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Estoy listo/ Ted Lupin — capítulo 2

Teddy se levantó del suelo procurando no hacer ruido, mientras los chicos seguían mirando al cielo y haciendo bromas; se alejó rápidamente y se sentó bajo un gran árbol que daba una tranquila sombra. Quería descansar al menos 5 minutos. Él sabía que quería mucho a los pequeños, pero apenas eran las 4 de la tarde y él ya estaba agotado; además, quería estar un rato con su apariencia normal y no con el cabello de colores, nariz de elefante y pico de pato para complacer a los niños. Mientras lanzaba la cabeza hacía atrás, cerraba los ojos y su cabello se ponía de un lindo azul turquesa, Teddy pensó en la verdadera razón por la que se había alejado. A él le encantaba oír las historias sobre las aventuras de Harry y sus amigos, sabía mucho sobre lo que fue Lord Voldemort, y gracias a las clases de "Historia de la Magia" y a los relatos de los más grandes, también conocía muy bien lo que fue La Batalla de Hogwarts unos 15 años atrás.

Pero había una historia algo relacionada sobre la que él no conocía, y no era porque nadie supiera nada al respecto o porque no quisieran contarla… era porque él nunca había querido oírla.>>Cuando Teddy tenía 7 años le pidió a Andromeda, su abuela, y a Harry, su padrino, que no le contaran que había pasado con sus padres. Ninguno de los dos lo había entendido, especialmente Harry; a él le encantaba cuando la gente hablaba de sus padres, y habría dado lo que fuera porque los Dursley hubieran sido sinceros con él cuando tenía la edad de Teddy. De hecho, Harry no pudo evitar sentir algo de enojo al escuchar lo que Teddy dijo, le parecía injusto con Remus y Tonks; aun así, ambos aceptaron lo que el niño les pedía.<<

Ahora, Teddy se encontraba bajo el gran árbol, con 15 años y recordando precisamente ese momento. Nunca conoció a sus padres, los amaba y por cómo la gente lo trataba cuando decía que era su hijo, deducía que habían sido buenas personas. Entonces, ¿por qué no quería escuchar nada acerca de ellos? Lo cierto es que la verdad le aterraba. El hecho de saber cómo habían muerto, por qué no estaban junto a él el día que murieron, ¿qué estaban haciendo? ¿Qué podía ser más importante que su hijo recién nacido? Pensar en que él había sido un error en la vida de sus padres lo asustaba. Simplemente, siempre había pensado que no quería saberlo, no había necesidad, pero hoy…

  •    - ¿Por qué te nos escondes, Ted? - Teddy reconoció esa voz femenina al instante mientras despertaba de sus pensamientos.

  •    - ¡Hola Victoire! Yo solo estaba… descansando un poco. Ustedes sí que saben sacarme el jugo - respondió.

  •    -¡Hey! Ya era hora de que hicieras un poco más de ejercicio que jugar quidditch. Además, algo me dice que en realidad estás preocupado, triste o afligido por algo - dijo Victoire con un dejo de preocupación.

  •     - ¿Qué? ¿Por qué lo dices? - respondió Teddy algo consternado.

  •     - Bueno, tu cabello se puso café mientras "descansabas", y tu expresión no es precisamente la de alguien que "descansa" - le dijo la chica.

Teddy la miró desconfiado, no le creía. Él no solía llevar su cabello café, no era muy de él. Victoire lo notó, y rápidamente sacó de un pequeño bolso que llevaba colgado, un espejo circular y le mostró a Teddy su propio reflejo. Era cierto. No sabía en qué momento su cabello había cambiado de un hermoso azul turquesa, a un café pálido. Y es que, ese color solo lo había visto una vez: en una vieja fotografía que su abuela tenía en su habitación, una fotografía de una boda, la de sus padres. En ese momento, le pareció ver en el reflejo del espejo a su mismo padre. Ahora entendía el cambio de su cabello.

  •     - ¿Y entonces? - dijo Victoire para romper lo que pareció ser un largo silencio - ¿Qué te pasa? ¿Es por qué entras a quinto año? Todos dicen que es muy difícil porque es el año de los TIMOS - No estaba muy segura al decirlo, pero fue lo primero que se le vino a la mente.

  •     -¡Oh, sí, claro! - mintió Teddy mientras le devolvía el espejo a Victoire. Lo de los TIMOS era una excusa perfecta, aunque él sabía que en realidad esa no era una preocupación para él - Es mucha presión, ¿sabes? No paran de decirme lo importantes que son y como influirán en mi futuro. Es aterrador. 

     Por alguna razón, parecía que Victoire no le creía. Ella suponía conocer al chico y no parecía seguro de lo que le había contestado. Además, sabía que él era muy inteligente y los exámenes nunca lo habían preocupado lo suficiente; él sabía que tenía potencial. Ella lo miró desconfiada, pero prefirió no discutir con él. No era el momento; así que se levantó, le tendió la mano para ayudarlo a levantar y juntos caminaron lentamente de vuelta. Mientras caminaban Teddy pensaba en sus padres, en su abuela, en Harry y sus amigos, pero el pensamiento que más lo preocupaba en ese momento, era el hecho de que Victoire lo conociera tan bien. Eso lo asustaba un poco a decir verdad. Cuando llegaron vieron que los pequeños Weasley ahora estaban en una especie de montonera sobre James.

-          ¡He e e y… Ted! ¡¡Ayú…da…me con… es…tooo!! - Dijo James a media voz y con mucho esfuerzo mientras todos sus primos (y Ron) se abalanzaban sobre él. Ted no pudo evitar reír, y notó que su cabello se tornaba de un alegre y vivo naranja. Se abalanzó sobre los chicos, mientras hacían sufrir un poco a James, quien siempre los atormentaba con sus bromas. Ted logró que de su mente se alejaran todos esos pensamientos que surgieron cuando descansaba bajo el árbol.