Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Addicted to You · de

Addicted to You — capítulo 21

Desde que soy pequeño mis padres me han dejado casi como enseñanza que mi vida dependerá del estatus de la mujer con la que me establezca. Yo siempre he creído más en el amor verdadero. Y hasta el momento sólo he tenido dos: Melissa Simpson y Rose Weasley. 

La primera la conocí cuando vivimos en Londres con mis padres. Ellos aún no se odiaban profundamente ni estaban en proceso de separarse. Melissa Simpson... Una castaña con ojos celestes. Una mujer adorable hasta los huesos. Ella me amaba, y yo la amaba. Hasta que conoció ella, por casualidades de la vida a quien considero mi peor pesadilla: Scorpius Malfoy. 

Los Malfoy son enemigos de mi familia por principio. Y no por principio por lo que pasó en algún pasado oscuro en los que estuvieron involucrados con El Que No Debe Ser Nombrado. Sino porque mi padre me contó que antes de casarse con mi madre Draco Malfoy fue el gran amor de ella. 

Volviendo al tema central, Scorpius sedujo a Melissa (Ya conocía su fama de seductor y Casanova en Londres) y la alejó de mi. Yo le había pedido matrimonio a ella. Ella me engañó. El compromiso se rompió. El matrimonio de mis padres se pudrió.

Viví varios años en Nueva York intentando superar ese duelo que me auto impuse. Estaba destrozado y odiando a todas las mujeres. Fue demasiado fuerte que ella me dejara de esa manera. No me gusta pensar en esos detalles asquerosos que concluyeron en un no matrimonio. Pero si les contaré que mis padres tenían amistades con los padres de Melissa. E iban a hacer una alianza estratégica. Creo que eso se rompió cuando se me ocurrió decirle a ella Puta en la casa de sus padres. Fue un acto de total impulso. 

Entré a estudiar como medimago en una pequeña academia en Nueva York. Fue cuando decidí independizarme de mis padres y sus constantes muestras de arrogancia y lujo desmedido. Prefiero ser servidor de otros, ayudar al prójimo. Ser una buena persona. Empecé a hacer mi residencia en un Hospital Muggle de Nuea York, siendo bien valorado por el Doctor Angel. él me explicó que llegaría una nueva residente que era como yo. Rara para ellos. Pero muy inteligente, y que entendía muy bien la lógica de la medicina Muggle. Me pidieron que la fuera a buscar. Pensé en encontrar una mujer totalmente nerd. Que equivocado estaba.

Cuando la vi salir de la zona de pasajeros me quedé embobado. Es una mujer absolutamente hermosa. Piel blanca, pelo rojo fuego y con bucles, y unos ojos azules que fueron mi total perdición. Al poco andar me di cuenta que era la mejor mujer que hubiera conocido. Al poco andar me enamore perdidamente de ella. Al poco andar, me di cuenta que escapaba de un amor tortuoso. Al poco andar me di cuenta que ese amor era Scorpius Malfoy. Él nuevamente se hace presente para arruinarme mi vida. 

Cada vez era mas confuso. No me la podía sacar de mi mente, y creo que fue realmente especial cuando nos besamos en mi apartamento. Sentí que tocaba el cielo al sentir su aliento de ángel, al sentir mi cuerpo aprisionando el suyo. Pero todo cambió cuando mencionó a su verdadero amor y mi peor pesadilla. Quedé helado al saber que ella también había caído en sus manos. Pese a eso, seguía amándola y mi impetud principal era cuidarla y protegerla para siempre. Aunque tuviera que enfrentarse a los puños con Malfoy nuevamente.

La invité una noche a bailar, y se veía despampanante, por no decir extremadamente sensual y hermosa. Se tomó un cuba libre al seco y sentí que se hubiera emborrachado. Pero, según ella, estaba muy lúcida, solamente muy cansada. De todas las mujeres que invité a salir, fue con la que mejor la pasé. Me reí mucho. Y de seguro que las enfermeras del Hospital, que la odiaban por sus diagnósticos certeros, la odiarían aún más por salir conmigo. Dormí con ella. No de la manera que quisiera, pero estuve en la misma cama con ella. Y ese amanecer fue perfecto. Hasta que apareció el demonio platinado, jurándole amor eterno. Fue ahí donde me di cuenta que no podría competir con él: Ella lo amaba. Estaban enamorados.

Traté de ser su mejor amigo, a ver si de ese modo se daba cuenta que yo soy un buen hombre, con buenos sentimientos, pese a lo que dice Malfoy. Conocí a su madre después de navidad, una mujer extremadamente encantadora y muy joven. Luego me enteraría que su madre se casaría con quien fue el primer gran amor de la mía. Esto se estaba volviendo endemoniadamente confuso. 

Llegué a la conclusión y a un acto desesperado de que Weasley me besaría para el Año Nuevo. Fui demasiado ingenuo, porque Scorpius se adelantó y la besó frente a mis ojos. Ya no habían esperanzas. Ella le correspondía. Sentí que moría de celos, y le advertí a Malfoy que si algo malo le pasaba por culpa de él a Rose, yo lo mataría. Eso si era una promesa.  

Para peor, me tuve que enterar que él le había pedido matrimonio... Y ella aceptó. No inmediatamente, pero si aceptó. Hablé con mi madre. Ella me dijo que es muy difícil sacarse de la mente a alguien quien tienes tan inserto en tu corazón. De seguro, me dijo, que ambos se enamoraron y se complementan entre sí. Volví a mi casa, con la esperanza de encontrar un amor así algún día. Con un poco más de consuelo, hasta que sentí el timbre y, al abrir, la vi llorando y sufriendo. Fui un buen amigo y la consolé. La acogí y le di lo que se merecía: Un descanso de ese huracán tormentoso. Ese era mi amor puro. Mi amor verdadero. 

Cuando estaba durmiendo, sentí la necesidad imperiosa de cobrar mi venganza. Y así lo hice. Pillé a Malfoy en el departamento de Rose.

  • ¿Qué haces acá Joignant? ¿No te dijo Rose que nos íbamos a casa?

  • Mal nacido, hijo de la gran puta mas grande- Mi impulso me condujo a golpearlo con varios puñetazos- La engañaste, rata asquerosa, así no se tratan a las mujeres

  • Devuélvemela asqueroso francés, galán de pornográficas baratas- Scorpius también me intentó dar pelea, pero esta vez yo fui mas fuerte. Cobré mi venganza por Rose y por Melissa. 

  • Te dije que te iba a matar, y lo voy a hacer, rubio mal parido, cretino de primera

  • ¡¿Dónde esta ella?!

  • No te lo diré... Hijo del demonio... Que bonito quedaste. Ahora vuélvete a tu empleo en Cooperación Mágica y seduce a alguna modelo estúpida... Rose ya no quiere verte... Y no te diré donde esta, porque no quiere saber nada de ti...- Para rematar, lo escupí y me di media vuelta.

  • ¡Rose va a volver conmigo! ¡Yo la amo de verdad!

Me llevé a mi mejor amiga a Los Ángeles, con la ilusión de poder hacerla olvidar. Me llevé varias buenas sorpresas: Rose estaba más osada, ya que usó un bikini que dejaba poco a la imaginación y se tiño el cabello. Ya no era la mujer de los pelos de fuego. Era una hermosa castaña oscura con un pelo más que liso. Una Rose totalmente distinta. Creo que todo marchaba bien hasta que me comunicó una noticia: Dejar+ia Nueva York para siempre. 

Se iría a África. Mi corazón quedó partido como la cara de Malfoy. Ahora si que la perderé para siempre.