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I'm sorry I lied, but I'm not Isabella Swan. I'm Isabella Holmes — capítulo 2

Capitulo 2  Al escuchar su tono de voz, normalmente barítono o arrogante, hizo que seguridad y calma me cubrieran...Extrañaba eso de Sherlock, él tenia la habilidad de calmarme y hacerme sentir segura con solo hablarme o mirarme. Tal vez era porque éramos muy parecidos, ambos éramos los mejores detectives de todo el mundo, éramos genios, o como preferíamos llamarnos "unos sociópatas altamente funcionales", O como la Sargento Denovan nos llamaba, "Raritos"... —¿Sherlock?Hubo un silencio largo y tendido, y el tono sorprendido e incrédulo de Sherlock me devolvió a la Tierra. —¿Isabella?Yo intenté sonreír, pero estoy consiente que lo que me salió fue una mueca. Sintiéndome un poco más segura y no tan mal, empecé a caminar de regreso a la casa de Charlie. —Hola—dije sin animo—¿Cómo estas, Sherlock? —Isabella, vaya, que sorpresa que me hayas llamado—dijo Sherlock—¿Pasó algo malo? Dude antes de responder, mi mente recordando las palabras que hacia minutos Edward me había dicho...pero sabia que Sherlock no tenia en mente nada de eso, el probablemente pensaba en otro tipo de "malo".  —No...—dije lentamente, para luego optar por usar un tono jovial—No tiene que haber pasado algo para yo tener que llamarte, tal vez solo quería saber de ti y de John...—No me habías llamado más de 3 veces en este año—dijo Sherlock, y practicante pude escuchar a su cerebro maquinar—¿Por qué habrías de hacerlo ahora? —¡Maldición, Sherlock!—la voz molesta de John se escuchó a través del teléfono—¿Qué estas haciendo? —Un experimento, John, usa tu cerebro por una vez en tu vida—le gruñó Sherlock.  —Vaya, vaya, un poco agresivo, ¿no?—alcé una ceja—Estas molesto con John, ¿Qué sucedió?—No tiene importancia—me respondió Sherlock. —¿En serio?—alcé una ceja—¿No tiene importancia como la ultima vez, cuando te enojaste con John por haberse reído de algo que dijo Anderson? ¿O como aquella vez que no tenia importancia, pero no le hablaste en todo el día por haber insinuado que a nadie le interesa tu blog....?—Esta bien, esta bien—me interrumpió Sherlock—¿Vendrás a Londres?—Buen cambio de conversación—le dije con un resoplido. —Buena forma de evadir mi pregunta. Yo medio sonreí, y me recargué en la puerta de la entrada. —No lo se...—admití—No...no creo que haya algo que me mantenga atada a este pueblo, pero...—Pero tampoco quieres regresar—dedujó Sherlock, y me dolió un poco escuchar la decepción en su tono de voz.—No es eso, Sherlock—suspiré—Es solo qué...Me he acostumbrado a esta vida. —Eso es aburrido—resopló Sherlock—¿No extrañas nada, no extrañas los casos, la adrenalina, el peligro...?—Por supuesto que extraño todo eso—dije con un suspiro—Y odio este aburrimiento. Oh, claro que extrañaba todo eso. Extrañaba volver loco a John cuando Sherlock y yo tocábamos el violin al mismo tiempo. Extrañaba a la Sra. Hudson, siempre tan buena con nosotros. Extrañaba la frustración que me embriagaba cuando todas las pistas se regaban en mi cabeza. Extrañaba sentirme más inteligente que los demás. Extrañaba aquellos momentos en los que Sherlock y yo nos aburríamos y terminábamos haciendo las cosas más tontas y prácticamente teniendo berrinches, y John tenia que intervenir la mayoría de las veces...Como cuando disparamos en la pared, o cuando cocí mis dedos juntos solo por el aburrimiento que sentía...Y extrañaba mucho a Sherlock, más que nada, extrañaba mucho a Sherlock...Y a mi padre también, claro, nuestra relación no era la mejor, pero aun así lo extrañaba mucho.  —Entonces regresa—me dijo Sherlock, la satisfacción en su tono de voz—Regresa, encontraré un caso que sea digno de un numero 9, y lo resolveremos juntos, como los viejos tiempos. ¿Qué dices?—Suena tentador—suspiré, una sonrisa creándose en mi rostro. —Te estaré esperando—dijo, casi tan emocionado como cuando un buen caso llega a nosotros—¿Le aviso a John y a Mycroft, o quieres hacerlo una sorpresa?—Ya sabes la respuesta—rodé los ojos.—Perfecto...¡JOHN!—gritó Sherlock. Yo medio reí. —Te textearé más tarde—le dije.—Perfecto—dijo Sherlock. Con eso ambos colgamos.  Yo medio suspiré guardando mi celular en mi bolsillo. Ahora que estaba sin escuchar la voz de Sherlock, totalmente sola en la casa...la depresión me invadió, y las palabras de Edward daban vueltas y vueltas en mi cabeza.  Me maldije mentalmente mientras subía escaleras a toda velocidad, no debía pensar más en Edward, eso solo me haría más daño. Y bastante tenia con ser una sociópata para convertirme ahora también en Masoquista... Al entrar en la habitación de Bella Swan yo suspiré. Tantas cosas que no me pertenecían, tantas cosas que tuve que fingir ser...Era libre, ahora era libre de regresar a Londres y volver a ser lo que era antes. Pero...no estoy segura si quiero regresar a Londres. Lo único que me ataba aquí eran los Cullen's y la apuesta que tuve con mi padre sobre no ser capaz de sobrevivir sola en algún lado...Yo había aceptado la apuesta, y me había mudado con Charlie Swan, un hombre al que salvé de ser encarcelado hace años. Resulta que Renee lo había demandado por violación y robo, pero Charlie había estado esa semana en Virginia visitando unos familiares....Como sea, parte de mi quería regresar a mi antigua vida, pero la otra parte de mi deseaba quedarse aquí, en una tonta esperanza de que Edward regresaría a mi... Con un suspiro pesado saque una maleta y empecé a empacar lo poco que me pertenecía. Al mirarme al espejo noté lo diferente que me veía. Los lentes de contacto marrones se me habían caído cuando lloré, dejando mis ojos azules/verdes/grises expuestos. Mi cabello estaba recogido en una cebolla aburrida y fea que me hacia ver muy aburrida y fea. Mi ropa era para nada mi estilo...Había bajado mucho de peso este año junto a Charlie... Me quite la ropa de Bella Swan, y me puse algo más mi estilo. Un vestido sencillo de color negro con una banda blanca justo bajo el busto. Solté mi cabello, dejando que mis rizos castaños cayeran libremente sobre mis hombros. Me puse un poco de maquillaje, no demasiado porque no me gustaba mucho, y me coloqué mi abrigo largo de color negro junto a unos tacones negros. Me observe al espejo, y estuve satisfecha. Lo único que dañaba mi imagen eran mis ojos rojos e hinchados por haber llorado.  —¡BELLA!La voz de Charlie me saco de pensamientos, y al reconocer el pánico y extrañeza en su voz, seguido de un sonido de un disparo, salí corriendo a toda velocidad con mi propia pistola en la mano.  Al llegar abajo lo primero que vi fue el suelo cubierto de sangre y los sesos de Charlie Swan esparcidos por todo el lugar. Quede suspendida en mis pasos, nunca imagine ver a Charlie así.  —Oh Charlie...—suspiré horrorizada.  Mi mente trazo mil conclusiones sobre lo sucedido. No podía ser un suicidio, Charlie no estaba deprimido ni nada, y si hubiera sido un suicidio no habría gritado mi nombre antes de matarse. Eso me gritaba entonces asesinato. Observe alrededor en la habitación esperando encontrar algo que me diera la mínima idea. El cadáver de Charlie estaba vestido en su uniforme de policía, con su común y corriente pistola en su cinturón. No había signos de haber sido sacada en un largo tiempo de allí, lo que me indicaba que Charlie no había tenido tiempo para defenderse. La puerta estaba abierta, pero no habían signos de haber sido forzada, por lo que imaginé que Charlie había dejado entrar al asesino... —Mmmm, Isabella Holmes—esa voz hizo que todo mi cuerpo y mi sangre se congelara y mi cabeza se volteara hacia donde provenía. Allí estaba un hombre apuesto, vestido simplemente con un gabán negro y una sonrisa arrogante en su rostro—No tienes idea de cuanto adoro verte "bailar" al resolver un crimen...es sinceramente excitante.  Mi corazón dio un vuelco de pánico, él era el único al que yo temía. Enseguida vi una luz roja apuntando mi pecho, había un franco-tirador. Puse mi sonrisa más despreocupada, y lo saludé.  —Moriarty.