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amores y conflictos 3° generación — capítulo 1
La luz del alba se filtraba por la ventana. Lestrenge permanecía con los ojos cerrados. Podía sentir a su amante colándose entre sus piernas como todas las mañanas.
Aquella era su hora, todas las mañanas la despertaba del mismo modo. Ella jamás se resistía, se sentía en deuda con él como para negarle nada. Las suaves envestidas hacían que su cabeza golpeara contra el respaldo de la cama. Se negaba a abrir los ojos, la excitación no llegó nunca, nunca llegaba.
Al salir de su interior se inclinó sobre ella y le dio un tierno beso en los labios. Bellatrix abrió los ojos y forzó una sonrisa.
Luego de la batalla de Hogwarts, Kurt había sido quien la había mantenido con vida. Se sentía en deuda con él, una deuda que jamás pagaría.
Abatida al ver morir a su padre a su lado, se había dejado caer en medio de la explosión de escombros. Los aurores la habían dado por muerta, es extraño visitar tu propia lapida en un cementerio, pero así lo hacía de cuando en cuando.
Ella era la solitaria mujer que cada cumpleaños iba a depositar flores en la lápida que llevaba su antiguo nombre.
"bellatrix, N. Lestrenge jr.
1996-2014 + "
Tras la batalla había adoptado nuevamente el nombre de kendra, Reed. Había pasado los primeros seis meses como un vegetal postrada a una cama, negándose a alimentarse o a moverse. Había sido Kurt quien se encargó todo aquel tiempo de cuidarla. Y como todo en la vida pasa, se repuso de las perdidas y volvió a andar, alejada de todo aquel mundo mágico que a su parecer le resultaba un calvario aún mayor que el mundo muggle.
Kurt se las había arreglado para conseguir una humilde vivienda en las afueras de gales, una zona casi rural. Bien alejado de los aurores como fuera posible sin causar sospechas. El muchacho se había negado a que trabaje por lo que había adoptado el rol de ama de casa, aquello era un chiste negro.
Oyó el sonido del agua corriendo en la ducha. Lestrenge había vuelto a cerras sus ojos cuando su amante se marchó al lavado. Una sonrisa amarga se dibujó en su rostro. Contó hasta tres y se obligó a levantarse.
Sintió la esencia de su pareja chorreando por sus piernas al incorporarse. No hizo amague de ir al aseo, no tenía ganas de compartir ducha, demasiado si debía soportar compartir la cama con él. Kurt, no era mal tipo. La amaba, la cuidaba y la protegía, la trataba como a un tesoro pero simplemente era un muy buen hombre.
Sobre la cómoda frente a la cama había un deslustrado espejo. Bellatrix se observó; llevaba puesto un buzo de hombre en color azul, aquel era su favorito (kurt nunca había preguntado sobre su origen y aquello era algo que agradecía), lo usaba todas las noches para dormir. Su cabello enrulado caía en cascada a un costado de su hombro. Aún era una mujer muy bella.
Oyó la ducha cerrarse y huyó escaleras abajo hacia la cocina. Kurt era un buen amigo, pero el peor error de todos había sido dejar que se metiera bajo sus sabanas.
Sacó una sartén del armario y se dispuso a prepararle el desayuno. La marmita estaba en el fuego cuando su compañero bajó por las escaleras. Lucía una camisa blanca, corbata y pantalones juveniles. Trabajaba para una empresa de viajes muggle.
Kurt se sentó a la mesa esperando el desayuno. Bella no tardó en servirle, tocino, té, pan, Queso y unos pastelitos de natilla que había preparado el día anterior. Iba a sentarse a su lado con una tasa de caffe entre las manos, pero su pareja la tomó con suavidad por la cintura obligándola a sentarse sobre sus rodillas.
Lestrenge aceptó sumisa, aquello no era lo que prefería pero tampoco se quejaría. Hablaban poco y nada, solo asuntos triviales y en pocas ocasiones. Al principio kurt había intentado llenar los vacíos incómodos con alguna charla amena, pero al final aquello volvía la situación mas incomoda por lo que lo evitaban en cuanto podían.
En los últimos tiempos se limitaba a llevarla a la cama, y saludarla al despertar o cuando volvía del trabajo. Aquello hacía la convivencia más llevadera.
-estas muy linda hoy.-murmuró su amante hundiendo su rostro entre los cabellos de la morocha. Lestrenge no era estúpida, sabía por dónde iba aquella conversación. Sus intenciones eran claras, quería llevársela a la cama otra vez. para su suerte su amante era un hombre estructurado que no tenía relaciones en otro sitio que no fuera su habitación. Aquello era de lo más aburrido, pero era una buena excusa cuando no deseaba abrirse de piernas para él.
-tu estas muy cariñoso.-replicó estoica llevándose la taza a los labios. Le dio un sorbo y la mantuvo entre sus manos disfrutando del calor que emanaba.
-me iré por varios días, quiero llenarme de ti.-dijo kurt. Deslizó una de sus manos por debajo del viejo buzo azul en busca de sus pechos.
pensó lestrenge con una mueca en los labios que el muchacho no pudo ver.
-si me extrañas disfrutarás más el reencuentro.-se levantó y llevó su tasa hasta la pileta. Kurt fue tras ella y la abrazó por la espalda.
-comienzo a extrañarte.
-llegaras tarde.-se excusó. Se giró de cara a él, le dio un beso rápido en los labios y se escabulló.
Casi corriendo buscó los platos, poniendo la mesa como escudo entre ambos.
-vamos, andas muy remilgada ¿no quieres probar algo nuevo?-insinuó. acarició la mesa pulida invitándola.
Aquello era algo nuevo. Nunca había sido tan directo, no tenía manera de hacerse la idiota. Podía rechazarlo, pero muy en el fondo sabía que aquello no era cierto. El no la obligaría a nada, pero la deuda que tenía con el antiguo slythering la ataba a aceptarlo, ella no se sentía propia. Le pertenecía.
Lo llamó hacia ella con el dedo índice en un gesto seductor, como aceptación a la propuesta. Cerró los ojos y todo fue muy rápido; unos besos desesperados en el cuello y la tumbo sobre la mesa. en medio del frenesí no notó la falsedad de los gemidos de su compañera. Cuando acabó, Bella se incorporó, sacó una caja de tabaco, un encendedor y comenzó a fumar.
Kurt se arreglaba la ropa mientras la observaba con ojos ansiosos. A la expectativa del veredicto.
-te extrañaré.-mintió con una sonrisa. Aquello le bastó para engrandecer su ego masculino.
Media hora después kurt se había marchado. Lestrenge subió al aseó y se hundió en la bañera por largo rato hasta que el agua se enfrió completamente.
Al salir, la brisa fresca le acarició el cuerpo desnudo poniendo su carne de gallina. Se envolvió con una toalla y bajó a la lavandería dejando un rastro de huellas a su paso. Tomó el buzo azul, lo metió en la lavadora y se sentó a esperar a que terminara en unos cómodos silloncitos de la sala principal.
Cerró los ojos disfrutando de la paz que le concedía la casa solo para ella. Se tanteó el cuerpo en busca de sus cerillos y recordó que no llevaba ropa encima. Pensó en levantarse a buscar su tabaco pero desechó la idea.
Se había sumido en un estupor somnoliento cuando oyó un aleteo cerca suyo. Se incorporó a medias apoyando una mano en el sillón mientras con la otra se sujetaba la toalla a la altura de los pechos, cubriéndose más que nada por instinto.
Su lechuza entró por la ventana, blanca como la nieve virgen. Traía consigo una hoja de periódico. Bella lo tomó con cierto asombro, las letras moviéndose le parecían casi irreales; hacía años que no veía un periódico mágico. Una extraña calidez le recorrió al momento el cuerpo.
Un anuncio captó su atención. Era una hoja de la sección de los clasificados. Había una bacante como profesor en Hogwarts, su esencia mágica burbujeó por salir como una poción a punto de romper hervor. Se levantó de golpe olvidando su desnudez y corrió escaleras arriba hacia el dormitorio. En su cajonera descansaba, oculta en una cajita de terciopelo, como un viejo tesoro, su varita. La varita de su madre. Las yemas de sus dedos ardieron nada mas tocarla, su energía mágica parecía brillar en sus dedos.
Con un movimiento de varitas se vistió, preparó sus valijas y salió al exterior. El sol brillaba pálido en el horizonte cuando recordó a Kurt; el fiel y buen Kurt. Apretó los puños reprimiendo sus sentimientos de culpabilidad y desapareció dejando atrás la casa que por tanto tiempo habían compartido.
Hola esta es la secuela de mi primer fics, que si quieren pueden leerlo aquí: http://www.potterfics.com/historias/159002 se los recomiendo para que puedan entender mejor este. Si quieren, no es necesario.