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Addicted to You — capítulo 3

Esa noche no pude dormir. Cada sueño traía más a la luz esos hermosos ojos color mercurio, ese olor embriagante a menta y a su perfume. Esa manera en que él solamente me tocaba. Maldición. Esa noche había tenido relaciones con Jake, su novio, pero no había tenido chiste. No se había esforzado en nada, no me había sentido... Am... Plena. Estaba durmiendo, o intentando dormir, semidesnuda en mi cama en casa de mamá. A ella no le molestaba que trajera a Jake, aunque bien sabía que siempre me inventaba un dolor de cabeza para que no me tocara. Esta noche fue la excepción. Estaba tan confusa, tan enredada con los pensamientos... ¿Tan excitada? No no, claro que no... O sea, si por Scor... No, por Jake. Dios mio, hace calor. Me levanté a tomar agua, claramente más vestida de lo que estaba en mi cuarto. Deje roncando a Jake tranquilamente. Bastardo, se extasiaba rápidamente y luego se dormía. Mientras me servía un poco de leche tibia, para poder conciliar el sueño, hasta que sentí ruido desde atrás.

  • ¿No puedes dormir?- Pegué un gritito y solté el vaso, cayendo sonoramente en el suelo- Debes tener la mente muy sucia Rose para que te hayas asustado- Mamá... Me causaste escalofríos- Bien, me lo merecía por pensar en Malfoy (O el Engendro Malfoy, como le decía papá cuando era chica) de manera muy poco apropiada.- ¿Que tal tu relación con Jake?- Ok, le debo contar a mama- Un poco... Sin chispa- Ay hija.... Termina con él- Mamá... En la fiesta de Albus hice algo... Bueno... Con otro...- Y aquí venía el huracán inquisidor Weas... Granger. Que bueno que mamá adopto nuevamente su apellido de soltera.- Ok... Era de esperar... Jake es un completo pendejo- Eso me hizo reír, viniendo de mamá- Ahora bien... ¿Te sientes culpable por lo que hiciste?Y esa era mi duda. Si toda esa clase de actos increíblemente placenteros, pero ilícitos, tenían un dejo de culpa en mí. Definitivamente deseaba que se repitiera una y otra vez, porque nunca me había sentido así de... Feliz.- No mamá... No me arrepiento, que es lo peor- Me agarré la cabeza, intentando parecer confusa. Claro que estaba confusa. Estaba deseando sexualmente a Malfoy.- Bien...Ahora mi pregunta es ¿Quién es?- "Claro mamá, es Scorpius Malfoy" Seguro que te aplaude a cachetadas- Un chico que no conoces- Mentirosa- ¿Y ustedes...?- Mamá- Rose Weasley, hace tiempo que dejaste de ser una niñita. Ya casi tienes tu vida, en un mes más te vas a Estados Unidos a tu pasantía. Te voy a extrañar- Mamá... Me puedes ir a ver. Ahora eres una mujer sola.. Salvo que estés con algún sexy hombre que te haga sentir mariposas- Mamá se puso incómoda- ¿Mamá?- Lo sospechaba, se puso colorada- ¿Quién es?- Hija... No lo vas a creer... Pero es... Draco Malfoy- Y ahí sentí que toda la sangre se drenó de mi cuerpo- Él me esta haciendo sentir mujer nuevamente- ¡SANTA MIERDA! Mi madre, a quien quiero y amo en todo el mundo... ¿Sale con Draco Malfoy, el padre de mi super adonis? Creo que quiero enterrar mi cabeza en la tierra- Hija, ¿Qué pasa?- Ah.... ah... ah... ¿Su hijo lo sabe?.... ¿Qué pasó con la mamá de...?- Se divorciaron hace mucho tiempo. Draco me dijo que ella lo dejo de amar y que bueno... él ha estado mucho tiempo solo y que yo le gustaba desde la época de Hogwarts- Sentía ganas de vomitar, no por no querer la felicidad de mi madre, sino por las malditas coincidencias de la vida en que ambas, ella Granger y yo Weasley Granger, estábamos enamoradas de Malfoys. ¿Dije enamorada?- Bien, creo que me iré a dormir con este cuento de sueño que me has dado- Hija...- Mamá... Está bien... Estas en tu derecho. Buenas noches, te amo- Le besé la frente- Oh... Lo olvidaba- Con un suave batir de mi varita limpié el desastre de la leche, dejando impecable el suelo de nuestro departamento. - Buenas noches hija Hoy el director de San Mungo, en conjunto con el director de la academia de medimagos de Londres me llamaron para confirmar mi pasantía en un hospital mágico en Nueva York. La Gran Manzana. Vaya que cambio radical daría mi vida en un mes más. Si bien ya sabía que este viaje se llevaría a cabo, y esto no era más que la archi confirmación de aquello, había algo que me inquietaba. Y sabía muy bien cuál era el origen. Scorpius Malfoy.Mientras reflexionaba en cómo, con sólo una noche, se había podido meter tan profundo en sus pensamientos, sentía cómo unas mujeres estaban alborotadas con quizás que cosa. Al dar la vuelta, y antes de ser observada, se dio cuenta quien era el que las alborotaba. El aludido. 
  • ¿Qué carajos hace él acá?- Creo que pregunté en voz alta, porque fui escuchada por el Doctor Lowenthal- Rose, ¿A quien viste?- Me puse de piedra- No... Es un viejo amigo de... Mi primo, que no me cae bien, y está acá en San Mungo, Doctor- Nunca me había fijado que el Doctor Richard Lowenthal me miraba con una ternura que rozaba cierta perversión. Deben ser mis abundantes curvas en mi cuerpo, que no se de donde diablos las adquirí. - Oh, es Scorpius. Su padre es gran benefactor en este hospital- Bien, lo que me faltaba, es que me siguiera hasta donde yo trabajo. Aunque, de seguro, ya lo sabía. Arg, que molestia- Iré a saludarlo. ¿No me acompañas? - No... Creo que tengo que atender una urgencia...- Doctor Lowenthal- Demasiado tarde, Scorpius ya me había encontrado, posando su mano en mi hombro, lo que mandaba una serie de corrientes eléctricas hacia mi estómago y otras partes. Se fuerte Weasley.- Scorpius, siempre es una agrado tenerte acá en San Mungo. Ella es Rose Weasley, mi mejor residente, quien se irá a una pasantía en Nueva York- La cara de Scorpius fue épica. Miraba con cierto grado de furia por todos los alagos de parte del degenerado de Lowenthal, pero también cuando pronunció "pasantía"- La conozco muy bien a la Señorita Weasley- Volvió a apretar mi hombro, mientras acercaba más su cuerpo al mio.- A todo esto Rose, ¿Jake McClintock irá?- Ja, ahora era mi hora de la venganza- Por supuesto Doctor Lowenthal, él y yo somos inseparables- Era oficial, a Scorpius le ardía el trasero, como si hubiese comido ají o le hubiesen metido uno bien picante. Su cara era cada vez más desfigurada. - Oh, bueno... De todos modos no es tan buen residente como tú, a ti si que te extrañaremos- Maldito Richard Lowenthal. Maldito Scorpius Malfoy y tu sonrisa arrogante- Bien, Scorpius, te dejo, porque tengo que atender pacientes. Rose, tómate un descanso. Mándale saludos a tu padre- "Claro, el que hace que mi mamá tenga una sonrisa de oreja a oreja"- Yo me encargaré de que ella se lo tome correctamente. Y le daré sus saludos a mi padre, que anda misterioso. Debe tener alguna novia- "Si, mi madre imbécil". No encontró nada mejor que llevarme a una de las bodegas donde se guardaban algunos suministros. El olor era nauseabundo. Raro que yo diga esto, siendo que seré una pronta medimaga oficial. Estaba visiblemente nervioso. E insoportablemente hermoso. 
  • ¿Cuándo te vas a Nueva York?- Me preguntó sin rodeos- En.... ¿Qué te importa?- Me importa y mucho.... Más de lo que imaginas- Ok, esta conversación lleva a un rumbo extraño- En un mes- Dio un largo suspiro, mientras se masajeaba la frente. - Bien... Creo que seré concreto, ¿Amas al inútil de McClintock?- ¿Qué pregunta era esa? ¿Por qué lo llama inútil? Ok, si es medio inútil pero... No estoy entendiendo nada. ¿Lo amaba? Claro que sí... ¿O no?- Yo...- No te puedo sacar de mi cabeza maldita sea- Y en cosa de un segundo, sus labios estaban reclamando los míos, mientras que yo me dejaba llevar por este torbellino rubio. Rose, sal de este terreno peligroso... ¿Quiero salir?- ¿Qué haces?- Fue mi reacción posterior a ese... Alucinante beso- Quiero... Tú... Te quiero para mi- FUUUUUCK!