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I'm sorry I lied, but I'm not Isabella Swan. I'm Isabella Holmes — capítulo 4

Capitulo 4  —Isabella Charlotte Holmes—habló Sherlock—Estas diferente.Eso me hizo reír un poco mientras rodaba los ojos. —Yo también te extrañé—dije con un deje de sarcasmo.Él levantó las esquinas de su boca en una media sonrisa que significaba que estaba divertido. Pero podía verlo observándome fijamente, observándome y estudiándome como si fuera uno de sus casos.  —Es cierto—dijo John mirándome detenidamente—Estas diferente. —Hasta John lo nota—señaló Sherlock alzando una ceja en mi dirección. —Oye—se quejó John rodando los ojos. —Muy bien John, al fin eres más observador—bromee dándole un codazo. John rodó los ojos mientras Sherlock y yo sonreíamos.  Los tres caminamos hacia el jardín, mi mano izquierda entrelazada con la de John, y mi brazo derecho entrelazado con el brazo de Sherlock.  —La gente va a hablar—murmuró John al ver unos paparazzis con la intención de tomarnos fotos así, con las manos entrelazadas. Nosotros nos alejamos más y más de allí, hasta donde pudiéramos hablar sin que nos interrumpieran o nos incomodaran. —¿Qué más pueden decir de nosotros?—resopló Sherlock. La prensa siempre tenia algo que decir de nosotros últimamente, se inventaban cosas con Sherlock, John y yo envueltos, como si nosotros tres tuviéramos algo más que amistad. —Incesto, tríos...—bufé con burla—¿Qué más pueden decir de nosotros?  Llegamos a lo más alejado del bosque, pero sin llegar a estar lo suficientemente alejados como para no ver la casa. Me recargué en la cerca con John y Sherlock mirándome insistentemente.  —¿Cuál era su nombre?—me preguntó Sherlock distraídamente mirando hacia la casa. —¿De qué hablas?—pregunté aunque sabia la repuesta. —Tu ex-novio—dijo—¿Cuál era su nombre? John me miro sorprendido. —¿Tuviste un novio?Yo rodé los ojos. —Sí, John—suspiré—Tuve un novio. —Nunca creí que viviría para ver eso suceder—se rió John.  Yo rodé los ojos pero termine riendo con él. Nunca había habido alguien que me interesara lo suficiente o que lograra soportarme.  Sherlock me miraba insistentemente. —Su nombre era Edward—le dije. —¿Qué sucedió?—preguntó John notando el dolor en mi tono de voz. —Terminaron—dijo Sherlock sin despegar sus ojos de los míos—No fue lindo.—¿Cómo sabes eso?—pregunté lentamente—Creo que soy buena escondiendo emociones. —No lo suficiente—dijo Sherlock suavemente—Tienes marcas de lagrimas en las mejillas. A tus ojos les falta el brillo peculiar y te ves muy distraída. Sherlock y yo nos miramos sin decir nada durante largos minutos. John aclaró su garganta.  —Hamish—dijo—John Hamish, si están buscando nombres para bebes. Yo rodé los ojos y Sherlock desvío la vista. —No tú también, John—le dije con un suspiro pesado—¿Te recuerdo que Sherlock es mi tío?  John levantó las manos en el aire, expresión inocente en su rostro. Por el rostro de Sherlock también supe que lo exasperaba que incluso nuestro mejor amigo pensara que había algo entre nosotros. Siempre era así, todos confundían nuestra relación. Naturalmente a mi no me molestaba, incluso me divertía, pero últimamente me molestaba un poco, aunque no sabia por qué. Sherlock era mi mejor amigo. Mi tío especial. Él me entendía y yo lo entendía.  —¿Cómo lo conociste?—me preguntó amablemente John. Yo mire hacia al frente perdida en recuerdos.—En la escuela, allá en Forks—dije—Estudiaba conmigo...Tome una bocanada de aire antes de continuar. —Al principio él me odiaba...Yo no entendía porque, luego me salvó cuando casi fui arrollada por una camioneta—ante eso Sherlock y John se miraron—Después de eso empecé a...buscar más información sobre él y su familia...—mordí mi labio pensando en si debería decirles sobre ellos siendo vampiros, pero no creí necesario eso.—¿Y?—me animó Sherlock. —Nos enamoramos...nos hicimos novios...—suspiré—Es aburrido, no creo que quieran saberlo. —Oh sí, queremos saberlo—aseguraron ambos. Yo suspiré. —Luego hubo un...accidente con su familia—dije—Su hermano adoptivo casi me mata...Edward decidió dejarme por eso, y...bueno, ya saben. Aquí estoy. —¿Su hermano casi te mata?—abrió los ojos de par en par John. —¿Como es eso un accidente? —¿Te extraña?—pregunté rodando los ojos—Sabes como es mi vida. John medio asintió. Yo miré al suelo con un suspiro pesado. Extrañaba tanto a Edward y a los demás Cullen's. Sentía como si una parte de mi se hubiera quedado con él.  —Me alegra que estés aquí—dijo John súbitamente. Yo levanté la vista y sonreí. —A mi también—dije suavemente—Los extrañe mucho, chicos. Sherlock intentó no demostrar emociones, pero terminó sonriéndome.  —¡Entonces!—dije con tono más jovial—¿Qué me perdí estos años que estuve fuera de sus vidas? Sherlock y John compartieron una mirada. Yo alcé una ceja ante eso. ¿Me ocultaban algo? —¿Ella no lo sabia?—dijo John mirando a Sherlock. —No—dijo Sherlock con tono cortante. —Se lo contaste a tus padres, a Mycroft, incluso a Molly, pero no a ella—dijo John incrédulo. —¡No quería que me golpeara!—dijo Sherlock como su debiera de haber sido obvio. —Sabes como es conmigo...—¡Ey, Ey, Ey! Sigo aquí—dije haciendo que ambos me miraran—¿De que hablan?John se volteó hacia mi. —Sherlock fingió su muerte—dijo. Abrí mis ojos de par en par, y miré a Sherlock. —¿¡Qué!?—¡John se va a casar!—dijo Sherlock señalando a John, intentando distraerme.  Puse mis manos en mis caderas, y fulmine con la mirada a Sherlock. Así que por eso no había recibido muchas llamadas de él en estos últimos años que estuve en Forks. Creí que simplemente era demasiado arrogante como para escribir o llamar, pero no. Había estado escondiéndome un secreto.  —Sherlock Holmes—empecé—¿Por qué diantres fingiste tu muerte? Ah, felicidades John, muero por conocer a tu prometida. —Isabella, nada de eso importa ahora—dijo Sherlock—Eso esta en el pasado, ¿cierto John? Lo importante es que no estoy muerto. Yo le di una mirada, y me voltee hacia John. Él miraba a Sherlock con una sonrisa socarrona. Yo me voltee hacia Sherlock otra vez, y crucé mis brazos sobre mi pecho. —Explica—le ordené. Y el lo hizo. Fue una historia muy larga, pero para hacerla corta: Sherlock y Moriarty se enfrentaron. Sherlock se vio obligado a fingir su muerte o algo malo sucedería—no entro en detalles, pero supe que cuando John no estuviera él me contaría—y fingió estar muerto por dos años.  Al terminar, John me contó sobre su prometida, una mujer llamada Mary. Yo sonreí e intente concentrarme en lo que John me decía, pero ante la mención del nombre Moriarty me puse nerviosa. Obviamente, Sherlock lo notó.  —¿Qué sucede, Isabella?—preguntó. Yo miré hacia el cielo estrellado. John y Sherlock me miraron expectantes. —Charlie Swan esta muerto—les dije—Moriarty lo mató. Sherlock y John empalidecieron, y por un momento todo se detuvo. Entonces, Sherlock negó con la cabeza. —Isabella, Moriarty esta muerto—me dijo Sherlock. —Lo vi, Sherlock—dije—Habló conmigo. Estuvo en la casa de Charlie. Me dio un boleto para que yo regresara aquí. Sherlock negó con la cabeza, luciendo desesperado de alguna manera. —No, no, no, no—dijo—No es posible. —Tu fingiste tu muerte, tal vez él también lo hizo—dijo John lentamente. —¡Lo vi morir, John! ¡Se disparó frente a mi! ¡Su sangre manchó mis zapatos!—dijo Sherlock, furioso—No puede estar vivo. Yo tragué en seco y compartí una mirada con John. —No miento, Sherlock—dije suavemente. Él se calmó y se volteó a mirarme. —Se que no lo haces—dijo suavemente—Es solo que...—Esta bien—lo interrumpí—No hablemos de él ahora. No nos preocupemos por ahora. Solo...disfrutemos de la fiesta, ¿si? John, Sherlock y yo nos miramos. ¿Qué estaba sucediendo?Moriarty seguía vivo. En ese momento no quise imaginarme lo horrible que seria nuestra vida si él decide volver a acosarnos. Solo esperemos que pase mucho tiempo antes de que Moriarty regrese a nuestras vidas.

.....

Unas horas después, solo quedamos Sherlock y yo juntos. Los invitados ya se habían ido. John recibió un texto de su prometida y también se fue...Me quede con Sherlock en la sala principal. Tomábamos té mientras escuchábamos a mi padre. Al final terminé siendo excluida de la conversación, por lo que me dedique a tomar mi té sin decir una palabra.  —Es tarde—dijo súbitamente mi padre, después de haber discutido con Sherlock—Adiós, Sherlock. Sherlock se levantó para irse, pero se detuvo justo en la puerta. Yo lo miraba sin parpadear. Por favor, pídemelo, por favor...Por favor...—¿Vienes, Isabella?—preguntó Sherlock sin siquiera voltearse. Sonreí ampliamente, poniendo mi taza en la mesita, tomando mi abrigo y besando la mejilla de mi padre, seguí a Sherlock afuera. Escuché a mi padre suspirar, pero no me impidió que me fuera.  Ya afuera, Sherlock pidió un taxi. Ambos entramos, y estuvimos en silencio un rato. Sherlock se perdió en su palacio mental, pero yo decidí interrumpirlo después de un rato en silencio. —¿Cómo es Mary?—pregunté con curiosidad. Sherlock abrió sus ojos, pero no se volteo a mirarme. —Es muy linda—dijo Sherlock indiferentemente—Me agrada. —¿John sigue viviendo con nosotros?—pregunté. Sherlock me miró, y negó lentamente con la cabeza. —Oh—dije. —Solo somos tú y yo en Baker Street ahora...Bella—dijo Sherlock lentamente.  A él nunca le había gustado mi apodo. Al decirlo, se me partió el corazón momentáneamente, aquí casi nadie me llamaba así. En Forks todos me llamaban así...Inconscientemente al escucharlo llamarme así pensé en los Cullen.  Forcé una sonrisa cuando Sherlock me inspeccionó, notando mi cambio de animo. —Como en los viejos tiempos, ¿eh, Sherlock?—dije en un tono que pretendía ser jovial. Sherlock me regaló una sonrisa. Una real, no una falsa como las que le daba a todo el mundo. —Como en los viejos tiempos—asintió.