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La hija de la luna — capítulo 7
Lo cierto es que al final la manada de adolescentes no era tan aterradora como parecían. En realidad, eran bastante simpáticos. Eso también incluía a Travis y Connor Stoll los chicos que me habían encontrado la noche anterior y que, por cierto, no eran gemelos. Y, desde luego a Luke, que ademas, era el lider de la cabaña de Hermes.
Estuve un buen rato charlando con Luke, que me explico el funcionamiento de la cabaña numero once.
Resulta que muchos de los chicos ellos no eran hijos de Hermes sino que eran "indeterminados". Lo cual significaba que sus padres no los habían reconocido, así que Hermes los acogía hasta que su padre o madre los reclamara. Aunque por lo que parecía eso rara vez sucedía. No es que eso me animase mucho.
Ademas, me asigno un trozo de suelo junto a su litera y me dio un saco de dormir. También me "robo" artículos de baño en la tienda del campamento.
No estoy del todo segura de si lo de "robar" era literal y tampoco pregunte. Porque lo cierto es que aquello probablemente era la cosa mas bonita que habían hecho por mi en los últimos días.
Por la noche el señor D, el director de campamento, me presento como Serena Willow.
Cene con los chicos de Hermes la que debía ser la barbacoa mas deliciosa que había tomado en mi vida y después nos sentamos alrededor de una hoguera cantando canciones de campamento.
La verdad es que a mí los campamentos nunca me habían gustado demasiado, pero estar con estos chicos haciendo cosas normales, olvidándome por un rato de todos mis problemas.
-¿Que tal tu primer día?- Dijo Clarisse mientras se me acercaba.
-Bien, todos han sido muy simpáticos.
-Si, se nota.
-¿Que quieres decir?
-Nada, solo que todavía no has conocido a la señorita princesa.
-¿A quien?
-Allí-Dijo señalando a una chica rubia sentada a barios metros de nosotras.-Es Annabeth Chase, hija de Atenea.
-¿Que pasa con ella?
-¡Oh! Nada, aunque me da a mí que no os vais a llevar muy bien.
-¿Y eso por que?
-Dos palabras, Luke Castella. Chase esta colada por el desde que llegaron al campamento y parece que el se lleva muy bien con tigo.
-¿Llegaron?
-Si, ellos dos, otra mestiza y su protector. Pero no hablamos mucho de ello. La otra chica, Thalia, no consiguió llegar al campamento.- Contesto con tono serio.
No me costo entender a que se refería.
Justo en ese momento el señor D se levantó y anuncio el fin de la reunión. Travis y Connor se me acercaron.
- Vamos, síguenos. Te acompañamos a la cabaña.
Supuestamente todos teníamos que estar acostados a las once, pero de la cabaña once parecía poco dispuesta a cumplir esa norma, así que los hermanos estuvieron poniendome al día sobre el campamento y los mestizos.
Estuvimos hablando hasta pasadas la una y media y después me acosté en el saco de dormir.
Era la cosa mas incomoda que te puedas imaginar y estuve dando vueltas durante horas. Hasta que finalmente caí en un sueño inquieto.