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Historia 161312 — capítulo 34

Segundo Libro: Capítulo 15

-Frank tiene razón - dijo James - ¿Quién leerá ahora?

-yo - dijo Remus - bien inicio el capítulo se llama "El Heredero de Slytherin"

-al fin - dijo Sirius como si se acabara de sacar un peso de encima - al fin sabremos quién es el heredero

-entonces ya no lo interrumpas canuto, empieza lunático

-ya voy, ya voy

Se hallaba en el extremo de una sala muy grande, apenas iluminada. Altísimas columnas de piedra talladas con serpientes enlazadas se elevaban para sostener un techo que se perdía en la oscuridad, proyectando largas sombras negras sobre la extraña penumbra verdosa que reinaba en la estancia.

Con el corazón latiéndole muy rápido, Harry escuchó aquel silencio de ultratumba. ¿Estaría el basilisco acechando en algún rincón oscuro, detrás de una columna? ¿Y dónde estaría Ginny?

Sacó su varita y avanzó por entre las columnas decoradas con serpientes. Sus pasos resonaban en los muros sombríos. Iba con los ojos entornados,dispuesto a cerrarlos completamente al menor indicio de movimiento. Le parecía que las serpientes de piedra lo vigilaban desde las cuencas vacías desus ojos. Más de una vez, el corazón le dio un vuelco al creer que alguna se movía.

Al llegar al último par de columnas, vio una estatua, tan alta como la misma cámara, que surgía imponente, adosada al muro del fondo. Harry tuvo que echar atrás la cabeza para poder ver el rostro gigantesco que la coronaba: era un rostro antiguo y simiesco, con una barba larga y finaque le llegaba casi hasta el final de la amplia túnica de mago, donde unosenormes pies de color gris se asentaban sobre el liso suelo. Y entre los pies, boca abajo, vio una pequeña figura con túnica negra y el cabello de un rojo****encendido.

-¡Ginny! - susurró Harry, corriendo hacia ella e hincándose de rodillas - ¡Ginny! ¡Por favor no te mueras! - Dejó la varita a un lado, cogió a Ginny por los hombros y le dio la vuelta. Tenía la cara tan blanca y fría como el mármol, aunque los ojos estaban cerrados, así que no estaba petrificada. Pero entonces tenía que estar... - ¡Despierta! ¡Despierta! ¡Despierta por favor!- susurró Harry sin esperanza, agitándola. La cabeza de Ginny se movió, inanimada, de un lado a otro.

-No lo hará - dijo una voz suave. Harry se enderezó de un salto.

Un muchacho alto, de pelo negro, estaba apoyado contra la columna más cercana, mirándole. Tenía los contornos borrosos, como si Harry lo estuvieramirando a través de un cristal empañado. Pero no había dudas sobre quiénera.

-Tom... ¿Tom Ryddle?

-¡¿Qué?!

  • gritaron James y Sirius

-pero… como… - balbuceaba Lily

-Remus ¿estás seguro de que dice Tom Ryddle? - pregunto Frank

-claro que si Frank, aquí clarito lo dice… "Tom Ryddle"- dijo volviendo a leer

-Continua muchacho, continua - lo apuro Moody

Ryddle asintió con la cabeza, sin apartar los ojos del rostro de Harry - ¿Cómo que no lo hará? - dijo Harry desesperado - ¿No esta…?

-Aún sigue viva - contestó Ryddle - pero morirá.

Harry lo miró detenidamente. Tom Ryddle había estudiado en Hogwarts hacía cincuenta años, y sin embargo allí, bajo aquella luz rara, neblinosa y brillante, aparentaba tener dieciséis años, ni un día más.

-¿Eres un fantasma? - preguntó Harry dubitativo.

-Un recuerdo - respondió Ryddle tranquilamente - preservado en un diario por cincuenta años

Ryddle señaló hacia los gigantescos dedos de los pies de la estatua. Allí se encontraba, abierto, el pequeño diario negro que Harry había hallado en los aseos de Myrtle la Llorona. Durante un segundo, Harry se preguntó cómo habría llegado hasta allí. Pero tenía asuntos más importantes en los que pensar.

-Esta helada… Ginny por favor no mueras… despierta…- dijo Harry, volviendo a levantar la cabeza de Ginny - Ayúdame Tom, aquí hay un basilisco

-No vendrá si no lo llaman - dijo Ryddle con toda tranquilidad.

**Harry, se inclinó a recoger s u varita.**Pero la varita ya no estaba. Levantó los ojos. Ryddle seguía mirándolo... y jugueteaba con la varita de Harry entre los dedos.

-Dame mi varita - parándose y tendiendo la mano para que el muchacho se la devolviera.

La sonrisa de Ryddle se hizo más evidente.

-No la necesitaras - repuso. Harry lo miró.

-¿A qué te refieres, yo no...?

-He esperado este momento durante mucho tiempo, Harry Potter - dijo Ryddle - Quería verte. Y hablarte.

-vaya, sí que era admirador tuyo hijo

-se nota que eres popular - dijo Sirius -mira que tener un  fan que sea un recuerdo de hace 50 años

-jajajajajaja

  • empezó a reír Anto. Todos la miraron sin entender su repentino ataque de risa

-que les dije - dijo Ron - con el golpe se volvió más loca

-n…no

  • dijo empezando a calmarse - es que por un momento me imagine a Vol… Ryddle vestido con una playera que dijera "TEAM HARRY POTTER" y gritara como niña cada vez que Harry pasara - eso hizo que todos empezaran a reírse

-jajajaja sería jajaja  lo jaja - pero Ron no pudo continuar debido al ataque de risa

-un momento… nosotros estamos en el club de fans, ¿Anto nosotros tenemos que usar esa playera?

-oh pues solo cuando vamos a juntas del club, pero si lo que deseas es usarla todo el tiempo claro que puedes Draquito

-ni loco la usaría a todas partes, solo era curiosidad

-lo que tú digas primito. Continúa Remus

-Mira - dijo Harry, perdiendo la paciencia - me parece que no lo has entendido: estamos en la Cámara de los Secretos. Ya tendremos tiempo de****hablar luego.

-Vamos a hablar ahora - dijo Ryddle, sin dejar de sonreír, y se guardó en el bolsillo la varita de Harry.

Harry lo miró. Allí sucedía algo muy raro.

-¿Cómo ha llegado Ginny a este estado? - preguntó, hablando despacio.

**-Bueno, ésa es una cuestión interesante - dijo Ryddle, con agrado

  • Es una larga historia. Supongo que el verdadero motivo por el que Ginny está así es que le abrió el corazón y le reveló todos sus secretos a un extraño invisible.**

-¿De qué hablas? - dijo Harry.

-Del diario - respondió Ryddle - De mi diario. La pequeña Ginny ha estado escribiendo en él durante muchos meses, contándome todas sus penasy congojas: que sus hermanos se burlaban de ella, que tenía que venir al colegio con túnica y libros de segunda mano, que... - A Ryddle le brillaron losojos - …pensaba que el famoso, el bueno, el gran Harry Potter nunca llegaría****a quererla...

Mientras hablaba, Ryddle mantenía los ojos fijos en Harry. Había en ellos una mirada casi ávida.

**-Es una lata tener que oír las tonterías de una niña de once años

  • siguió - Pero me armé de paciencia. Le contesté por escrito. Fui comprensivo, fui bondadoso. Ginny, simplemente, me adoraba:**Nadie me ha comprendido nunca como tú, Tom... Estoy tan contenta de poder confiar en este diario... Escomo tener un amigo que se puede llevar en el bolsillo...

Ryddle se rió con una risa potente y fría que parecía ajena. A Harry se le erizaron los pelos de la nuca.

-Si es necesario que yo lo diga, Harry, la verdad es que siempre he fascinado a la gente que me ha convenido. Así que Ginny me abrió su alma, yera precisamente su alma lo que yo quería. Me hice cada vez más fuerte alimentándome de sus temores y de sus profundos secretos. Me hice máspoderoso, mucho más que la pequeña señorita Weasley. Lo bastante poderosopara empezar a alimentar a la señorita Weasley con algunos de mis propiossecretos, para empezar a darle un poco de mi alma...

-¿Qué quieres decir? - preguntó Harry, con la boca completamente seca.

-¿Todavía no lo adivinas, Potter? - dijo sin inmutarse Ryddle - Ginny Weasley fue quien abrió la Cámara de los Secretos.

-no, es imposible - dijo Molly - ella no lo haría

-lo siento señora Weasley - dijo Harry bajando la cabeza, pues no tenía corazón para mirar como las lágrimas brotaban de los ojos de Molly Weasley

-oh mi niña

-Pro…profesor Dumbledore… - dijo Arthur anonadado - le aseguro que…

-no tienes nada que asegurar Arthur, estoy seguro de que esto tiene una gran explicación

-No, imposible ella nunca lo haría - susurró Harry.

-Ella retorció el pescuezo a los****gallos del colegio, Lanzo el basilisco a los sangre sucia y a la gata de Filch y escribió los aterradores mensajes en las paredes

-No - dijo negándose a creerlo

**-Sí - dijo Ryddle con calma - Por supuesto, al principio ella no sabía lo que estaba haciendo. Fue muy divertido. Me gustaría que hubieras podido ver las anotaciones que escribía en el diario... Se volvieron mucho más interesantes...Querido Tom- recitó, contemplando la horrorizada cara de Harry -**creo que estoy perdiendo la memoria. He encontrado plumas de gallo en mi túnica y no sé por qué están ahí. Querido Tom, no recuerdo lo que hice la noche de Halloween, pero han atacado a un gato y yo tengo manchas de pintura en la túnica. Querido Tom, Percy me sigue diciendo que estoy pálida y que no parezco yo. Creo que sospecha de mí... Hoy ha habido otro ataque y no sé dónde me encontraba en aquel momento. ¿Qué voy a hacer, Tom? Creo que me estoy volviendo loca. ¡Me parece que soy yo la que ataca a todo el mundo, Tom!

Harry tenía los puños apretados y se clavaba las uñas en las palmas.

-Estaba digamos, en un trance - explicó Ryddle - Pero el poder del diario comenzó a asustarla, y trato de deshacerse de el en el baño. Y luego ¿quién lo descubrió? fuiste tú, la persona a quien más quería ver...

-¿Y por qué querías verme a mí? - preguntó Harry La ira lo embargaba y tenía que hacer un gran esfuerzo para mantener firme la voz.

**-Bueno, verás, Ginny me lo contó todo sobre ti, Harry - dijo Ryddle - Toda tu fascinante historia - Sus ojos vagaron por la cicatriz en forma de rayo que Harry tenía en la frente, y su expresión se volvió más ávida

  • Tenía que hablarte, verte si podía, así que decidí enseñarte mi captura de ese bruto de Hagrid, para ganar tu confianza**

-Hagrid es mi amigo - dijo Harry, con voz temblorosa - Y tú lo culpaste ¿no es así?

Ryddle volvió a reírse con su risa sonora.

**-Era mi palabra contra la de él. Bueno, ya te puedes imaginar lo que pensaría el viejo Armando Dippet. Por un lado, Tom Ryddle, pobre pero muyinteligente, sin padres pero muy valeroso, prefecto del colegio, estudiante modelo; por el otro lado, el grandón e idiota de Hagrid, que tenía problemascada dos por tres, que intentaba criar cachorros de hombre lobo debajo de lacama, que se escapaba al bosque prohibido para luchar con los trols. Peroadmito que incluso yo me sorprendí de lo bien que funcionó mi plan. Creía quealguien al fin comprendería que Hagrid no podía ser el heredero de Slytherin. Me había llevado cinco años averiguarlo todo sobre la Cámara de los Secretosy descubrir la entrada oculta... ¡como si Hagrid tuviera la inteligencia o el poder necesarios!**Sólo el profesor de Transformaciones, Dumbledore, pensó que Hagrid era inocente.

-al menos Hagrid contaba con su voto de confianza señor - dijo Lily mirando al profesor que entregaba a Jo, a Alexis

-yo conocía a Hagrid - dijo Dumbledore acariciando la mejilla de Jo - estaba seguro de que el no sería capaz de algo así

-se cometió una injusticia con el - dijo Sirius conteniendo su ira

-tranquilo señor Black, mejor sostenga a este pequeño - dijo McGonagall pasándole a Teddy

-está bien, continua Lunático

-Convenció a Dippet para que retuviera a Hagrid y le enseñara el****oficio de guardabosque. Sí, creo que Dumbledore podría haberlo adivinado. A Dumbledore nunca le gusté tanto como a los otros profesores...

-Pero Dumbledore vio tus intenciones - dijo Harry, rechinando los dientes.

-Me vigilo días y noches enteras después de eso - dijo Ryddle sin darle importancia - Sabia que no podría abrir la cámara mientras siguiera en el colegio, y decidí dejar aquí un diario, que me mantuviera de dieciséis años en sus páginas, y así un día podría manejar a alguien que finalizara lo que Salazar Slytherin había iniciado

-Eso no será posible esta vez - dijo Harry en tono triunfante - en pocas horas la poción de mandrágoras estará lista, y las personas petrificadas volverán en si

-¿No te lo he dicho? - dijo Ryddle con suavidad - asesinar impuros no me importa en lo absoluto, por varios meses al que he buscado… es a ti - Harry lo miró - Imagina mi disgusto cuando alguien volvió a abrir mi diario, y ya no eras tú quien me escribía, sino Ginny. Ella te vio con el diarioy se puso muy nerviosa. ¿Y si averiguabas cómo funcionaba, y el diario te contaba todos sus secretos? ¿Y si, lo que aún era peor, te decía quién había retorcido el pescuezo a los pollos? Así que esa mocosa esperó a que tu dormitorio quedara vacío y te lo robó. Pero yo ya sabía lo que tenía que hacer.Era evidente que tú ibas detrás del heredero de Slytherin. Por todo lo queGinny me había dicho sobre ti, yo sabía que irías al fin del mundo para resolverel misterio... y más si atacaban a uno de tus mejores amigos. Y Ginny me había dicho que todo el colegio era un hervidero de rumores porque te habían oído hablar pársel...

»Así que hice que Ginny escribiera en la pared su propia despedida y bajara a esperarte. Luchó y gritó y se puso muy pesada. Pero ya casi no lequedaba vida: había puesto demasiado en el diario, en mí. Lo suficiente para que yo pudiera salir al fin de las páginas. He estado esperándote desde quellegamos. Sabía que vendrías. Tengo muchas preguntas que hacerte, Harry Potter.

-¿Cómo cuál? - soltó Harry, con los puños aún apretados.

-Bueno -dijo Ryddle, sonriendo - ¿Cómo es posible que un bebé sin ningún talento mágico extraordinario venciera al mago más grande de todos los tiempos? ¿Cómo pudiste escapar solo con una cicatriz mientras todos sus poderes se anularon?

En aquel momento apareció un extraño brillo rojo en su mirada.

-¿Por qué te interesa como escape? - dijo Harry despacio - Voldemort no vivió en tu época

-Voldemort - dijo Ryddle imperturbable - es mi pasado, presente y futuro

Sacó del bolsillo la varita de Harry y escribió en el aire con ella tres resplandecientes palabras:

TOM MARVOLO RIDDLE

Luego volvió a agitar la varita, y las letras cambiaron de lugar:

I AM LORD VOLDEMORT (soy lord Voldemort)

-Eres el heredero de Slytherin - dijo en un susurro - Eres Voldemort

La sala se quedó en silencio por el estado de Shock que tenían los estudiantes, de la primera generación, pero como de costumbre el silencio fue interrumpido por un merodeador

-¿Qué?

  • dijo James antes de…. ¿desmayarse?

-¡Cornamenta!

  • grito Sirius, entregando a Teddy, a Lily; e inclinándose hacia James

-¿Qué le paso? ¿está bien? - pregunto Harry preocupado, mirando como Sirius levantaba la cabeza de James con cuidado

-sí, solo que mucha emoción el día de hoy - dijo Remus

-sinceramente

  • dijo Sirius que con una mano sostenía la cabeza de James y con la otra lo abanicaba para darle aire - si no fuera por Teddy yo también me habría desmayado

-¿pero no entiendo? - pregunto Lily - es decir, yo también me quede anonadada al saber que Ryddle era Voldemort ¿pero por qué James se desmayó?

-pues verán - empezó a explico Remus - James tuvo muchas sorpresas el día de hoy: Uno: la cámara de los secretos estaba en el baño de Myrtle, donde nosotros siempre nos escondíamos; Dos: Ginny fue secuestrada a la cámara; Tres: Ginny abrió la cámara; Cuatro: Ryddle poseía el alma de Ginny; y Cinco: Ryddle es Lord Voldemort…  que si  fue muy muy fuerte… y como James es muy ¿demostrativo? Sí, eso, como es demostrativo con sus emociones pues… - apunto a James que seguía en los brazos de Sirius - ahí está la forma en la que puede demostrar que si está muy sorprendido

Todos dijeron un claro "ohhh" al comprender el motivo del desmayo de James

-Remus, mira está despertando - dijo Sirius - James, Hermano ¿estás bien?

-oh Sirius... tuve un sueño rarísimo - dijo mientras se sentaba lentamente - en el que Ginny había abierto la cámara y ese tal Ryddle era el nariz rajada y… - pero cuando vio que Molly estaba en los brazos de Arthur y todos lo miraban… ¿preocupados? - no me digas que…

-si James - dijo Lily - todo eso fue real, y tu…tú te desmayaste

-oh no - dijo volviéndose a recostar en los brazos de Sirius

-Cornamenta no me lo tomes a mal, pero, ¡levántate de mis brazos!

-porque si hacemos una linda pareja - dijo haciendo ojitos y poniendo sus brazos alrededor del cuello de Sirius

-apura que van a pensar que somos el otro bando, y yo estoy muy enamorado de Alexis

-oh rompiste mi corazón canuto - dijo fingiendo llorar

-los siento, pero no eres de mis gustos, yo las prefiero más femeninas y lindas, como Alexis, así que levántate - para ese entonces todos se reían de la escena  que habían hecho James y Sirius

-Ay! Está bien, ya me levanto; Aguafiestas

-¿seguro que se encuentra bien, señor Potter? si quiere podemos darle un tiempo - dijo al verlo sentado

-no se preocupe Dumby, yo estoy bien, estar en los brazos de Sirius me ayudo... ay que amargado -dijo al notar la cara seria de Sirius - continua Lunático

-Claro - susurró - ¿acaso crees que usaría el molesto nombre Muggle de mi familia?¿Yo, que soy descendiente del mismísimoSalazar Slytherin, por parte de madre? ¿Conservar yo el nombre de un vulgarmuggleque me abandonó antes de que yo naciera, sólo porque se enteró de que su mujer era bruja? No, yo mismo invente otro nombre, un nombre quesabía que el mundo al pronunciarlo temblaría, ¡al convertirme en el más grande hechicero del mundo!

A Harry pareció bloqueársele el cerebro. Miraba como atontado a Ryddle, al huérfano que se convirtió en el asesino de sus padres, y de otra mucha gente... Al final hizo un esfuerzo por hablar.

-No lo eres - dijo. Su voz aparentemente calmada es taba llena de odio.

-¿No soy qué? - preguntó Ryddle bruscamente.

-Albus Dumbledore es el más grande hechicero del mundo - dijo Harry, con la respiración agitada - Todos lo dicen. Ni siquiera cuando eras fuerte te atreviste a apoderarte de Hogwarts. Dumbledore te descubrió cuando estabas en el colegio y todavía le tienes miedo, te escondas donde te escondas.

De la cara de Ryddle había desaparecido la sonrisa, y había ocupado su lugar una mirada de desprecio absoluto.

-¡Dumbledore fue sacado de este castillo por el simple recuerdo de mi! - dijo Ryddle, irritado.

-Y jamás se ira - replicó Harry - no mientras haiga una persona  aquí que le sea fiel - Hablaba casi sin pensar, con la intención de asustar a Ryddle y deseando, más que creyendo, que lo que afirmaba fuese verdad.

Ryddle abrió la boca, pero no dijo nada. Llegaba música de algún lugar. Ryddle se volvió para comprobar que en lacámara no había nadie más. Pero aquella música sonaba cada vez más y más fuerte. Era inquietante, estremecedora, sobrenatural. A Harry le puso los pelosde punta y le pareció que el corazón iba a salírsele del pecho. Luego, cuando lamúsica alcanzó tal fuerza que Harry la sentía vibrar en su interior, surgieronllamas de la columna más cercana a él.

Apareció de repente un pájaro carmesí del tamaño de un cisne, que entonaba hacia el techo abovedado su rara música. Tenía una cola dorada y brillante, tan larga como la de un pavo real, y brillantes garras doradas, con las que sujetaba un fardo de harapos.

El pájaro se encaminó derecho a Harry, dejó caer el fardo a sus pies y se le posó en el hombro. Cuando plegó las grandes alas, Harry levantó la mirada y vio que tenía un pico dorado afilado y los ojos redondos y brillantes. El pájaro dejó de cantar y acercó su cuerpo cálido a la mejilla de Harry, sin dejar de mirar fijamente a Ryddle.

-Es un fénix - dijo Ryddle, devolviéndole una mirada perspicaz.

-¿Fawkes? - musitó Harry, sintiendo la suave presión de las garras doradas.

-Y eso - dijo Ryddle, mirando el fardo que Fawkes había dejado caer - eso no es más que el viejo Sombrero Seleccionador del colegio.

Así era. Remendado, deshilachado y sucio, el sombrero yacía inmóvil a los pies de Harry. Ryddle volvió a reír. Rió tan fuerte que su risa se multiplicó en la oscura cámara, como si estuvieran riendo diez Ryddles al mismo tiempo.

-¡Esto es lo que Dumbledore le da a su gran defensor: un sombrero viejo y un ave cantora!

Harry no respondió. No veía la utilidad de Fawkes ni del viejo sombrero, pero ya no se sentía solo, y aguardó con creciente valor a que Ryddle dejara****de reír.

**-A lo que íbamos, Harry - dijo Ryddle, sonriendo todavía con ganas

  • En dos ocasiones, en tu pasado, en mi futuro, nos hemos encontrado. Han sido dos ocasiones en que no he logrado matarte. ¿Cómo sobreviviste? Cuéntamelo  todo. Cuanto más hables - añadió con voz suave
  • más tardarás en morir.**

Harry pensó deprisa, sopesando sus posibilidades. Ryddle tenía la varita; él tenía a Fawkes y el Sombrero Seleccionador, que no resultarían de granutilidad en un duelo. No prometían mucho, la verdad. Pero cuanto más tiempo permaneciera Ryddle allí, menos vida le quedaría a Ginny... Harry percibió algode pronto: en el tiempo que llevaban en la cámara, los contornos de la imagen de Ryddle se habían vuelto más claros, más corpóreos. Si Ryddle y él tenían****que luchar, mejor que fuera pronto.

-Nadie sabe por qué perdiste tus poderes al atacarme - dijo bruscamente  Harry - Yo tampoco. Pero sé por qué no pudiste matarme: porque mi madre murió para salvarme. Mi vulgar madre de origen muggle - añadió, temblando de rabia - ella evitó que me mataras. Y yo te he visto de verdad, te vi el año pasado. Eres una ruina. Apenas estás vivo. A esto te ha llevado todo tu poder. Te ocultas. ¡Eres horrible, inmundo!

Ryddle tenía el rostro contorsionado. Forzó una horrible sonrisa.

-O sea que tu madre murió para salvarte. Sí, ése es un potente contrahechizo. Tenía curiosidad, ¿sabes? Porque existe una extraña afinidadentre nosotros, Harry Potter. Incluso tú lo habrás notado. Los dos somos desangre mezclada, los dos huérfanos, los dos criados por muggles. Tal vezsomos los dos únicos hablantes de pársel que ha habido en Hogwarts después de Slytherin. Incluso nos parecemos físicamente... Pero, después de todo, sólofue suerte lo que te salvó de mí. Eso es lo que quería saber.

-si lo pone si, se parecen demasiado - dijo Alice

-mi hijo no se parece el - dijo James furioso

-de hecho Voldemort y yo éramos muy parecidos - dijo Harry

-entonces si tú te pareces a él físicamente…  y todos vemos que tú eres idéntico a James- dijo Sirius analizando sus palabras - eso quiere decir que James se…. Jajajajaja te pareces al nariz rajada jajajajaja - dijo apuntando a James

-no te rías Black - dijo James serio - que no es gracioso

-si lo es jajajajaja - pero al ver la cara de James empezó a controlar su risa - quiero… decir… no claro que… no

  • papa no te enojes, pero cuando Voldemort era joven y estudiaba en Hogwarts si se parecía físicamente a mí - aclaro Harry - pero cuando salió del colegio… ya no teníamos ningún parecido físico

-supongo que Ryddle fue muy lindo si es que se parecía a mis 2 Potter favoritos - dijo Lily besando la mejilla de James

-supongo

  • dijo James empezando a calmarse - ¡Deja de reírte pulgoso!... sigue leyendo lunático

Harry permaneció quieto, tenso, aguardando que Ryddle levantara su varita. Pero Ryddle se limitaba a exagerar más su sonrisa contrahecha.

-Enfrentemos los poderes de lord Voldemort, heredero de Salazar Slytherin, contra el famoso Harry Potter, que tiene de su parte las mejores armas de Dumbledore.

**Ryddle dirigió una mirada socarrona a Fawkes y al Sombrero Seleccionador, y luego anduvo unos pasos en dirección opuesta. Harry,notando que el miedo se le extendía por las entumecidas piernas, vio que Ryddle se detenía entre las altas columnas y dirigía la mirada al rostro deSlytherin, que se elevaba sobre él en la oscuridad. Ryddle abrió la boca y silbó...**pero Harry comprendió lo que decía.

-…Háblame… Slytherin, el más grande de los Cuatro de Hogwarts…

Harry se volvió hacia la estatua. Fawkes se balanceaba sobre su hombro.El gigantesco rostro de piedra de la estatua de Slytherin se movió y Harry vio, horrorizado, que abría la boca, más y más, hasta convertirla en un granagujero.Algo se movía dentro de la boca de la estatua. Algo que salía de suinterior.

Harry retrocedió hasta dar de espaldas contra la pared de la cámara y cerró fuertemente los ojos. Sintió que el ala de Fawkes le rozaba el rostro al emprender el vuelo. Harry quiso gritar: «¡No me dejes!» Pero ¿de qué le podía valer un fénix contra el rey de las serpientes?

Una gran mole golpeó contra el suelo de piedra de la cámara, y Harry notó que toda la estancia temblaba. Sabía lo que estaba ocurriendo, podía sentirlo, podía ver sin abrir los ojos la gran serpiente desenroscándose de la boca de Slytherin. Entonces oyó una voz silbante.

-…Mátalo…

El basilisco se movía hacia Harry, éste podía oír su pesado cuerpo deslizándose lentamente por el polvoriento suelo. Con los ojos cerrados, Harrycomenzó a moverse a ciegas hacia un lado, palpando con las manos elcamino. Ryddle reía

-Hablar Parsel no te salvara Potter, solo me obedece a mi

Harry tropezó. Cayó contra la piedra y notó el sabor de la sangre. La serpiente se encontraba a un metro escaso de él, y Harry la oía acercarse. De repente oyó un ruido fuerte, como un estallido, justo encima de él, y algo pesado lo golpeó con tanta fuerza que lo tiró contra el muro. Esperando que la serpiente le hincara los colmillos, oyó más silbidos enloquecidos y algo que azotaba las columnas.

No pudo evitarlo. Abrió los ojos lo suficiente para vislumbrar qué sucedía. La serpiente, de un verde brillante y gruesa como el tronco de un roble, se había alzado en el aire y su gran cabeza roma zigzagueaba como borracha entre las columnas. Temblando, Harry se preparó a cerrar los ojos en cuanto el monstruo hiciera ademán de volverse, y entonces vio qué era lo que había enloquecido a la serpiente.

Fawkes****planeaba alrededor de su cabeza, y el basilisco le lanzaba furiosos mordiscos con sus colmillos largos y afilados como sables. Entonces Fawkes descendió. Su largo pico de oro se hundió en la carne del monstruo y un chorro de sangre negruzca salpicó el suelo. La cola de la serpiente golpeaba muy cerca de Harry, y antes de que pudiera cerrar los párpados, el basilisco se volvió. Harry miró de frente a su cabeza y se dio cuenta de que el fénix lo había picado en los ojos, aquellos grandes y prominentes ojos amarillos. La sangre resbalaba hasta el suelo y la serpiente escupía agonizando.

-¡No! - oyó Harry gritar a Ryddle— ¡tú ave cegó al basilisco, pero aún sigue oliéndote!

La serpiente ciega se balanceaba desorientada, herida de muerte. Fawkes describía círculos alrededor de su cabeza, silbando su inquietante canción, picando aquí y allá en el morro lleno de escamas del basilisco, mientras brotaba la sangre de sus ojos heridos.

-¡Ayuda, ayuda! - pedía Harry enloquecido — ¡Que alguien me ayude!

-Harry… en ese momento los únicos que estábamos ahí erramos Ron, un Lockhart que no sirve y yo; y a un así no te escuchamos

-estaba desesperado que querías que hiciera

-pues no se… usar la varita ¿talvez?

-no se me ocurrió… apenas era un niño y no tenía muchos conocimientos ma…

-¡Basta!

  • grito James - si no les molesta quisiera continuar con la lectura… ¡no entienden que mi hijo de 12 años está en peligro

-si - apoyo Sirius - contrólense que la historia esta interesante… continua Lunático

La cola de la serpiente volvió a golpear contra el suelo. Harry se agachó. Un objeto blando le golpeó en la cara. El basilisco había lanzado en su furia el Sombrero Seleccionador sobre Harry, y éste lo cogió. Era cuanto le quedaba, su última oportunidad. Se lo caló en la cabeza y se echó al suelo antes de que la serpiente sacudiera la cola de nuevo.

-Ayúdame..., ayúdame... - pensó Harry, apretando los ojos bajo el sombrero— ¡ayúdame, por favor!

No hubo una voz que le respondiera. En su lugar, el sombrero encogió, como si una mano invisible lo estrujara. Algo muy duro y pesado golpeó a Harry en lo alto de la cabeza, dejándolo casi sin sentido. Viendo todavía parpadear estrellas en los ojos, cogió el sombrero para quitárselo y notó que debajo había algo largo y duro.

Se trataba de una espada plateada y brillante, con la empuñadura llena de fulgurantes rubíes del tamaño de huevos.

-… ¡Mata al chico!... ¡Deja al pájaro!... ¡El chico está detrás de ti! Olfatea... ¡Huélelo!

Harry empuñó la espada, dispuesto a defenderse. El basilisco bajó la cabeza, retorció el cuerpo, golpeando contra las columnas, y se volvió para enfrentarse a Harry. Pudo verle las cuencas de los ojos llenas de sangre, y la boca que se abría. Una boca lo bastante grande para tragarlo entero, bordeada de colmillos tan largos como su espada, delgados, brillantes, venenosos...

La bestia arremetió a ciegas. Harry, al esquivarla, dio contra la pared de la cámara. El monstruo arremetió de nuevo, y su lengua bífida azotó un costadode Harry. Entonces levantó la espada con ambas manos. El basilisco atacó de nuevo, pero esta vez fue directo a Harry, que hincó la espada con todas sus fuerzas, hundiéndola hasta la empuñadura en el velo delpaladar de la serpiente.

Pero mientras la cálida sangre le empapaba los brazos, sintió un agudo dolor encima del codo. Un colmillo largo y venenoso se le estaba hundiendo más y más en el brazo, y se partió cuando el monstruo volvió la cabeza a un lado y con un estremecimiento se desplomó en el suelo.

Harry; apoyado en la pared, se dejó resbalar hasta quedar sentado en el suelo. Agarró el colmillo envenenado y se lo arrancó. Pero sabía que ya era demasiado tarde. El veneno había penetrado. La herida le producía un dolor candente que se le extendía lenta pero regularmente por todo el cuerpo. Al extraer el colmillo y ver su propia sangre que le empapaba la túnica, se le nubló la vista. La cámara se disolvió en un remolino de colores apagados.

-¡Oh! Harry… - decía Lily empezando a respirar profundo para poder calmarse. James y Harry la abrazaron tratando de darle fuerza, aunque James seguía mirando muy preocupado a Harry

-Tranquilos, todo salió bien… sino no estaría aquí - eso pareció darle ánimos a sus padres. Por lo que la lectura continúo

Una mancha roja pasó a su lado y Harry oyó un ruido de garras.

-Fawkes**- dijo con dificultad - estuviste brillante… - Sintió que el pájaro posaba su hermosa cabeza en el brazo, donde la serpiente lo había herido.**

Oyó unos pasos que resonaban en la cámara, y luego vio una negra sombra delante de él.

-Estás muerto, Harry Potter - dijo sobre él la voz de Ryddle - Muerto. Hasta el pájaro de Dumbledore lo sabe. ¿Ves lo que hace, Potter? Está****llorando.

Harry parpadeó. Sólo un instante vio con claridad la cabeza de Fawkes. Por las brillantes plumas le corrían unas lágrimas gruesas como perlas.

-Sorprendente no crees, lo rápido que el veneno del basilisco penetra en el cuerpo - dijo la voz distante de Ryddle -  creo que te queda menos de un minuto de vida - Harry cayó en un profundo sopor. Todo le daba vueltas - Éste es el fin del famoso Harry Potter, solo en la Cámara de los Secretos, abandonado por sus amigos, derrotado alfin por el Señor Tenebroso al que él tan imprudentemente se enfrentó. Veras a tu querida madre impura, Harry... Ella compró con su vida doce añosde tiempo para ti... pero al final te ha vencido lord Voldemort. Sabías que sucedería.

Si aquello era morirse, pensó Harry, no era tan desagradable. Incluso el dolor se iba...Pero ¿de verdad era aquello la muerte? En lugar de oscurecerse, la cámara se volvía más clara. Harry movió un poco la cabeza, y allí estabaFawkes**, apoyándole todavía la suya en el brazo. Un charquito de lágrimas brillaba en torno a la herida... Sólo que ya no había herida.**

-Márchate, pájaro - dijo de pronto la voz de Ryddle - Sepárate de él. ¡He dicho que te vayas!

Harry levantó la cabeza. Ryddle apuntaba a Fawkes con la varita de Harry Sonó como un disparo y Fawkes emprendió el vuelo en un remolino de rojo y****oro.

-Lágrimas de fénix... - dijo Ryddle en voz baja, contemplando el brazo de Harry - Naturalmente... Poderes curativos..., me había olvidado.... - miró a Harry a la cara

-yo también me olvide de eso - dijo Alice

-vieron tener un fénix no esta tan mal, Dumby nos regala uno - pidió Sirius a lo que sus amigos (incluido Frank) pusieron ojitos de cachorros- mire que sería muy, muy necesario

-para eso está Fawkes - dijo Dumbledore con una sonrisa

-pero usted dijo que podría conseguirnos uno - dijo James como niño chiquito

-oh! Si, ya me acorde que cabeza la mía; no se preocupen señores Potter, Lupin, Black y Longbottom; yo les avisare cuando consiga el fénix

-Eh!!! ¡Tendremos un fénix!!!!

-profesor Dumbledore - dijo McGonagall - no creo que sea conveniente de que estos estudiantes tengan un fénix… se imagina las cosas que harían

-tranquila Minerva, los estudiantes tienen razón un fénix extra nunca esta demás

-bien dicho profesor - dijo Remus - ahora continuo

-Pero igual da. De hecho, lo prefiero así. Solos tú y yo, Harry Potter..., tú y yo...

Levantó la varita.

Entonces, con un batir de alas, Fawkes pasó de nuevo por encima de sus cabezas y dejó caer algo en el regazo de Harry: el diario.

Lo miraron los dos durante una fracción de segundo

-Curioso - dijo Ryddle con la varita levantada - mira el daño que un tonto libro puede hacer, sobre todo si lo tiene una tonta niña ingenua

Harry, sin pensar, sin meditar, como si todo aquel tiempo hubiera****esperado para hacerlo, Harry cogió el colmillo de basilisco del suelo y lo clavó en el cuaderno.

Se oyó un grito largo, horrible, desgarrado. La tinta salió a chorros del diario, vertiéndose sobre las manos de Harry e inundando el suelo. Ryddle seretorcía, gritando, y entonces... Desapareció. Se oyó caer al suelo la varita de Harry y luego se hizo elsilencio, sólo roto por el goteo de la tinta que aún manaba del diario. El veneno****del basilisco había abierto un agujero incandescente en el cuaderno.

Harry se levantó temblando. La cabeza le daba vueltas, como si hubiera recorrido kilómetros con los polvos flu. Recogió la varita y el sombrero y, de un fuerte tirón, extrajo la brillante espada del paladar del basilisco.

Le llegó un débil gemido del fondo de la cámara. Ginny se movía. Mientras  Harry corría hacia ella, la muchacha se sentó, y sus ojos desconcertados pasaron del inmenso cuerpo del basilisco a Harry, con la túnica empapada de sangre, y luego al cuaderno que éste llevaba en la mano. Profirió un grito estremecido y se echó a llorar.

-Harry..., fui yo… pero te juro que no quería... Ryddle me obligo y... ¿cómo lo has matado? ¿Dónde está Ryddle? Lo último que recuerdo es que salió del diario.

-Ryddle ya no existe. Ni él ni el basilisco - dijo Harry, cogiendo el diario para enseñarle a Ginny el agujero hecho por el colmillo - Se acabó, era un mal recuerdo - Ginny solo formo una débil sonrisa - Vamos, salgamos de aquí...

**-¡Me van a expulsar! - se lamentó Ginny, incorporándose torpemente con la ayuda de Harry - Siempre quise estudiar en Hogwarts, desde que vino Bill,**y ahora tendré que irme y... ¿Qué pensarán mis padres?

-Que no fue tu culpa, cielo - dijo Molly - tu no serias capaz de hacer tanto daño

-claro que no - dijo Arthur - no fue tu culpa, solo fue un error… un terrible error

-estoy de acuerdo señor Weasley - dijo Dumbledore. A lo que todos (los Malfoy incluidos) asintieron, pues sabían que los Weasley no serían capaces de hacer tanto daño, a menos no en sus cinco sentidos

Fawkes****los estaba esperando, revoloteando en la entrada de la cámara.Harry apremió a Ginny. Dejaron atrás el cuerpo retorcido e inanimado delbasilisco, y a través de la penumbra resonante regresaron al túnel. Harry oyó cerrarse las puertas tras ellos con un suave silbido.

Tras unos minutos de andar por el oscuro túnel, a los oídos de Harry llegó un distante ruido de piedras.

-¡Ron! ¡Anto! - gritó Harry, apresurándose - ¡Ginny está bien! ¡La traigo conmigo!

Oyó que Ron daba un grito ahogado de alegría, y al doblar la última curva vieron su cara angustiada que asomaba por el agujero que había logrado abrir****en el montón de piedras.

**-¡Ginny! - Ron sacó un brazo por el agujero para ayudarla a pasar

  • ¡Estás viva! ¡No me lo puedo creer! ¿Qué ocurrió? - Intentó abrazarla, pero Ginny se apartó, sollozando - Pero estás bien, Ginny - dijo sonriéndole - Todo ha pasado. ¿De dónde ha salido ese pájaro?**

Fawkes****había pasado por el agujero después de Ginny.

-Es de Dumbledore - dijo Harry, encogiéndose para pasar.

-¿Y cómo has conseguido esa espada? -dijo Ron, mirando con la boca abierta el arma que brillaba en la mano de Harry.

-Te lo explicaré cuando salgamos - dijo Harry, mirando a Ginny de soslayo.

-Pero...

-Más tarde - insistió Harry. No creía que fuera buena idea decirle en aquel momento quién había abierto la cámara, y menos delante de Ginny. Pero de repente recordó que su amiga estaba herida - Antares… ¿Cómo esta Antares? ¿Sigue inconsciente?

-No, ya no - dijo Ron, sonriendo - El golpe no fue tan fuerte, después de unos minutos la pude despertar - Harry sonrió aliviado - Pero no quería arriesgarme a que se lastimara más mientras me ayudaba, por eso la mande a atrás con Lockhart - dijo señalando con la cabeza hacia el principio del túnel

-¿Y Lockhart como esta?

-Pues… pensé que con el golpe recuperaría la memoria, Hermione me dijo que con un golpe los muggles la recuperaban, pero… - explico, rascándose la cabeza - al parecer eso no funciona con él

-Ron, era muy poco probable de que funcionara - dijo Hermione mirándolo divertida

-tenía que intentarlo, además solo fue una vez

-¿una vez? - dijo Anto - Ron lo golpeaste 5 veces

-tenía que estar seguro - respondió encogiéndose de hombros

-muy mal Ron - le dijo Sirius negando con la cabeza - yo le habría dado 10 golpes mas

-¡Estás loco canuto! Tenía que darle 15 golpes más - dijo James. Todos se le quedaron mirando - ¿Qué? Para que se mete con MI pelirroja

-no te paces James - dijo Lily sonriendo, dándole un beso en la mejilla - con unos cinco más era suficiente - todos se rieron del comentario de Lily

-ay Lily estar mucho tiempo con James te afecto - dijo Alice - al igual que a ti - dijo mirando a Frank

-¿Qué? Siempre me lleve bien con ellos, solo que ahora más, fin del asunto

Guiados por Fawkes, cuyas alas rojas emitían en la oscuridad reflejos dorados, desanduvieron el camino hasta la tubería. Gilderoy Lockhart estaba allí sentado, admirando con una sonrisa, como Antares dibujaba en el lodo.

-¡Harry! - dijo levantándose de un salto y corriendo a abrazarlo - ¡Que gusto verte… vivo!

-A mí también me alegra verte Anto - dijo viéndola, notando que el borde izquierdo de su cara estaba manchado de sangre, debido a que tenía una herida mediana en la frente - pero veo que te hiciste una fea herida ¿no te duele?

-Solo un poco - respondió con una sonrisa, para luego mirar a Ginny y correr hacia ella - ¡Ginny! Me alegro de verte - Ginny solo sollozo cuando Anto le abrazo - tranquila… ya todo termino

Harry se inclinó y miró la larga y oscura tubería.

-¿Has pensado cómo vamos a subir? - preguntó a Ron.

Ron negó con la cabeza, pero Fawkes ya había pasado delante de Harry y se hallaba revoloteando delante de él. Los ojos redondos del ave brillaban en la****oscuridad mientras agitaba sus alas doradas. Harry lo miró, dubitativo.

-Parece como si quisiera que te cogieras a él... - dijo Ron, perplejo - pero pesas demasiado para que un pájaro te suba.

-Fawkes**- aclaró Harry - no es un pájaro normal - Se volvió inmediatamente a los otros - vamos a darnos la mano. Anto, Ginny, agárrense de las manos de Ron. Profesor Lockhart...**

-Se refiere a usted - aclaró Ron a Lockhart.

-Coja la otra mano de Ginny.

**Harry se metió la espada y el Sombrero Seleccionador en el cinto. Con una mano tomo la mano de Anto y con la otra, las plumas de la cola de****Fawkes,**que resultaban curiosamente cálidas al tacto.

Una extraordinaria luminosidad pareció extenderse por todo el cuerpo del ave, y en un segundo se encontraron subiendo por la tubería a toda velocidad. Harry podía oír a Lockhart que decía:

-¡Sorprendente! ¡Esto parece cosa de magia!

**El aire helado azotaba el pelo de Harry, y cuando empezaba a disfrutar del paseo, el viaje por la tubería terminó. Los cinco fueron saltando al suelo****mojado junto a Myrtle, y mientras Lockhart se arreglaba el sombrero, el lavabo que ocultaba la tubería volvió a su lugar cerrando la abertura.**Myrtle los miraba con ojos desorbitados.

-Estás vivo - dijo a Harry sin comprender.

-Pareces muy decepcionada - respondió serio, limpiándose las motas de sangre y de barro que tenía en las gafas.

-No, es que... pensé que…Si morías abajo, compartiríamos mi retrete - le dijo Myrtle, ruborizándose de****color plata.

-¡Uf! - dijo Ron, cuando salieron de los aseos al corredor oscuro y desierto - ¡Harry, creo que le gustas a Myrtle!

-Harían una linda pareja Potter - dijo Anto, riéndose - ¿Verdad Ginny?

Pero por el rostro de Ginny seguían resbalando unas lágrimas silenciosas.

-¿Adónde vamos? - preguntó Ron, mirando a Ginny con impaciencia.

Harry señaló hacia delante.

Fawkes****iluminaba el camino por el corredor, con su destello de oro. Lo siguieron a grandes zancadas, y en un instante se hallaron ante el despacho de la profesora McGonagall.

Harry llamó y abrió la puerta.

-fin del capítulo - dijo Remus

-ohhh aMyrtle le gusta Harry - dijo Frank

-canutita tienes competencia, deberías cuidarte de Myrtle

-admito que abecés me sentí tentado - dijo Harry riendo

-enserio? Pues ve con ella los dos hacen "linda" pareja, mira los dos con lentes - dijo riendo

-cómo crees si yo solo tengo lentes para ti - dijo pasando su mano por los hombros de Anto

-¿Lentes?

  • pregunto Remus

-sí, es que con los lentes no veo nada - explico Harry, lo que causa la risa de todos - por eso digo que solo tengo lentes para ella

-¿y tu James solo tienes "lentes para mi"?

-por supuesto que si pelirroja de mi corazón

-¿y yo donde quedo James? - dijo Sirius fingiendo tristeza - dijiste que solo tenías lentes para mi

-lo siento canuto pero… pasaste de moda. Además ella es… perfecta

-Kreacher lamenta interrumpirlos - dijo Kreacher apareciendo de la nada - pero ya es hora de la comida

-¡Al fin gracias Kreacher! - dijo Ron empezando a servirse

-oh, Kreacher para la cena, no cocines para Remus, Sirius, James, tampoco para mi ¿de acuerdo?

-está bien ama

-gracias, puedes retirarte - y con un simple PLOP Kreacher desapareció

-¿Por qué le pediste que no cocinara?- pregunto Narcissa - ¿acaso no cenaran?

-no es que… - empezó a decir James pero Draco lo interrumpió

-es que los merodeadores se olvidaron de algo muy importante y Anto los va a acompañar

-exacto, así que por eso ya no leeremos más por hoy - dijo Harry

-y mientras nosotros no estamos - dijo Anto, antes de que iniciaran los reclamos - ustedes arreglaran unas cosas del presente

-por ejemplo profesor - dijo Hermione - usted tiene que enviar una lechuza al profesor Slughorn, para preguntarle cómo va el colegio y que cosas tiene que hacer

-usted

  • dijo Neville señalando a Moody - tiene que enviar a los Aurores sus informes sobre sus avances en la captura de mortifagos

-como ven todos tienen cosas que arreglar - dijo Harry - no debe parecer de que la tierra se los trago ¿verdad? 

-está bien - dijo Lucius no tan convencido - si es necesario para que nadie sospeche

-ya aclarado el asunto - dijo Sirius aliviado de que todos aceptaran y los dejaran irse - ¡empecemos a comer!