Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Addicted to You · de

Addicted to You — capítulo 25

Bryan estuvo toda la semana contento debido a las donaciones de las personas. Hasta llegué a grabarle un vídeo para mandarlo a quienes donaron. Mi madre contestó emocionada, diciendo que lo que hice fue maravilloso. También me comentó que se casaría con el señor Malfoy en Abril, siendo que ahora es Febrero. En Abril también me graduaría de medibruja y podría ejercer la medicina mágica. Al fin algo bueno. El único correo que intenté omitir, pero Bryan me obligó a leer fue el de mi primo Albus, donde me explicaba que Scorpius Malfoy se volvió hacia la bebida y se golpeaba casi todas las noches con algún sinvergüenza ladrón, por mi causa. Me pedía casi desesperado que hablara con él. Con toda la diplomacia que me permití, escribí la siguiente respuesta: *Querido Albus (La verdad no tan querido):**Dile a tu amigo que se muera si es posible. No volveré con él bajo ningún concepto. No depués de lo que me hizo. Que se busque a otra. Fin de la discusión.**Espero de corazón que hayas sentado cabeza. Manda mis saludos a Tía Ginny, Tío Harry, a Lils y a James.*Eso lo pondría en su lugar. Aunque por un minuto me permití recordar como se sentía el tacto de sus manos en mi cuerpo, su aliento fresco y cálido a la vez rozando mi cuello, su voz llena de sensualidad...- Rosita, todavía te gusta el hombre rubio- Me dijo Bryan- ¿Qué dices niño?- ¿Estás enojada?- Me preguntó el pequeño- Claro... Te golpearé con mi cojín para que aprendas que no deber entrometerte en cosa de grandes- Empecé a reírme mientras seguía a Bryan por nuestro cuarto con un cojín para poder jugar a golpearlo. Él tomó un talco que tenía yo para aplicarme en mi cuerpo, quedando ambos muy blancos (Yo aún  más de lo que soy) y los cojines todos desarmados, llenos de plumas. En ese instante me sentí como una niña, mientras que Bryan reía como loco. Parecía que nunca había tenido un momento como este. Ambos bailábamos de felicidad, mientras nuestro cuarto se transformaba en un desastre, dejando salir todo nuestro ser infantil. En algún instante me cansé y me dejé caer en mi cama, al igual que Bryan.- Rosita, ¿Alguna vez hiciste esto?- Me decía algo agitado y blanco, casi tan blanco como yo por el talco y lleno de plumas en su ropa- No... Ni siquiera con mi hermano.... Cuando eramos pequeños jugábamos a otras cosas... Tengo una familia particularmente grande- Guau, me hubiera gustado haber tenido una familia así de grande- Podrías tenerla Bryan...- ¿A que te refieres Rosita?- Bryan... Te adoptaré... Serás como mi hijo...- Oh por Merlín como dices tu...- Me reí mucho al oír esa palabra de su pequeña boca- ¿Que demonios pasó acá?- Hans nos miraba y no daba crédito al desorden monumental que existía en mi cuarto- Señor...- Bryan... Tranquilo, estábamos jugando... Yo lo limpio- Tomé mi varita mágica, y con sólo agitarla, todo volvió a su orden, mientras que Bryan me miraba estupefacto. Olvidé que él no sabía de la existencia de la magia- Oh... Bryan... Lo lamento... Yo no quería...- Es.... GENIAL, MI MAMI ES BRUJA, ES BRUJA Y ES BACAN, ES DE LAS BUENAS- ¿Mi mami?- Preguntó Hans- Una larga historia que luego te contaré... Pequeño... Esto es secreto... No debes divulgar lo que yo soy... Los muggles no lo entendería..- ¿Muggles?- Gente no mágica- Como yo...- Claro... No se puede saber...- No diré nada... Porque no quiero perder a la mamá mas genial de la vida- Mi niño- Lo abracé, sientiendo que lágrimas caían por mis ojos Bryan entró al internado y me sentí automáticamente mal. Como nadie se atrevía a revisarme en el hospital de Hans, él mismo me llevó hacia Nairobi para asistir a un hospital más formal. Una especia de San Mungo para aquellos magos que estaban en misión. Resultó ser que me dio apendicitis, y que tuvieron que sacarme un pedazo minúsculo de carne que estaba totalmente inflamado y que casi explotó en mi cuerpo, como una bomba, que casi me puedo haber matado y dejado sólo en el mundo a Bryan... Y a Malfoy.Si, sé que me retarán, pero pensé mucho en él mientras estaba hospitalizada. Recordé cuando me llevó al médico, junto a mi amigo Collin, por mi fractura del brazo. Fue dulce... Amable... Y luego tuvimos una sesión de amor físico increíble. Lo extraño... Lamentablemente, pese a todo lo que me hizo. Pero mi odio es mayor. Lo que me hizo no tiene perdón.Estuve dos días hospitalizada. Hans no le dijo nada a Bryan, para no preocuparle. Perdí casi 7 kilos con la operación, en la que Hans se aseguró que no tuviera alguna infección, ya que se hizo al modo Muggle. Mi madre se asustó, pero Hans logró calmarla. Se portó bastante bien en ese días. Siempre se preocupó de mi. Todos en el hospital me decían la chica de los cabellos de fuego. Mi pelo volvió a ser pelirrojo, pero más corto y liso (con la misma melena que me hice en Hollywood). Por fin había llegado el día en que me iría del hospital. Estaba bastante cansada. Hans tenía el Jeep relativamente cerca.- Hace calor- Te compraré un agua Rose- Gracias... Has sido dulce conmigo- Lo besé en la mejilla y él se fue contento a comprarme un agua, para mi sed. Pensé en todo estos días que he estado en África. Mi internado terminaría a finales de Marzo y quedaba aún días. Pensaba en lo bien que me hacía Bryan y en lo bien que le haría tener un padre. Hans podría ser un perfecto padre. Mientras lo veía volver, vi que alguien lo interceptaba. Alguien que conocía bien.- Por Morgana.... No- Era Scorpius, con su cabellera muy rubia, su piel blanca y sus ojos grises como el acero que estaban en el mismo lugar que yo. Y yo no podía correr, porque o sino se me abría mi hermosa pequeñas heridas. Estaba de piedra- No no no nooo- Necesitaba hacer algo. Lo único que se me ocurrió fue esconderme detrás del Jeep. Intenté pasar lo mayor posible desapercibida, aunque el dolor era monumental por agacharme. Lo podía escuchar hablar. Su voz era desesperada. No Rose, no caigas denuevo en ese abismo. - Selor, lamento molestarlo, pero creo que usted conoce a una persona que estoy buscando con desesperación para explicarle que pasó... Se llama Rose Weasley...- Mmmm... No, no la conozco señor- Gracias Hans... Gracias por salvarme de ese desgraciado- Estoy seguro de que si la conoce. Ella trabaja en su hospital, y no descansaré hasta que hable con ella- Volvió a Inglaterra... Tenía que arreglar un asunto con su departamento- Hans se estaba transformando en mi ángel de la guarda- ¿Inglaterra? ¿Cómo es que...? Bueno... Gracias... Si la ve, ¿Podría darle esto?- Por lo que pude deducir, Scorpius le dio algo a Hans. Sospecho que es una carta o algo por el estilo- Es muy importante... Hum... Bien, gracias por la información... Hubiera sido bonito reconciliarme con ella en este país maravilloso- Sentía que mi corazón latía con furia, y que necesitaba correr hacia él. No... No lo hice. No volví a caer. Sentí que mi adicción volvía. Soy una débil. Estaba en ese pensamiento cuando Hans tocó mi hombro.- Rose... ¿Estás bien?- Si... Gracias Hans....- Vamos a casa mejor... Necesitas reposo- De algo estaba segura cuando me subí al Jeep de Hans. Malfoy seguía siendo mi pesadilla... Y algo peor... Mi gran adicción.