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I'm sorry I lied, but I'm not Isabella Swan. I'm Isabella Holmes — capítulo 1
Capitulo 1 Cuando abrí la puerta me encontré de frente con Edward. Él se veía muy raro, presentía que no me gustaría la conversación que tendríamos. Sus ojos estaban más fríos y negros de lo normal, con sus mandíbula encajada y su cuerpo tensado, sabia que su mente lo hacia recordar una y otra vez cuando Jasper me había atacado. —Edward—llamé, mi acento ingles amenazando con salir, pero procuré que no sucediera—¿Estas bien?—Demos un paseo—dijo Edward. —Al bosque—adiviné. Edward no me respondió, simplemente empezó a caminar en dirección al bosque. Yo rápidamente lo seguí, rápido, pero no lo suficiente como para revelar mi secreto. De vez en cuando fingía tropezarme, para no levantar sospechas. Me dispuse a observar más detalladamente a Edward mientras caminábamos sin rumbo fijo. Mi mente talló un mapa de aquí donde nos detuvimos hace unos segundos, a la casa de Charlie. Tal vez cinco o diez minutos de viaje. Edward se veía muy extraño. Sus ojos me miraban con frialdad y detenimiento, como si de repente no supiera como decir lo que me quería decir. Sus manos estaban colocadas a sus lados, como si no supiera que hacer con ellas en estos momentos, su cuerpo tensado tan exageradamente que parecía haberse vuelto una estatua de marfil. Su chaqueta gris era diferente a las que usaba normalmente, y tenia unos zapatos más formales que de costumbre. Prácticamente podía ver un boleto de avión en su chaqueta. Edward abrió la boca para empezar a hablar, pero lo interrumpí antes que pudiera hacerlo. —¿Cuándo se van?—pregunté intentando que no doliera tanto. Edward cerro la boca, y me miro de forma extraña.—¿Cómo sabes qué....?—El pueblo ha estado hablando sobre Carlisle en estos días—dije rápidamente —Empiezan a rumorear su edad, ya esta siendo difícil decir que tiene treinta y tantos años cuando se ve de veinte. Además has estado extraño conmigo en estos días, y supongo que tu familia no podrá darse el riesgo de que vuelva a pasar lo que paso con Jasper...Así que, ¿Cuándo se van? Edward me miro extrañamente unos segundos. —Hoy mismo—me dijo. Cerré los ojos con dolor. —Iré con ustedes—dije aunque sabia que Edward no me dejaría, pero debía intentarlo, no quería que se fueran. —No—dijo firmemente Edward.—Iré con ustedes—dije con firmeza—No me gusta este pueblo, prefiero estar con ustedes y...—No quiero que vengas con nosotros—me interrumpió Edward. Eso fue como un puñal a mi corazón, y estoy segura que en mi rostro se noto mi dolor, porque los ojos de Edward se suavizaron unos segundos, para luego volverse a tornar fríos. —¿No...quieres que vaya con ustedes?—susurré, sin importarme que mi acento ingles se dejara notar. Edward estaba demasiado concentrado en ser frío que no noto mi error. —No—dijo. Mis ojos se llenaron de lagrimas—¿No...no me amas?—logré preguntar. —No—dijo Edward. Cerré los ojos con dolor. —Estas mintiendo—dije con dolor—¡Edward...lo que paso con Jasper....!—No puedo dejar que vuelva a suceder—me dijo—Eres un peligro para mi familia, no se en que estaba pensando cuando permití que lo nuestro sucediera. A este punto silenciosas lagrimas nublaban mis mejillas. —Edward...—susurré. —Nos iremos pronto—dijo Edward—De hecho esperan por mi...—Alice—susurré lentamente, tragándome mis sollozos—¿No vendrá a despedirse?Supe por el rostro de Edward que no. —Alice, Esme...Emmett—susurré—¿Nadie se despedirá de mí?—No—dijo Edward. Hubo un silencio prolongado, y aproveche para limpiar mis lagrimas. —Lamento tanto haber dejado que esto llegara hasta aquí—me dijo Edward—Espero que puedas olvidarme pronto...Ustedes los humanos...tienen a olvidar rápido. Quise gritarle que yo no era una humana común y corriente, yo recordaba más que los demás. Yo veía lo que la mayoría era demasiado ignorante para ver. —¿Y ustedes?—pregunté en cambio—¿Los vampiros también olvidan pronto?—Tenemos distracciones—respondió con tono cortante. —¿Solo fui una distracción entonces?—pregunté, sin poder evitar que un sollozo escapara de mi garganta. Edward no dijo nada, y no fue necesario. —Bien—dije lentamente, el dolor reflejado en mi voz. Hubo otro silencio largo y doloroso. Las lagrimas acumuladas en mis ojos amenazaban con hacer que se cayeran mis lentes de contacto marrones. No me moleste en eso, sinceramente no me importaba ya si Edward notaba que mis ojos no eran cafés como los de la verdadera Bella, sino azul/verde/multicolor. Dependiera de mi alrededor mis ojos tomaban ese color, sino eran normalmente verdoso azulado. —Prométeme algo—me pidió Edward. Yo suspiré con dolor internamente. Edward me pedía una promesa, más sin embargo él no había cumplido la suya. —Lo qué sea—suspiré. —No te metas en problemas—dijo—No te metas en peligro. Parte de mi rogó que me lo pidiera por que me quería, pero sus siguientes palabras me dolieron. —Por Charlie, claro—dijo. Yo mentalmente grite, quería decir que no. No tenia porque prometer que me alejaría del peligro por alguien que no es nada mío. Charlie Swan no tenia relación conmigo, ni familiar ni social. Además era imposible prometerle eso. Mi vida estaba llena de peligro. ¡Me gustaba el peligro, adoraba el peligro! Sin peligro, sin casos, sin asesinatos que resolver....me sentía aburrida. Y cuando yo me aburro...vuelvo loca a mi padre y a John Watson, el amigo de Sherlock. Sherlock era como yo en ese sentido. Ambos nos aburríamos y todo era horrible. —Lo prometo—susurré. Edward se acercó a mi, beso mi frente por ultima vez y desapareció con una brisa sobrenatural. Yo caí de rodillas al suelo, sollozando sin detenerme. No lo podía creer, no quería creerlo. Edward y su familia me habían abandonado... Con manos temblorosas saque mi teléfono celular y marque el número de el único hombre que pensé en llamar. Sonó varias veces, hasta que por fin esa voz medio arrogante medio masculina medio tranquila respondió. —Sherlock Holmes—contestó.