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Renaciendo a tu lado — capítulo 7

Hola! Lamento mucho la demora, pero aqui les traigo un nuevo cap! y prometo, actualizaré pronto C:

Gracias a todos por leer,

Un beso!

Astoria

...-º-...

Ginny dio un portazo que hizo temblar la mansión entera y miró fijamente a la castaña

  • ¿Ginny qué…- pero fue interrumpida por los gritos de la chica -¡GINNY NADA! ¿¡Dejaste tu vida entera, a tus amigos, tu casi " futuro inminente" con mi familia para esto!? - La cara de la chica de fundía con su pelo mientras avanzaba amenazadoramente hacia Hermione - ¡No puedo creer que él se haya ido y tu no hayas hecho nada, NADA, por detenerlo o hacer algo!, ¿¡Acaso no viste cómo se puso!? -  Hermione realmente no entendía nada. Miró estupefacta a la pelirroja mientras intentaba dilucidar la dirección de su amiga; ¿Qué reacción era esta?

  • ¡Por Merlín Hermione!- le dijo arrugando el ceño -¿ de verdad no viste lo nervioso que se puso? ¡Es evidente que te rehuye porque le gustas! -

-¿¡Ginny que dices por favor!?- la castaña negó con la cabeza; ¿como su amiga se atrevía a decirle eso?

  • ¡Hermione Jean Granger, yo realmente no sé qué diablos le viste a ese tipo para estar tan perdidamente enamorada de él, pero estás tan convencida de que él te es indiferente que no eres capaz de ver lo que está frente a tus ojos!- la pelirroja se acercó a su amiga lentamente y le comenzó a decir más bajito -Hems...no dejes que te pase lo mismo que a mi…- unas silenciosas lágrimas comenzaron a caer por las mejillas de la chica - yo perdí a Harry por no estar a su lado, por dejarlo ir…  por no poder luchar por lo nuestro… por favor...no dejes que te suceda lo mismo a ti-  Los ojos de Hermione comenzaron a vidrearse, pero fueron interrumpidas por un ¡POP!

-Señoritas Granger y Weasley - Blixy hizo una reverencia y Ginny se limpió rápidamente las lágrimas con su manga- Blixy vió esto afuera - chasqueó los dedos y todas sus compras aparecieron frente a la cama- y creyó que las habían olvidado.

  • Gracias Blixy- dijo Hermione con la mueca de una sonrisa

  • Si no se les ofrece nada más, Blixy se re… - NO! ESPERA!- Ginny se volteó rauda y se dirigió a la elfa - ¿Nos podrías traer loción cicatrizante, unas toallas y agua tibia?

  • Enseguida Señorita, Blixy estará encantada de serle útil - y con un ¡POP! desapareció de la habitación.

La pelirroja se acercó a la cama y dio vuelta toda la ropa sobre esta. Hermione se dirigió a ella escandalizada  -¿Ginny que estas haciendo? -. La chica ignoró a la castaña y rebuscó entre las compras hasta que encontró un jeans azul oscuro ajustado y una polera pabilo azul, las tomó y se las pasó a la castaña. -Ponte eso. vas a ir a curar a Snape, YA!- Hermione negó con la cabeza pero Ginny la empujó al baño - Cambiate.- le ordenó y la encerró en el baño.

Ginny tenía razón… debía dejarla cobardía de lado… "Si tuviera una sola oportunidad…"

enterró sus uñas en la ropa y cerró los ojos con fuerza. "No seas miedosa Hermione Jean Granger"-pero no podía moverse. Una cosa era tratar, con todas sus fuerzas, no ser invisible. Otra muy distinta, era ir, y enfrentarse a Severus. Respiró profundo un par de veces, se mordió el labio, moviendo escandalosamente los pies, respiró profundo de nuevo, y cerró los ojos: "tres, dos, uno...ya" . se levantó de golpe y se arregló.

Tres minutos después salió, pero Ginny ya no estaba en la habitación. Sobre la cama solo estaba lo necesario para curar al profesor ya que toda su ropa había sido guardada. Tomó los materiales y tras titubear, tomar aire, y reprenderse mentalmente por tercera vez, salió decidida a la habitación contigua.

Snape vió su herida con ayuda de un espejo y bufó. La ducha no había servido y menos su mano tanteando a ciegas su espalda. Unos golpecitos en la puerta lo interrumpieron y se puso unos boxers, la bata y abrió. Hermione apareció frente a él con firme expresión.

  • ¿Puedo pasar?- y sin esperar la respuesta, entró. Severus cerró la puerta tras de ella y se dió la vuelta lentamente, hasta que sus ojos se encontraran con los de ella. el conjunto que traía la chica resaltaba cada una de sus curvas y su pelo amarrado en una coleta dejaba libre su cuello. El Slytherin tomó aire y cerró los ojos lentamente "Esto es peligroso… muy peligroso", pensó.

  • ¿Qué hace aquí Señorita Granger?- siseó con su usual tono, queriendo intimidarla. ¿Es que acaso lo estaba provocando?

  • Profesor, siéntese- Le dijo la castaña ignorándolo, y señaló la cama con un mano.

"No" -Pensó su parte racional; pero había otra que no ponía en duda la orden...que fue la que finalmente venció. Snape arrastró los pies hasta el lugar, luchando a cada paso por retroceder el camino andado; sin embargo, llegó antes de que se diera cuenta frente a la castaña, sentándose donde ella quería. "¿¡Qué diablos estás haciendo!?, pensó, mientras lentamente la chica se acercó y extendió las manos hacia él. Severus tragó saliva mientras las manos de la castaña tomaba el cuello de su bata y la tiraban hacia atrás, liberando sus hombros. La chica se acomodó a su lado, instruyendo con sus manos al profesor a ponerse de lado. Él le permitió el libre acceso a su espalda y con ayuda de una toalla, comenzó a limpiar.

Pequeñas gotitas de sangre mezcladas con agua caían, mientras ella se perdía ante la visión que tenía. Tomó el frasco de loción y se la untó en dos de sus temblorosos dedos. "no te eches para atrás!" se dijo, y dirigió sus manos a él.

La expectación provocaba estragos en Severus. Por su mente se cruzaban imágenes de lo que quería que la chica hiciera con él. Una leve presión sobre su hombro seguido de un escozor le dieron la pista; pero lejos de sentir decepción por no cumplir alguno de esos fervientes anhelos, un cosquilleo se comenzaba a sentir en la zona de su tacto, calaba en él y viajaba a su virilidad.

Hermione siguió masajeando segura hasta tener toda la herida cubierta y retiró su mano. ¡Es evidente que te rehuye porque le gustas! -la voz de Ginny retumbó en su cabeza- ¿¡Acaso no viste cómo se puso!?- . Una voz, esta vez de ella misma le sugirió- "Ponlo a prueba"- Hermione evaluó la idea… era jugar con fuego. Snape podría molestar, echarla… odiarla. Recordó el roce de la mano de él en su cuello, y quiso hacer lo mismo. Inspiró valor y con su mano izquierda tocó el cuello del profesor, y como una leve caricia, comenzó a bajar lentamente por su espalda: rodeando su herida, llegando a la columna y bajando, sintiendo el duro camino de las vértebras que él encorvaba a su tacto, hasta toparse con la bata. Esperó alguna respuesta de él: odio, miedo, furia… nada. Al ver que se quedó quieto, deshizo el camino recorrido, llegando nuevamente a su cuello. Severus le abrió el paso, tirando la cabeza hacia atrás, y soltando un pesado suspiro. La castaña sonrió satisfecha y retiró la mano.

Se levantó de la cama y se puso frente a frente con el profesor. Snape abrió los ojos y la miró. Hermione vio el fuego en los ojos de él y notó su respiración entrecortada; no pudo evitar sonreír abiertamente y con aire triunfal culminó - Lo veo en la cena, profesor-  se despidió con un gesto de cabeza y salió de la habitación. - "Ginny tenía razón!"- exclamó para si misma y dando saltitos como Luna, avanzó por los pasillos de la mansión.

-¿ Te gustaría contar estrellas conmigo? - Theo miró expectante a la chica. No quería que se fuera, en realidad, no quería que se despegara ni un segundo de él.

  • Theo, es una verdad mundialmente conocida que los praesumptors se llevan las estrellas en el día, y las devuelven solo cuando la Luna aparece.

Theo sonrió al escuchar la explicación de la chica. "Si, definitivamente me quedaría con ella por siempre"-pensó. Y es que ella lo transportaba a su mundo único y especial. El mundo personal de Luna era tan diferente al que él conocía, que lo seducía con cada coma y espacio.

  • Entonces... ¿te quedarías a contar estrellas conmigo? - preguntó inseguro. Temía ser imprudente y alejarla de él, pero temía aún más estar lejos de ella… vivir sin ella ya se estaba haciendo muy difícil

  • Creo que si me quedara contigo, mi padre se pondría celoso y pensaría mal de ti - dijo con su usual tono inocente

"Yo si fuera tu Padre también lo haría Luna" Pensó amargo. Y es que en estos momentos era cuando más detestaba ser un ex-mortífago.

  • Pero no te pongas triste Theodore. Prometo que le preguntaré cuando llegue a casa, si me dejará algun dia quedarme a contar estrellas contigo - añadió. Theo sonrió y bajó la mirada. Una fría brisa avanzó por los campos y los envolvió.

  • Creo que deberíamos entrar - Luna asintió y tomó la mano que él le ofreció para levantarse. Él miró la pequeña mano de la rubia en la de él y sonrió. Los ojos azules de ella miraron como los dedos de él se entrelazaban con los suyos y sintió como un enorme nerviosismo la abordó. Nott se dió cuenta de la reacción de la chica y se acercó más a ella; y tiernamente le besó la frente.

  • Gracias… gracias por todo Luna - ella lo miró y sonrió. Y sin soltar sus manos, se encaminaron a la mansión.

  • Auch!- susurró la castaña, sobándose el lugar donde Theo le había pegado un codazo. El chico le hizo una mueca a Hermione para que mirara a la dueña de casa, que tenía su perspicaz mirada sobre la chica

  • Señorita Granger, qué opina de las tonalidades? - Hermione la miró apenada, y sonrojandose le respondió

  • Lo lamento Señora Malfoy, no estaba atenta - Narcissa sonrió levemente y le repitió

  • Te comentaba, que me gustaria pintar la mansión de colores crema, iluminarlos bien, para que se vea más amena, y familiar; ¿Qué opina ?

Hermione pestañeo un par de veces para sacarse de una vez la imagen del profesor que no había aparecido a cenar; y es que por su imprudencia había retrocedido años luz en su plan "¿Por qué le hice caso a Ginny!?" y con esa frase en la mente, levantó la vista hacia las altas murallas del comedor tragándose las lágrimas que amenazaban con salir; y dió paso a los colores, la mansion llena de vida entre los pasteles y el blanco, los floreros utilizados para lo que fueron hechos y los muebles esperando por la familia, si, definitivamente en su máximo esplendor.

  • Se vería preciosa… - comentó - pero creo que a Draco le gustan unos colores bastante alejados a esos- se mordió la lengua al ver la cara de Narcissa perder el entusiasmo que tenía unos segundos atrás. La mujer soltó un largo suspiro y dijo, bajito:

  • Es que no conoce otros - y tras decir esto, levantó su cara con una fuerza renovada y agregó - por eso, yo se los voy a mostrar-.

Theo asintió, y levantó su copa de vino - Por la nueva Mansión Malfoy entonces - Hermione y Narcissa se sonrieron y alzando sus copas, respondieron al unísono - por la nueva Mansión Malfoy.

Severus frunció el ceño y se pasó por milésima vez la mano por su pelo. El agua de la bañera se había enfriado hace horas, pero su espalda seguía en llamas desde que la castaña había depositado con sus propias manos el fuego en ella.

  • Hermione Granger…- siseó lentamente imaginandola frente a él - ya... basta - susurró, cerrando con más fuerza sus ojos; pero lejos de detenerse, la castaña avanzó osada con sus manos, más lejos de lo que él se hubiese atrevido a sugerirle. Severus tiró la cabeza hacia atrás y sus manos viajaron hacia donde estaban las manos de su alumna. Una alarma se encendió en él y abrió los ojos de golpe: - Mi alumna…- No, esto estaba mal, muy mal. La pasión que sentía por ella estaba prohibida. ¡Merlín! ¡Era su alumna!...era una niña, la vio crecer, lo aburrió hasta el cansancio con su mano alzada y sus respuestas a todo, absolutamente todo...y la vio transformarse en ese ser que era el dueño de sus deseos… "No, ya no es una niña"-se corrigió, y se levantó de la tina para ir a acostarse. No había ido a cenar, y es que no podía mirar a la chica a los ojos sin desearla…de todas formas, la vida como mortifago le había enseñado a no tener hambre. "Hambre…" -Pensó - "Esta claro que tienes hambre de otra cosa…" -Tiró la toalla con furia al piso y avanzó al armario, cogió un pantalón suelto y se lo colocó.

Caminó de un lado al otro pensando, evaluando...tomando una decisión. No podía negar lo evidente: deseaba a la castaña, mas de lo que quisiera. Pero era imposible. Esto era… "Algo incorrecto y repentino", y como tal, un poco de distancia y de tiempo lo curarían.

-"Tiempo"- Soltó una risa seca, pensando en todos los años que su amor por Lily se mantuvo intacto, cada segundo. -Lily - susurró, pero un extraño sabor quedó en su boca al pensar en el nombre de la madre de Harry. Suspiró al darse cuenta que ya no se sentía igual.

Se sentó cansado en un sillón cerca de la ventana y miró las estrellas. Se sentía… extraño.

Volvió a él la resignación y la amargura, pero con muchísima más intensidad. Ya había pagado su deuda con ella y con ello, Lily se marchó para siempre… dejándolo vacío.

Miró al cielo y se perdió en la inmensidad… -Estoy perdido- musitó, y caminó hacia su cama. Se tiró en ella y cerró los ojos, la imagen de la castaña abordó su mente, pero la alejó inmediatamente.

E intentó dormir, decidido a seguir en su papel de mártir, y alejarse de la castaña pasa siempre.