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La hija de la luna — capítulo 6
Pase la noche en la granja celeste, pero estaba preocupada y algo asustada así que tampoco pude dormir mucho.
Me pase un par de horas dando vueltas y vueltas, pensé en papa; en donde y como estaria y en todas las cosas que había descubierto en un solo día.
Al final, después de enredarme en las sabanas y caerme como unas siete veces, conseguí quedarme dormida.
Tuve un sueño rarísimo y un pelín espeluznante. Estaban papa y una mujer a la que no podía ver, discutían sobre algo pero yo no conseguía escucharles.
-No puedes hacer eso Alex. Solo la pondrás en peligro.- Dijo la mujer con firmeza.
Y en aquel momento lo entendí. Aquella mujer era mi madre.
Intente correr, pero estaba paralizada; quise gritar, pero estaba sin voz.
En ese mismo momento ambos dejaron de hablar, papa me había visto. Me miro y enseguida pude notar en sus ojos la pena y la culpabilidad.
-Selene.- Murmuro.
En el momento en que la mujer se giraba hacía mi todo se volvió oscuro.
Me desperté agitada y empapada en sudor.
En ese momento sonaron unos golpes en la puerta. Me vestí a supervelocidad con la ropa del otro día.
Abrí la puerta y me encontré cara a cara con una chica muy alta y de pelo oscuro. La chica me hecho una mirada osca, se notaba que yo no le gustaba.
- ¿Tu eres la nueva? Soy Clarisse, tu guía. Vamos, no pienso pasarme el día cuidando de una mocosa.
Normalmente la hubiese ignorado, pero estaba cansada y harta de todo lo que me estaba pasando y no pensaba aguantar a una estúpida con complejo de superioridad. En realidad, no estaba pensando mucho.
-Pero tu quien te crees que eres. Escuchame bien e pasado a peor noche de mi vida, mi padre a desaparecido y no se que diablos esta pasando así que te recomiendo que no me hagas enfadar.- Ya te había dicho que no estaba pensando mucho.
Se me quedo mirando fijamente y, por un momento pensé que iba a estrangularme y entonce, empezó ha reírse.
-Valla con la novara.- dijo entre risas.- Si siempre eres así tu y yo nos llevaremos muy bien.
Y entonce a caminar delante de mi. Me llevo hacia fuera de la casa y comenzó la visita turística por el campamento.
El sitio era enorme y de día, lleno de chavales y ¿Tipos con patas de cabra?, parecía mas un campamento de verano normal, bueno, eso si ignoramos a los caballos voladores, la pared de escalada con chorros de lava, el anfiteatro, la "arena"(Que por cierto, es un enorme campo en que los chicos se peleaban con espadas ¿Por que la llamaran así?); y la cantidad descomunal de armas que había por todos lados.
Desde luego aquel no era el lugar al que cualquier familia abitual mandaría a sus hijos. Pero el sitio molaba un montón.
- Venga, te llevare a ver las cabañas.
Las cabañas resultaron ser doce edificios que parecía cualquier cosa menos cabañas. Cada una era completamente distinta a las demás. Lo único que tenían de parecido era una placa de bronce con un número.
Clarisse me lleva al edificio con la placa numero once. Que es lo mas similar a una cabaña que había visto. Era una especie de casa, muy fea, hecha de madera y pintada de marrón y con un caduceo en lo alto de la puerta.
-Cabaña once, Hermes. Vivirás aquí hasta que tu progenitor te reconozca.
Mire hacia casa y no me gusto especialmente lo que vi. Dentro había montones de adolescentes, muchos mas de los que parecía posible que cogiesen dentro de la cabaña.
No suelo se tímida, pero en aquel momento hubiese hecho cualquier cosa antes de entrar en ese sitio. Ser la nueva no le gusta a nadie, mucho menos se la nueva en un campamento de chicos medio dioses.
Me pregunte si tendría superpoderes. ¡¡Ahhh!! Maldita hiperactividad.
En ese momento en chico rubio de unos diecisiete o deciocho años nos vio a Clarisse y a mi y comenzó ha acercarse. Y eso no ayudo a calmar mis nervios porque, ademas de mayor, era realmente guapo. Por el amor de Dios, o de los dioses, yo no suelo ponerme nerviosa por un chico, pero que adolescente no se pondría nerviosa con este. Y eso que ni siquiera había abierto la boca.
-Hola, tu debes de ser la nueva, soy Luke.
Afortunada mente Clarisse dio gala de la brusquedad con la que me había tratado y no espero a que me presentase, lo hizo ella por mi. Eso me saco de los mundos de yupi.
-Castellan, esta es Selene Willams. Indeterminada.
Y sin esperar un minuto mas se largo dejándome sola con un extraño.
- Vamos, te presentare a resto de la cabaña.- Me dijo con una sonrisa encantadora.