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Atrapado a ti — capítulo 4
4º--> Una noche y una prueba
Pasaron algunos días, pronto llegaría el esperado baile de Halloween, y con ello la Luna llena…
-¡Que ganas tengo que llegue la noche!-comentaba expectante Remus
-Hace mucho que no salimos a buscar aventura por el bosque-rió Sirius
-¡Esta noche!-exclamó James-Será nuestra noche…
Los cuatro amigos, eran animagos ilegales desde los 11 años, cuando conocieron el secreto de Remus, les encantaba dar una “vuelta” por los alrededores del castillo.
Lily, Vega y Leo repasaban unos encantamientos que debían aprender para adivinación, no serían mas tarde de las 11 de la noche cuando la pelirroja se alzó del sillón.
-¿A dónde vas Lils?-le preguntó Leo
-Tengo que ir un momento a…bueno, me apetece ir a dar una vuelta-respondió
-Entonces te acompaño-comentó Vega, masajeándose las sienes-Me duele tanto la cabeza que parece que va a explotar
-¡¡Noo!!-gritó Lily negando con la cabeza-Creo que necesito reflexionar-colocaba rápidamente sus libros en la cartera
-Entiendo…-dijo pensativa la morena-¿Sobre que?
-Potter-respondió por ella Leo
-¡NOOO!-se defendió la muchacha- Ni aunque fuera el último hombre en el planeta sentiría pena por el
-¿Quién ha dicho que sientas una pizca de pena por el?-le preguntó de nuevo Vega
-¿Qué?
-¿Eh?
-¿Cómo?
-¡AAAAh! ¡¡Basta!!-gritó la pelirroja-Luego nos vemos en la habitación-diciendo esto salió por el retrato de la Señora Gorda.
Las dos chicas sonrieron triunfantes…habían conseguido que Lily delirara…por…por ¡Potter!
Minutos después la propia Lily, se encontraba ya caminando por los terrenos del castillo, la noche era esplendida: enormes estrellas brillaban en lo alto del cielo a compañía de una Luna, que redonda como un queso las guiaba en su camino. La muchacha agitó la cabeza fuertemente, “Tienes que borrar de tu mente esos pensamientos obscenos” se dijo a si misma “¡Díos! Es Potter, aquel tío que su única pretensión en la vida es ver crecer sus bíceps”
Sin darse la menor cuenta, alguien se colocó a su lado derecho…
-¿En que piensas Evans?
Se sobresaltó un poco al escuchar estas palabras, aquella voz…
-A eres tu cosa-dijo aparentando indiferencia
-Mi nombre es James, si no te importa-comentó irónico
-Esa es la cuestión, que no me importa
-¿Qué haces a estas horas por aquí?-le preguntó, haciendo caso omiso a la ironía de la chica
-¿Y tu?
-Yo pregunté primero
-¿Y que?
-¿Cómo que y que?-James agarró a la muchacha del brazo haciendo que esta dejará de andar-Vayas a donde vayas…-la miró a los ojos-Te recomiendo que vuelvas al castillo, te dirijas hacia la estatua de la vieja con joroba y entres en ella, te llevará hasta un lugar seguro en Hoqsmeade, si es hay a donde vas…
Lily, ni siquiera espero a que dijera nada mas, corrió hacia la puerta de la entrada del Colegio, estaba abochornada, demasiados encontronazos para una muchacha tan serena como ella; nunca hubiera creído nada de lo que algún Merodeador hubiera dicho o hecho, pero…bueno…este caso era diferente, antes de cruzar el umbral de la puerta giró instintivamente, si sus ojos no le engañaban: hay estaban Potter, Black, Pettigrew y Lupin, convertidos en ¿Animales? Un perro, un ciervo, una rata y un lobo… ¿Estaría soñando?
La pelirroja, que sentada en una pequeña sillita de una sala redonda, esperaba impaciente a que alguien acudiera.
-Evans, Lily, ya puede pasar-le comunicó sonriente una chica rubia de ojos claros.
Entró temblorosa por una puerta de metal…y allí estaba ella, reposada cómodamente en su cama, con la mirada perdida en el infinito. La anciana señora desvió su mirada hacia la chica la cual se posaba a su lado.
-¡¡OH!! Lily, mi dulce y querida Lily-exclamó alegremente, dándole un buen beso en la mejilla, ella era Sue Ann una mujer mayor que había conocido en un viaje a Francia el año pasado, tenía el pelo blanco y unos enormes ojos negros, provenía de una famosa familia de magos, aunque admiraba a cualquier persona: fuera o no sangre limpia.
-¿Cómo estas hoy Sue?-le preguntó la chica, le tenía mucho apreció-Te traje esto-dijo de nuevo, sacando de su cartera una rosquilla de crema, a Sue le encantaban, le había hecho prometer (el verano pasado) que le llevaría una todas las noches que pudiera ir a verla.
-¡Gracias!-en realidad tenía que pasarla de contrabando ya que a la pobre anciana la tenían a régimen, Lily nunca les había contado a Leo y a Vega el secreto de: la anciana-la rosquilla-y ella, supuso que sería demasiado inverosímil como para que lo creyeran-Toma, esto es para ti-le entregó una foto, una foto antigua que tenía los bordes amarillentos, en ella una niña de pelo corto castaño y sonrisa de oreja a oreja sostenía entre sus manos una liebre-Soy yo-comentó……
…
Vega y Leo, las cuales seguían sentadas en las butacas de la Sala Común, conversaban…
-¿Superaste ya la tontería que te dio el año pasado?-le preguntó Leo
La morena que leía un libro de vez en cuando, levantó la vista de una de las páginas.
-No te entiendo-respondió quitándole importancia
-¿Quieres que te refresque la memoria o lo vas a soltar tu solita?
-¡Mira que eres marujona!
-Dentro de poco me uno al grupo de Diana y Maryha-bromeó
Vega rió con ganas…
-No seas so-boba, Isaac es solo mi amigo
-¿Ya? ¿Y yo me chupo el dedo no?
-Te lo digo en serio, el solo…bueno…me quiere como una amiga
-¿Y tu?
La chica no contestó…
-Mi mirada felina esta posada en otro hombre-contestó al final
-Anda, sigamos leyendo, que las hormonas se te alteran muy rápido-dijo con una media sonrisa Leo, la morena le sacó la lengua.
Al cabo de media hora…Leo se despertó algo sobresaltada, miró unos segundos a su alrededor, allí, a su lado se encontraba Vega, que (al igual que ella) dormía placidamente sobre la tapa del grueso libro; no la iba a despertar, “Tiene un humor de perros al levantarse” pensó la muchacha con una disimulada sonrisa, la morena respiraba profundamente, al cabo de 5 minutos optó por llevarla en brazos, intentó agarrarla de pies y manos pero era prácticamente imposible “¡Que cuernos será lo que come esta tía para estar tan gorda!” bufaba, la garró de la espalda, pero…nada…Vega seguía inmóvil en la butaca, en ese momento oyó unos ruidos que provenían del retrato de la Señora Gorda, “¡Por favor Díos, te juro que seré una buena cristiana si haces que la persona que se encuentre detrás de mi no sea Black!” rezó por lo bajo…
-¡Menuda noche!-reía James
-Ya te digo-comentaba sonriente Peter
Los cuatro Merodeadores, quedaron petrificados al ver aquella escena.
-¿¿¡Qué pasa??!-les dijo Leo con el entrecejo fruncido-¡¿¿No habéis visto nunca a una chica intentar levantar a su amiga??!
-La verdad es que no-respondió riendo Sirius-Te recomendaría que fueras más seguido al gimnasio, Leonor ¿Ese es tu nombre no?
-Si-contestó malhumorada-Pero te agradecería que me llamaras Leo
-¿Quieres que te eche una mano?-le preguntó Remus, acercándose hasta donde se encontraba la chica
-Gracias
-Tranquila, ya la subo yo al cuarto-comentó el licántropo, mientras agarraba a Vega como si fuera de pluma-¿Primera habitación o segunda?
-¡Me extraña que no lo sepas! La primera es de vuestras flamantes amigas-le reprochó
-Mensaje captado-rió el muchacho, ya subía por la escalera de caracol.
“¡Que majo!” pensó Leo.
-Me voy a la cama-les dijo Peter-Ya he tenido muchas emociones esta noche
Sirius y James se sentaron junto a la muchacha, que recogía algunos libros de encantamientos que había esparcido por la mesa.
-¿Cómo que estudiando a estas horas?-le preguntó el moreno
-Pues ya ves…-contestó irónica Leo-Intentó tener un prospero futuro
-Yo voy a ser auror-le dijo James orgulloso
-Y yo seré su mano derecha-sonrió Sirius
-Si… y yo Miss-Mundo mágico-comentó en tono burlón
-¡Vosotras y vuestras salidas de tono!-exclamó exaltado el buscador de Gryffindor-¿¿Por qué os empeñáis en ser siempre tan cerradas con la gente de vuestro alrededor??
-El problema es que vosotros sois la gente de nuestro alrededor…
-¡Tendrías que estar orgullosa!
Leo rió sarcástica…
-Sois tan raritas a veces-dijo Sirius, cabizbajo.
-Y vosotros sois tan creídos-se defendió-No dejáis vivir en paz
-¡Pero si sois vosotras las que os volvéis locas por nuestros huesos!
-¡Es verdad Black! Mi única pretensión en esta vida es poder lamerte el pecho-afirmó con la cabeza
-Yo no estoy diciendo eso, simplemente creo que no sois como el resto de las chicas-comentó el muchacho-Y eso os hace diferentes.
Las mejillas de Leo, ardieron rápidamente…
Un piso más arriba, Remus acomodaba suavemente en una de las camas a Vega, la cual hizo un ademán de despertarse pero, para suerte del licántropo eso no sucedió, se quedó un rato observándola…aquellos cabellos que caían sobre su pálido rostro, los rojos labios que se encontraban entreabiertos dejando paso al aire que penetraba hasta sus pulmones… ¿Podrían llegar a ser amigos si el se lo proponía?
Lily regresaba de su visita a Sue, algo irritada, había tenido que toparse con el pelo grasiento de Snape, y no conforme con ello se había vuelto a encontrar con Diana y Maryha, las cuales hablaban con Greg (aquel chico francés), la muchacha entraba ya por el retrato…
-¡OH! Genial-dijo irritándose aún más-¡Leonor William! ¿Se puede saber que narices haces con estos dos engendros? ¿Tienes fiebre? ¿Te encuentras bien? ¿O te han drogado para poder sacarte más información de donde escondemos nuestras “geniales” fotos?-le preguntaba, mientras la repasaba de arriba abajo.
-Tranquila detective-rió James
-Mi nombre es Evans-contestó, tocándole la frente a la chica.
-¿No vienes con ánimos de entablar una conversación civilizada, verdad?
-Si es contigo no-respondió Lily-Subamos al cuarto
-Esto Lils…si me dejaras hablar-le regaño Leo, no le había dejado abrir la boca ni un momento-No podemos subir
-¿Por? ¡OH! Ya se…las chupi-guays han decorado la habitación de rosa a conjunto con cojines de corazones, y eso por descontado podría producirme un infarto cardiaco-ironizó
-No…-vaciló-Remus, está con Vega…bueno… en la habitación
-¿¿¡¡¿Queee??!!-tenía los ojos como platos-¿Pero que está pasando en este planeta de locos?
-Para su total información no creo que esté violándola-le dijo sarcástico Sirius
-Eso me lo dirá ella-respondió Lily, arrastrando a la morena de la mano, que se despedía de los dos amigos con un simple: “Hasta mañana”.
En no más de dos segundos, la histérica pelirroja chocó contra Remus, que acababa de salir por la puerta de la habitación de las chicas.
-Pareces un poco alterada Lily, ¿Te encuentras bien?-le preguntó amablemente el muchacho
-No estoy obligada a contestar si no es delante de un abogado… ahora dime…-le gritó-¿¿Has besado a Vega??
El licántropo se cruzó de brazos…
-No me veo obligado a contestar a esa pregunta-dijo sonriente
-¡Esto no es un juego Lupin!-le recriminó
-Yo no juego, y si eso es lo que te interesa saber ¡No, no la he besado! ¡Por favor! ¿¿Por quien me tomas??-exclamó indignado
Lily estaba ruborizada…Remus tenía razón, no tenía ni idea de por que se había comportado de aquella forma, Lupin era un buen chico: amable, guapo y simpático ¿Qué mas se podía pedir? ¡AH! Claro…que no fuera otro estúpido componente de los Merodeadores, pero bueno…aquello era prácticamente imposible.
-¡¡¡¡¡AAAAAAAAAAAAAAAH!!!!!
-¿Qué? ¿Qué es lo que pasa?-preguntó Vega, que se había levantado de golpe al escuchar el tremendo grito de la pelirroja.
La luz de la luna entraba por la pequeña ventana, alumbrando la cama de la chica.
-¿Se puede saber que hacéis?-les dijo Leo, que se frotaba los ojos con sueño.
Lily se encontraba en su cama, respiraba nerviosamente, mientras que las gotas de sudor caían por su frente.
-¿Lils, has tenido una pesadilla?-le preguntó la morena, que se había acercado hasta la cama.
-Si, con Potter-bromeó Leo
La pelirroja negó con la cabeza, abrió un poco la boca, enseñando sus dientes.
-¡OH! ¡Lils! Estás preciosa-exclamó la muchacha, era cierto aquel corrector de dientes que su madre le había hecho colocar hacia tres años, acababa de desaparecer.
-¿Cómo, como ha sido?
-No lose-respondió al fin la chica-Estaba soñando, cuando sentí un dolor muy fuerte en mi boca, entonces comprendí que el dentista había dado permiso para que me lo quitaran-explicó
-¡Genial! ¿No?-dijo alegre Vega
Lily produjo una mueca…
-Míralo por el lado positivo-comentó Leo-Así Potter ya no podrá llamarte boca ferro
Eso pareció captar la atención de la muchacha.
-¡Si!-exclamó-Por cierto…-acababa de acordarse-Tengo que contaros algo-les explicó lo que había visto aquella misma noche en el bosque.
-¿Me estás diciendo que los Merodeadores son animagos?-preguntó Vega sin poder creer lo que oían sus oídos.
….
Pasaron varios días, el Colegio estaba a rebosar desde la confirmación del baile de Halloween, el grupo de las “chachis” de Diana y Maryha andaban de arriba abajo “súper-mega” estresadas con todos los preparativos.
Al contrario que Lily, Vega, Leo e Isaac, que continuaban con su vida y su táctica de derribar a las populares de Hoqwarst.
Las clases de francés se convirtieron rápidamente en las favoritas de la pelirroja, por el mero hecho de que siempre podía dejar en ridículo al “grandioso” de Potter y al “buenorro” de Sirius; la relación con Remus iba mejorando cada día, se podía decir que no iba con aires de “me como el mundo”.
Lily sostenía su idea, de que una fiesta de Halloween era la cosa mas patética que había oído en su vida; pero aun así las tres chicas asistirían.
Los cuatro amigos, sentados en la biblioteca realizaban unas difíciles pociones…
-¿Lils de que vas a ir disfrazada?-le preguntó Isaac
La muchacha se encogió de hombros
-¿Cómo? ¿Todavía no lo sabes? ¡Pero si es mañana por la noche!
-Como si es esta noche-respondió irónica-¿Y tu de que vas a ir?
-De Napoleón-contestó el chico orgulloso
-Que guapo-rió Vega-Pues yo pienso ir de Geisha y Leo de caperucita
-¡¡Eeeh!!-se quejó la morena, pegándole un cachete en la cabeza-Mi disfraz era secreto
La muchacha soltó algunas carcajadas
-¡¡Por Díos!! Pero si ya lo sabíamos todos, llevas cantando: “Voy a casa de mi abuelita a llevarle esta comidita” TODOS LOS DÍAS-exclamó Vega
Leo le sacó la lengua
-Lils solo quedas tu-le recriminó Isaac
-Ya me buscaré algo
El mismo sábado por la noche se celebraría la fiesta; pero todavía eran las 9:55 de la mañana, así que Lily corría a toda prisa por los terrenos del castillo, sostenía en una de sus manos una escoba (que había cogido prestada del almacén), se dirigía decidida hacia la prueba de selección para bateadora de Gryffindor, que se realizaría en el campo de Quiidicht. Al llegar, vio como Potter y Black entrevistaban a unos cuantos candidatos, todos ellos chicos y alumnos de Gryffindor, entre ellos se encontraba Greg; ni siquiera lo pensó dos veces se colocó en la fila de Black.
Era una prueba bastante sencilla: nombre-curso-y una pequeña práctica para medir la capacidad de aguante.
Llegó el turno de la pelirroja
-¿Nombre?-preguntó Sirius, que miraba distraído un cuaderno.
-Evans, Lily
El moreno alzó la cabeza.
-¿Qué…que haces aquí?-le preguntó
-Ganchillo-respondió irónica-¿A ti que te parece?
-Pero…pero… ¿Te presentas para la prueba?
-¡Mira que eres corto Black!-exclamó sulfurada
-¿Qué ocurre?-les preguntó James, que se había acercado al ver que la cola no avanzaba
-Nada de tu incumbencia-contestó Lily
-Perdona, Evans, creo que no lo has comprendido muy bien, YO SOY EL CAPITÁN
-Olvídame-dijo poniendo los ojos en blanco, y volviendo la mirada hacia Sirius-Evans, Lily 7º curso
-¿Te crees que vas a poder aguantar?-preguntó sarcásticamente James
-Vamos a ver Potter… ¿Qué parte de olvídame no has comprendido?
Los dos Merodeadores se miraron.
-Está bien Evans haz la prueba, pero un solo tiro mal con la blugger y te mando para casa
-Ja-ja-ja que chisposo el niño-Lily ya había montado en la escoba, y alzándose al aire esperaba nerviosa a que le lanzaran la primera blugger, tendría que darle y meterla por dos de los agujeros pequeños, la segunda en cambio abría que pasársela con toda precisión al otro bateador, un tal Jerry Lizandi; para decepción de James y de Sirius, Lily lo hizo tan bien que los demás alumnos que esperaban ser seleccionados aplaudieron eufóricamente, tenían que reconocerlo era la mejor de todos hasta el momento, nunca (aparte de al mismo Potter) habían visto moverse tan bien con la escoba.
La muchacha bajó orgullosa.
-Si fueses la elegida, ya te lo diríamos-dijo James, le costo mucho decir lo siguiente-Pero tienes muchas posibilidades de entrar.
¡Lily estaba feliz!, ¿Qué mas se podía pedir? Estaba seleccionada para entrar en el equipo de Gryffindor, le encantaban las clases de francés y por si fuera poco ya no debía de llevar ese ridículo corrector de dientes (donde siempre quedaban incrustados trozos de comida xD) ¡Ostras! El disfraz, tenía que conseguir uno para esa noche, como no se diera prisa tendría que ir disfrazada de pizza, o de tomate o de algo realmente peor ¡De princesa!