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Estoy listo/ Ted Lupin — capítulo 1

Era sábado. Un sábado en la mañana caluroso como solían serlo los sábados en junio. Pero este día tenía algo especial: era el cumpleaños #5 de Hugo Weasley, el hijo menor del matrimonio de Ron y Hermione. Para esta ocasión, Molly y Arthur Weasley invitaron a toda la familia a La Madriguera. La casa estaba decorada con grandes globos, muñecos flotantes, una linda piñata, mesas en el patio llenas de la comida favorita de Hugo y un gran pastel, suficiente para que cada invitado probara por lo menos dos bocados. 

Para el mediodía empezaron a llegar los invitados: George y Angelina, con Fred y Roxanne, sus hijos; Percy con su esposa Audrey, y las pequeñas Molly y Lucy; Bill y su esposa Fleur, con sus hijos Victoire, Dominique y Louis. Por supuesto, Ron y Hermione, acompañados de Rose, su hija mayor, y el pequeño Hugo, el motivo de la reunión. A los pocos minutos llegaron Harry y Ginny Potter, con sus hijos James, Albus y Lilly; y con los Potter un joven destacaba: Teddy Lupin.

Teddy era muy querido en la gran familia Weasley. Y es que, si bien no era familiar directo de ellos, lo querían como tal. Los pequeños de la familia lo adoraban, ya que para ellos era como un hermano mayor al que admiraban; él jugaba con ellos, los hacía reír con sus transformaciones gracias a su capacidad de metamorfomago y siempre los aconsejaba cuando lo necesitaban. Le tenían mucha confianza. Los grandes también lo querían, no solo por ser tan especial con sus hijos, o por ser el ahijado de Harry, sino porque, además de ser hijo de dos personas a las que quisieron y admiraron mucho, Teddy era un chico supremamente inteligente, talentoso, carismático, valiente, alegre, tierno, sencillo y noble. Claramente, había mucho de sus padres en él.

Teddy llegó de la mano de James y Lilly, uno a cada lado, mientras Albus iba con su padre. Apenas los vieron, el resto de los pequeños primos Weasley se abalanzaron hacía él, botándolo al suelo y riendo.

-¡¡Teeeddy!!

-¡¡Teeeeed!!

-¡¡Teddy!! ¡Te estábamos esperando! - dijo Victoire. Teddy se sonrojó, su cabello se puso de color rojo pálido; intento responder pero ninguna palabra llegó a su boca, así que respondió con una tímida sonrisa.

-Gracias, Victoire. A mi también me alegra verte - refunfuñó James, mientras miraba sospechoso a Teddy. Éste noto como Victoire se sonrojaba y evitaba la mirada de sus pequeños primos. A Ted, Victoire siempre la había parecido una chica muy especial, quizá por ser ascendente Veela, o quizá porque por ser la mayor de los primos Weasley, siempre se había llevado muy bien con ella. 

Después del incómodo momento, los chicos se pusieron a jugar, reír, hacer guerras de pasto, correr, y botarse al suelo a buscarle figuras a las nubes; mientras, los más grandes se dedicaban a hablar, reír, recordar historias o contarse las buenas nuevas. A lo lejos, Ted vio a Ron hablar con Bill y Percy; estaba seguro de que estaría contando de nuevo la historia de como destruyó un horrocrux, o como abrió la Cámara de los Secretos. Teddy se apresuró por alejarse un poco más. No quería escuchar esa historia de nuevo.