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Renaciendo a tu lado — capítulo 6

Hola a todos!

Les traigo un nuevo capítulo C: espero que disfruten la lectura y muchas, muuuchas gracias por pasarse por aqui.

Un beso enorme, 

Astoria

...-º-...

Un rayo de luz insistente se colaba por la ventana y golpeaba su rostro desde hace un buen rato. Hermione abrió los ojos lentamente y bostezó. Miró el reloj -"10 de la mañana...que tarde es"- pensó, pero el calor de la cama y la suave almohada pudieron más. Se revolvió unos minutos más en la cama hasta que finalmente, tuvo que levantarse.

Buscó su ropa y la encontró, sucia y rota en un rincón. No había pensado en ese detalle: Todas sus cosas se habían quedado en Hogwarts: su ropa, sus apuntes.. "Oh no! mis libros…" se llevó las manos a la cara y pensó en un plan. Definitivamente no era una buena idea ir a buscarlas, ni mandar a alguien por sus cosas, ya que sería evidente para quién eran y su ubicación debería seguir siendo secreta por algún tiempo. "tendré que ir de compras…"- concluyó he hizo un puchero; odiaba ir de compras...pero dos caras iluminaron su mente, haciendo de su panorama algo no tan insufrible.

Con una sonrisa se acercó al gran escritorio que había frente a la ventana y tomó dos trozos de pergamino, escribió con diligencia en ellos y dobló las notas. "Tendré que pedir una lechuza"- pensó.  Tomó su varita y apuntó al rincón - Reparo - su ropa quedó intacta y doblada sobre la cama. Se apresuró a vestirse y salió de la habitación.

Los pasillos de día aún seguían siendo muy oscuros, pero no lo suficiente para no distinguir el camino. Theo le había dado algunas pistas para ubicarse mejor en la mansión, y así, guiada por los cuadros, estatuas, y luz del sol que se colaba por las ventanas, logró encontrar el comedor de los Malfoy.

Al entrar, vio a Snape y Theo parados cerca de la chimenea que calentaba el lugar (que era heladisimo incluso en primavera), y a la señora Malfoy sentada en un sillón cerca de ellos.

Cerró la puerta detrás de sí y todas las miradas se dirigieron a ella. Ciertos ojos negros la hicieron mirar al suelo y titubeó. -La...lamento el retraso-

-Tranquila Cariño, todos nos hemos levantado tarde hoy- Narcissa se levantó de su lugar con una enorme sonrisa en su rostro, que alentó a Hermione a preguntar.

-¿Cómo se encuentra Draco?

-Bien, lo hemos visto en la mañana junto a Severus, y ha dicho que mi hijo esta fuera de peligro de muerte, solo hay que dar tiempo para que termine la cicatrización-  La castaña sonrió ampliamente y todos se acercaron a la gran mesa que estaba cerca de la ventana. Theo se adelantó y corrió la silla de la cabecera -Por favor, señora Malfoy- esta le sonrió y procedió a sentarse.

-Señorita Granger- el profesor la llamó y sus ojos se encontraron. Ella se quedó embobada mirándolo, sin poder creer que él tuviese ese gesto con ella. Snape levantó una ceja esbozando una sonrisa de medio lado - "está claro que cararrajada y el zanahorio ese no saben como tratar a una dama" - pensó y le hizo un gesto con la mano a la chica para que se sentara. Ella se acercó rápidamente sintiéndose como una tonta, y un leve rubor subió a sus mejillas mientras Severus acomodó la silla para ella. Los dedos del profesor rozaron los brazos de la muchacha y ella se estremeció; la fina tela del polerón no logró evitar el efecto de él en ella. Un escalofrío se exteriorizó demasiado y Theo lo notó -¿Tienes frío Hermione?- preguntó con su falso tono inocente - "tramposo, ya me las pagarás Theodore Nott" - pensó la chica -No- respondió, pero se había demorado en contestar: Snape ya se había sacado su capa y la estaba poniendo en los hombros de la chica; una de sus manos rozó su cuello en el acto y todo dentro de Hermione se despertó. Severus se había quedado con una camisa negra ajustada al cuerpo que sugería muy bien lo que había debajo, y todo esto era demasiada información: su cuello quemaba, el olor que desprendía la prenda le embriagaba todos los sentidos y él, sentado al lado de ella, con menos ropa de lo que lo había visto en la vida. Error :la imagen de Severus en boxers vino a su mente y terminó de ponerse como tomate. Para su suerte, el desayuno apareció con un ¡POP! sobre la mesa y todos se concentraron en ello. La castaña se sirvió un poco de té con unos crepes rellenos de frutillas, y comenzó a servirse, sin atreverse a mirar a su lado.

- ¿Severus, cuando crees que pueda levantarse Draco?- Snape la miró pensativo y suspiró

- No lo se Narcissa - su tono mostró preocupación y miró al plato - pero quizás pueda levantarse en unas dos semanas, claro, no podrá correr ni …- ¡Estupendo! - Narcissa no dejó terminar al profesor y este la miró ceñudo. La mujer se aclaró la voz para hablar y se explicó. - de aquí a dos semanas es tiempo suficiente para remodelar la mansión. Voy a cambiar todo lo sombrío de este lugar para que cuando Draco pueda levantarse, vea un hogar completamente distinto- Narcissa posó una mano sobre la de Severus y lo miró a los ojos - Gracias- fue todo lo que dijo, pero sus ojos mostraban todo lo que no se puede decir con palabras. Severus asintió con un leve movimiento de cabeza y la mujer se dirigió a la castaña - y gracias a usted, señorita Granger, jamás podré agradecerle todo lo que ha hecho por nosotros-. Narcissa la miró cargada de emoción y luego de unos segundos, todos volvieron a terminar su desayuno.

Theodore y Snape se levantaron y retiraron las sillas de Narcissa y Hermione. Esta última se iba a quitar la capa para devolvérsela al profesor, pero este la interrumpió - No..-tomó la muñeca de la chica impidiendo su movimiento- Quédese con ella, la mansión es muy helada- y dicho esto, el profesor se retiró de la sala, empuñando su mano.

Theo se acercó a ella con aquella sonrisa que significaba solo una cosa -Parece que ya se te quitó el frío ¿o no Herms?- el chico la miró pero ella hizo como si no hubiese escuchado. La señora Malfoy se había retirado a la habitación de Draco, por lo que Theo era su única opción.

- Theo, necesito pedirte un favor-

- Lo que sea, que necesitas?- respondió picado por la ignorada olimpica que le dio Herms.

- Necesito mandar unas notas, de casualidad tienes una lechuza?- inquirió

- Claro, la traigo en seguida… para quién son? - preguntó de pura curiosidad

- Es una para Ginny y la otra para Luna; iré con ellas al centro comercial; ya sabes, necesito alg…- pero Theo no siguió escuchado. "Luna..." - ...así que les diré que nos juntemos aquí y salgamos- la castaña terminó y Theo solo la miraba, quieto "Luna viene… luna viene para aca" - THEO! ¿Me estas escuchando?- la castaña lo miraba enojada mientras él reaccionaba. - Aah! si.. Claro! la lechuza… te la traigo enseguida - Y salió presto a su habitación.

"¿que les pasa hoy a todos?"- pensó la chica, sentándose en un banquillo del lugar a esperar.

La gran biblioteca de los Malfoy era un manjar en todo sentido: una gran variedad de libros, incluyendo una asombrosa colección de artes prohibidas, un silencio sepulcral, y sillones cómodos cercanos a una chimenea. Pero lejos de poder concentrarse, Severus cerraba el libro por quinta vez y lo dejaba a un lado. empuño su mano derecha y respiró. Tocar el cuello de la castaña había provocado algo en su interior que hacía querer tocarla de nuevo, aun sabiendo que era un error. Por ello, cuando se arriesgó tomando su muñeca, la sensación lejos de calmarse había tomado más fuerzas dentro de él. Tocó con su dedo pulgar la yema de sus otros dedos y tiró su cabeza hacia atrás. ¿Que diablos le estaba haciendo sentir ella...?

La puerta de la biblioteca se abrió y Theodore entró, cerrándola tras de sí. Severus abrió los ojos colocado de nuevo el libro sobre él, y miró al chico que se sentó en el sillón frente a él.

-¿Que haces Snape?- inquirió.

-¿Qué crees que hago? - siseo como respuesta. El asunto de la castaña lo tenía de un humor de pelos, que alguien tenía que pagar.

-Pues si la respuesta obvia de "leer" es la que debería darte, déjame felicitarte Severus; eres un gran mago para leer un libro cerrado sin siquiera mirarlo - Respondió en el mismo tono. El profesor lo miró con desdén por unos segundos pero luego desistió. sacó el libro de su regazo y volvió a tirar la cabeza para atrás.

- No me puedo concentrar- confesó. Theo se vio tentado a lanzar uno de sus famosos comentarios, pero lo pensó mejor: Severus siempre ha sido...suspicaz. Y el tiro le podía salir por la culata.

- Yo ya me siento enjaulado. ¿Por qué no salimos a jugar un p…- Snape lo frenó con un rotundo -No

- ¡Vamos Snape!... no seas aburrido, si sabes que no leerás ese libro - Snape lo miró, sin decir nada y volvió a tomar el libro, abriéndolo en el acto.

Theo lo miró hostigado - Bien - se levantó - iré solo. Está claro que ni siquiera sabes subirte a la escoba - Se dió media vuelta con una media sonrisa en el rostro

La ira subió a los ojos de Severus, levantándose de golpe - Que dijiste saband…- pero Nott se giró y lo interrumpió alegremente - BIEN! YA TE LEVANTASTE, ASÍ QUE VAMOS!-  el profesor cerró los ojos "no puedo creer que caí en esa trampa"- pensó; pero la verdad, su mente no estaba colaborando mucho con la lectura y la idea de salir lo tentaba. Finalmente, se dispuso a salir de la estancia; Mal que mal, Nott lo había retado, y su honor no estaba en tela de juicio.

Al salir de la biblioteca Theo dobló a la derecha y Severus a la izquierda. Al darse cuenta de esto el profesor se volteó -¿A donde crees que vas? - Theo lo miró con cara de obviedad- VAMOS a mi habitación; no pensarás hacer ejercicio con camisa o si?

Severus se repasó mentalmente y se dió cuenta que era imposible -¿¡En que diablos me metí !?- se reprochó y sumido en el más sepulcral de los silencios, siguió a Theo con una mueca en su rostro. "Este será un gran dia" - pensó el ojiazul esbozado una sonrisa divertida.

Después de aplanar todo el centro comercial, haber explicado al menos el funcionamiento de 200 aparatos muggles y tratar de hacer que sus amigas parecieran "normales" la castaña estaba agotada.

- ¿Que tal si vamos por un helado? - preguntó. Luna y Ginny sonrieron y afirmaron con fuerza. se dirigieron a una heladería y pidieron sus copas.

- Y como están los chicos…? - preguntó rompiendo el hielo, como quien no quiere la cosa. Ginny suspiró pesadamente

- Bien… creo que ser los héroes del mundo mágico les sienta bien - rió falsamente -Ron … bueno, esta muy… "ocupado" con ser la estrella y Harry… bueno, no se mucho de él.

- ¿Pero cómo?... ustedes no eran.. - Terminamos - la cortó.

- Lo siento Ginny, yo no…- Tranquila - ella sonrió - creo que después de estar tanto tiempo enamorada de él, había demasiadas expectativas de por medio… solo no funcionó.

- Entonces deberías estar feliz...ya que no era tu verdadero amor - Luna comentó con su usual tono pasivo - y ahora, estas libre para conocerlo… deberías estar muy feliz!- añadió emocionada. La castaña con la pelirroja se miraron y sonrieron. - tienes razón Luna- Ginny le sonrió- Pero espero conocerlo pronto- hizo un puchero - no quiero estar sola! - Hermione se rió y luna solo la miró. "definitivamente hay Dhogors en la cabeza de Ginny..." - pensó, echándose una cucharada de helado a la boca.

-Se esta haciendo tarde, deberíamos irnos ya - comentó la pelirroja. Ambas asintieron y tomando demasiadas bolsas de compra se encaminaron a la salida.

El sol golpeó la piel de Severus como nunca antes lo había hecho, se había puesto una coleta amarrando su largo pelo negro, una sudadera y un buzo de Nott, negro por supuesto.

- Me conseguí esto - dijo levantando sus manos; en una traía dos escobas, y en la otra una Quaffle - Sabes jugar…¿ verdad? - Theo lo miró divertido. Hacer rabiar a Severus era uno de sus pasatiempos favoritos.

-Accio escoba- Severus lo miró desafiante mientras la escoba que el había elegido iba con seguridad a su mano. El profesor en un rápido movimiento se subió y voló por los aires. Theo lo siguió con la bola en la mano y se pusieron de frente.

- ¿Que se te ocurre?- preguntó Nott- no vamos a tirarnos la bola como las niñas ¿o si?-  Snape asintió y pensó un poco. Sonrió maliciosamente y tomó su varita - A esta altura...un poco más de magia oscura no hará nada - dijo y Theo sonrió de medio lado- caligo furvus - hizo círculos con su varita y dos aros de una densa niebla oscura aparecieron, mandándolas una a cada lado de su mano - solucionado - dijo triunfal.

- Bien, 30 minutos por lado - respondió Theo. Ambos se movieron hacia la derecha quedando cada uno con un aro detrás. -Entonces… que comience tu paliza- y diciendo esto, Theo tiró la pelota al cielo.

¡Fum! -Las chicas se aparecieron fuera de la imponente mansión.

- ¿Por qué no nos podemos aparecer adentro? - Preguntó Ginny mirando todas las bolsas que traían

- Porque nadie se puede aparecer dentro de ella- La castaña miró con los ojos abiertos a Luna, que había respondido mientras la ojiazul parpadeaba como si nada. - ¿y tu como sabes eso? - inquirió, abriendo las puertas de la mansión.

- Theodore Nott me lo contó - dijo mientras caminaban por los jardines.

- ¿y desde cuando son amigos?- la pelirroja la miró suspicaz, cosa que Hermione notó, pegándole un codazo.

- Bueno… el no es mi amigo, porque me gusta y los a… - ¿QUEEEE? - preguntaron sus amigas al unísono -¿¡Y por qué no nos habías dicho nada!? - le reprochó Ginny y Luna abrió más aún los ojos - ¿Debería?... Oh! lo siento - dijo Luna ruborizándose un poco. Hermione miró a la pelirroja con ojos reprobatorios y se dirigió a la rubia más calmada - Luna - ella la miró - ¿Y él te corresponde? -

-No lo se… una vez intenté decírselo y le pregunté si éramos amigos; él me dijo que si y no lo dije nada, ya que los a…- pero un grito la frenó -¡CUIDADO!- Las tres chicas miraron al frente y vieron como una quaffle venía a toda velocidad hacia ellas. Iban a lanzar un grito cuando Snape se lanzó de su escoba e intercepto la bola, cayendo estrepitosamente sobre el piso.

Theo se bajó rápidamente de su escoba y se dirigió a las chicas . -¿Es..estan bien?- preguntó jadeante. - Si Theodore Nott- respondió Luna como si nada, y el chico se enrojeció.

-¡SERÁS IDIOTA!- Le gritó a Theo lanzando la bola, este la esquivó y tras notar que el profesor caminaba perfectamente bien, lanzó una risotada - ¡Jajaja! no sabía que también volabas Severus!- Ginny se rió con él, pero Hermione no tuvo cabeza para escuchar la burla. La imagen de Severus con esa sudadera que mostraba sus brazos perfectamente delineados y dejaba ver algo de su musculoso pecho la dejó noqueada. Una gota de sudor se perdía entre sus pectorales y Hermione no pudo hacer nada más que morder su labio inferior. Severus vió el gesto de la chica y una oleada de deseo lo recorrió "CONTRÓLATE!" - sacó rápidamente la vista de sus labios y miró a Nott con el ceño fruncido - ten mas cuidado- le siseo y caminó hacia él. -Tranquilo Sev…-

- Aaaah!- gritó Snape corriendo la mano que el chico habia puesto en su hombro - ¿¡Qué haces!?- le espetó. Nott miró su hombro abriendo mucho los ojos  -¡Severus estás herido! - dijo y le mostró la mano que recién se posaba su hombro, ensangrentada. Hermione reaccionó y avanzó hacia él. - déjeme ver, profesor - le pidió. Al ver que el profesor no se movía lo giró ella misma y vió los arañazos en su espalda.-Se ha arañado mucho al caer, hay que limpiar esto- Severus se puso nervioso ante su tacto y la sola idea de que este se prolongara había mandado señales a ciertos lugares de su cuerpo.

-puedo hacerlo solo- se soltó de su agarre y salió disparado a la mansión, con los ojos de la chica en la espalda.

Hermione se quedó pasmada viendo como el profesor rehuía su tacto; ¿Acaso le daba...asco?.  La chica agachó la mirada con los ojos vidriosos, pero Ginny no iba a dejar que esto se quedara asi. -Ven, vamos- La pelirroja la tomó del brazo y fueron tras él. ¿Acaso ella era la única que había visto la reacción del profesor?.

Theo y Luna se quedaron parados en medio del jardín Malfoy. El chico libraba la tercera guerra mágica en su interior: "¿Qué hago?-"Invitala a dar un paseo"-"No, invitala a entrar"-"Recorre los alrededores"-"¡Que conozca el jardín!- Se llevó una mano a la nuca y la miró. Sus ojos estaban perdidos como siempre en algún punto lejano que solo ella veía mientras su pelo ondeaba con el viento -Eeh...Luna -Ella posó sus ojos en el chico y él tragó saliva -te...te gustaria dar una vuelta por el jardín?- preguntó. La chica le sonrió - Claro Theodore Nott - el chico liberó su espalda y sonrió más relajado - Dime Theo, solo Theo- le pidió mientras ofrecía su brazo a la chica. Luna lo aceptó y se dispusieron a avanzar

  • Esta bien Theo, solo Theo.

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