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Estoy listo/ Ted Lupin — capítulo 10

*Habían pasado ya unos días desde la conversación que escuché entre Remus y Sirius, y sentía que tenía que hablar de lo que sentía con alguien y las únicas dos personas que sabían lo que sentía por Remus eran Sirius y Moody... yo sé, las opciones no era muy alentadoras sí de temas de amor se trataba, pero eran las únicas que tenía; así que acudí a Sirius... él era la mejor opción. La noche antes de su muerte decidí ir a su casa.- Prima, querida, ¡que alegría verte fuera de las reuniones de la Orden!- ¡Hola Sirius!- Aunque siento decepcionarte. Los Weasley ya no están y no habrá una de esas cenas de Molly.- Lo sé, y no te preocupes. Traje pizza.- ¿Pizza? ¿Qué es eso?- Comida muggle. Rica, rápida y nada saludable.- ¡Bienvenida sea la pizza!Nos sentamos a comer hablando de la Orden y de Harry. A Sirius le encantó la pizza. Cuando íbamos terminando, decidí cambiar de tema.- Sirius, en realidad yo vine porque necesito confesarte algo.- ¿Que hiciste?**- Lo que me dijiste que no debía.*Me enamoré de Remus.

Sirius casi se ahoga con el un pedazo de pizza.

*- ¿Qué? Tonks...- Pero eso no es lo único...- No me digas que te embarazaste de él...- ¡¡No seas idiota, Sirius!! ¡Nunca ha pasado nada entre nosotros!- Lo siento, es que...- Lo otro que te iba a decir es que... te escuché hablando con él el otro día.- Oh... Tonks, lo siento. No debiste escucharlo.- No te preocupes, esta bien. Yo... yo quiero hablar con él y contarle lo que siento.- ¡¿Qué?! ¿Estás loca? ¿Acaso no escuchaste lo mismo que yo aquella noche?- Si, que él debe estar solo y todas esas idioteces...- ¿Entonces?- Quizá puedo hacerlo cambiar de opinión.- Tonks, como te dije hace casi un año, yo he tratado de ayudar, pero he tenido tanta suerte con eso como demostrando mi inocencia. Remus es increíblemente terco y obstinado. Y si yo no he podido...- Bueno, tú dijiste que él merece ser feliz ¿no?- ¡Claro! ¡Y lo sigo pensando! Es solo que él...- ¿Y no quieres que yo sea feliz?- Por supuesto, Tonks, pero es que él...- Entonces deja el negativismo y dame algo de buena energía, ¿si?- Ustedes de verdad me encantarían juntos, pero... no sé si logres convencerlo.- Puede pasar. Correré el riesgo.- No estoy muy seguro de que tan bueno sea eso, pero supongo que tienes razón. Empezaré a pensar que puedes lograrlo. Sin embargo, ten un plan B... ese chico Bill me agrada.- Yo quiero a Remus.- Esta bien, esta bien. Habla con él. Él vendrá mañana en la noche. Puedes venir cuando salgas del Ministerio y traer más de esta cosa deliciosa.- ¡Seguro! Aquí estaré.- Adiós, Sirius. Y gracias.- No hay de qué... ¡ah! y, últimamente traes tu cabello púrpura...- Si, ¿y?- A Remus se le escapó el otro día que lo prefería rosa.- Oh...Llegué a casa esa noche decidida a hablar con Remus. No pude dormir; sentía que la pizza se me iba a salir. Al día siguiente, me alisté con lo mejor que encontré, puse mi cabello rosa como sugirió Sirius, aunque costaba mucho mantenerlo así porque estaba tan nerviosa que cambiaba de colores cada 2 segundos. En fin, me fui a trabajar, y ese día especialmente se me hizo increíblemente largo. Cuando por fin pude salir, compré suficiente pizza, y me dirigía a Grimmauld Place cuando recibí un mensaje. La Orden me necesitaba en el Departamento de Misterios. Harry estaba en peligro. Dejé caer la pizza al suelo y me dirigí allí lo más rápido que pude. Remus se escapó de mi mente. Mi deber era primero y debíamos proteger a Harry.Cuando llegué allí... bueno, saben todo lo que pasó. Bellatrix estuvo cerca de matarme, pero no lo logró. Aunque, no se fue con las manos vacías. Lo vi todo. Vi como lanzaba un hechizo que llegaba a Sirius, vi a Sirius caer... tan fuerte siempre, el que había estado conmigo 24 horas antes, caía. Vi a Harry tratar de atraparlo, él no entendía bien lo que pasaba aún, vi a Remus sujetarlo con las fuerzas que le quedaban: lo había perdido; su último amigo, el que había recuperado hace tan poco, se había ido. Esta vez para siempre. Trataba de explicárselo a Harry pero noté como cada palabra le dolía aún más...Para mi fue muy difícil la muerte de Sirius. Decidí irme unos días con mis padres; no me sentía bien. Había pospuesto mi charla con Remus para después... no era el mejor momento. Él acababa de perder a su amigo. Luego lo pensé ¡Él acaba de perder a su amigo! ¡Debe sentirse más solo que nunca! Aún no puedo creer lo egoísta que fui. Debía hablar con Remus... Habían pasado dos semanas desde la muerte de Sirius y estaba decidida a hablar con Remus. Era el momento. Pero ahora tenía un problema. No sabía donde localizarlo. Y solo había una persona que podía ayudarme:- Hey, Moody, querido...- Agggg, ¿ahora que necesitas, Nymphadora?- Es algo simple, muy sencillo.- Wow, debe ser importante si no me gritaste por llamarte Nymphadora.- Mira, necesito hablar con Remus, ¿dónde puedo localizarlo?- ¿Con Remus? ¿Para qué?- Eso no te importa. Es personal.- Ah, con que al fin te decidiste a contarle que te enamoraste de él como una tonta adolescente.- ¡Moody! ¿Cómo...- Te conozco, Nymphadora. Mira, detrás de la puerta hay un pergamino. Ahí encontrarás la ubicación de todos los miembros de la Orden.- ¿De todos? Vaya, Moody...- ¡Vamos a iniciar una guerra, Nymphadora, debemos estar preparados!- Ok, ya ya. ¡Muchas gracias!- Esta bien. Nadie más te podría decir donde encontrar a...- No, no por eso.- ¿Y entonces?- Por invitarme a la Orden, y así, traerlo a mi vida.- Que cursi te has vuelto, Nymphadora.Salí de allí a buscar la casa de Remus. No fue muy difícil. Era una cabaña vieja y gris. Se veía algo dejada. Toqué la puerta y:- ¡Tonks! ¡Hola! ¡Que sorpresa! ¿Qué haces aquí? ¿Cómo me encontraste?- Moody...- Oh, claro...- ¿Puedo pasar?- Si, claro, claro. Pasa.- Creo que nunca te dí el pésame por Sirius. Lo siento mucho.- Gracias, yo también lo siento. Entonces, ¿pasó algo con la Orden?- No, no... yo vine porque tengo algo que decirte.- ¿Ah si? Dime...- Remus, es que yo... yo...- ¿Qué pasa? Me estás asustando.- Yo estoy enamorada de ti.Remus no me dijo nada, tampoco se movía. Luego, fue a la ventana y sin mirarme, dijo- Eso es imposible.- ¿Qué? ¿Por qué lo dices?- Nadie podría enamorarse de mi. ¿Quién en su sano juicio se enamoraría de un hombre lobo?- ¡Pues yo!- Entonces eres más torpe de lo que pensé.- Tal vez. Pero ahora quiero saber si tú...- Tonks, nunca nada va a pasar entre tú y yo.- Pero... ¿qué dices? ¿por qué? Yo pensé que quizá...- Porque no soy bueno para ti. Soy demasiado viejo, demasiado pobre y demasiado peligroso para estar contigo.- Que razones tan estúpidas...- ¡¿Estúpidas?! ¡¿ESTÚPIDAS DICES?! ¡¿Te parece estúpido el hecho de que yo sea 13 años mayor que tú? ¿Te parece estúpido el hecho de que sí te casas conmigo vivirías en esta pocilga y con un desempleado que no tiene dinero? O peor, ¡¿te parece estúpido el hecho de que yo podría matarte?!- ¡A MI NADA DE ESO ME IMPORTA! ¡No te preocupes por mantenerme! ¡No soy ese tipo de mujer! ¡Y mucho menos por matarme! ¡Yo me alejaría en luna llena y...- ¡No lo entiendes! ¡Yo podría hacerte mucho daño!- ¡NO ME IMPORTA!- ¡PUES A MI SÍ ME IMPORTA! ¡Jamás me perdonaría si llegara a hacerte daño! No... yo no podría vivir con eso.- No me harás daño, Remus, yo lo sé, yo confío en ti.- Yo no. Debes alejarte de mi.- ¡No es tan fácil! Remus, yo te amo, y no me importa nada de...- ¡Deja de decir eso! ¡Ahora, por favor vete de mi casa!- Remus, por favor.- No llores, no lo soporto.- Entonces no me hagas llorar; no hagas que me vaya.- Vete. Quiero que te alejes.- Remus...**- Vete.*Creo que fue el peor día de mi vida. Me fui echa un mar de lágrimas a casa. No lo entendía. Aún no lo entiendo. Siento que perdimos mucho tiempo.

-Wooow.... - dijeron los chicos al unísono. Todos en la habitación estaban atónitos. Ted tenía razón. Esta parte de la historia era mucho peor. Había llorado escuchando como Ginny relataba el hecho de que su madre le había dicho a su padre que estaba enamorada de él, y él la había rechazado, la había gritado. No podía creerlo. ¿Cómo fue capaz de hablarle así? ¡Que injusto era! Aunque, él lo pensaba y se repetía a si mismo: "Jamás me perdonaría si llegara a hacerte daño. No podría vivir con eso". En cierto modo, podía entender a su padre, pero no, no por completo. Esa no había sido la forma de decirlo.

-Supongo que lo que viene es peor, ¿no? - dijo Teddy sujetando con tanta fuerza como pudo la mano de Victoire. Nadie respondió, pero por la triste mirada que le lanzaron Harry, Ron, Hermione, Ginny y Molly supuso que sí - Bueno... será mejor escucharlo de una vez.