Estoy listo/ Ted Lupin — capítulo 31
¡¡GRACIAS!! Antes de escribir el capítulo final, me gustaría agradecerles a todos ustedes por haber seguido esta historia. Me encanta escribir pero hace mucho deje de hacerlo. Esta idea siempre estuvo en mi cabeza, pero hasta hace poco me atreví a escribirla. Empezó como eso, como una idea y mientras escribía fue tomando vida propia. No sé que tal lo hice, pero me gustó como resultó. Traté de seguir la línea de J.K. Rowling, pero dándole mi propio toque a la historia y a los personajes. Quiero agradecerles a ustedes por leer la historia, por añadirla a sus favoritos, por comentar. Fue leerlos lo que me inspiraba y me ayudaba a seguir escribiendo. Que lloraron o rieron mientras leían la historia o que querían que actualizara pronto. Eso me inspiraba. Por eso quiero pedirles que me dejen sus comentarios, reclamos, sugerencias, madrazos o lo que sea jaja De verdad me interesa leer lo que opinan ya que eso me ayudará en la carrera profesional que empezaré a estudiar en unos meses, y me ayudará a escribir mejor. Quizá escriba una historia sobre Ted y Victoire. No sé. Quiero escribir algo que me guste para que así pueda gustarles a ustedes, y no escribir porque sí. Remus Lupin es mi personaje favorito, y la vida de Ted me intriga mucho. Al igual que la de George después de la muerte de Fred. De nuevo, mil y mil gracias por leerme, ya siento que los quiero jaja Espero les haya gustado y les guste el final. Lo pensé mucho y no creo que mi historia con Ted tenga en realidad un final, así que... bueno. Y repito, sus comentarios me ayudarían muchísimo. Gracias, de verdad.Sigan creyendo en la magia. Ya habían pasado casi dos meses desde que Ted había terminado de escuchar la historia de sus padres. A pesar de lo dramática y corta que fue, estaba tranquilo. Se levantaba cada día, saludaba sus fotografías y sentía que estaba listo para cualquier cosa. Su padre lo llenaba de seguridad, y su madre, le transmitía toda la confianza que necesitaba. Era domingo. Él y su abuela esperaban a los Potter para almorzar. Era agosto y esperaba la carta de Hogwarts con su lista de libros para quinto año. Ted se puso unos jeans, una camiseta negra, unos tenis y puso su cabello verde. Lilly siempre le decía que era su favorito. Cuando Andromeda lo vio, insistió en que se pusiera algo un poco más elegante para recibir a su padrino, pero él no le prestó mucha atención. Los Potter lo conocían bien. Además, sabía que terminaría jugando con los niños en el patio y ensuciándose. Al rededor de las 2 de la tarde, alguien tocó la puerta. Teddy abrió.
- ¡¡Teeeed!! - Lilly se lanzó a los brazos de Ted - ¡Me encanta de verde! - ¡¡Teeeedy!! - lo abrazó Albus.- Hola, Teddy, ¿cómo estás querido? - lo saludó Ginny dulcemente dándole un beso en la mejilla.- ¡¡Ya tengo mi lista de Hogwarts!! ¡¡Ya tengo mi lista de Hogwarts!! - James estaba más emocionado que nunca y trató de separar a sus pequeños hermanos de Ted.- ¿Acabamos de llegar y ya están a punto de ahorcar a Teddy? - los reprendió Harry.- No, no esta bien - dijo contento Teddy - Por fin te podré vigilar de cerca, ¿eh James?- ¡Si! ¡Y vas a ver que voy a estar contigo en Gryffindor! - dijo él orgulloso.- Seguro que si - dijo Ted bajando a Lilly - ¿Sabes? Recuerdo como lloraste el día que fui por primera vez a Hogwarts - Ted sonrió.- ¡Eres un llorón, James!- ¡Cállate, Albus! Los dos niños entraron corriendo a la casa y peleando.
- ¿Y tú, Ted? ¿Ya recibiste tu lista? - le preguntó Harry.- No, de hecho esperaba que llegara ayer o hoy. Normalmente llega por estos días. - Eso espero. James no para de decir que quiere que lo acompañes a comprar su lista. Así podríamos hacer un solo viaje al callejón Diagon. Si no te molesta, claro.- Oh, no, no. En absoluto. Me encantará acompañarlo. Es una experiencia importante.- Gracias, Ted. Sabía que contaba contigo.- ¡Heeeey! ¡Teeeeed! - James gritaba desde el patio.- Creo que me necesitan - dijo Ted sonriendo y salió corriendo al patio a jugar con los pequeños.
- ¡Chicos! ¡Vamos a almorzar! - gritó Ginny al cabo de unos 45 minutos después. Los chicos entraron, se estaban sentando cuando una lechuza llamó a la ventana.
- ¡Es tu lista! - dijo James sonriente. Harry que estaba más cerca, abrió la ventana y la lechuza entró botando una carta sobre las manos de Ted. Él le acarició la cabeza y la lechuza volvió a salir. Ted abrió la carta, se disponía a leer su contenido...
- ¿Qué es eso? - preguntó Lilly.- ¿Qué? - preguntó confuso Teddy.- Lo que cayó del sobre, tonto - dijo James.- ¿Lo qué...? - Ted se fijó que en sus piernas había una pequeña insignia con bordes dorados la letra P grabada en ella - ¿Qué?- ¡ERES PREFECTO, TEDDY! - gritó Andromeda mientras se acercaba y lo abrazaba. - ¡Ohhh! ¡Ted! ¡FELICITACIONES! - Le dijo emocionada Ginny.- ¡Wow! ¡Te felicito, Teddy! ¡Que gran noticia! - dijo Harry chocándole una mano. - ¿Ya ves, ma'? Con Ted como prefecto, no tendré tantos problemas en Hogwarts como pensaste - dijo sonriente James. Todos estaban felices por el logro de Teddy, pero él no había dicho nada, aunque sonreía.
- ¡Teddy! ¡Vamos! ¡No has dicho nada aún! - le dijo Harry. - Co... co... ¡COMO PAPÁ! ¡PREFECTO EN GRYFFINDOR COMO PAPÁ! - dijo por fin Ted aún más sonriente.- Si, como tu padre - le sonrió muy orgulloso Harry. Se sentaron a almorzar hablando de Ted como prefecto y del primer año de James en Hogwarts. Albus y Lilly no estaban muy felices ya que a ellos aún les faltaban unos años para ir a la mágica escuela. En medio de las voces, James que estaba sentado junto a Ted, le habló en voz baja...
- Teddy, te traje algo. - James, gracias pero no deb...- No te preocupes. Espero que te guste. Lo vi hace un par de semanas cuando acompañé a mamá al mercado. - Seguro me gustará, pero puedes dármelo luego.- No, no. Ya. Es que... de hecho, creo que quedará bien junto a tu insignia de Prefecto - y James sacó de su bolsillo una pequeña bolsita y se la entregó a Teddy. Teddy cogió la bolsita con delicadeza, y dejó resbalar por sus manos un pequeño dije en forma de lobo.
- Puedes pegarlo a la ropa o colgártelo como una cadena. - Me... me encanta, James. Muchas gracias, en serio. Te debo una...- Me la pagas en Hogwarts... como Prefecto me serás de mucha ayuda - dijo James guiñándole el ojo. - No has llegado y ya planeas destruir el castillo, eh. Teddy sacudió el cabello de James y guardó el dije en su bolsillo. James tenía razón: se vería genial junto a su insignia de Prefecto. La tarde siguió sin mucha novedad. Almorzaron y jugaron hasta tarde. Ya Lilly se había dormido y parecía que Albus no aguantaría mucho más despierto.
- Gracias por todo, Andromeda - se despidió Ginny con Lilly dormida en brazos. - Siempre es un placer recibirlos, querida - le respondió ella con una sonrisa.- Bueno, Ted, vendré el miércoles temprano a buscarte para que vayamos a comprar todo lo de tu lista. - Si, Harry. Gracias de nuevo.- Y - Harry bajó la voz para asegurarse de que solo Ted lo escuchaba - iré a Hogwarts el primer domingo después de que lleguen.- ¿Alguna misión del Departamento o...?- No, no... Quiero acompañarte a visitar el Monumento de tus padres - Teddy sonrió - Promete que esperas a que yo llegue.- Si, seguro - dijo Ted - Gracias, Harry. Por todo.- Con gusto, Ted - respondió él sonriendo - ¡Ah! Y por favor no le vayas a decir nada a James... - Entendido. Con los pequeños bostezando de sueño y Lilly ya dormida los Potter salieron. Ted ayudó a su abuela a arreglar la casa, aunque ella solo necesitaba un par de movimientos con su varita para que todo quedara en perfecto estado. Le dio las buenas noches a Andromeda, subió a su habitación y puso su insignia de Prefecto y el dije de lobo que le había regalado James en la foto de su padre. >> ¿Lo ves? Dije que te haría sentir orgulloso <<