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amores y conflictos 3° generación — capítulo 8
-Lestrange-
El niño Potter parece un señorito estirado. Es correcto hasta límites fastidiosos. ¿Me pregunto a que se deberá? He observado al resto de sus hermanos, no se le parecen en nada. La niña es una descocada, coqueta, que maneja a sus compañeros con un movimiento de caderas. Y el menor es simplemente un caso perdido. Me dio una jaqueca antes de que pasase un cuarto de hora, cree que puede comerse al mundo con sus sonrisitas llenas de hoyuelos. Tal vez le funcione con otras profesoras, pero va por mal camino conmigo. Soy inmune a las caras bonitas. Ya he tenido bastante experiencia con Matth.
Hablando de Matth, acaba de entrar, no puedo creer que se comporte como un niño. Tiene aquella sonrisa tan pícara en su rostro. Observa a ambos lados, está parado en la puerta, lanza una última mirada sobre su hombro y entra.
Bien, Albus me recuerda a Matth, solo que Matth, era mil veces más Santo que el vástago Potter. No estoy de humor para lidiar con él. Sobre mi escritorio descansa una carta de Kurt, otra más de tantas. Es la décima que me envía y solo he respondido a una para calmar su ansiedad. ¿Qué puedo decirle?
¡hey! Oye tú, he decidido tener una aventura con el entrenador de vuelo, tú solo espérame en casa, para cuando acabe el curso volveré a buscarte.
Sonrío de solo pensarlo. Estoy segura que si se lo escribiese incluso lo aceptaría. Kurt es demasiado sumiso, a veces me enloquece el solo tener que recordarlo. Bell se acerca por detrás de mí, como si no lo hubiera visto… es tan encantador cuando hace el tonto.
No sé si golpearlo o besarlo. Me atrapa por detrás y me cubre los ojos ¿en verdad puede ser tan tonto? ¡Es un hombre! Casado, con hijos, debería haber madurado.
--¿Quién soy?—pregunta en mi oído.
--El sr. Bell—replico sin la menor nota de gracia en mi voz.
Él capta la indirecta y se aleja, acerca una silla para sentarse y me mira ¿Por qué da la vuelta la silla en vez de sentarse como el común de la gente? ¿Qué les pasa a los hombros con eso de agarrar a las sillas de caballo?
--¿ya hemos empezado con lo de te muerdo-te beso?—inclina un poco su cabeza hacia la izquierda como un cachorro, sus ojos se oscurecen por la escasa luz que hay en el aula de pociones.
--no he comenzado con nada Bell. Solo escúchame al menos antes de llevarme a la cama, ya no somos críos podemos al menos tener una conversación sin que gire en torno al sexo, ¿no crees?
--bien, bien, te escucho ¿de qué quieres hablar?—se impacienta.
Me encojo de hombros, no lo sé. No me lo planteé.
--dime algo de ti. No hemos tenido mucho tiempo para hablar.
--mmm… ¿Cómo qué?
--no lo sé, ¿cuándo comenzaste a interesarte por la enseñanza?
--siempre me ha gustado.
--¿de Veras?—en verdad me ha sorprendido, nunca se lo había preguntado, supongo que nunca me he hecho tiempo, tenía otros deseos cuando niña—creo que nunca nos hemos tomado demasiado tiempo para conocernos ¿he? ¿Qué fue de la adorable Jenna?
--está casada y tiene dos hijos ¿a qué viene esto?—pregunta con impaciencia acercándose más a mi escritorio. Bien, Bell no es del tipo que hable demasiado. Veo que lo estoy aburriendo, recorre mi oficina con la mirada y vuelve a clavarme sus insistentes ojos azules. Está mirando mi escote descaradamente.
--disimula al menos—digo poniendo los ojos en blanco y agarro una pila de pergaminos por corregir-- esto de castigar alumnos no me conviene.
Él se ríe, sigue conservando su risa aniñada—¿nos iremos a la cama?—pregunta de forma directa, con aquella cara de niño que le pide un dulce a su madre.
--hablemos primero—insisto, me encanta cuando pone sus ojos de cachorro.
Él hace una mueca de desagrado.--¿y luego te acuestas conmigo?
--puede—le digo sin poder contenerme una sonrisa. ¿Tiene que ser tan idiota?
--promételo—insiste. Dios, tengo que hacer un gran esfuerzo por no poner los ojos en blanco.
--¿desde cuándo cumplo mis promesas?
--buen punto…--silencio—bien, emm…he visto tu nombre entre los coordinadores del Club de duelo este año.
-sí—digo leyendo una espantosa redacción del pequeño Potter.--¡esto hace que me duelan los ojos!—digo tendiéndole el pergamino. En verdad que se llevará una mala nota, se supone que es un trabajo formal no puede ponerme Aka*, y BTW* al menos debería tomarse la molestia de escribir.
Él se ríe, había olvidado lo molesto que me resulta que siempre se esté riendo en mi cara.--¿tan malo es?—toma el pergamino y comienza a leerlo en voz alta—pocionismo, TCC materia en Q' se realizan pociones. PLT el brujo/a que lo estudie se va a dedicar a realizar pociones.
--es tan revelador—ironizo.
Bell está intentando parecer serio, se muerde los labios en una mueca retorcida que conozco de memoria.
--Dale una oportunidad, se ha esforzado en ilustrarte—dice señalando el dibujito que me ha hecho el pequeño diablillo Potter, de un caldero, al final de la página.
--igual me esforzaré en hacerle una carita triste al lado del reprobado.
--te aconsejo que hagas una copia de esto, el Sr. Hombre-responsable-Potter querrá un informe detallado de por qué su hermanito fue suspendido—dice devolviéndome el pergamino. Hago una (T)* en tinta roja con una carita enojada al lado. Y dejo el pergamino apartado del montón.
--¿lo has visto? Lo he tenido trabajando para mí en un castigo. Se para tan erguido que tuve miedo por momentos de que se vaya a romper cuando se agachaba a tomar algo.
Matth sonríe y todo el peso de la adultez temprana desaparece de él y vuelve a ser aquel niño joven que conocí hace años, ya no somos profesores sino dos alumnos burlándonos de algún compañero Snob.
Todo pasa en unos segundos, su rostro vuelve a tensarse y esta vez se ve serio.—es un buen muchacho. Me encantaría que mi hijo sea así—dice pensativo, ya no es un joven, tampoco un compañero, ni profesor, ahora está en rol de padre, veo la preocupación en su rostro. -tengo la suerte de tener al Potter bueno en mi casa, pero eso no significa que no conozca a los otros, cada vez que veo a Albus me compadezco de sus padres. La niña es normal, simplemente ahora todas las muchachas son…- se detiene un momento y medita en busca de la palabra adecuada. -promiscuas…
--y ustedes la pasan tan mal con es ¿verdad?—me burlo agarrando el trabajo de una Weasley. Me ha gustado esto de las caritas, el trabajo no está mal así que le pongo un aprobado y una carita alegre al lado.
--sí cuando es tu hija—dice sin rastro de coqueteo. Genial, la he jodido, pero de todos modos no me cuadra algo, su hija, no puede estar en edad de besuquearse con nadie. Comenzando por el hecho de que tenga una hija, no sé si son niños o niñas sus hijos.
--¿cuántos años tiene tu hija?—me aventuro.
--este año cumple tres, es un encanto—dice, el recuerdo llega a él y sonríe. Saca su billetera y me enseña una foto de sus hijos. Hay una niñita de cabello oscuro y dos dientes que sonríe a la cámara y se ríe-ya sabe hablar y lee como un niño de seis, me ha pedido que le compre una muñeca Barbie para estas Navidades, casi me la como a besos cuando me vino con sus manitos en jarra a decirme que yo no la engañaba, no te la imaginas…
uno de los gemelos de Jenna le ha dicho que papá Noel no compraba los regalos porque era obvio que no tiene tiempo para todos los niños, que eran los padres los que lo hacían y luego le mandaban la factura de pago a Santa. ¿Te crees la imaginación de los niños, ellos tienen su propia lógica, no?
No puedo evitar morderme el labio al oírlo hablar se sus hijos. Puede ser lo que sea, pero me apuesto a que es un padre increíble. Puedo sentir el amor a sus hijos en sus ojos ¿Cuántos padres andan con la foto de sus hijos en la billetera? No he tenido mucha experiencia con padres como para sacar una conclusión, pero supongo que no todos son así.
--creo que deberías irte, ya es tarde—lo despido y el asiente.
El dolor me escuece lentamente por dentro y espero que él no lo note, me levanto a acompañarlo hasta la puerta y lo despido con un beso tímido en la mejilla.
Lo veo caminar por los oscuros pasillos con la cabeza gacha, en ningún momento vuelve la mirada. De pronto caigo en cuenta, de algo que ya sabía de antemano y no quería aceptar. Es tiempo que lo deje ir, por aquella niña de sonrisa blanca, no puedo robarle el padre a una niña. No podría permitírmelo. Nathaly es una mujer, pero la niña es su hija. Bell ya no tiene lugar en mi vida, le pertenece a ella y a sus hijos, no puedo destruir una familia.
--Adiós—murmuro. No sé si me oyó o no. No me importa. No es un simple adiós, es un adiós al niño de ojos azules que me ayudó en el andén hace ya más de diez años, adiós al niño del que me enamoré sin darme cuenta y adiós al hombre al que me entregué en cuerpo y alma, adiós al hombre que decidí salvar interponiéndome a mi destino. Adiós al hombre al que lloré, odié y volví a amar. Adiós para siempre.
Sé que estoy llorado porque siento las lágrimas enfriase en mi rostro con el aire nocturno. Las despedidas nunca saben a miel, ni siquiera cuando sabes que volverás a ver a tu ser querido. Hace años que no lloro, en otro momento me secaría las lágrimas y me prometería que sería mañana el tiempo de llorar. Pero ahora no, este es el preciso momento en el que necesito llorar y hacer mi duelo.
Notas:
#1: Aka*, y BTW* son acrónimos ingleses que se utilizan para expresas Also Known As=también conocido como=TCC; y By the way= por lo tanto=PLT
#2: (t) por Trol nota más baja del mundo mágico.
---James----
La profesora Lestrange se ha ausentado otra vez, lo que me da dos horas libres, extra. Rose me preocupa, y Ted; y Albus acaba de suspender pociones e historia de la magia antes de que acabemos la tercer semana.
Si Albus sigue así me dará un infarto, y si mamá se enterara le daría un verdadero ataque, se ha superado a sí mismo. Para colmo se lo ha tomado con humor, ha hecho copias de sus T y las ha estado presumiendo con su grupo de amigos. No sé en que andan pero eso también me preocupa. Se ha alejado de Malfoy últimamente y anda peor, me apuesto a que sus nuevos amigos fuman hierba, o algo más fuerte, no me sorprendería.
Daría lo que sea por poder entrar en su mente y saber qué carajo le pasa, ¿por qué no me puede ver como su amigo? Si intento decirle algo, discutimos y me ve como enemigo. solo quiero protegerlo ¿Por qué no lo entiende? Estoy sacando tiempo extra de donde no tengo para hacerle los trabajos de historia y pociones, si no los presenta perderá el año. ¿No ve la importancia que le doy? Acabaré reprobando si no consigo tiempo para mí mismo. He renunciado a mi fin de semana en Hogsmade, tengo demasiado trabajo atrasado y pretendo ponerme al día. En verdad me ha dolido tomar esa decisión pero no me queda otra.
Rose me está cubriendo con los más pequeños, sabe que me encantaría ayudarla pero no tengo tiempo. la veo desvivirse ayudándolos a todos, también la ayudo cuando puedo pero el tiempo se me escapa. Quisiera poder preguntarle qué le pasa, anda más introvertida que nunca y siempre veo la sombra de las lágrimas en sus ojos.
Le he enviado una carta a Ted hace una semana, recién hace dos noches me ha respondido evitando a toda costa el tema que en verdad planteé en la carta. Es obvio que Viki está embarazada ¡diez veces maldiciones a mí! ¿Qué puedo hacer? Le preguntaré a papá que sabe al respecto. Las cosas deben estar muy revolucionadas por casa, en verdad que agradezco estar en Hogwarts, en especial con la separación de los Weasley, papá debe estar en shock.
Es jueves por la tarde y tenía que presentar el maldito trabajo de pociones, que llevo atrasado. Le prometí a la profesora que hoy se lo entregaría, era mi fecha límite por lo que me pasaré luego a llevárselo a su oficina. No puedo suspender yo también.
La mujer me parece agradable, en cierta forma he tenido profesores peores. Es del tipo que consigue que todos se callen con solo pisar el salón. He visto como fuerza sus labios para que se mantengan en su sitio y no sonreír. Toda la situación en general parece darle gracia.
Cerca de las siete, me salteo la cena, la Srta. Lestrenge, no se encuentra en la mesa de profesores, he observado todo el rato por si acaso me la encontraba en alguno de los pasillos. Necesito entregarle el maldito informe. Al final decido encaminarme hacia las mazmorras, odio ese sitio de noche, creo que ya lo he dicho.
Cuando llego me parece oír un llanto, golpeo y el ruido cesa. Se oye un revuelo, alguien tropieza con algo dentro de la oficina de la profesora y luego el silencio. Por un momento me siento tentado en abrir la puerta y revisar que todo vaya bien, pero me contengo. Ya tengo suficiente con mis propios problemas.
Me limito a dejar el informe atravesado en la rendija que se forma entre el suelo y la puerta. Oigo un silencio antinatural en el interior, como si alguien contuviera la respiración. Me doy vuelta y camino sonoramente hacia el pasillo disminuyendo la fuerza de mis pasos para que parezca que me alejo. Me detengo y observo.
Como supuse, alguien (supongo que Lestrange) estuvo aguardando a que me marchara para tomar el informe.
--¿se encuentra bien?—mis palabras salen despedidas de mi boca antes de que sea consciente de ello.
--sí, Potter—oigo el gruñido de la profesora. ¿Cómo supo que era yo?, no lo sé. No tenía tiempo de haber abierto el informe aún—solo lárgate.
--no quise importunarla, solo creí oír que alguien lloraba—me disculpo.
--olvídalo Potter, seguro fue solo alguien que practicaba para el Hallowen. Ve a jugar con tus amigos—me dice en tono impaciente.
De acuerdo, ella gana esta vez. Pero he tratado con mas de…haber una, dos, tres… más de seis primas mujeres y una hermana como para que me intenten pasar de listo. Sé cuándo una mujer llora y por el tono de voz de la profesora me apuesto a que era ella la que lloraba.
La mención del Hallowen en la misma oración que amigos naturalmente enciende una luz de emergencia en mis sentidos que advierte peligro. Pero esta vez me ha recordado algo que se me estaba pasando de largo.
Este sábado es Halloween y como todos los años se hace una gran fiesta de bailes y disfraces luego de la típica comida del gran comedor para los más pequeños, la cena termina a las nueve y comienza el baile para los de quinto en adelante. Ni siquiera me he preocupado en conseguir pareja no tengo planes de asistir, en todo caso me pegaré una vuelta para controlar las cosas como prefecto y nada más.
Digamos que en Halloween conocí a mi Exnovia, estábamos en primero y ella se me acercó con su sonrisa de niña alegre, su cabello castaño oscuro pintado de violeta y sus ojos celeste cielo, (son casi trasparentes a la luz clara de la mañana) Era tan extrovertida que me sacó a bailar y yo no sabía hacerlo pero lo hice de todos modos para estar a su lado.
Desde ese día fuimos amigos, mejores amigos hasta cuarto; en cuarto nos pusimos de novios, sabía a lo que me enfrentaba cuando me le declaré, ella aceptó, salimos formalmente un tiempo hasta que simplemente la jodimos y jamás volvimos a hablarnos. Digamos que Halloween no es mi fecha favorita.
No le guardo rencor, pero simplemente evitamos cruzarnos. Ella tiene su ruta marcada y yo la mía y las respetamos así se caiga el castillo, todo sea para evitar cruzarnos. Durante las clases ella se sienta en una esquina del fondo y yo en la otra para no correr riesgo de cruzar miradas, simplemente hacemos de cuenta que el otro no existe, pero digamos que los sábados de Halloween me ponen algo melancólico al respecto.
--Lily—
Estoy realmente emocionada, este es el primer Halloween en el que no tengo que rogar a alguno de mis primos o hermanos o amigos de ellos, para que me lleve como su invitada.
En primer año fui con Fred, en segundo con Lois, en tercero conseguí que Malfoy me invitara y por último en cuarto Zach me invitó, ¡fue el mejor Halloween de todos!
No sé cómo rose, no le presta atención, no sabe lo afortunada que es. Zach es tan dulce, sexy y masculino, la odio cada vez que lo besa ¿Qué tiene ella que no tenga yo? Es un año mayor que yo, bien, pero en general: es pelirroja, soy pelirroja, tiene ojos castaños yo también, mi cabello es lacio y más brillante y soy más activa y alegre, todos lo dicen.
--¿Qué tiene Rose que no tenga yo?—pregunto por Millonésima vez a Lucy. Ella me mira y me sonríe con tristeza, de amores no correspondidos no hay quien sepa más que nosotras dos.
--Tetas—responde.
Bien, sí, rose ha salido al lado Molly y es la única Weasley con buena delantera, eso está bien lo admito. Pero no todo se basa en la apariencia ¿Qué hay de la personalidad?
--yo soy mejor que ella—digo casi como si aquello fuera una acusación.
No odio a mi prima, pero no perdono que me haya robado a Zach a sabiendas de que me gustaba. Además somos primas y eso demuestra que todas las mujeres son competencia. Salvo las madres claro. No soporto que me hayan rechazado por ella. ¡¿En qué mundo vivimos?!
--lo eres Lil, solo que al hombres les gusta el físico más que el carisma, además tu eres más bonita que ella.
--lo sé ¡Hellooo! Soy una Potter, ella no es más que una Weasley—le digo mirando al cielo con molestia. Ella me mira casi herida y lo recuerdo, no puedo estar en todo, ¿qué espera que esté todo el día pensando en ella? Ni que fuera lo más importante en mi vida ¡por favor!—tú también eres bonita, prima, solo me he dejado llevar por la ira—digo con una sonrisa y ella sonríe.
--deberías perdonarla, es tu prima y le verás la cara a menudo, lo sabes.
--si, Lu—digo sentándome frente al espejo de mi habitación en Hogwarts, Lucy toma el peine y comienza a cepillarme el cabello como de costumbre—pero no puedo, simplemente no puedo. ¿Cómo te sentirías si ella ahora fuera y se besuqueara con james?
Lucy y yo nos hemos puesto de acuerdo para crear nuestro pequeño mundo personal en nuestro lado de la habitación. Compartimos una cama marinera y la mitad de la habitación que nos pertenece está decorada a nuestro gusto como una pequeña Boutique rosa y lila. Amo nuestro peinador, se parece mucho al camerino de una estrella de Hollywood y me siento especialmente como una reina en momentos como este. En los que cualquiera de misamigas me atiende como es debido.
--no lo haría—dice encontrando un nudo en mi cabello y lo estira con fuerza ¡¿Qué cree que hace?! ¿Es idiota o qué?
--¡ten cuidado! ¿Qué te pasa? ¿Acaso quieres dejarme calva?—digo arrancándole el peine de las manos—alcánzame la ropa para la fiesta.
--lo siento Lil, yo solo, no pensé…
--¡nunca piensas, Lucy! Es obvio que James no te prestará atención nunca a pesar de que no seas su prima.—le hinco con saña, puedo ver sus ojos cristalizados, sus estúpidos ojos azules. Ninguna lágrima me conmueve, vivo con Albus, eso simplemente explica todo. Pongo los ojos en blanco abrumada por la situación.
Estoy molesta, no es que sea mala, de mis primas Lucy y Viki son mis favoritas. Solo que no es bueno interponerse en el camino de Lilian, Luna, Potter cuando está molesta y Rose me las pagará tarde o temprano. Nadie me traiciona y se burla de mí en mi cara.
Lucy vuelve con mi vestido de cotillón verde oscuro y lo deja sobre la cómoda, creo que he sido muy dura.
--solo ponte en mi lugar ¡estoy molesta Lucy!—la acuso por lo poco comprensiva que es conmigo. ¡Soy su prima! Debería comprenderme, soy su mejor amiga ¡debería comprenderme aún más! y si no fuera así, soy Cool y sin mí no es nada, me necesita y punto. No tendría que mirarme con ojos acusadores, no a mí.
--supongo que me sentiría igual. Lo siento Lily.
Eso está mejor.
Me vuelvo a girar de cara al espejo y comienzo a maquillarme, será mejor que cambie mi humor o acabaré arrugándome—bien. Te perdono, como sea. ¿Con quién irás al baile?—digo mientras me aplico labial sabor a chicle.
--con Alan Mc. Wood—dice con su tono sumiso mirando al suelo mientras espera mi aprobación.
--¿el Ravenclaw?—asiente. No está mal, no es un idiota pero tampoco es genial. Simplemente no es Cool. --No está mal
--¿tu?—¡que descaro! Simplemente debería esperar a que la sorprendiera, es lógico que solo pueda ir con el muchacho más cool de todo Hogwarts, no sería digno de mí de otra forma. Necesito mi entrada triunfal y solo hay un muchacho en todo Hogwarts digno de mi popularidad, soy una reina.
--Con albus. Ven y ayúdame con esto—digo agarrando mi cabello mientras me pongo kilos de aquellas pociones Muggles que tía Hermione usa.
--¿Con tu hermano?—pregunta sorprendida. Sí claro que sí. Esa era la reacción que esperaba, él es el Rey de las serpientes yo la reina de las leonas, era obvio que iríamos juntos, claro que nadie es tan inteligente como nosotros. Simplemente esta noche será sensacional.
--Es el chico más Cool de Hogwarts ha salido rey de corazones*el año pasado. Solo él puede estar a mi altura Luz, no seas tan tontita, querida.
Al fin me encuentro en las escaleras del gran comedor, mi tocado perfecto, llevo el cabello ondulado y recogido en un moño alto acabado con una alta corona de oro y rubíes que papá alquiló para mí, a papá no le gusta la ostentación, pero no me dice nada que no.
Mi vestido de reina es pesado y de terciopelo verde, se ajusta perfectamente a mi figura estilizando más mis curvas con el ceñido corsé que levanta mi pecho casi hasta mi nariz.
Mis compañeras están detrás de mí como una corte, parecen simples campesinas o cortesanas a mi lado, en verdad me siento como una reina. Albus y yo quedamos en hacer nuestra entrada media hora después de la hora oficial para aumentar el dramatismo.
Él me espera a los pies de la escalera, con su gruesa capa de terciopelo verde, sus ojos parecen resaltar y su arrogancia le dan aquel toque majestuoso que todo rey debe tener. Su corona es más ostentosa como la de un rey, desgracia mía, tendría que haber nacido hombre.
Soy la más valiente de los tres, sería mejor que james y Albus juntos, estoy segura de eso. Nuestros atuendos son verde y plata por Slythering y las coronas doradas y escarlatas por Gryffindor. Todo planeado.
Los ojos de albus brillan como dos esmeraldas a juego con su ropa ¡lo odio! Pero se ve espléndido, jamás me sentiría tan cómoda entrando a una fiesta de la mano de james, como me siento en este momento con Albus. Puede ser un cabrón de mierda, pero tiene estilo.
Malfoy está disfrazado de caballero a su lado, muy amable de su parte. El show ya está completo. No puedo esperar a entrar. Alzo mi barbilla y desciendo las escaleras ceremoniosamente. Albus me toma por el codo y me sonríe.
--foto—dice Malfoy y nos toma una, con su nueva instantánea mágica, en la que aparecemos Albus y yo, primero nos sonriéndonos y luego nos giramos a la cámara
. Nos vemos adorables a mamá le encantará.
--estás casi a mi altura peque—me dice con cierto cariño. Todo el cariño que puedo esperar de Albus, eso es lo más parecido a un cumplido que alguna vez recibiré de él.
--Es que tú nunca has, lo que se dice, crecido en alto, lamento haberte pasado hermanito—mi comentario mordaz llega cargado de veneno. Esto es verdadero amor fraternal.
--touche…--replica con un vestigio de sonrisa en sus labios.
Albus odia su estatura, es el más bajito de los tres, soy dos centímetros más alta que él, Albus y yo sacamos la altura de los Potter;y james simplemente salió a los Weasley.
Como no podía ser de otra forma nuestra triunfal entrada captó toda la atención incluso la banda de los chicos (que se creen Cool, pero verdaderamente no lo son) paró de tocar a destiempo causando una Cacofonía desastrosa. Me aferro con fuerza al brazo de Albus, tengo todas las miradas en mí. No pienso bajar la vista ni aunque se me vaya la vista en ello.
--no dejes que me caiga—le gruño desconfiando de mis zapatos de tacón, este no es el mejor momento para caerme.
--confía en mí, hermanita.
--¡ja!—dejo escapar una única carcajada sarcástica. ¿Confiar en Albus? Antes me fiaría de Voldy-el-desnarigado.
Notas
rey de corazones, es el mas alto puesto de
un concurso de belleza inventado por mí en mi fics anterior. Como dije (de paso le hago propaganda) pueden leerlo aquí:
Se trata exclusivamente de Bellatrix Lestrenge.