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La hija de la luna — capítulo 5
El hombre nos hizo entrar en la casa celeste y los chicos le contaron como me encontraron y que había pasado no se que barrera.
-Entonce es una mestiza.
-
Eso creemos, pero no sabe donde esta.
-
Esta bien,volved a vuestra cabaña. Ya hablaremos mañana de vuestra escapada.
Los chicos comenzaron a quejarse y a protestar. Pero al final se callaron al ver la mirada que les dirigía el hombre.
-Y directos a vuestra cabaña, nada de paraditas- Les dijo antes de que se marchasen.
- Bueno, querida, supongo que usted y yo tenemos de que hablar.-Dijo girandose hacia mi.
Asentí, como una boba.
- Siéntate, querida, y cuéntame lo que esta pasando.
Se lo explique todo desde el principio. Mas o menos desde que a mi padre se puso en plan psicópata paranoico y se fugo conmigo.
Cuando llegue a la parte en que me desperté sola en el coche pensé en lo que podría haberle pasado a papá me quede si voz y tuve que contener el llanto. Nunca me había gustado llorar y menos en publico pero se me hizo muy dificil
- Tranquila, Selene, descubriremos que le ha sucedido a tu padre. Mientras tanto, aquí estarás a salvo.
Aquellas palabras me recordaron a lo que me había dicho mi padre.
-¿A salvo de que?
-Oh, una muy buena pregunta. Pero antes de legar a esa parte hay mucho que explicar.- no es que eso me aclarase mucho la duda.- Creo que la película habitual sera suficiente.
Así que me puso una película de los tiempos de María Castaña que, después de un montón de chorradas, daba a entender que, adivina, era hija de un dios.
Estoy flipando en colores.
Mire a Quirón, esperando una respuesta. No parecía estar por la labor de darme ninguna.
-Vale ¿Que diablos significa esto? Los dioses no existen.
-¿Enserio? Entonces dime, no flotan las palabras cuando lees; es tu cerebro, esta preparado para entender el griego clásico; y que me dices de tu hiperactividad, eso es tu instinto, durante una batalla te mantendrá con vida. Y luego esta tu madre, a la que nunca has conocido y de la que no sabes nada.
¡Era cierto! ¡Todo era cierto! Lo de las palabras, lo de mi madre y como sabia lo de la hiperactividad. Pero era imposible, mi madre no podía ser una diosa. ¡Los dioses no existen!
¿Pero y si era cierto? ¿Y si decía la vedad? Eso explicaría muchas cosas.
-Entonces, suponiendo que sea verdad que mi madre es una diosa ¿Donde estoy?
- En el Campamento Mestizo. El lugar donde los semidioses viven y se entrenan. Y a partir de hoy, también tu hogar.
Vale, así que mi padre a desaparecido, resulta que mi madre es una diosa, ahora tengo que vivir en un campamento para semidioses, alguien o algo quería matarme y, básicamente toda mi vida se había ido al garete en solo un día.
Resumiendo, estoy jodida.