Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Addicted to You · de

Addicted to You — capítulo 26

  • Estas nerviosa- Vuelvo a mi casa después de un buen tiempo... es para ponerse nerviosa- La boda de tu madre saldrá bien- Lo sé... Es sólo que...- Te evalué bien en tu informe a San Mungo... Y te evalué bien en otros aspectos... Ten calma cariño. Bien, supongo que se preguntarán cómo llegué a tener ese grado de intimidad con Hans Von Kraussen. Luego de mi apendicitis y de mi casi encuentro de frente con Scorpius, Hans tuvo la amabilidad de cuidarme casi una semana que duró mi reposo absoluto. Me dediqué de lleno a mis pacientes, y luego a Bryan, quien estaba cada vez más afianzado al sistema educativo. Nunca le pregunté a Hans por la carta. Nunca él me mencionó que tenía en su poder dicha carta. Fin del tema. Habían pasado algunas semanas cuando Hans decide llevarme a un Safari. Fuimos los dos solos. La cantidad de animales maravillosos que vi me dejaron impresionada. Nos quedamos a dormir en un hostal, que eran una especie de Domos dispuestos, con camas y mosquiteros. Esa noche era noche de danza. Era perfecta, porque estaba despejada y estrellada.- Te sienta bien esa luz Rose- Me dijo Hans mientras mirábamos como danzaban los aborígenes del lugar- No digas eso...- Lo digo en serio... El azul te favorece... Hace que tus ojos se conviertan en dos océanos potentes que brillan y deslumbran... Cautivan a cualquiera... Yo estoy inmensamente enamorado de ti...- No digas eso...-Es verdad... Me gustas desde que vi tu foto cuando pediste, no miento, suplicaste que querías hacer el internado acá... No sé que te hizo escapar de Nueva York ni que te hizo Malfoy, pero yo te amo... Soy sincero...- Yo...- Sé que me pediste tiempo.... Sé que dijiste que fuéramos amigos antes... Pero estoy loco por ti- Y de la nada me besa. No es un beso precisamente malo, ya que quizás la experiencia hace que tenga una muy buena técnica, pero... Algo falta... Me gustó mucho, no lo niego, porque llegué a segunda base con él (saben a que me refiero, no quiero ser más explícita). La cosa es que a Bryan no le cayó muy bien la noticia, pero le expliqué que así tendría a un padre con quien compartir. Insiste en que vuelva con Scorpius. El detalle es que volví a Londres nuevamente como una mujer comprometida. Hans me pidió matrimonio dos semanas antes de volver a Inglaterra. Bryan estaba molesto, y prefirió terminar sus clases en Nairobi. Me sentí bastante triste con su desaire, aunque su carta era bastante hermosa. Rosita, no estoy molesto contigo. Sólo sé que tu no amas al jefe doctor. Sé lo nerviosa que te pones cuando hablo del hombre rubio... Sólo espero que Inglaterra te aclare las dudas. Es la primera carta que le escribo a alguien, y es un gusto que tu seas la privilegiada. Te quiero demasiado como nunca llegue a querer a mi madre. Eres lo más parecida a una. Buen viaje Rosita.- Rose, ya llegamos. Hay que ir a buscar las maletas y...- Mi madre nos viene a buscar con su casi marido- Le dije, volviendo a la realidad. Volviendo a la tierra que dejé atrás por mi profesión... Y pos desamor- Cariño... Movámonos, estamos haciendo taco- Oh, claro...Claro...- Salir por la mampara desde el desembarque me provocó una serie de escalofríos y espasmos espontáneos. Esto se calmó cuando vi a mi madre, que estaba hermosa, radiante, junto a Draco Malfoy. Corrí a abrazarla.- Mamá.... No sabes cuanto te extrañé- Mi niña- Ambas nos pusimos a llorar abrazadas, mientras que los varones tomaban nuestras pertenencias- Hans Von Kraussen- Draco Malfoy... No soy el padre de Rose, pero soy ahora el futuro marido de la hermosa Hermione- Un gusto conocerlo- Oh... Hans, es un gusto conocerte, aunque ahora mismo esté llena de mocos- No se preocupe Señora Granger... Es absolutamente encantadora usted- Vaya que novio más halagador te fuiste a escoger mi pequeña Rosie Llegué al departamento donde vivíamos con mi madre. La excepción es que ahora vive en él también el señor Malfoy. Hans no quiso quedarse ya que tenía, según él, que resolver algunos asuntos. Estaba algo cansada por el jet lag, así que decidí dormir. Mi madre tenía mi cuarto tal y como lo dejé. Hans me dijo que me iría a buscar en la tarde para ir a ver mi departamento y cenar. Entre sueños escuché la voz chillona de una mujer a la que no conocía. ¿Será que el señor Malfoy engañaba a mi madre?- Hola Draco- Lila... ¿Cómo te va?- Bien... ¿Y esas maletas? ¿Se van de viaje?- No... No... Llegó la hija de Hermione- Oh... La pelirroja- ¿La pelirroja? Ni la conozco y sabe de mi y me trata así... De seguro es una rubia desabrida o con unos pechos exuberantes- ¿Su hijo está?- Eureka, es la novia del demonio de ojos acerados- No... No ha aparecido... De seguro está con Albus- Emborrachándose juntos, que linda imagen se me vino a la cabeza- Deberías llamarlo... Digo, para que los presentemos como novios oficiales- ¿QUÉ? ¿NOVIOS? Casi me levanté al instante y me llegué hasta a caer de mi cama por el impacto. Mi corazón latía furioso y estaba realmente enojada. *¿Por qué estas enojada Rose? Era exactamente lo que qu erías...*Cállate mente...CÁLLATE- Oh aquí estas mi amor- Oh no no no NO, mi corazón pareciera que se me iba a salir de mi cuerpo... El mismo adonis del amor se encontraba en mi casa y descubriría que llegué... Por Merlín, Morgana, los elfos domésticos, Trolls  y Pevees...- Hola cariño... Oh que idiota, olvidé algo en el auto- Gracias, GRACIAS al cielo que se fue- ¿Es necesario que lo vayas a buscar?- No empieces con esos celos idiotas... Maletas... Papá...- Yo te acompaño hijo a buscar el teléfono...- Gracias señor Draco, le haré un altar y juro que le daré el mejor discurso de la vida en su boda... Lo juro.Me fui a duchar, ya que estime que Hans llegaría en breve y me puse un vestido celeste que me llegaba a las rodillas. Peiné mi pelo, algo menos liso que antes y salí al estar de mi casa, encontrándome con Hans.- Hola... ¿Cómo entraste?- Ah... Una chica rubia me dejó entrar... Ella ahora está viendo algo con tu madre en el taller. ¿Dormiste bien?- Si... Deberiamos ver lo de mi departamento ahora- Ok... Vamos... Así aprovechamos de comprar algo para la cena de mañana en casa de tu tío Harry- ¿Qué?- Ah, tu madre hará su fiesta de compromiso allí...- Ok... VamosSalimos de casa algo apurados, y yo con un dolor punzante en mi estómago debido al nervio casi irracional que me provocaba encontrarme con Scorpius. Ya cálmate Rose, ya lo superaste. Nop... No lo superaste niña traviesa. Cállate de una vez mente libidinosa. Nos subimos a uno de los cubículos que nos dirigía hacia los estacionamientos, y al cerrar la puerta sentí la voz de Scorpius y me puse a temblar. Temblar de miedo... De excitación... Mi respiración se aceleró.- ¿Estás bien?- Si... Lo lamento... Me maree un pocoLlegamos hasta el piso del estacionamiento y nos subimos a un Mercedes Benz negro que me recordó al de Nueva York... En el que me siguió Malfoy... Ya sácate eso de la cabeza. *No... No quieres, lo deseas Rose Weasley... Búscalo.*Antes de partir sentí un grito que me terminó de convencer.- ROOOOSEY no lo pensé. Sólo actué.- DETENGA EL AUTO PORFAVOR- Abrí la puerta frenéticamente y salí corriendo, pese a que mis tacos eran los indicados para caer. Corrí como lo hice en Nueva York... Lo amaba, pese a todo. Caí en sus brazos y ambos nos dimos ese maldito y necesitado beso que nos hacía falta. Estábamos en este mundo para estar juntos. No me importó que en el auto estuviera mi prometido, ni que arriba estuviera su novia, simplemente deje que esa lengua afilada, su maldito aliento fresco y sus labios expertos hicieran todo. Sentía que me faltaba la respiración. Eso tampoco importó. Pero algo nos interrumpió.- ¿Scorpius?- Era la voz chillona. Nos separamos y al mirar, mi madre, Draco y ella nos miraban sorprendidos, y podía sentir la mirada de Hans en mi espalda. Era un hecho: Estábamos fritos.