¡Shh Rose!, ¿no has leído la carta? - le preguntó -

¿Qué carta? -

Lucy la volvió a agarrar y entraron más en el quinto piso, para que la muchedumbre no las viese ahí. Lucy sacó un pergamino de debajo de su túnica y se la entregó algo nerviosa.

Querida Lucy, Hogwarts ha sido advertida y no tengo permiso para contaros nada. Esconderos por favor. Estamos yendo al castillo…

Teddy.

  • ¿Qué significa esto? -

  • No lo sé. Lo he recibido antes de que nos echaran de la Torre de Ravenclaw. Tenemos que encontrar a los demás… -

*  *  *

Las cuatro casas de Hogwarts estaban reunidas en el Gran Comedor. Todos los estudiantes murmuraban entre ellos preocupados e incluso asustados, ya que nadie les estaba explicando nada. Albus estaba sentado con Scorpius, Stefan y Loren, donde aprovechó a contarles donde podría estar esa torre. ''Todo está relacionado. Stefan, tu viste una torre sumergirse en el agua, y en ese retrato que Rose encontró, la torre flotaba sobre el agua… ¡La torre está en el lago!''-. Sus amigos intercambiaron miradas y estuvieron de acuerdo con Albus, aunque esta noche pronto averiguarían lo que el lago de Hogwarts esconde para sus estudiantes.

  • ¡Buenas tardes queridos alumnos!, siento mucho esta presión, pero creo que debéis de ser informados por seguridad - habló Minerva ante todos - Fuera de las murallas de nuestro hogar, hay una pequeña amenaza que intenta penetrar dentro de Hogwarts. Hemos tenido noticias y pruebas de que es posible que haya un traidor entre nosotros, por eso estaréis aquí en el Gran Comedor hasta que todo se solucione. Por tanto no quiero que cunda el pánico -

Las cuatro mesas se inundaron de miedo y nuevamente de murmullos. James, que estaba en la mesa con Fred, se levantaron, cómo muchos otros, y fueron hacia la mesa de Slytherin en donde estaba su hermano.

  • Albus, algo me dice que esto tiene que ver con vuestra maldita torre - balbuceó James - ¿Qué hacemos ahora?, no podremos salir de aquí -

  • No lo sé, pero lo peor es de lo que me he enterado - salta Fred - Al parecer van a registrarnos todas nuestras pertenencias… creen que el traidor sea un estudiante -

  • Es una locura - bramó Scorpius -

  • Locura o no, cuenta los profesores que hay - indicó Loren - Faltan todos. Nos tienen aquí encerrados… no se fían de nosotros

  • dijo por lo bajo -

  • Después de lo que pasó hace años… - comentó Stefan mirando a los Potters - Deben estar bien precavidos para que no ocurra una desgracia -

  • Entonces el plan de ir al lago… se aplazará… - mascullo Loren -

  • Tranquila, podemos ir por el pasadizo que tomamos la otra vez -

James miró a Malfoy. Él estaba al tanto de todos los pasadizos, pero al parecer se le había escapado alguno.

  • ¿Un pasadizo para salir de aquí? - preguntó James intrigado -

  • Por la sala de Trofeos… nos lleva directamente al embarcadero. - Le explicó - Pero con tantos estudiantes… no podremos pasar desapercibidos -

Entonces algo se iluminó en la cabeza de Fred que sonrió pícaramente.

  • Puedo causar alboroto del bueno - sonrió Fred - Pero Rose seguro que me pegará, prometí no hacerlo delante de ella… -

Entonces cayeron en la cuenta que faltaba la joven Rose.

  • ¿Y Rose? - Preguntó Albus - ¿No estaba en la mesa con vosotros? -

  • No… - negó James - ¡Fred, el mapa, venga! -

Fred le entregó el Mapa del Merodeador a toda prisa y lo abrió de par en par para buscar la ubicación de su prima. Revisó todos los planos hasta que la encontró, junto a Lucy Weasley, en el quinto piso.

  • ¡Aquí está!; esta chica está con Lucy - dijo James sorprendido - ¿Pero qué harán…? ¿Eh?, ¡no está! -

Revisando el mapa, Rose Weasley desapareció del plano, y la marca de Lucy, se había quedado inmóvil, pero después desapareció sin dejar rastro. James miró a todos con preocupación. Jamás el mapa se equivocaba, pero si el nombre había desaparecido… algo había pasado con ellas.

  • James… son nuestras primas… - balbuceó Albus asustado -

  • Mierda - maldijo, golpeando con el puño la mesa

  • Lo siento, pero iréis sin mí al lago, debo buscarlas… -

  • ¿Y cómo, héroe? - vaciló Fred -

  • Tiraré esa puerta abajo si hace falta… además, tú debes ocuparte de que mi hermano y sus amigos vayan desapercibidos al pasadizo… así que venga -

*  *  *

Todos los profesores del castillo estaban reunidos en el vestíbulo, encantando la puerta del Gran Comedor para que no fuera abierta. Agitaban y conjuraban encantamientos en el aire como si sus mentes no estuviesen presentes. A su lado, todos los prefectos yacían inconscientes. Poco a poco, los profesores, incluyendo a la directora Minerva McGonagall, comenzaron a finalizar el encantamiento, y después, cayeron al suelo en un profundo sueño. La explicación era evidente de que el traidor de Hogwarts ha usado sus mentes para controlar las acciones de cada profesor, excluyendo a uno. Arthur Sullivan descendía de las escaleras con tranquilidad y miraba con deseo la escena que había en el vestíbulo. Se guardó la varita y caminó hacia la puerta principal. ''Pobres inocentes, vuestro poder causó mi ira… pero pronto todo volverá como debe de haber sido en un pasado…'' -. Arthur Sullivan se estremeció por un momento y se llevó las manos al estómago. Los efectos de la poción comenzaban a desaparecer. Retrocedió un poco para apoyarse sobre la pared, y notó como sus manos volvían a su estado original. Su rostro cambió radicalmente, haciendo desaparecer la identidad robada que había tomado. Ahora, un joven de aparentemente veinte años, salió del cascarón de Arthur Sullivan.

La poción multijugos finalizó.

  • ¡Venga, bajad ya! - gritó el joven extraño -

De las escaleras, Rose y Lucy bajaron asustadas y agarradas de la mano. Aparentemente, les cubría una especie de cúpula transparente a ambas chicas, que eso les hacía invisibles para los poseedores del Mapa del Merodeador, ya que él estuvo al tanto de ese preciado objeto al interrogar al verdadero Arthur Sullivan Prewett aquella noche que le asesinó.

  • ¿Quién eres realmente? - preguntó Rose al ver que vestía la túnica de Arthur -

  • John Radford -

  • …Radford - balbuceó la pelirroja -

  • Así es. Descendiente de Mnemone Radford -

*  *  *

Afuera de la muralla, en las profundidades del Bosque Prohibido, Rubeus Hagrid aguardaba junto a Fang, el viejo perro del guardabosque, a que la Orden apareciese. Él fue más rápido y veloz que el traidor John Radford, porque en una de esas escapadas nocturnas que hacía a escondidas de la dirección, Hagrid le siguió por orden de Minerva. Fue entonces cuando descubrió hace un par de días que no era quién decía ser, y después de que los profesores cambiasen de la noche a la mañana, hizo sospechar que John estaba detrás. En aquel momento no dudó en avisar a la Orden. Hagrid estaba en un arroyo donde se reflejaba la luna llena de aquella noche, y era el lugar en donde acordaron quedar. En cuestión de unos minutos, varias personas encapuchadas comenzaron a aparecer en el arroyo. Fang gruñó por el aspecto de éstos, y Hagrid estuvo en la retaguardia hasta que reconoció el chispeante y colorido cabello de Ted Lupin. Él era el único que no estaba oculto y el primero en abrazar a Hagrid.

  • Cuanto tiempo joven Teddy -

  • Lo sé, desde que te pegué en tu espalda cabello de trol… no nos hemos vuelto a ver desde entonces - sonrió -

  • Saludos para después - irrumpió Hestia Jones mientras se acercaba al semi gigante - ¿Cuál es la situación del castillo? -

  • Todos los profesores parecen marionetas - comentó - Y andaban registrando todas las habitaciones y los alumnos llevados al Gran Comedor -

En el fondo del grupo, se pudo escuchar el lamento de una castaña. Hermione se aferró a Ronald con fuerza y meneó la cabeza para no pensar en cómo estaría su hija en esos momentos.

  • Tranquila Hermione, avisé a Lucy de que se escondieran con todos… -

  • ¿Pero tú crees que están todos bien? - preguntó Hermione, pero no tuvo respuesta de nadie, excepto de Harry -

  • Ahora nuestros hijos están bien. Hemos llegado

  • animó Harry - Lo primero tenemos que saber si los profesores están fuera de ese influjo mágico que has notado Hagrid, y después a por los alumnos… - explicó - Aunque tendremos que capturar a ese farsante, ¿qué cómo se llamaba? -

  • Recuerdo que era John Radford, Harry - contestó Hagrid -

  • Bien. Nos dividiremos en grupos, aunque seamos pocos ahora mismo -

  • Usted manda señor Potter -

No estaba toda la Orden al completo, pero eran siete. Harry, Ron, Hermione, Hestia, Hagrid, Luna y Ted; el resto se encontraba en Londres preparando un equipo de aurores para retener a John Radford por suplantar una identidad falsa, por control del castillo y por los supuestos asesinatos que están relacionado con él.

Nota de autor:

¡Tatatatatáaan!, John Radford, al fin sale mi querido John a dar caña a Hogwarts (okkno...). Las cosas empiezan a ponerse complicadas en el castillo. Rose y Lucy... ¿en peligro realmente?. ¿Que habrá en el lago que tanto quiere John?, ¡Os dejo que me digáis lo que en vuestras cabezas tengais respecto a estas preguntas!.

Quiero anunciar la página de Facebook de la saga

https://www.facebook.com/TerceraGeneracionsaga

Y la Potterpedia de la saga:

http://www.potterfics.com/historias/159624

¡ESTE CAPÍTULO SOBRE TODO SE LO DEDICO A TODOS LOS QUE COMENTÁIS QUE ME ALEGRÁIS EL DÍA Y ME HACÉIS VER QUE EL TRABAJO TAN DURO QUE ANDO HACIENDO, VALE LA PENA Y QUE LLEGA A JÓVENES COMO VOSOTROS!, TAMBIÉN A LOS QUE AGREGARON LA HISTORIA A FAVORITOS :)

Próxima actualización: [7/02/2014]

Titulado: ''Cuestión de Poder''.