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amores y conflictos 3° generación — capítulo 9

-Rose-

Soy la única que quedo en mi habitación. Todas ya se han ido. He visto a Lily pasar, se veía grandiosa. No sé si Zach ya se ha ido. Se supone que somos novios, pero le dije que no lo acompañaría. No tengo ganas de actuar, quiero relajarme un poco, me he conseguido un provocativo traje de Alicia en el país de las maravillas.

Es sexista esto de que todos los trajes de Halloween para mujeres te obliguen a verte como puta, todos siguen una sola regla. Bruja puta, colegiala puta, diabla puta etc.   El de Alicia fue el más decente que conseguí, al menos tapa el pecho hasta el cuello, aunque la gran mayoría de la espalda y las piernas quedan al descubierto, en especial resaltan las piernas con aquel tutu que tiene por relleno la pollera y las medias de red blanca.

 Soy una Alicia extraña considerándome pelirroja, pero el resultado no está mal. Me gusta de todos modos.

Abajo ya no hay nadie, aunque sospecho de cierto castaño en la habitación de los de séptimo. No me iré sin james, ambos necesitamos un poco de diversión por una noche y olvidarnos de todo. No dejaré que se encierre en aquella habitación, he visto la vena de su cara parece constantemente a punto de estallar, no dejaré que se siga mortificando al menos no hoy.


Como sospechaba james está sobre la cama de Zach con un libro entre las manos, supongo que no tenía ganas de subir hasta su cama. 

--¿Por qué no estás preparado para la fiesta?—pregunto como acusación.

Él levanta la vista atontado de su libro, con aquel rostro de desconcierto tan propio de él. Se le hace una arruga entre las cejas cuando piensa, sé que está intentando recordar si se ha comprometido en que me acompañaría o algo por el estilo.

--no iré.-dice por último, aún con el libro entre sus manos.

--no puedes dejarme sola yo que me puse tan bonita—hago una voltereta juguetona para que mi vestidito se infle pomposamente y consigo que sonría.

--eres bonita rose—lo dice por obligación como cumplido. Lo veo en sus ojos cansados, conozco aquella sonrisa que dice que lleva noches enteras desvelándose.

--no necesito que me lo digas, y que no te vaya a oír Lily ¡ella es más bonita que yo! ¿Recuerdas?-digo imitando de forma exagerada la voz de mi prima. James se ríe abiertamente esta vez.

--solo está celosa, nada más—dice en defensa de su hermana.

--lo sé, james, pero no me he arreglado cerca de una hora para hablar de lo mucho que me odia mi prima—hago un gesto con la mano quitándole importancia. Me acerco y lo agarro por el brazo y lo estiro de forma teatral. ¡Maldición que pesa más de lo que creía! Él se deja caer hacia atrás como peso muerto y en verdad me cuesta sujetarlo, tengo que hacer verdadera fuerza—vendrás conmigo james.

--no quiero ir…-dice en tono cansado aunque juguetón.

--por favor james, no puedo ir sola—digo estirándolo aún más. Si no funciona tendré que extorsionarlo, esta noche él no se queda aquí y punto.--¿no querrás hacerme llorar o sí?

De pronto él se levanta y por poco no me caigo hacia atrás. El me sujeta  con su mano izquierda y me aprieta contra su pecho, con una sola mano él consigue que mantenga el equilibrio. Es tan fuerte que ni siquiera se ha tambaleado, por eso siempre me siento segura a su lado.

--tu ganas esta vez, Rosie—me dice en tono reprobatorio, pero sé que no está realmente molesto, sus ojos sonríen—la próxima te vas con tu novio.

--¡james, no me vengas con eso! Sabes que Zach y yo no somos novios realmente.

--lo sé—me dice tendiéndome el codo para que me agarre de él—en cierto modo eso me agrada.

--¿por qué?-pregunto y automáticamente me agarro a él.

--me quita una preocupación de encima, no tengo que estar pensando en si hay algún idiota que te rompa el corazón—lo hay, Pienso. Sus palabras tienen un extraño sabor agridulce, pero no quiero llorar, no hoy.

--¿no piensas ir así o sí?—pregunto observándolo.

--¿Qué tiene de malo? estoy disfrazado de Mago—se defiende.

--ese es el disfraz que todos los que no se han preocupado, llevarán.—señalo lo obvio.

 James se encoje de hombros quitándole importancia.—creo que pertenezco a ese grupo, de todos modos, jamás hubiera hecho la escenita que planearon Albus y Lily, papá me lo ha contado de antemano, me preguntó si yo también querría algún traje especial. Ja, sí claro. No soy de ese tipo Rose, es lo que hay, o lo aceptas o vas sola.

--¡¿Por qué eres tan testarudo?!—le recrimino y él me sonríe en respuesta, sus ojos avellana tienen cierta picardía especial, no como la de Albus, sino al estilo james una tierna y cansada, esa es la única explicación. Cuando Albus hace ojitos de cachorro, o se ha mandado alguna o quiere algo, en james es extraño verlo hacer ojitos, pero también están, en alguna parte de él hay un james manipulador.—¿podrías intentarlo al menos? Seguro que encontramos algo en tu placar que sea adaptable. Últimamente andas muy gruñón—me quejo.

--y tu muy llorona, y no me dices el porqué

-ya lo sabes—le digo poniéndome de mal humor.

  • y tú ya sabes que no me gusta el Halloween—me dice casi fastidiado.

--no puedes dejar de celebrar una fiesta solo porque tengas una mala experiencia, tienes una vida por delante james, olvídate de Sira. Ven, vamos a divertirnos y tendrás un mejor recuerdo de esta fecha para el año que viene.

--James—

Cinco minutos después rose me tiene parado en medio de la habitación con los brazos extendidos a los costados como si me fueran a crucificar. Hoy está realmente hermosa con su disfraz, es sexy y aniñado lo que en conjunto la hace ver irresistible.

Por supuesto que no la dejaré ir sola a una fiesta vestida así. Sería como enviar un corderito a la boca del lobo. Sí, soy un primo algo celoso, pero es porque cuido a mi familia.

 Me he quedado tranquilo  con Lily porque iba con Albus, y Albus puede ser muy cabrón pero no dejará que le hagan nada. Al menos nada que Lily no quiera. No puedo creer que mi hermana ya esté tan grande.

Hay un parecido entre Albus y ella que ni siquiera ellos notan, son la misma esencia, solo que Lily ha sido controlada por la educación y porque es mujer. Ella cree que me engaña, pero veo sus ojos, brillan con el mismo fuego, Albus simplemente se acepta sabandija y Lily trata de vendernos a la santa niña que todos queremos.

En cierto modo es un alivio. No sé qué haría con dos Albus, juntos son explosivos por lo que trato de mantenerlos alejados, pero sé que esta noche la deben estar pasando genial. Aunque Lily jamás se lo acepte a si misma su hermano favorito es Albus, no yo. Albus es su amigo, su cómplice y se odian y se quieren como todos los hermanos, en cambio la relación que tiene conmigo es más paternal. Ella no vendrá a pedirme consejos ni a contarme sus secretos, a Albus sí. Especialmente cuando se mete en líos corre a Albus, y solo cuando ya se han hundido los dos vienen a mi como bote salvavidas.

--¿por qué sonríes?—me pregunta rose, es verdad estoy sonriendo como idiota, mientras pensaba en mis hermanos. Ella me está poniendo una chaqueta marón por los hombros, una de aquellas de hebillas y solapas.

--pensaba en Albus y Lily.

--son iguales, puedo imaginármelos juntos, se verán como reyes.-dice con una sonrisa en los labios—hay que ir a hacerles la competencia.

Su sonrisa cambia y ahora se ve divertida.

--no se te ocurra opacarla, Lily te agarrará de las mechas si lo haces—bromeo.

--estoy segura que sí—asiente y se estira para ponerme un sombrerito bombín en la cabeza. Rose es una muchacha alta, más alta que la mayoría, pero de todos modos sigo siendo más alto que ella. Es una de las pocas muchachas que me llega al hombro.

No puedo evitarlo, su cuello queda a mi alcance y se lo muerdo. Ella se tensa por la sorpresa y no se mueve, solo rota su cabeza y quedamos cara a cara, hay algo extraño en sus ojos, una expresión casi dolorosa que me parte el alma.--¿puedo ser Vampiro?—pregunto tratando de bromear.

Ella asiente pero su expresión no se marcha—podemos arreglarlo.


Media hora después estamos llegando al gran comedor, soy una especie de vampírico Serlock Holmes de la mano de una Alicia en el país de las maravillas pelirroja que insistió en maquillarse de vampiro gótico de último momento insistiendo en que ya la había mordido. 

La música se filtra por las puertas de roble. A diferencia de Albus y Lily, tratamos de hacer una entrada sencilla, solo un par de parejas se giran a mirarnos, entre ellos Zach; el rubio viene alegre y le da una vuelta a rose, está disfrazado de frankestin o de zombi, no estoy seguro. Me siento mejor al ver que no soy el único con un disfraz mediocre.

Lily está bailando con Malfoy, están coqueteando y ¿Dónde rayos está Albus? Recorro el salón con la mirada, es fácil encontrar a mis hermanos, especialmente por las coronas doradas que llevan en sus cabezas. Albus está con una muchacha rubia que le da la espalda. Una presa difícil para el galán Potter. Me pregunto quién será, siento que me agrada esa chica.

--ven—rose me toma del brazo y me arrastra hasta la pista de baile. Rose baila bien, sus movimientos son suaves y continuos, se ve natural, sé que ha tomado clases de baile para conseguirlo.

Se acerca a mí, la música cambia y me rodea el cuello con sus brazos, su cabecita descansa en mi hombro—pareces un robot bailando—me susurra al oído, es cierto, no puedo evitar reírme.

--te advertí que no era bueno en esto—digo apoyando mis manos en su  zona lumbar, por encima de donde comienza su falda pomposa. Si fuera otra muchacha me sentiría incomodo, pero con Rose puedo relajarme, se siente bien y natural tenerla cerca.

La música sigue sonando, y su cuerpo sigue frotándose contra el mío, por un momento mi mente se pierde en una letanía de recuerdos.  sí, no está tan mal, Rose sabía que necesitaba esto, ella parece conocerme más que yo. Cierro los ojos y dejo que ella me guíe, es como si a cada minuto perdiera los años de cansancio que he reunido en este último tiempo.

 La banda del colegio canta una canción triste de la que solo oigo fragmentos, por momentos soy solo yo y el mundo a mi alrededor desaparece. Bueno, yo y rose que está colgada de mi cuello, me resultaría difícil olvidarme de ella.

<me pregunto quién eres cuando pasas por el corredor

Con solo una mirada pierdo la cabeza,

Eres una poción amorosa, sin necesidad de hechizos

 Si fueras muggle dejaría mi magia por ti, si me lo pidieras

Entre tus brazos ya no necesitaría de la magia>

--no tienen futuro—sentenció Rose. Su voz me suena casi lejana, no puedo evitar sonreír, se ha quedado escuchando la canción al igual que yo.

--son terribles—consiento. Su pecho se estremece contra el mío, sé que está riendo.

--¡Hola  guapo!—me llama una voz cuando acaba la canción. Todo mi cuerpo se tensa y Rose se aparta de mi para ver de quien se trata. No necesito que me lo diga, reconocería su voz así pasara una eternidad.

--Sira…-no sé qué decir, me ha dejado estupefacto. No me esperaba que se me acercara hoy, ni mañana, ni siquiera en un millón de años. Curiosamente está vestida de vampiresa, tiene un vestido largo y negro con un escote que le llega hasta el ombligo, un collar de pedrería le cubre el pecho llamando automáticamente la vista a la zona, se ve hermosa, siempre fue hermosa, pero por una vez no me siento atraído por ella.

 Me niego a sentir cualquier cosa ante su presencia. No la odio, pero no porque no tenga motivos, simplemente decidí no pensar en ello.  De todos modos…¿Por qué ha decidido usar esa frase? Estoy seguro de que lo recuerda o tal vez no, estoy hablando de Sira, fue mi mejor amiga, la conozco, o la conocía, ahora no es más que una extraña para mí.

La primera vez que me acosté con ella, al despertar me dijo "hola guapo" en aquel momento era el muchacho más feliz del mundo, recuerdo cada detalle de la escena como si hubiera sacado una foto en mi mente.

 La luz de la mañana entraba por la ventana, ella me observaba incorporada a medias sobre su brazo derecho, con el izquierdo se sujetaba las sabanas sobre el pecho. Sus ojos eran más claros de lo que jamás habían sido hasta entonces, dos perlas de agua que me observaban juguetonamente.

Era vacaciones, los días eran cálidos y estaba en mi habitación, le había mentido a sus padres y yo a los míos. Nos sentíamos muy malos por hacerlo, mi familia estaba de viaje en Irlanda con el primo de papá, no tenían una relación muy estrecha, pero el Sr Vernon había fallecido entonces y mis padres  decidieron viajar para el funeral. Me inventé una excusa estúpida para no ir, una enfermedad que ahora no recuerdo, mamá quería quedarse a cuidarme pero al final acabó aceptando marcharse.

 Sira por su parte les dijo a sus padres que se iría a casa de una amiga, ni siquiera recuerdo cual. La cuestión fue que conseguimos quedarnos solos en mi casa. Fue una semana maravillosa, en especial aquel día. Sira ya había estado con otros muchachos pero me dijo que era el mejor, supongo que mentía, pero entonces le creí.  

"hola guapo" me dijo con su sonrisa juguetona en los labios. Su cabello le caía por los hombros hundiendo su cuello en un mar negro y revuelto. No dejé que dijera otra cosa, antes de que pudiera darse cuenta la estaba besando de nuevo  y lo hicimos una vez más antes de levantarnos.

--¿Me permites esta pieza?—me dice de forma ceremoniosa y hace una inclinación masculina y por un momento temo que sus pechos se escapen de su vestido. Se está portando juguetonamente y  me pone molesto ¿Por qué tuvo que venir a joderme? ¡Estábamos bien!

 Rose me observa, sé que espera que la mande a freír espárragos, Rose la odia. Quiero darle el gusto, quiero decirle que no, pero casualmente no puedo. Simplemente soy cortes y asiento. ¿Por qué no puedo hacer lo que se me venga en gana y punto? No, tengo que ser correcto. ¡Maldita sea yo!

Rose me mira dolida y se va. Le lanzo una mirada que pide disculpas pero no sé si la note. Sira me atrapa en sus garras y me siento como un muñeco, una marioneta que ella maneja.

Por primera vez me parece que los muchachos que se encuentran tocando han acertado a una canción. La letra habla de una mujer sensacional, una lazo del diablo, que te atrapa te exprime y te mata, el muchacho no puede quitársela de la cabeza, ella lo controla, ella decide y él está cayéndose a pedazos mientras ella sigue jugando con él y con otros.  Él se desangra por las heridas esperando a que ella vuelva y la canción termina.

 La canción resulta extremista pero conocí aquel sentimiento, no puedo evitarlo, en cierto modo me siento identificado, en algún momento de mi adolescencia me sentí así.

--parece que pensaron en ti—las palabras se escapan de mi boca, no quise decirlo pero ahí estaban. Sira levanta la vista y me mira de reojo, sé que no está molesta, no la ofenden mis palabras, lo leo en su cara. Incluso parecen divertirla y su mirada brilla con malicia.

Sus labios encuentran los míos y mi boca entrenada por ella le corresponde. No puedo creer que la esté besando de nuevo, pero lo hago. Y la peor parte: me sigue gustando tanto como antaño, solo que ya no se le suma aquel sentimiento de cariño, se siente bien, pero no resulta "Mágico" es algo más físico.

Mi lengua se encuentra con la suya y acaricia sus dientes, suaves como perlas y sé que me llevaré un castigo si algún profesor nos ve dándonos un beso de esta naturaleza en medio del gran comedor, pero me importa tres bledos y la estrecho con fuerza contra mi cuerpo, consiguiendo que ella gima sobre mi boca.

Gracias a dios estamos bien alejados del estrado de los profesores y el cumulo de jóvenes bailando apretado hace que pacemos desapercibidos para ellos. Lo que no significa que pasemos inadvertido para los otros estudiantes.

 Esto va a traer un gran revuelo, sé que seremos la comidilla en los pasillos por un buen tiempo. En especial porque ya lo habíamos sido durante nuestra relación, principalmente en nuestra separación. Supongo que daría que hablar considerando que mi novia no dejó pasar más de una semana de nuestra separación que se metió con mi hermano menor.

Sí, sira me destruyó psicológicamente, quebró mi ego y mi relación con Albus. Sé que Albus lo hizo para joderme la vida, pero no le guardo rencor, solo buscaba demostrar que era mejor que yo. Prefiero pensar que solo era un niño estúpido compitiendo con su hermano mayor, no quiero creer que lo haya hecho para dañarme, porque debería matarlo. Solo era un niño y yo solo lo dejé pasar, como todo lo que me molesta.

Pero eso no significa que lo haya olvidado, una sensación de odio se instala en mi estómago, lo que debí hacer hace años era darle una buena paliza al estilo Muggle y me hubiera evitado más de un disgusto con Albus. La mayoría de los hermanos arreglan las cosas así, pero no, yo no podía. En este momento daría mi vida por darle un buen puñetazo en la cara.

--para—le digo a la muchacha y la alejo de mi de forma brusca. Sus ojos azules buscan los míos con sorpresa, pero es a Albus a quien estoy mirando. El me devuelve su mirada verde, la niña rubia que estaba cortejando al principio ha pasado a un segundo plano, su mirada arde como el fuego de las chimeneas cuando le echas polvo Flú. Hay desafío en sus ojos y una mueca burlona decora su rostro. Está gozando esto, es un cretino arrogante.


Bien, estoy con sira en la cama de Zach. Sí, la tomé prestada porque es la de la parte de abajo y resulta más cómodo, estoy seguro que él no traerá a nadie a dormir esta noche, así que puede dormir en mi cama.

Sira está especialmente sexy, y mi libido se ha intensificado con la miradita de mi hermano. El rencor, puede ser muy estimulante cuando está dirigido a alguien sexualmente atractivo como Sira. Ella es pasión pura, y mi piel se enciende con su toque, nunca antes la había tratado de este modo, para mí era una princesa y no quería ofenderla, ahora me importa un bledo que se ofenda, busco satisfacerme mis instintos más banales y al demonio con todo. Ella parece conformarse con eso.

La beso por la espalda, y desprendo el cierre de su vestido, me he sorprendido al encontrar una  pequeña mariposa tatuada en su espalda baja. Sabía que quería hacerse ese tatuaje, pero mientras mantuvimos una relación estable aún no lo tenía. Admito que tiene un efecto interesante, me arrepiento de no haber permitido que se lo hiciera antes.

--¿te gusta?—me pregunta al sentir mis dedos dibujando el contorno de la imagen en su espalda. El vestido se desliza hasta el suelo con la delicadeza con la que fluye el agua y descansa junto a mi abrigo que eché al suelo nada más entrar en la habitación. Está completamente desnuda ante mi, conozco su cuerpo pero admito que ha cambiado bastante, se sigue viendo perfecto pero sus pechos son más grandes y sus caderas se han ensanchado, es del tipo reloj de arena, sus piernas son largas y trabajadas, sigue siendo hermosa.

No voy a responder a su pregunta, simplemente no me interesa entablar una conversación amistosa con ella. Hay un rubor en sus mejillas que le dan un aire casi inocente. No me sorprende, otra chica no se dejaría desnudar en medio de la habitación de chicos, cualquiera podría entrar en de un segundo a otro. Digamos que Sira es una chica con pasado conocido, por decirlo de algún modo.

Mordisqueo su cuello y le abrazo por la espalda, mis manos se debaten entre acariciar sus caderas y  su pecho. No me cuesta el más mínimo trabajo llevarla hasta la cama, me quito la camiseta y el pantalón de unas cuantas patadas, me arrojo sobre ella  y corro las cortinas por si acaso entra alguien. El rastro de ropa que dejamos en el suelo es claro signo de que la habitación está ocupada, supongo que con eso bastará para que no nos interrumpan.

--tranquilo james—me dice con su voz agitada y casi ronca. Su aliento me besa la cara, huele a alcohol, a fresa y a miel. Me encanta, odio admitirlo pero sigue teniendo el mismo efecto en mí que antes. Sus manos suaves acarician mi espalda, toda ella es como el terciopelo.--¿Cuánto hace que no estas con una chica?

Que manía de hablar, no quiero hablar con ella. Mordisqueo su oreja y la acaricio con mi lengua consiguiendo que se estremezca, sé que le da cosquillas y su risa me hace olvidar por un momento que se supone que la odio.

 -Mucho—digo por ultimo mi voz enronquecida por la excitación.

Me incorporo sosteniendo el peso de mi cuerpo con los puños clavados en el colchón. Su mirada me encuentra y se lleva un dedo a la boca y lo chupa seductoramente para luego acaricia mis labios y descender por mi pecho.  Es demasiado para mí que llevo años de abstinencia, para ser exactos no tuve más ligues que sira.  Busco sus labios una vez más y desciendo más allá de su vientre hasta encontrar su humedad, ella se estremece y me siento un dios. Sus manos se enredan en mi cabello y tira de mi hasta arriba, busca mis labios y los acaricia con su lengua juguetona.

--hazlo Potter—me pide en un susurro sujetando mi rostro entre sus manos. No hace falta que me lo pida dos veces, estoy a mil revoluciones, sus piernas se enredan a mis caderas y me recibe arqueando su espalda hacia atrás.

La carne pálida de su cuello queda expuesta  a mí y me siento en verdad como Drácula, la muerdo hasta conseguir un quejido que bien pudo ser por las envestidas. El sonido húmedo de nuestros cuerpos y los ruiditos que escapan de su garganta resultan en conjunto la música más excitantes para el momento.

En principio he comenzado despacio, su cuerpo se ha acompasado al mío con naturalidad. Sé cómo le gusta que se lo hagan, no puedo con mi genio, se suponía que no la complacería pero de todos modos lo hago, no pasa mucho tiempo que siento su vientre tensarse y sus uñas se me clavan en la piel.  En este momento no son más que un pinchacito poco molesto y la situación lo demanda, busco su boca para ahogar sus gemidos y sé que está lista para correrse.

En relación al aumento de energía son los quejidos que deja escapar, está llegando a su clímax y deja de importarle un carajo el entorno, se libera de sus tabúes y comienza a tocarse a sí misma para aumentar su placer. Es del tipo que le gusta el sexo ruidoso y en cierta forma compartimos ese gusto aunque trate de evitarlo, comienza a llamarme de forma más que audible, sus palabras brotan entre nosotros a pesar de mi esfuerzo por callarla. Cualquiera que se encuentre a menos de unos kilómetros podría oírnos. Lega al clímax antes que yo y comienza a desinflarse como la leche hervida cuando se apaga y por fin me dejo ir.

Estoy agotado y me dejo caer sobre ella.

--pesas mucho james—dice y su voz sale ronca por la falta de aire. Ruedo hacia un costado y la observo, sus ojos pálidos me devuelven la mirada como espejos. Lo más probable es que me duerma en pocos segundos, pero ha sido una noche genial.

--Albus pesa menos porque es más bajo—replico, otra vez el rencor regresa a mí. ¿Por qué tengo que recordármelo? Creo que soy masoquista. Ella suspira teatralmente y se gira a mirarme, no hace el menor amague a cubrirse, expone su perfecto cuerpo para que pueda observarlo a mi antojo.

--¿tú también me preguntarás quien es el mejor en la cama?—pregunta casi con fastidio se acerca para besar mis labios pero me abstengo de corresponderle. Ella se ríe amargamente como si compartiera un chiste negro consigo misma y vuelve a guardar las distancias—tú, james.

--supongo que le dijiste lo mismo a Albus y a todos ¿es lo que hacen las mujeres, no?—mi replica es mordaz pero no muestra signos de sentirse ofendida.

--sí, james, también le dije que tú eras mejor. No se lo tomó nada bien por cierto. —Se encoje de hombros-- Albus es demasiado bruto y pendejo para hacerlo, creo que la cosa es ponerla y hacerlo bien duro para que la mujer grite. Los de su tipo creen que los gritos son equivalente a placer y en algunos casos sí, hay gritos y gritos james. Aunque la mayor parte de las veces los gritos son igual a dolor. Cuando me lo preguntó se lo dije, tu sabes darle el tiempo que la mujer necesita y eso es raro, naturalmente solo los hombres mayores tienen la suficiente madures para darse cuenta.

No quiero admitirlo pero en cierto modo mi ego se ha inflado bastante en el último minuto.

--¿me tratas de viejo?—pregunto tratando de romper la tensión.

--estas sonriendo. -Me acusa y es cierto—si los hombres le dieran la mitad de importancia que le dan a como son en la cama, al mundo…

--las cosas andarían mejor—termino su frase.

Pasa un rato y ella cierra sus ojos, sé que se ha quedado dormida por la suavidad de su expresión. La cubro con una manta, busco a tientas mi ropa interior y salgo para encontrarme con cierto rubio recostado holgazanamente en la cama de Gaspar. Parece ser el único en la habitación.

--¿y los otros?—pregunto juntando mi ropa del suelo. Me siento incomodo estado semidesnudo frente a Zach. El me recorre con sus vivaces ojos verdes y me hace un gesto obsceno. ¡Maldita sea! ¿Por qué lo hace?  Sabe que odio que haga ese tipo de cosas, agarro una almohada del suelo y se la arrojo. El la atrapa antes de que llegue a impactar con él y me espía detrás de ella mientras me pongo los pantalones y la camiseta a las apuradas.

--eres tan sexy james, seguro que lo haces muy rico--dice burlonamente. Ha copiado esa frase de una película yanqui en la que trabajaba una mujer latina que decía rico y guapetón.

-Deja de hacer el idiota—gruño.

Él pone los ojos en blanco y frunce el ceño molesto—james, ahora en serio, no voy a violarte. Deja de mirarme como si fuera un enfermo ¿quieres? Me lo tomo con gracia, pero me estás hartando. No debí habértelo dicho… ¿dime cuantas veces te vi desnudo en los vestidores?  ¿Alguna vez te hice algo? No. Soy GAY, no un asesino en serie, no tengo SIDA, Ni es contagioso. Tú te acuestas con una perra y no te digo nada, puedes hacer con tu cuerpo lo que te venga en ganas. Bien, yo también. Ahora si no te gusta tenerme de amigo, no te juzgo, no me hables más, lo entiendo—me dice y pone cara de dolor. En verdad lo he herido. Genial. Se levanta y se va hasta la puerta.

--Zach…--murmuro para no despertar a Sira. Él se gira y me clava la mirada, su mentón se mantiene erguido con orgullo pero hay una mezcla de molestia y decepción en sus ojos.

--por cierto, para responder a tu primer pregunta, bien, tú no eres el único que ha tenido una noche movida; y segundo, la próxima vez que quieras follarte a alguien hazlo en tu cama Potter, levo horas despierto escuchando a rose despotricar en tu contra y defendiéndote y cuando regreso por fin a mi cama me encuentro que ha sido ocupada por una pareja en celo que no para de gritar y no me dejan dormir. Buenas noches.--dice apretando contra su pecho el libro que no me di cuenta llevaba consigo—ah, casi me olvido, espero que hayas usado protección porque ella, sí tiene ETS, en vez de homofóbico, deberías ser putasfóbico, te iría mejor. Suerte Potter.

Maldición, maldición y maldición de nuevo. Sus últimas palabras salieron con una maldad impropia de Zach. Bueno, tal vez tiene razón, sé que me perdonará pero me la hará difícil y a todo esto ni siquiera sé si me interesa que me perdone. Lo que si me preocupa son lo de las ETS.


Bien, empezando mi genial domingo, Zach no me habla y rose me ha aplicado la ley del hielo, simplemente está pero daría igual que fuera una silla con una carita feliz dibujada. Albus no ha dicho nada pero los chismes corren más rápido que las pestes. Sé que quiere decirme algo pero no lo hace. Sira actúa como si nada hubiera pasado entre nosotros y siguiéramos siendo mejores amigos.

Me he alistado en el club de duelo la primer reunión es hoy a las seis. Me siento enfermo de ira. Quiero golpear a alguien. ¡Maldición! Espero poder hechizar a alguien.

Zach

James es un idiota, no lo juzgo, bueno sí. Estoy furioso con él, pero no por mí. Está tan ciego que no se da cuenta que está destruyendo a Rose.  La pobre se esfuerza por agradarle y él no hace otra cosa que joderla.

¡Con una puta! se fue con una puta y encima en mi cama, ¿por qué no ensucia sus sábanas? Estoy cansado de sonreírles a todos, no soy un payaso para hacer reír a todos y también me enojo. Y ahora estoy muy enojado.

 Rose está enamorada de él desde que la conozco. Lo supe con certeza cuando le enseñé a hacer el flujo amoroso. Cuando le pregunté que olía me dijo a james, sumida en su propia estupefacción no fue capaz de mentirme.

 Rose es una mujer increíble. La adoro. Ahora se encuentra llorando en mi hombro, es del tipo que trata de proteger a los otros siendo ella la que más protección necesita.

--tranquila pecosa—le digo. ella levanta la vista, sus ojos están enrojecidos. He pasado la noche con ella, si se lo preguntan sí, sí sé cómo burlar la seguridad de las escaleras de chicas. Entré por la ventana ¿para qué sirven si no las escobas voladoras? Su habitación está vacía salvo por nosotros, supongo que sus amigas creen que la estamos pasando genial como la mayoría de las parejas.

--tengo que conseguirme un novio—me dice limpiándose las lágrimas—tengo que olvidarme de él Zachi, no puedo seguir llorándolo, me deshidrataré y no solucionaré nada. Es simplemente imposible.

--no me parece algo tan descabellado--me encojo de hombros y la estrecho en mi costado, ella recuesta su rostro en mi hombro y clava la vista al frente. Una risa amarga escapa de su pecho.

--me lo dices tú, no es un gran consuelo, sin ofender, la mayoría de la sociedad conservadora te considera un depravado sexual.

--es porque vivimos en Londres, deberíamos casarnos e irnos a vivir en las vegas, allí seríamos considerados remilgados. Ya verás lo que te digo, me pondré un traje de piel de tigre para nuestra boda y tú podrás casarte con el traje que quieras, podríamos gritar que somos magos y solo nos considerarían fanáticos drogados.  Todo es una cuestión geográfica, no de depravación.

--cultural—me corrige con una sonrisa divertida.

--geográfica.--insisto.-- me apuesto a que allí también hay católicos. Es todo cuestión de nuevos mundos.

Ella levanta sus ojos y veo una especie de brillo esperanzador en ellos. Rose se estira y me besa, no es que sea la primera vez que la beso, ni la primera vez que bese a una chica, simplemente me resulta algo mecánico, daría lo que sea por poder sentir algo por ella. Más allá del cariño, algún tipo de atractivo físico. Me encantaría ser hombrecito para ella, para poder darle lo que necesita y hacer que se olvide de james.  

Agarro su rostro y trato de lograrlo, pensar en un hombre me sería estúpido, el tacto femenino es distinto, simplemente lo hago, por ella, porque es mi mejor amiga y si es lo que necesita espero ser capaz de dárselo.

Creo que la sorprende mi repentino entusiasmo porque se tensa al principio y luego me corresponde, bien, debo aprovechar la euforia repentina del momento o me arrepentiré. Sé cómo hacerlo, en teoría, nunca he estado con una mujer, mi primer encuentro intimo fue con otro chico, pero seamos honesto el mundo de hoy está infectado de sexo por las calles, decir que no sé cómo es el cuerpo femenino sería estúpido.

Apoyo con cierta reserva una de mis manos en sus pechos, me puedo ganar un bofetón por esto de las buenas intenciones, ella no se resiste, me aparta un poco de ella y me quita la remera, bien tal parece que me acostaré con una mujer después de todo.   Ella se quita el vestido pijama y queda en ropa interior frente a mí. Es bonita pero no puedo evitar encontrar los defectos en su cuerpo y la lencería que lleva ni siquiera es sexy, es algodón blanco sin mayores fetiches. Me resulta imposible excitarme con eso.

Busco de nuevo su boca y ella me aprieta contra el respaldo de su cama, estoy sentado a medias con la pared por la espalda y su cuerpo estimulándome al frente. Sus manos suaves acarician mi pecho, viajan hasta mi espalda y descienden en picada por mi trasero arrastrando mi pantalón de cintura elástica en el camino. Continúo con el jugueteo un rato más con la esperanza de que surta efecto, pero mi cuerpo no responde.

--lo siento—me disculpo apartándola de mí. Es imposible. Me siento avergonzado aunque ciertamente aliviado. 

--descuida—me dice alejándose, hay una sonrisa triste en sus labios hinchados. Se aleja y se abraza a una almohada.

-- en verdad lo siento—digo acercándome y la abrazo—soy netamente homosexual, pero si fuera hombre serías la mujer de mi vida. Te lo aseguro. Eres la única chica por la que intentaría volverme hombre. Te amo, es en serio. Puede que no pueda ser tu hombre, pero te amo de todos modos, como persona.

--también yo Zachie ¿Por qué no todos los hombres pueden ser como tú?—me pregunta y una sonrisa malintencionada se instala en mi rostro.

--porque no serían verdaderos hombres.


Rose y yo hemos planeado una escenita para nuestra separación, ella quiere salir con hombres de enserio y yo se lo acepto. A Lorcan tampoco le gustaba eso de que me ande besuqueando con una mujer en su cara, pero lo acepta. Lorcan es mi pareja desde que estoy en segundo. Él es mayor que yo y hace unos años que se ha ido trabaja en Hogsmade para estar cerca de mí. Es un dulce. Le he escrito anoche para contarle la nueva de que vuelvo a estar "soltero" sé que se alegrará pero me traerá de nuevo a la niñita Potter y otras tantas niñitas que andan detrás de mí.

Cuando le pregunté como hacía para que nadie lo molestara me dijo que simplemente él no debía admitir que era Gay para que lo sospecharan. Le echó la culpa a mi masculinidad como si aquello fuera un pecado. No tengo la culpa, me gustan los hombres pero eso no quita que deje de ser uno. Me gusta lo masculino, no soy transexual ¿Por qué debería comportarme como mujer si no me gustan?

Lorcan es del tipo afeminado, que se rodea de mujeres del tipo mejor amigo que todas las chicas quieren, extravagante y extrovertido. Me considero extrovertido pero no me gusta tener que mostrarme de una forma u otra para demostrar lo que soy.  Odio ese tipo de formulismos.

Si me puse de novio con Rose fue por la pequeña Potter para que dejara de perseguirme, llegó a metérseme en la cama, cosa que jamás le conté, ni le contaré a james. James, es mi mejor amigo, y por mas enojado que esté no arruinaré la imagen de niña dulce que creó de su hermana, se moriría si llegara a conocerla de verdad.

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